podemos definir las características de cada especie dentro del acotado. Pero hay que tener en cuenta que los métodos de censo no son exactos al cien por cien, son muchas las variables que pueden desviar nuestro censo del real. Por ello, se ha tenido en cuenta la información de los vecinos y socios del coto, así como de la guardería, que aunque no es exclusiva del coto, nos puede acercar un poco más a la realidad de las poblaciones cinegéticas de la zona.
A continuación detallaremos por especies las conclusiones obtenidas a partir de los censos obtenidos.
55 CIERVO (Cervus elaphus)
En el acotado, la presencia del ciervo puede definirse como habitual y estable, detectándose especialmente cuando los cultivos de cereal están naciendo en las fincas colindantes a las zonas boscosas. Dentro del acotado se definen dos zonas adecuadas para su establecimiento, que no son otras que las zonas boscosas de la parte norte y sur del acotado, en las que la encina es la especie vegetal más abundante.
En la zona norte del acotado su presencia es mayor debido principalmente a que se encuentra lindando a la Reserva Regional de Urbión.
En el momento en que se llevaron a cabo los censos se estimó que en el acotado se encontraban presentes 104 ejemplares de población adulta, suponiendo una densidad de 6,3 animales/100ha.
CORZO (Capreolus capreolus)
La expansión de esta especie a lo largo de la geografía española también se deja notar en el acotado. Aunque la presencia de corzo es menor que la de ciervo por las características del terreno, se trata de una especie que goza de una densidad estable dentro del coto tirando al alza.
El corzo, al igual que el ciervo, se encuentra presente principalmente en los extremos norte y sur del acotado. Sin embargo, al tratarse de una especie de menor porte podemos encontrarlo buscando alimento en zonas más expuestas de los terrenos de labor.
En el momento en que se llevaron a cabo los censos se estimó que la población adulta en el coto era de 74 ejemplares, suponiendo una densidad de 4,5 animales/100 ha.
JABALÍ (Sus cofra)
De igual forma que en el corzo y el ciervo, parece que nos encontramos ante una población estable, en gran medida debido al bosque espeso que posee el acotado.
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La población de jabalíes presente en el coto puede ser muy variable a lo largo del año, ya que estará condicionada a disponibilidades alimenticias, climatológicas, reproductivas, etc.
Se estima que en el acotado hay una densidad de jabalíes de 1’8 animales/100ha, lo que supone una cantidad de 30 individuos en toda la superficie acotada.
PERDIZ ROJA (Alectoris rufa)
La presencia de la perdiz está condicionada a la presencia de las tierras de cultivo, encontrándose en las zonas abiertas del coto no boscosas. La densidad varía mucho de unos años a otros debido al éxito de la época de cría, dependiente de la climatología durante la primavera. Como muestra de lo dicho, las capturas de esta especie varían bastante de unas temporadas a otras.
En nuestro caso, la población censada de perdiz roja es de 83 animales, lo que supone una densidad de 5’0 animales/100ha. Esta es una densidad muy baja, si bien puede aumentar si la cría de este año ha sido favorable.
LIEBRE (Lepus granatensis)
Según las aportaciones de los vecinos y el guarda, la población de la liebre en el acotado ha aumentado en los últimos años. Las estadísticas de caza de años anteriores así lo confirman, aumentando considerablemente desde la temporada 2010/2011.
En el censo realizado, se obtuvo una densidad de 4’3 animales/100ha, lo que supone que hay 71 individuos adultos dentro del acotado. Las zonas de mayor densidad son aquellas donde encuentran refugio entre los pequeños matorrales cerca de las tierras de cultivo, a las que acuden a la hora de alimentarse.
57 CONEJO (Oryctolagus cuniculus)
AL igual que lo que ocurre en el acotado con las demás especies de caza menor, la población de conejo en el acotado es baja. En este caso se trata de una especie muy afectada por las epizootias, más concretamente por la Mixomatosis y la Neumonía Hemorrágico-Vírica. Hay años en los que la incidencia en primavera es menor y la población ese año puede recuperarse.
La densidad obtenida ha sido de 3’2 animales/100ha, lo que supone una densidad de 53 animales en el acotado.
ZORRO (Vulpes vulpes)
La densidad obtenida para esta especie ha sido de 1,8 individuos/100ha, lo que supone un total de 30 individuos. Esta densidad no es baja, pero a juzgar por la impresión obtenida de la observación de otros indicios de presencia y los datos aportados por los cazadores, su abundancia probablemente sea mayor. Quizá la abundancia de esta especie esté limitando a otras especies de caza menor, como la perdiz.
OTRAS ESPECIES
El inventario cinegético del coto se completa con los córvidos.
En cuanto a los córvidos, básicamente la corneja negra y la urraca, son particularmente abundantes en el coto. No obstante, y pese a su escaso atractivo cinegético, sería deseable una mayor presión de caza sobre los mismos.
Las especies migratorias que forman parte de la fauna cinegética que se puede cazar en el coto son la codorniz, la tórtola, la becada y zorzal. La abundancia de estas especies varía mucho de unos años a otros y depende, en gran medida de factores ajenos a la zona. De todas ellas las más importantes son la becada y la codorniz.
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