3. Results
3.5 Barriers to effective implementation of HIV prevention programmes
Como señala la Comisión de las Comunidades Europeas, “el desarrollo de la sociedad del conocimiento no hace sino aumentar la demanda de competencias clave en las esferas personal,
pública y profesional. El modo en el que las personas acceden a la información y los servicios está cambiando, al igual que la estructura y la composición de las sociedades. La preocupación suscitada por la cohesión social y el desarrollo de la ciudadanía democrática va en aumento, lo que exige que las personas estén informadas, se impliquen y participen. Como consecuencia de ello, los conocimientos, las capacidades y las actitudes que todos necesitan están cambiando”. En este contexto, la aparición del concepto de “competencias digitales” (ver anexo) implica la aparición de unas nuevas necesidades de desarrollo en la sociedad y en las empresas que ya es una prioridad para la Comunidad Europea en los próximos años.
Dentro del mismo documento, la Comisión: “Reconoce la conveniencia de que las decisiones de aplicación se tomen a nivel nacional, regional y local. Insta a los Estados miembros a velar por que todas las personas hayan adquirido las competencias clave al término de la educación y la formación iniciales y, a la luz de los niveles de referencia europeos, los anima a abordar los desequilibrios en materia de educación.
En cuanto a los adultos se solicita la creación de infraestructuras completas en colaboración con todas las partes interesadas. Se invita a la Comisión a respaldar las reformas a escala nacional por medio de:
el aprendizaje inter pares, el intercambio de buenas prácticas y la comunicación de los progresos realizados en el marco de los informes bienales sobre el programa ET2010.
el apoyo a proyectos pertinentes a través de los programas comunitarios de educación y formación.
el fomento de una concepción común de las competencias clave y sus vínculos con las políticas sociales y de empleo.
la promoción de asociaciones con interlocutores sociales y otras organizaciones pertinentes”.
Es en este marco donde la apuesta por las competencias digitales se convierte en un elemento clave: “El potencial de Europa radica en las cualificaciones de su población, su fuerza de trabajo y sus organizaciones. Sin una infraestructura omnipresente, solo podrá haber un uso limitado de las TIC, y sin cualificaciones, este uso solo podrá aportar un valor económico y social limitado. Si esto se ignora, la falta de cualificaciones en materia de TIC será el obstáculo que impedirá a la UE ser
competitiva en la economía mundial. Las cualificaciones requeridas y los instrumentos diferirán en función de los grupos de edad, pero en todos los grupos la necesidad es grande.”
Objetivos políticos:
Reducir a la mitad las lagunas existentes en la alfabetización y las competencias digitales de aquí a 2015.
Todas las escuelas de enseñanza primaria y secundaria deben contar, para 2015, con conexiones de Internet de alta velocidad.
Todos los estudiantes de las escuelas de enseñanza primaria y secundaria deben recibir, para 2012, formación relativa a los riesgos de Internet y al uso seguro y responsable del mismo.
Se debe ofrecer a todos los adultos en edad laboral posibilidades de formación (2010- 2015).
Medidas políticas:
Plan de acción para la alfabetización y la competencia digitales (2010-2015) que incluya:
Acciones específicas de formación en alfabetización digital (por ejemplo, bonos) para los grupos más expuestos al riesgo de exclusión.
Asociaciones e incentivos para las iniciativas del sector privado destinadas a ofrecer formación a todas las personas empleadas.
Iniciativa «Navega con inteligencia» para familiarizar a todos los estudiantes con el uso seguro de las TIC.
Instauración de un diploma en TIC como parte de la educación escolar ordinaria y un régimen de certificación europeo para las competencias digitales adquiridas al margen del sistema educativo oficial.
En este contexto, y dentro de los análisis realizados en el presente estudio, se han tenido en cuenta las necesidades formativas en general de las EBTs y, adicionalmente, una aproximación más concreta sobre el desarrollo de las competencias digitales.
Tal y como se recoge en el apartado de empleabilidad de este informe, la preparación y cualificación de los profesionales de las EBTs estudiadas es muy elevada en relación con la mayoría de las competencias digitales aunque sigue existiendo la necesidad de desarrollar conocimientos y habilidades relacionados con la gestión de la reputación digital.
Por lo que respecta a las necesidades de desarrollo no asociadas a las competencias digitales, la mayor demanda se concentra en aquellos aspectos relacionados con la gestión empresarial ya que
destacan los perfiles con componentes tecnológicos asociados a las TIC y, el propio dinamismo de estas empresas y las necesidades de utilización de los recursos financieros para su crecimiento, impiden poder destinar recursos a la formación de los empleados en aquellas áreas no relacionadas con TIC.
En general, el desarrollo de habilidades de gestión se está produciendo por dos vías:
Adquisición de experiencia a través del desempeño de funciones de gestión o por el propio desarrollo de las carreras profesionales.
Iniciativa propia a través de programas formativos en Escuelas de Negocio o mediante la asistencia a programas ofrecidos por entidades o asociaciones.
Este modelo de desarrollo no es sostenible a largo plazo y puede provocar desajustes en la gestión a medio largo plazo o la necesidad de adquirir talento externo en el mercado. Por las propias características de estas empresas, esta última opción puede ser muy válida en el momento de creación o una vez consolidada una estructura con un tamaño adecuado pero, en las fases de crecimiento de las compañías, la inclusión de talento externo para estas funciones puede tener muchas dificultades de encaje cultural, teniendo en cuenta que son compañías que se suelen caracterizar por el carácter emprendedor y la generación de un espíritu cuasi familiar en las relaciones entre equipos reducidos.
Por lo que respecta al desarrollo de competencias digitales, en el apartado de gestión de la reputación digital, es necesario establecer un desarrollo basado en dos perspectivas:
Conocimiento de las normativas y de la legislación aplicable: la preocupación creciente por la privacidad, los malos usos de las redes y los problemas de seguridad así como la necesidad de proteger la información y el know how de las compañías hace necesario que todo el personal de la empresa conozca y sepa aplicar las normas y procedimientos aplicables a su función.
Conocimiento de herramientas y aplicaciones así como su encaje en la estrategia empresarial: cada día surgen nuevas plataformas, recursos, etc. que pueden o no convertirse en herramientas de moda en internet. La estrategia no es usarlas todas e intentar estar presente en todos los sitios, la idea es estar en aquellos lugares donde están nuestros stakeholders, entender que pueden aportarles a ellos y a la empresa y saber utilizarlos convenientemente.
Tanto en el apartado de empleabilidad como en el anexo de competencias digitales se recogen con más detalle todos estos aspectos así como los datos que han permitido llegar a estas conclusiones.