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3.2.2 Basic Literature

Compañeros:

Esto es lo que recordaba la gente vieja: decían que se los trataba como animales, y que no los amparaba ninguna ley de trabajo; decían que en la fábrica se trabajaba 16 horas por día; recordaban que en un tiempo les daban de comer en bastiones que tenían en la fábrica. Esto lo hacían para ganar más tiempo en la producción, decían que había que andar más rápido, también llegaron a usar e látigo. Decían que esto había ocurrido en los principios de la iniciación, en los primeros años, el asunto del látigo y decían que en los otros ingenios les pagaban con vales o si no les daban una libreta para que recojan la mercadería, y en San José $3 o $4 por día y 1 kg. de carne y sal. Y además los patrones controlaban toda la población por que ellos ponían a los comisarios y juez. En la fábrica se trabajaba 16 horas y en el cerco3 el trabajo es más duro o más sacrificado. ¿Por qué? Porque los obreros tenían que levantarse más temprano para ir al surco a las dos o tres de la mañana. Para poder alivianar sus tareas o para ganar más algunos compañeros llevaban a casi toda su familia; en la casa quedaba su compañera a cocinar o si no una hija. Les aclaro que regresaban cuando el sol se perdía y algunos compañeros se preparaban la comida por la noche y de esa manera iban todos a trabajar.

En el surco se trabajaba por tanto. También hay el compañero que acarrea la Caña al canchón, ahí la pesa y recién sabe cuánto gana el pelador y por supuesto lo el carrero. Cuando me refiero a este compañero quiero contarles que él se sacrifica más, porque él además de mantener a su familia, tiene que mantener el carro en buenas condiciones para trabajar y además los animales que son cinco y algunos de repuesto y los arneses, darles de comer.

Ya se deben imaginar lo que es cuando llueve lidiar con los animales y buscar el forraje. El carrero es más esclavizado.

La gente decía que al patrón no se le podía reclamar nada, menos protestarle en el trabajo, porque si no, él se enojaba y los despedía sin pagarles ni cinco centavos y le ordenaba al mayordomo o capataz que hagan atar un carro y le diga que desocupe la casa o el rancho a donde vivía y lo llevaba al río Salí. En esta parte van la mayoría de la gente que no tiene dónde parar un rancho, que le llaman la villa de emergencia y está llena de rancheríos.

Recordaban que cuando al hijo del patrón se le antojaba ir a jugar a la casa de algún obrero podía matar una gallina de un hondazo y lo tenían que dejar, para que no le parezca mal al patrón, no vaya a ser cosa que el patrón se enoje. También estaba el otro problema, que cuando el obrero necesitaba un anticipo o una chapa porque el rancho se le llovía o que le arregle la casa, el mayordomo le hacía propuesta a la mujer del obrero o a la hija para que se entregue a él, y si reclamaban algo lo amenazaba con botarlo, o suspenderle al obrero.

También recordaban que muchos años atrás les decían que ellos (los patrones) tenían un poder muy grande, un contrato con el Familiar que era hijo M Diablo, lo que pasaba era que cuando un obrero quería organizar algo con el conjunto, con los demás compañeros para protestar por las injusticias que hacían a los demás compañeros también, decían que la patronal lo hacía citar a una hora determinada de la noche y los patrones agarraban, lo mataban y después la respuesta que daban a la gente, le decían que el Familiar lo había llevado porque había protestado y le faltó el respeto al patrón. De esta manera conseguían que la gente no se organizara y que tenga un pánico espantoso.

Compañeros. les aclaro que la gente todavía es creyente en esta cosa, en el asunto de brujos y de demonios, en la zona montañosa, en los cerros de Tafi del Valle. Toda esta gente viene a trabajar en la zafra y la gente de antes era paternalista con el patrón ; cuando lo veían al patrón se sacaban el sombrero y le pedían la bendición. A veces ellos, es decir, los patrones, les mostraban una sonrisa y se quedaba contento el obrero. Compañeros, todo esto les debe dar una idea que no era fácil organizar a los compañeros. También recordaban que cuando había elecciones, en los primeros años, les decían por quién tenían que votar. Si no le hacían caso los despedían del trabajo. Recordaban que una vez fue gobernador el dueño del ingenio San José. es decir el gobernador de la provincia de Tucumán y después cuando volvía a haber elecciones decían que les daban $4, un par de alpargatas y les preparaban una churrasqueada y por supuesto iba el patrón y la gente decía que lo hacía vivir al patrón. Todo esto decían, más o menos duró hasta 1925, algunos decían 1930. Después recordaban que organizaron una huelga grande que duró 40 días, todos los gremios azucareros, y la central se llamaba FO En las primeras reuniones las hacían debajo de los árboles o en la casa de algún compañero; también decían que en la mayoría de los sindicatos los dirigente serán comunistas, anarquistas y socialistas eran muy buenos dirigentes; en ese tiempo eran como mil afiliados. Decían una vez que hubo un dirigente que dijo un discurso de una hora más o menos y explicó el problema de todo lo que le correspondía a los trabajadores, inclusive el asunto del Familiar, que era macana todo eso, era puro cuento de los patrones. La patronal se entero y ¿qué hicieron?, le pagaron hasta el boleto y todo con tal que se vaya; ellos decían que era un tipo muy atrevido y peligroso.

