ENFOQUE
Uno de los personajes exitosos con los que conversé me dijo que él creía que la vida te mandaba señales y que cuando estás enfocando tu tiempo, esfuerzo y emociones en varios temas a la vez comienzas a fracasar en algunos de ellos, tanto porque es un efecto lógico de la diversificación de la concentración, como también porque son señales que la vida te manda de que no te metas en tantos temas ni dediques tu energía a algunos para los que no eres bueno. Lo peor de todo es que en ocasiones, cuando tienes un esquema de vida de multi-enfoque, el fracaso puede llegarte justo en el territorio en el que debe- rías haberte concentrado, pero el tropiezo te hace cegarte y sueltas este tema para dedicarte a “aquello en lo que sí me va bien”, pero no “en lo que realmen- te te apasiona y que te ayudaría a cumplir con tu intención de vida”.
El dominio de un tema
Enfocarte en un tema por mucho tiempo no sólo te permitirá disfrutar más lo que haces y sentir que estás en el camino correcto para cumplir con tus intenciones, sino que te permitirá dominar ese tema, ser una autoridad en la materia.
La pasión no sólo está en repetir incansablemente lo mismo, sino en obser- varlo, analizarlo, entenderlo a profundidad en lo general y en sus partes, des- construirlo, reconstruirlo, idealizarlo y mejorarlo una y otra vez.
El dominio de un tema paga dividendos no sólo porque te conviertes en ex- perto en la materia y puedes llegar a agregar un valor mayor que cualquier otra persona en el tema, sino porque desarrollas una confianza y seguridad brutal en lo que haces y la gente a tu alrededor lo nota, te vuelves referencia y eso te abre muchas puertas. Pregúntate ¿en qué eres el mejor en tu ciudad?, ¿qué te falta para convertirte en el mejor en eso que haces en tu país? Y ¿has pensado en convertirte en el mejor del mundo en eso? Las personas exitosas piensan que SÍ.
Rivelino, el gran escultor nacido en Jalisco, México, a quien pude entrevistar para este proyecto, comenzó desde muy niño a jugar con lodo (barro), pasaba largas horas formando figuras con éste. Más adelante aprovechó la plastilina (con mayores colores y mayor durabilidad) y después de pasar por un periodo de admiración de la fotografía (gracias a la profesión de su padre), comenzó a hacer escultura con materiales mucho más pesados y durables. Años y años de jugar con sus manos armando figuras lo llevaron a dominar un arte, con el que hoy cimbra almas y corazones en las ciudades en donde se presenta, como su obra “Silencios” que recorrió toda Europa o “Raíces” que invadió la Ciudad de México.
Malcom Gladwell, en su libro Outliers y Robert Greene, en su libro Mastery, coinciden en que para volverte autoridad en un tema, para realmente domi- narlo, se requieren al menos 10,000 horas dedicadas en este. Así lo han con- tabilizado investigando a expertos en tantos y tan diversos temas como la meditación, el basquetbol, la medicina, la ciencia, el liderazgo empresarial y el piano.
Cuando te enfocas en un tema por mucho tiempo, tu vida y mente comienzan a girar en torno a este y empiezas a pensarlo todo en códigos. El bailarín co- mienza a ver personas danzando en la calle, el matemático le saca ecuaciones a la lluvia y al vuelo de los pájaros y el psicólogo empieza a analizar hasta a la persona que lo atiende en la tienda de la esquina. Eventualmente el lenguaje y análisis en estos términos se hace natural, se vuelve parte de tu modus vi- vendi y comienzas a dominar el tema.
En el proceso muchos te verán como terco, como testarudo, como necio, in- cluso como ignorante, pero no deberás sucumbir a las críticas. Si verdade- ramente estás persiguiendo tus intenciones, si tú has definido tus propios objetivos y no estás enfocado en un tema por imposición de nadie más, si te sientes apasionado por eso en particular, tendrás que seguir ahí; el mismo camino y proceso te harán sentir que eres una persona exitosa.
Especialización.
