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CHAPTER 4. STATISTICAL MODELING OF CODE

4.1 Background

Para presentar un breve resumen de los trabajos más destacados sobre leyes de atenuación hablaremos de dos tipos según su profundidad de la fuente sísmica; los Interplaca (profundidad 5-35km) e Intraplaca (profundidad>35km) (García, 2006).

a) Estudios sobre atenuación basados en sismicidad interplaca:

Los primeros estudios sobre ondas de coda y atenuación en la zona de subducción mexicana pronto sugirieron la existencia de una dependencia del factor de calidad con la frecuencia (e.g., Rodríguez et al., 1983; Mahdyiar et al., 1986). Estos trabajos, basados en registros cercanos a la costa de eventos interplaca, constataron además una fuerte atenuación para la región que fue asociada a la mayor actividad tectónica de la primera. En estos estudios, además, se llevaron a cabo las primeras regresiones para determinar la atenuación de Vmáx y su relación con la magnitud (Mahdyiar et al., 1986).

Poco después Ordaz et al. (1989) dedujeron una expresión para predecir la aceleración pico de los terremotos interplaca a distancias inferiores a los 350 Km. Dicha ley viene dada por:

( 2 . 1 8 ) Donde:

Amax= Aceleración máxima

Mw= Magnitud de momento Sísmico R= Distancia hipocentral

Castro et al.,(1990) realizaron el primer trabajo en la región sobre atenuación sísmica de la amplitud espectral basado en acelerogramas. Dichos registros estaban, en ese caso, generados por eventos interplaca de magnitudes entre 4.0 y 7.0. Este estudio, precursor del más detallado de Ordaz y Singh (1992) -y, en consecuencia, indirectamente de este trabajo utilizó los registros de

 

movimientos fuertes de la Red Acelerográfica de Guerrero para determinar el factor de calidad de dicha zona, los espectros de fuente de los sismos interplaca y la respuesta de sitio, se analizaron frecuencias entre 0.1 y 40 Hz.

Entre los años 1992 y 1997 aparecieron nuevos estudios de carácter más local pero en la misma línea que los anteriores (véase Ottemöller et al., 2001). Estos trabajos continuaron aportando evidencias de una alta atenuación para la región y, en especial, para Guerrero y la zona próxima a la costa, así como de la dependencia de dicha atenuación con la frecuencia, principalmente para frecuencias próximas a 1 Hz.

En los últimos años han aparecido nuevos estudios que aplican novedosos avances teóricos en el campo del esparcimiento y las ondas de coda. Entre ellos destacan los de Margerin et al. (1999) y Shapiro et al. (2000). El primero, a través de un modelo teórico muy sencillo pero de gran interés basado en una corteza difractante, analiza la Qc entre 1 y 15 Hz, y subraya la importancia del efecto de dispersión debido al contraste de las propiedades de esparcimiento entre la corteza y el manto. Los autores concluyen con que la atenuación de la coda para la zona de costa mexicana puede explicarse mediante una atenuación intrínseca constante próxima a 1000, por lo tanto relativamente pequeña, prácticamente independiente de la frecuencia, y un scattering muy importante y altamente variable con la frecuencia, que domina para frecuencias próximas a 1 Hz.

Recientemente Ottemöller et al. (2001) han elaborado un estudio sobre las variaciones laterales de la propagación de las ondas Lg en la región mediante técnicas de tomografía sísmica. Este interesante trabajo, que abarca precisamente la misma zona que aquí se analiza, se basa de nuevo en registros de eventos interplaca para determinar la relación entre las variaciones de QLg y la estructura de la corteza continental. De este modo los autores logran distinguir, a partir de dichos cambios de QLg, los diferentes terrenos tectonoestratigráficos mencionados en el capítulo anterior, que presentan distintas características tectónicas pese a hallarse todos ellos involucrados en el proceso de subducción.

 

b) Estudios sobre atenuación basados en sismicidad intraplaca:

En este campo de sismicidad no ha sido tan atacado, como el de Interplaca, por su baja existencia entre los años 1983 y 1984, sin embargo se vivió una alta actividad a partir del año 1994 lo que ha generado una atención sobre el tema que ha dado oportunidad a la presencia de algunos trabajos como:

La primera relación de atenuación para terremotos intraplaca con mecanismo normal en México la obtuvieron de modo preliminar Singh et al. (1999), a raíz del estudio del terremoto de Tehuacán. En este trabajo, a partir tan sólo de los datos de este sismo, los autores determinaron la siguiente expresión para Amáx:

(2.19) Donde:

Amax= Aceleración máxima R= Distancia hipocentral

El cual es de notarse, que esta expresión no cuenta con la relación de Mw, por solo trabajar con un solo sismo. A partir de estos primeros resultados los autores comprobaron que los resultados esperados para la Amáx serían mayores a los de los sismos interplaca, además se hizo una gran contribución para el riesgo sísmico al trazarse el primer mapa de isoaceleraciones para este tipo de eventos intraplaca. Posteriormente a causa de otros eventos intraplaca como el sismo de Copalillo y algunos otros eventos, retomo su trabajo obteniendo ahora la siguiente expresión:

(2.20) Donde:

Amax= Aceleración máxima.

Mw= Magnitud de momento Sísmico. R= Distancia hipocentral

 

En la que, comparada con la ec.2.18, de Mario Ordaz et al., (1989), resulta evidente la mayor dependencia de los eventos intraplaca con Mw y, en consecuencia, la mayor aceleración pico esperada para sismos suficientemente grandes. Según esta primera estimación, para un sismo de Mw=7.5 se esperaría una Amáx entre 4 y 5 veces superior a la de un interplaca de la misma magnitud, mientras que para Mw=7.0 esta diferencia disminuiría a un factor de 2 a 3. A la luz de estos datos los autores supusieron que este hecho se debía a una menor atenuación anelástica de los intraplaca frente a los interplaca (García, 2006).

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