El Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de Julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas, recoge la necesidad de imputar a los usuarios de las infraestructuras los costes incurridos en la prestación de los servicios de regulación y transporte de agua a través de dos figuras de ingreso tributario como son el Canon de Regulación (CR) y la Tarifa de Utilización de Agua (TUA).
5.1.1. CANON DE REGULACIÓN
El Canon de Regulación grava a los beneficiados por las obras de regulación de las aguas superficiales o subterráneas, financiadas total o parcialmente con cargo al Estado. Está destinado a compensar los costes de la inversión que soporte la administración estatal y a atender los gastos de conservación y explotación de tales obras. En concreto el artículo 300 del RDPH especifica el modo de calcularlo y cuantificarlo.
La cuantía de cada exacción se fija para cada ejercicio presupuestario, sumando las siguientes cantidades a), b) y c) que se calculan atendiendo a los siguientes criterios: a) El total previsto de los gastos de funcionamiento y conservación de las obras realizadas referentes a la regulación. Dicho total se deduce del presupuesto del ejercicio correspondiente, asignando a la parte adecuada de los conceptos o artículos presupuestarios a los que se prevé imputar los gastos correspondientes a cada obra de regulación. A las cantidades así deducidas se añade las diferencias en más o en menos que hayan podido resultar entre las cantidades previstas para el ejercicio anterior y los gastos realmente producidos.
b) Los gastos de administración del Organismo gestor imputables a las obras de regulación, obteniéndose de una forma análoga al procedimiento establecido para determinar los gastos de funcionamiento y conservación del apartado a).
c) El 4 por 100 de las inversiones realizadas por el Estado. El importe de las inversiones incluye los gastos motivados por la redacción de los proyectos, la construcción de las obras principales y las complementarias, las expropiaciones o indemnizaciones necesarias y, en general, todos los gastos de inversión sean o no de primer establecimiento siendo deducibles de dicho importe la parte correspondiente a la reposición de los servicios afectados que constituya una mejora de los mismos.
37
El período total de amortización técnica para las inversiones de regulación se fija en cincuenta años, durante los cuales persiste la obligación del pago del apartado c) del canon de regulación.
La base imponible se obtiene restando de la inversión total la amortización técnica lineal durante dicho período. Asimismo la base imponible del año n se ha de actualizar mediante la aplicación sucesiva a esta base de los incrementos monetarios experimentadas cada año, desde el primero, estimándose estos incrementos porcentuales en el exceso sobre el 6% del interés legal del dinero que tuvo vigencia en cada anualidad transcurrida, resultando así la base imponible definitiva del año n. En el caso de obras con un régimen económico de aportación al coste de las obras regulado por la normativa anterior a la entrada en vigor de la Ley de Aguas, el periodo pendiente de pago será el resultante del régimen fijado en su día para la financiación de las obras. Las anualidades restantes por satisfacer serán las correspondientes a dicho régimen pero sujetas a una actualización porcentual acumulativa, teniendo en cuenta la amortización técnica y la depreciación de la moneda a partir de la entrada en vigor de la Ley de Aguas sin que en ningún caso el valor actualizado pueda ser inferior a la anualidad que resultaría del régimen de financiación anterior.
5.1.2. TARIFA DE UTILIZACIÓN DE AGUA
La Tarifa de Utilización de Agua (TUA) grava a los beneficiados por otras obras hidráulicas específicas financiadas total o parcialmente a cargo del Estado, incluidas las de corrección del deterioro del dominio público hidráulico derivado de su utilización, por el concepto de la disponibilidad o uso del agua. Está destinada a compensar los costes de inversión que soporte la administración estatal y a atender los gastos de conservación y explotación de tales obras.
En el artículo 307 del RDPH se especifica el modo de cuantificar la tarifa de utilización del agua. La cuantía de cada exacción se fija para cada ejercicio presupuestario sumando las cantidades a), b) y c) que se calculan atendiendo a los siguientes criterios:
a) El total previsto de los gastos de funcionamiento y conservación de las obras hidráulicas específicas. Dicho total se deduce del presupuesto del ejercicio correspondiente debiendo ser el desglose suficiente para poder efectuar el cálculo de las distintas tarifas aplicables para cada uno de los grupos de usuarios que se sirvan de cada obra hidráulica específica en distintas situaciones. Asimismo a las cantidades así deducidas se añaden las diferencias en más o en menos que puedan resultar entre las cantidades previstas del ejercicio anterior y los gastos realmente producidos y acreditados en la liquidación de dicho ejercicio.
38
b) Los gastos de administración del Organismo gestor imputables a las obras de que se trate, procediéndose para su cálculo de forma análoga al procedimiento establecido para determinar los gastos de funcionamiento y conservación del apartado anterior.
c) El 4 por 100 de las inversiones realizadas por el Estado, incluyendo los gastos motivados por la redacción de los proyectos, la construcción de las obras principales y las complementarias, las expropiaciones o indemnizaciones necesarias y, en general, todos los gastos de inversión, sean o no de primer establecimiento. Del anterior importe es deducible la parte correspondiente a la reposición de los servicios afectados que constituyan una mejora de los mismos.
A diferencia del Canon de Regulación, para las Tarifas de Utilización de Agua el período de amortización técnica es de 25 anualidades; en cuanto a la determinación de la parte no amortizada de la inversión, se concretará suponiendo una depreciación lineal en el período de amortización.
La actualización del valor de las inversiones se determina en todos los casos incrementando cada año la base imponible, calculada de la forma establecida, en la suma de las cantidades resultantes de aplicar a cada una de las bases imponibles de las anualidades ya devengadas un porcentaje igual a lo que exceda del 6% del interés legal del dinero vigente del ejercicio económico correspondiente.
En el caso de obras con un régimen económico de aportación al coste de las obras regulado por la normativa anterior a la entrada en vigor de la Ley de Aguas, el periodo pendiente de pago será el resultante del régimen fijado en su día para la financiación de las obras. Las anualidades restantes por satisfacer serán las correspondientes a dicho régimen pero sujetas a una actualización porcentual acumulativa, teniendo en cuenta la amortización técnica y la depreciación de la moneda a partir de la entrada en vigor de la Ley de Aguas sin que en ningún caso el valor actualizado pueda ser inferior a la anualidad que resultaría del régimen de financiación anterior.