¿Por qué un hombre de 68 años que se dedica a pegar azulejos en residencias cobra 50 pesos la hora y por qué otro hombre, justo de la misma edad, cobra 200mil dólares la hora?, la respuesta es sencilla: porque el primer hombre rea- liza un trabajo que decenas de miles también podrían hacer y el segundo, en cambio, es único por lo que ha hecho. El primer hombre sólo es conocido por su familia, entre sus amigos y un puñado de clientes para los que ha traba- jado; el segundo hombre es conocido en todo el mundo. El primer hombre ha pegado azulejos desde los 7 años, aprendió el oficio de manera empírica viendo a su tío, el segundo hombre fue Presidente de los Estados Unidos del 20 de enero de 1993 al 20 de enero de 2001.
La gran diferencia por la que Bill Clinton cobra 200mil dólares por una confe- rencia de 1 hora mientras que Jaime Salazar cobra 50 pesos la hora pegando azulejos es por la ESPECIALIZACIÓN, en otras palabras porque Jaime es susti- tuible fácilmente por muchos más, pero Bill Clinton es insustituible.
No hay otro camino seguro para cobrar lo que se te pegue la gana por una hora de trabajo más que la especialización, ser el único que sabe o ha hecho algo. Leonardo Da Vinci era arquitecto, pintor, botánico, escultor, poeta, mú- sico, filósofo, anatomista y hasta urbanista, lo fue no sólo por su genialidad
única sino también porque la profundidad del conocimiento en cada área no era tan vasta como ahora; puedes pasar toda la vida instruyéndote en una rama de una profesión y jamás lo sabrás todo. Hoy es imposible ser conoce- dor y practicante de varias profesiones; hoy se requiere más que nunca ser especialista.
Si te gradúas de Contador serás fácilmente sustituible puesto que hay mu- chísimos contadores, muchos de ellos dispuestos a aceptar un sueldo más bajo con tal de ganarte la posición, por lo que para obtener el puesto tendrás que aceptar menor pago también. Deberás ir más allá de ser contador, tal vez deberás de buscar ser contador especializado en maquiladoras, pero ojo, tal vez haya unos cuantos de miles especializados en lo mismo. Será mejor ir aún más allá, contador fiscalista de maquiladoras coreanas ubicadas en la frontera norte de México dedicadas a electrónicos para el hogar. Ah, entonces sí, po- drás decir “soy único en lo que hago, ¿quieren que yo trabaje para ustedes?, pues les cuesta tanto”; más aún, tal vez no trabajarás para una empresa en particular, sino que tendrás un despacho de consultoría que ofrezca asesoría y estrategias para muchas maquiladoras a la vez.
La ventaja de la especialización no sólo aplica para ejecutivos o estudiantes, también aplica para empresarios o emprendedores; quien se especializa en un producto o servicio, o bien en un nicho de mercado en particular, logra entender y perfeccionar más rápido sus habilidades y valores agregados, sa- tisfacer mejor a sus consumidores o clientes y generar lealtades. Recuerda que el secreto de la rentabilidad de un negocio reside en la repetición de compra y la repetición reside en la lealtad, misma que es provocada por la satisfacción constante de carencias y deseos. La única manera de mantener a un cliente siempre feliz es satisfacer sus necesidades de manera muy clara y contundente y para ello necesitas especializarte, especializarte, especiali- zarte. Lo mismo sucede con un deportista o artista que se especializa en una actividad durante toda su vida, que eventualmente desarrolla su cuerpo justo para que éste desempeñe una cierta función a la perfección, tal es el caso de Michael Phelps quien esculpió su cuerpo durante toda una vida, con una disciplina impresionante, para que fuera el mejor deslizándose por el agua, si se pusiera a competir en otra disciplina, tal vez su cuerpo no lograría desem- peñarse como en el agua.
Estamos en el fin de la era de los todólogos, hoy necesitamos especialistas. Ya no buscamos un carpintero general, sino a un especialista en comedores contemporáneos; ya no contratamos a una agencia de investigación de mer- cados, sino a una especialista en el inconsciente del consumidor del género femenino; ya es irrelevante una empresa importadora de todo, preferimos una especializada en materiales o productos muy específicos.
