present together with the question, that is, is placed in question.
2.4 Background to the research
Hace cientos de años, en algún lugar de Europa oriental, vivían un hombre muy pobre y su esposa. Sus nombres eran Josef y Rebela, y
su hogar, no mas que una casucha. Su única posesión era una escuálida vaca, de cuya leche y queso se alimentaban y obtenían
ganancias.
Una tarde, poco antes del ocaso, Josef escucho que tocaban a la puerta. Cuando la abrió, quedo boquiabierto por la sorpresa. Ante él se encontraba el hombre conocido como el más grande cabalista del mundo, el Sabio, el maestro del nombre divino. Venia acompañado por unos alumnos, que respetuosamente permanecían
detrás de él.
Hemos viajado todo el día y pronto será de noche dijo el Maestro Sabio. ¿Podemos cenar contigo?
Claro, claro, respondió Josef, haciéndose a un lado mientras el maestro y sus alumnos entraban a la choza.
En ese momento, Rebeca, que estaba junto a la estufa, miro por encima de su hombro. La presencia del gran maestro la sorprendió y
asusto un poco.
Muy bien, dijo el Sabio, mirando a su alrededor, pero tengo que decirte que después de nuestros viajes, a mis alumnos y a mi nos da mucha hambre. Nos gustarían algunos finos cortes de carne, verduras frescas
y por supuesto un poco de buen vino. Tú puedes darnos esto ¿verdad?
Josef dudo un momento, pero luego asintió con entusiasmo. ¡Oh, si, si! -dijo-. Este es un gran honor para nosotros y queremos darles todo lo que deseen. Solo permítame hablar con mi esposa un
momento.
El hombre y Rebeca se apartaron en una esquina de la habitación. ¿Qué vamos hacer? - pregunto Rebeca ansiosamente. ¿Cómo vamos
verduras y el vino que bebemos no es digno del Sabio. Josef reflexiono un momento y dijo:
Solo hay una cosa que podemos hacer: tengo que vender la vaca para comprar comida. ¡No hay tiempo que perder!
Antes de que su esposa pudiera protestar, Josef salió por la puerta rápidamente.
Menos de una hora después, Josef regresó con los alimentos que el Sabio Maestro había pedido y Rebeca se apresuro a prepararlos. Josef y Rebeca se sorprendieron al ver la manera en que el gran cabalista comía y comía, bebía y bebía. Tan pronto terminaba un
plato, pedía otro.
¡Era como una maquina! Incluso sus alumnos estaban sorprendidos. Parecía que el Sabio se había propuesto vaciar la despensa ¡y eso era
lo que estaba haciendo!
Luego de pasar el último bocado, el Maestro hizo su silla hacia atrás y se puso de pie.
¡Estuvo delicioso! Les agradezco mucho - dijo -. Ahora que hemos recargado energías para el camino, nos retiramos.
En un instante, él y sus alumnos se fueron tan de improviso como habían llegado.
¡Ahora si la hicimos buena! - dijo Rebeca cuando la puerta se cerro detrás de los visitantes. Ya no tenemos nada, ¡ni siquiera esa
escuálida vaca! ¿Qué vamos hacer Josef? - ¡Vamos a morir de hambre!
Incapaz de ver llorar a su esposa, Josef abrió la puerta y salió a la helada noche.
Pronto se encontró caminando por el bosque, totalmente perdido. ¿Cómo iba a resolver la terrible situación a la que él y Rebeca se enfrentaban? Entonces, sin pensar, Josef cerró los ojos, cayo de rodillas y empezó a rezar. Rezo desde el fondo de su corazón, pidiendo todo lo que nunca había tenido, no solo él, también su
esposa que había sufrido tanto. -
En ese instante, Josef escucho el crujido de unas ramas detrás de si, al abrir los ojos vio a una persona entrar tambaleante en el claro. Era
un anciano, bien vestido pero despeinado, y que a toda luz había estado bebiendo. Cuando su mirada se cruzo con la de Josef, sus ojos
brillaron de alegría.
Me alegra tanto que haya alguien aquí - dijo el anciano arrastrando las palabras.
- No quiero morir solo.
¿Morir?, exclamo Josef poniéndose de pie. No vas a morir, solo has bebido demasiado.
Pero tan pronto como Josef estiro la mano para estabilizar al anciano, éste dio un suspiro y cayo al suelo. Cuando Josef se arrodillo a su
lado, el hombre le contó una historia sumamente triste. Era un hombre muy rico, pero a su familia lo único que le importaba
era el dinero. De hecho, como buitres, solo estaban esperando que muriera para echar mano a su fortuna.
Pero se van a llevar una sorpresa - dijo el anciano, sonriendo con amargura. No saben que he enterrado el tesoro en el bosque. ¡No!
tendrán nada porque no merecen nada!
Lamento que le haya ocurrido todo esto contesto Josef. Hace frío y necesita un lugar cálido para descansar.
El anciano solo negó con la cabeza. Es demasiado tarde para eso - dijo - .
Pero tú has sido muy amable conmigo. No me habían tratado así en años, así que voy a corresponder tu amabilidad. Mira... El anciano metió la mano en el bolsillo de su saco, pero súbitamente
empezó a toser y sus ojos se cerraron. Josef se inclino rápidamente para ayudarlo, pero el hombre había muerto. Josef estaba más asustado y confundido que nunca. Sin embargo, al mirar el cuerpo que estaba a su lado, vio que justo antes de morir el hombre había sacado
un trozo de papel de su bolsillo. Josef lo tomo cuidadosamente y lo desdoblo. Para su sorpresa, era un mapa, y cuando siguió sus instrucciones descubrió un tesoro enterrado con las más grandes
riquezas que jamás hubiera imaginado.
Pasaron cinco años. Un día, cuando el Sabio y sus alumnos iban de nuevo por el camino, se cruzaron con un elegante carruaje que iba en
dirección contraria.
Cuando los alumnos vieron el carruaje se sorprendieron al ver al hombre pobre que se había esforzado por darles de cenar cinco años
antes. A su lado estaba su esposa, y no solo daban la apariencia de ser acaudalados, sino de no tener preocupación alguna. Cuando los alumnos pidieron una explicación a su maestro, el Maestro
Sabio sonrió con serenidad, como si supiera que eso iba a ocurrir. Josef estaba destinado a la dicha y a la plenitud - dijo a sus alumnos -
, pero nunca se le ocurrió pedir nada de lo que le estaba destinado. Para él hubiera sido bastante pasar el resto de su vida con su vaca
escuálida.
Por eso tuve que ayudarlo a deshacerse de ella.
¨La única manera de alcanzar la dicha y la plenitud autenticas es convertirse en un ser generoso”
Basado en la vida del Rabino Israel Baal Shem Tov “Historia Jasídica”