CHAPTER TWO
BACKGROUND TO THE STUDY
explorado los limites de la habilidad narrativa para representar la vida, es la cultura posmodema la que finalmente se ha convertido en “novelistica". Como arguye Stephen Health, la masa produce narrativas (en televisibn, radio, filmes, video, revistas, comics, novelas), mediante la creadbn de una situacibn en la que nosotros debemos consumir ‘ la constante narradbn de las reladones sociales de individuos, el ordenamiento de sentidos para el individuo en la s o d edatf. (Traducdbn mla)
87 Este texto pertenece al volumen: Tapioca Inn: Mansidn para fantasmas, Mbxico, Tezontle, 1952. En adelante, cito por esta edicibn e incluyo el numero de pbgina en el texto.
que lo detectivesco y lo fantastico tienen lugar en espacios imaginarios y tradicionales de Europa.
De esta forma, el juego con la representacidn fantastica modema consiste en la presencia de lo ludico en el lenguaje y en la ruptura de lo conventional; la descripddn de Joergensen es una buena muestra de ello:
Mr. Gustavo Joergensen —dos metros, cuatro centimetros, noruego, siete millones de glbbulos rojos— tomb con indiferenda el audifono y atendib a lo que le decian desde el extremo opuesto de la llnea. Era una voz femenina, chispeante, meridional y sendlla, tan diferente a aquella mafiana irtandesa durante la cual no
se dejaria ver el sol ni por un momento (p. 39).
Incluir en la descripcidn de un personaje la cantidad de glbbulos rojos e s una actitud liidica hacia la representacibn. Ademas, durante la narracidn, cuando el narrador hace referenda al sr. Joergensen, remarca predsamente esta
caracteristica, lo que va a resultar contradictorio con lo que ocurrirb al final del
cuento, pues se descubrirb que tanto el senor Joergensen como el otro hombre que vivia en el chalet, eran dos fantasmas.
La narracibn presentarb un intrincado juego de personajes. Llegarb el momento en qub no sabremos que paso y en el que algunos detalles quedarbn sueltos. La historia e s que Joergensen llega a un chalet que tambien habla sido comprado por Mr. Charles Mac Grath. Pronto, ambos descubren que son cazafantasm as y establecen entonces una reladon de colegas, induso recorren la case en busca de pruebas.
En una ocasibn, salen a pescar y, de repente, en medio del no, se desata un viento muy fuerte, tanto que no pueden regresar a la orilla; durante la maniobra, al senor Joergensen se le vuela el sombrero. En ese momento ocurre un suceso sumamente extrafio: el sefior Charles camina sobre las aguas del rio y rescata el sombrero:
De esta forma, la disolucibn del ser se percibe en la descripcibn: no es usual que como una de las caracteristicas que apunte hacia la figurativizacibn de un personaje se mencione cubntos globulos rojos tiene.
Y otra rbfaga. Y otra aun. Y allb en lo mbs intrincado del bosque, una gran rama que se viene a tierra. Mr. Mac Grath de cara al viento esforzbbase por dear algo, con una extrarta mueca en los labios: que aquello no tenia Importanda; que en Dublin habia sombreros nuevos; o que despuds de todo era lo mbs sendllo.
Y lo mbs sencillo u horrendo fud, sin duda, puesto que con la mayor naturalidad del mundo avanzb unos pasos hada el do, descend id otros, avanzd
unos metros sobre el agua — sobre el ague, dije—69 y, sin humedecerse siquiera
los pantalones o mostrar el menor desaliento, tomb el sombrero que flotaba, to contemplb sin extrafieza y tomb de nuevo a la orilla (63).
La aclaracibn del narrador, acerca de lo que cuenta, tiene como objetivo el aduefiarse de su propio contar, esto es, dejar daro que es su historia y que, por tanto, su ficcibn adquiere autonomla.
Prosiguiendo con la historia, al regresar al chalet, el senor Joergensen se mostrard receloso acerca de la existenda de Mac Grath. Despuds, ya entrada la noche, bajard al jardln para desenterrar el estilete que dos afios atrds un tal Jam es Smith enterrara alll, en aras de la cienda. Aqul se presentarb una confusidn de hechos, puesto que se da a entender que de alguna u otra manera, el senor Joergensen ya habia estado en ese chalet.