Un aspecto básico para la decisión de en qué especializarte es encontrar lo más pronto posible tus pasiones, ya que el escenario ideal es ser el mejor en
lo que más te gusta o apasiona. Así que date prisa para encontrar tus pasio- nes, comienza a especializarte y nunca te detengas. Pronto verás que podrás definir tú mismo tus precios como lo hace Clinton y no dejar que otros lo de- cidan por ti como sucede con Salazar. No pienses que pongo el dinero como un indicador de éxito. Es la libertad y el control, es la capacidad de definir tus acciones, es ser retribuido y reconocido al máximo posible por lo que eres capaz de agregar valor profesionalmente: esto es lo que considero que sí son indicadores de éxito, tanto profesional como personal.
El dinero, bajo esta perspectiva, es una consecuencia de la aplicación de espe- cializaciones que agregan valor, no el fin como tal. Y veamos que digo “espe- cializaciones que agregan valor”, porque seguramente habrá muchas que no agreguen valor, que no tengan aplicaciones prácticas, que no cambien, mo- difiquen, transformen o mejoren positivamente nada. Si nadie necesita tu es- pecialización deberás revisar tu enfoque, a menos que tengas tu vida resuelta económicamente y sigas practicando esa especialización por amor propio. Los exitosos se especializan en algo por muchos años, son conscientes de sus ventajas o habilidades y las aprovechan al máximo. Van investigando y en- contrando en dónde pueden agregar valor con sus capacidades especiales y conocimientos expertos en un tema particular.
En ocasiones aplican éstas o éstos en muchos territorios distintos y cuando otros los ven los critican porque consideran que se han desenfocado, pero no, lo que sucede es que aquello en lo que se han enfocado por muchos años y en lo que se han especializado es útil y agrega valor en muchos territorios. Ellos saben sacarle provecho a sus especializaciones, saben comunicarlas, sa- ben encontrar las necesidades que éstas pueden satisfacer en sus contrapar- tes, llámale clientes, usuarios, aliados, socios o colaboradores.
La especialización le permite a los exitosos ser buscados por otros para hacer alianzas y equipos, porque son los mejores en algo. El exitoso no pierde tiem- po tratando de hacer algo para lo que no es bueno, eso se lo deja a alguien más, sería demasiado caro para él o ella hacer algo en lo que no es bueno. A tú hijo o adolescente promuévele la exploración temprana, que conozca y descubra muchas técnicas, habilidades y especialidades para que pueda en- contrar en qué es bueno, qué le apasiona y lo mueve desde adolescente o joven.
Muchos exitosos se enfocaron y lograron especializarse, algunos de ellos incluso sin saberlo o ser conscientes de estar logrando una especialización valiosa, pero por el tiempo enfocado en algo, eventualmente se convirtieron en muy buenos en eso y se dieron cuenta que le agregaban sustancial valor a otros. Darte cuenta de que justo aquello en lo que te has especializado le
agrega valor a otros, simplifica la vida, la alegra, permite lograr más. Sin duda es un gran aliciente para continuar especializándote con paciencia.
Estas personas se vuelven adictas a la complejidad incremental del tema en cuestión ya que es lo que les dará una ventaja competitiva sobre otros: ser in- dispensables, estar en control, definir y no ser definidos y establecer su precio. Adicionalmente, la especialización implica encontrar o plantearte nuevos re- tos sobre la materia, nuevas situaciones que alteren alguna variable de las ya dominadas, de tal manera que continúen los aprendizajes. La gente exitosa busca esas situaciones que los motiven a pensar, a ser creativos e ingeniosos para retar sus habilidades y ponerlas a prueba. Tal cual domador de caba- llos que prefiere encontrarse a su paso cada vez caballos más complejos y no que repitan los patrones emocionales de los anteriores. Cada reto implica una gran oportunidad para la especialización.