También decían que cuando un compañero quería que sus hijos aprendan a leer, los patrones trataban de desmoralizarlos, que no pierdan el tiempo, cómo lo iban a estar manteniendo, que lo lleven a trabajar con ellos al cerco; le decían los patrones: ¿acaso vos no te has criado trabajando? El día de mañana se cría y se te lo manda a mudar a Buenos Aires. ¿Qué remedias? Algunos les contestaban que ya que ellos no habían tenido esa suerte de aprender a leer que la tengan sus hijos para que el día de mañana sepan defenderse. Esto no le gustaba a los patrones. Una vez hubo un serio problema con un hijo de un empleado. Este empleado fue el que organizó el sindicato: se llamaba Rosario Aparicio. El hijo de este hombre tuvo el problema también de la discusión con respecto al estudio; le dijo el patrón si por qué no iba a trabajar en el cerco y que se dejara de macanear con el estudio. Un rato más se agarraron fiero, cuando se iban acercando decía la gente que no faltó el alcahuete que se metiera.

Antes había más o menos 36 ingenios, después cerraron 6 ingenios y quedaron 29. Cuando cerraron estos ingenios tuvo que intervenir la policía y el ejército y hubo muertos. La gente se oponía al cierre. Eso fue antes del año 1942. En 1944 hubo una huelga grande general de los azucareros que duró 45 días. Entonces los sindicatos no tenían personería gremial, cada pago los compañeros iban al sindicato a pagar la cuota sindical. Cuando fue la Huelga Grande el Sindicato tenía fondos y les dio a los compañeros para que pudieran mantenerse porque era fulero el asunto; algunos compañeros no tenían ni para mate cocido, pero se triunfó, se consiguió el aguinaldo, vacaciones y muchas conquistas sociales. Después botaron mucha gente, a los mejores combatientes.

Bueno, yo he entrado en 1954, la cosa marchaba más o menos, en la época del peronismo hubo unos años que a la patronal le dieron una compensación a todos los ingenios y la gente criticaba que estaba mal y que al obrero que se rompía el alma trabajando no se le dio nada. Como será la guita que le dio a los patrones que dieron una bonificación de una quincena a los obreros. Después hubo una Huelga Grande donde se ganó un aumento del 40% y las cosas marcharon regularmente bien. Después de un tiempo pusieron de administrador al hijo del patrón, se llama José Frías Silva. Se iba tecnificando la fábrica y el cerco (es decir el campo) también; había despidos masivos. No había resistencia porque pagaban la indemnización como correspondía y la gente se iba a Buenos Aires; era o se decía que era la época de la abundancia. Después, a mediados de 1959 empezaron los grandes problemas; atraso de pagos y se cerró el ingenio Santa Ana. Respecto a este cierre hubo grandes manifestaciones y marchas en las que también iban los cañeros chicos (esta gente vendría a ser los campesinos que tienen de 100 surcos de caña hasta 6000). Toda esta gente fue hasta la Plaza Independencia y la tomaron por casi una semana; fueron en carros tirados por mulas 0 de a pie, algunos a caballo y otros en tractores. En los demás Sindicatos hicimos una colecta de un jornal por cada compañero.

Bueno, ahora trataré de explicar el problema sindical con respecto a San José. En el año 1961 se atrasan los pagos en general en todos los ingenios. A nosotros nos debían dos meses. Después de hacer todos los trámites legales se resuelve tomar la fábrica. Les aclaro que el nuevo administrador era audaz y quiso hacerse el malo; entonces se lo toma de rehén después de tomar la fábrica; le explicaron los compañeros que se terminaron las épocas del Familiar y que estábamos dispuestos a todo si no pagaban. Les aclaro que era la primera vez que en Tucumán se tomaba la fábrica con rehenes y San José salió al otro día en el diario con letras grandes. Les contaré lo que hacíamos: en el escritorio estaban todos los empleados; a ellos siempre la patronal los trataba bien, es decir les daba premios todos los años; además ellos eran muy alcahuetes, los marcaban a los activistas y los hacían echar y suspender. Todo esto les hacíamos recordar cuando se tomó la fábrica. También les daban café con leche, dulce y galletitas y tenían sus autos que la patronal les hacía dar en créditos. Cuando los teníamos de rehenes y llegó la hora de que les sirvan el café lo agarramos nosotros y lo repartimos a los hijos de los compañeros (a la fábrica fue casi toda la población de San José).