Lo que ocurre posteriormente e s que el sefior Joergensen sube a la habitacibn de Mac Grath y le entierra el estilete para comprobar si existia o era un fantasma. Sin embargo, Joergensen se sorprende al escuchar el quejido de Charles. Al ver que habia cometido un asesinato, Joergensen se lleva el cadaver para tirario al rio. Momentos antes de lanzar el saco, Joergensen se sorprende una vez mbs al darse cuenta de que bl mismo es el caddver. Aiin asl, lanza el saco al rio y e s ahora bl mismo quien siente las aguas:
Mas al perdbir las horrendas andanadas de la corriente en el rostra, horrendas y frlas como los mismos riscos de Noruega, Mr. Joergensen entre las aguas comprendib que no tenia remedio. Un trago y otra. Algo excesivo, como un dolor de vientre. Y allb. sobre la ribera, el gran Charles Mac Grath —por otra nombre Mr. James Smith R — con su expresibn de costumbre. Y limpibndose las uftas (69) Con esto queda comprobada la alteracibn del yo y su disolucibn a partir de la ruptura de llmites, pues no se sabe si Joergensen es el asesino o el asesinado, si
ya estuvo alii y es entonces un fantasma, al igual que Charles o Jam es, que se perfila al final como el posible asesino. De esta manera, la certeza del yo desaparece poco a poco, y ocurre lo mismo cx>n la certeza del espacio, del tiempo y de la “ realidad', ya que la representatidn se ha encargado de jugar con estas categorlas y de subvertirlas paulatinamente.
Ademas, la representadon tambien cuestiona la certeza de un yo en cuanto a personalidad cerrada en un cuerpo, en el momento en que, de supuestas personas, Joergensen y Charles se revelan como fantasnias. Y en este juego tambien va la parodia de una de las narrativas de la modemidad; la que se refiere al estudio del hombre, esto es, a considerarlo como objeto de conocimiento y, otorgarle con ello, un sustento cientifico que lo constrifta, lo sistematice y lo defina. De esta forma, cuando Charles y Joergensen discuten acerca de cuantos tipos de fantasmas hay y afirman incluso que cuando un hombre muere, nace un loro, y viceversa, no hacen mds que atentar contra uno de los supuestos de la modemidad.
Y a para finalizar esta parte, debo sefialar, como ya e s obvio, la intertextualidad entre “Aureola o Alveolo’ y la pieza teatral “El caballo asesinado”, donde la confusion reinard. En ia obra teatral, el momento dramdtico mds fuerte es la reveladdn de que Joergensen era un tal Mr. Thompson que murid a manos de Hardy, su ayudante.
Lo que no puedo saber es si la obra teatral70 resuelve la indeterminacidn
que aparece en ‘Aureola o alvdolo" acerca de lo que verdaderamente ocurrid en ese chalet con el sr. Joergensen y Mac Grath o Smith o si el cuento fue escrito despuds de ‘ El caballo asesinado'. Si esto fuera asi, podria pensarse que en “Aureola o alveolo" los asesinatos entre fantasmas o creaciones de creaciones encuentran su origen en el segundo acto de la pieza teatral. Como ya se vio, el misterio queda revelado por Sherlock Holmes, quien verdaderamente e s Ludfer.
Pensando quo “El caballo asesinado” sea posterior al cuento. Esta pieza teatral es publicada junto con otras dos en 1988, en una edicidn pdstuma. No encontrb datos acerca de su fecha de escritura. El cuento aparece en 1952, como parte del volumen Tapioca Inn. Mansion para fantasmas.
Lo importante es que de nueva cuenta la no certeza del yo se observa en ambos textos.
Por ultimo, quiero senalar que el mismo titulo del cuento ‘Aureola o alvdolo’
juega con la representacidn al poner en disyuntiva dos t6rminos completamente
distintos, sin posibilidad de que se les contraponga. Y a que el primero se refiere al halo de luz que rodea a los santos y que se representa como un aro atras de la cabeza, y el segundo, a una cavidad o un hueco, lo que me parece muy sugerente para tratar o significar la disolucion del yo.
Notas sobre la focalizacion
La teoria da la focalizadbn elaborada por Gerard Genette71 estb directamente
relacionada con la cantidad de informacibn que un determinado personaje o el narrador emite durante la narracibn. Tambibn se le conoce como restriccibn de campo. En todo caso, Genette la concibe como lo que ve un personaje o el narrador y que en un momento dado orienta la narracibn. De esto se desprende una tipologia que entrana tanto el carbcter modal como la voz que narra, y que se divide en lo siguiente:
- Focalizadbn cero. Tambibn entendida como vision por detrbs. A menudo se le describe bajo el rubro “narrador omnisciente”, lo que indica que bste sabe mas que cualquier personaje, por tanto, e s capaz de describirlo, analizarlo y desplazarse con gran soltura a travbs del tiempo y el espacio. La vision es semejante a una camara. Adembs, el personaje tampoco puede ser designado desde el exterior. Este tipo de focalizacion e s frecuente en la narracibn clbsica.
-Focalizadbn interna. El narrador se limita a lo que sabe el personaje. Tambibn se le llama “visibn con“. Hay focalizadbn interna fija cuando se restringe la narracibn a lo que sblo un personaje ve o variable cuando son varios personajes los que observan y perdben un suceso. Genette pone
como ejemplo de esta ultima la novela M adam e Bovary.
71 Gbrard Genette; Figures III. Paris, Ed. Du Seuil, 1972. En adelante cito por esta edicibn y anoto