• No results found

Now Go To Section 4 Training Provision (Page 26).

Section 3 Barriers To Training

El agenciamiento es el modo en que se constituyen todas las relaciones de lo real, gracias a que éste efectúa una máquina abstracta que las precede y que hace a los términos funcionar juntos. La máquina abstracta como anterior a las relaciones, determina las simbiosis o mezclas producidas por el agenciamiento. Lo peculiar del estrato aloplástico aparece gracias a este nuevo modo de distribución del contenido y la expresión: en virtud de la sobrelinealidad característica del estrato, surgen máquinas que le pertenecen, internas al estrato, pero que se elevan sobre él y sobre los demás estratos, como un especie de estado intermedio de la máquina abstracta. Estas máquinas formadas en el estrato aloplástico, preceden las formaciones de contenido y expresión, preexisten a ellas como formaciones en potencia, por lo que también son formas de contenido y expresión. La particular y característica posición de la máquina abstracta determina los agenciamientos del estrato aloplástico de manera particular, pues las máquinas propias del estrato efectúan relaciones entre elementos que pertenecen a los estratos inorgánicos, orgánicos y aloplásticos, la máquina abstracta se despliega, se eleva.

Es claro que las formas estratificadas en la totalidad de los estratos son determinadas por las relaciones con el medio, así, los estratos toman forma de los medios asociados y de las partículas del plan de consistencia. Por su parte, el estrato aloplástico configura su forma también en la relación con los medios. No obstante, las máquinas preexistentes pertenecientes al estrato configuran relaciones no sólo con los medios del estrato sino que hacen de los demás estratos su medio asociado, lo que quiere decir que el estrato aloplástico se constituye en las relaciones con los estratos inorgánico, orgánico y aloplástico y del plan de consistencia. El medio asociado del estrato aloplástico, por la peculiaridad de sus máquinas preexistentes, es la gran Mecanosfera.

Por contenido no sólo hay que entender la mano y las herramientas, sino también una máquina social técnica que preexiste a todo ello, y que constituye estados de fuerza o formaciones de potencia. Por expresión no sólo hay que entender la voz y el lenguaje, ni las lenguas, sino también una máquina que preexiste a todo ello, y que constituye regímenes de signos. Una formación de potencia es mucho más que una herramienta, un régimen de signos es mucho más que una lengua: más bien actúan como agentes determinantes y selectivos, tanto para la constitución de las lenguas, de las herramientas, como para sus usos, para sus comunicaciones y difusiones mutuas o respectivas. Con el tercer estrato surgen, pues, Máquinas que pertenecen plenamente a este estrato, pero que al mismo tiempo se elevan y tienden sus pinzas en todos los sentidos hacia todos los demás estratos. ¿No sería algo así como un estado intermediario entre los dos estados de la Máquina abstracta? (Deleuze y Guattari. 2000. 68)

La máquina técnica preexistente en el nivel aloplástico determina los agenciamientos de cuerpos que pertenecen a todos los estratos y al plan

de consistencia. El estrato aloplástico desde el punto de vista del contenido da forma a los cuerpos a partir de una máquina técnica que precede a las relaciones entre estos, produciendo nuevas simbiosis a partir de las circunstancias socio-históricas como medios asociados a los cuerpos. Las circunstancias son sociales e históricas, por lo que la máquina técnica que suponen los agenciamientos está precedida por una máquina social que la incluye, “Siempre hay una máquina social que selecciona o asigna los elementos técnicos empleados. Una herramienta seguirá siendo marginal o poco empleada mientras no exista la máquina social o el agenciamiento capaz de incluirla en su “phylum”.” (Deleuze y Parnet. 1980. 80)

La máquina abstracta extrae material intensivo del plan de consistencia según formas o códigos específicos y según sustancias o territorios diversos, para someterlo al proceso de estratificación bajo el cual se organiza la naturaleza, es decir, organizarlos en un plano de contenido y en un plano de expresión. En la organización o estratificación el contenido se efectúa como una máquina de cuerpos y la expresión como una máquina de signos, ambas formalizaciones precedidas por una máquina social que las articula, y una máquina abstracta que las posibilita, aún cuando son productos de la estratificación, efectúan desterritorializaciones relativas a sus propios procesos.

Por su parte, el estrato aloplástico desde el punto de vista de la expresión configura las lenguas y el lenguaje, que a su vez están precedidos por una máquina que constituye regímenes de signos incluidos en una máquina social. Por lo que la expresión en el estrato aloplástico siempre será colectiva, respondiendo a las circunstancias socio-históricas de las relaciones en juego.

Cuando hablamos de las circunstancias que determinan los

En definitiva, son los agenciamientos los que efectúan dichas máquinas, efectuación que produce a su vez nuevas relaciones maquínicas dentro del estrato y cuya forma de composición responde a las circunstancias. Los agenciamientos en el estrato aloplástico se definen, por una parte, por sus máximas de desterritorialización, y por otra, por las máquinas que los preceden y que pueden ser efectuadas gracias a esos índices de desterritorialización.