En ese año estaban unos dirigentes muy combativos que eran Arnoldo Aparicio y Raúl Zelarrayán. Aparicio era del Ingenio Fronterita y Zelarrayán de Santa Lucía. Estos dirigentes eran la dirección de FOTIA. El conflicto lo ganamos, la patronal reconoce los días de huelga y paga los dos meses de sueldo y vacaciones y que no se tome represalias con ningún compañero, es decir por esto se firma un acta en la Secretaría de Trabajo. También intervino el gobierno. En la directiva del Sindicato estaba de Secretario General Antonio Pajón, Sánchez, Lazarte y Lazarte (estos son dos hermanos), Leandro Fote (era delegado suplente), Sebastián Delgado, Palacios. Pasa un tiempo y llega la próxima zafra. Se llega a un acuerdo de todos los Sindicatos Azucareros para hacer una Huelga General. Entonces nos presentamos en el sindicato para ver que se había resuelto en el plenario de la FOTIA y no va ningún dirigente (compañeros, les trataré de explicar que es el plenario, es adonde se reúnen todos los Secretarios Generales de los Sindicatos y los delegados que son elegidos al Congreso). Volviendo al tema, entonces vamos al trabajo y encontramos a Sánchez, que nos dice que se quedó dormido en el plenario y que no sabía qué se resolvió, que Pajón dio parte de enfermo porque lo operaron de hernia. Sánchez y Lazarte nos dan ese informe y nosotros les decimos que se vendieron y los echarnos a la mierda. Quedamos cuarenta compañeros sin trabajo por hacer huelga. Los que se vendieron la explicación que nos daban es que en realidad era una política de la FOTIA y que no había que hacer huelga. Pero a nosotros nos llegó el telegrama de despido; Leandro Fote fue a la cárcel seis meses preso, en la cárcel de Villa Urquiza junto con Santill (era el médico de la asistencial). Nosotros después de largo trámite nos reincorporaron de nuevo al trabajo les aclaro que hemos recibido mucha solidaridad de los otros ingenios; paraban una hora por turno. Los patrones de estos ingenios se quejaban, cómo puede ser que ellos no tengan problemas con los obreros y que les hagan esto; fueron a la Casa de Gobierno a quejarse y entonces le hablaron a Frías Silva. Así nos reincorporaron al trabajo.

Los dirigentes del Sindicato habían recibido dinero y traicionaron el Paro General. Leandro Fote estaba detenido junto con Santilli; según se decía que los dos hermanos Lazarte lo entregaron por actividad comunista y salió en el diario La Gaceta. Les informaré que Santilli andaba haciendo trabajo político en San José y Santa Lucía.

Después nosotros no teníamos confianza en ningún dirigente, la patronal había avanzado bastante a principios de 1%3 y nos atrasaba los pagos. Nosotros empezamos a organizamos y nos reuníamos en las cañas. La patronal hace una maniobra, nos hace el trato de vendernos las casas a la mayoría de los compañeros que éramos estables y pone un supermercado, para que saquemos la mercadería; mucha gente sacó y cuando llegaba el día de pago les descontaban codo con la mercadería y la cuota de la casa. Se imaginan, compañeros. cómo se iba complicando cada vez más la cosa, la intención de la patronal era que nos atrasemos en las cuotas de la venta de la casa, se juntaba con el martillero, un tal Blanco, y le decía que mande un plazo si no paga para quitarle la casa. Nosotros mientras canto tratando de organizar el Sindicato íbamos a FOTIA a comunicarle lo que estábamos haciendo; ellos nos apoyaban, estaban Arnoido Aparicio y Zeyarrán. En FOTIA también había problemas, estaba la tendencia Faciano que representaba a algunos sindicatos del surco, mientras el Sindicato San José se declara autónomo, Sindicato Libre, y eran apoyados por la tendencia Faciano; de hecho era un sindicato amarillo.

Se acercaba la próxima zafra de 1964. A todos nosotros nos llegaron telegramas de despido, es decir que nos iban a despedir a fin de del año. Llegó la gente de Tafi del Valle, que son los compañeros transitorios, que le decimos temporarios; empezamos a charlar con ellos y no estaban de acuerdo con el Sindicato Libre. Una vez intentamos de noche recuperar el Sindicato; ya había empezado la zafra entonces se paró la fábrica. Va Frías Silva con un tal Gramajo que era cuñado de él retirado del ejército, Rugeres y otros más; nosotros estábamos en el Sindicato, íbamos a ir a la fábrica, que ya estaba parada, cuando llegaron al Sindicato estos tipos con armas, Gramajo, Rugeres, Gris, Terán Posse, todos estos tipos eran los nuevos administradores, fueron con metralletas y pistolas 45, además fueron con la policía; eran más o menos las doce y estábamos doscientos compañeros, el resto de los compañeros se encontraban en la fábrica, entonces ellos los corrieron a todos los compañeros y ametrallaron el Sindicato, a algunos compañeros

los patrones les pegaron patadas, trompadas y azotes, y al otro día pusieron guardia del ejército y la policía. Entraron cualquier cantidad de gente que era rompehuelga y nosotros les decíamos que vayan a trabajar tranquilos; y ellos nos decían: "Sí, pero cuando ustedes agarren el Sindicato nos van a hacer correr". Y les volvimos a explicar que no, al contrario, los íbamos a afiliar al Sindicato nuestro: nos costó mucho explicarle a estos compañeros, les dijimos que ellos también necesitaban trabajar, quedamos en acuerdo con todos estos compañeros que eran rompehuelgas que no se preocuparan, después de todo lo que pasó en el Sindicato. En la fábrica se trabajaba por turnos, hay tres turnos en tiempos de zafra, y para romper el movimiento nuestro ellos le pagaron a la gente. Pero después seguían los problemas, había suspensiones injustas, más después atraso de pago. Cuando algún compañero le reclamaba a Frías Silva éste le decía: 'Taya que lo defiendan los de la FOTIA" y el Sindicato no decía nada. Después la patronal lo suspende a Lazarte, el que lo había entregado a Leandro Fote. Nosotros nos pusimos en contacto con Leandro Fote, por supuesto él nos explica el problema y mejor dicho empieza a guiarnos, porque tenía más experiencia sindical; hicimos varias reuniones casi todas las noches y una vez sacamos un comunicado en el diario de lo que ocurría y a la gente le gustó; íbamos a la FOTIA, nos prestaban el mimeógrafo y sacábamos volantes; nos pusimos un nombre: Comisión Pro Defensa Sindical de San José, por la recuperación M Sindicato. Les aclaro que Leandro Fote estaba botado del Ingenio.

Lazarte era el dirigente que había entregado a Fote, además que en 1962 cuando estaba en el Sindicato nos entregó a todos y había recibido mucho dinero de la patronal; se compró un camión. Pero cuando la patronal lo suspende nos.busca a nosotros y hacemos una reunión grande en la casa de él. Como la patronal lo quería botar también nosotros aprovechamos la oportunidad.

Después de terminada esa reunión nos apartamos con Leandro y yo le pregunto si era verdad que era comunista; se sorprendió, titubeó un poco y me dijo que no. ¿Y como la gente dice que vos sos comunista? Y entonces le agregué si porque lo habían metido preso, y le dije, bueno, quedate tranquilo ya veo que me tenés desconfianza; no tengas miedo, presentame esa gente y que me explique la política y el sindicalismo porque yo no sé ni mierda, hermano. Después me dice: Sí, te voy a presentar.

Cuando ya teníamos todo planeado vamos- al cerco, gente y Leandro empieza a explicar, la gente decía que estaba de acuerdo y le decía: Compañero Fote, usted que sabe más que los compañeros que lo acompañan, son nuevos, tiene que enseñarle a ellos. Y nos piden que hablemos: yo decía entre mí, ¿quién me manda meterme en lo que no sé? y ahí nomás le digo a los compañeros, bueno aquí va a hablar el compañero Juan Carlos Díaz, mientras yo pensaba qué le decía a los compañeros. Termina de hablar Díaz Y me toca hablar a mí. Ya se deben imaginar lo que me esperaba. Y les dijimos que estábamos dispuestos a todo, que había que recuperar el Sindicato para hacernos respetar. Leandro vuelve a hablar y les dice: ¡Tengan confianza en todos los compañeros! También había un compañero Marnaní que es de la zona de Taffi del Valle de donde son la gente transitoria, claro, Fote era el principal dirigente.

Era día lunes 28 de julio y el martes a las dos de la tarde el Ingenio trabajaba. Había guardia, la policía y como veinte M ejército. Los del sindicato amarillo tenían armas que les proveía la patronal. Nos juntamos más o menos mil quinientos compañeros, avanzarnos al Ingenio y nos sigue casi toda la población, nos enfrentamos con la policía y los soldados. Fue una marcha grande, más o menos unas dos mil quinientas personas del pueblo, muchas mujeres, chicos y viejos y no se animaron a tirar la policía ni los del ejército. Les aclaro que la gente llevaba piedras y palos, machetes y cuchillos de pelar caña, cuchillos que se les llama del 14.