APPENDIX B SURVEY INSTRUMENT
16. What best describes you? (Please circle only one selection)
individuos en particular” (Sabino, 1992, p. 95) es que se escoge este instrumento de recolección de información. Específicamente, la observación participante realizada en la presente investigación consistió en consignar, en un diario de campo, cada una de las actividades (de atención, de apoyo, de verificación, de análisis de las situaciones, de toma de decisiones, de socialización de programas y planes, etc.), desarrolladas directamente en el contexto, con sus respectivas fechas, lugar de realización, asistentes y demás datos relevantes (ver Anexo B).
2.4.2. Entrevista semiestructurada
La entrevista semiestructurada se eligió para recolectar información en la medida en que tiene un carácter conversacional; es por ello recomendable, pues no oprime a las personas participantes y genera un ámbito coloquial que facilita la comunicación entre quienes interactúan; así lo consideran Bonilla y Rodríguez (2000), quienes señalan que es el instrumento más idóneo cuando se han identificado informantes o personas clave dentro de la comunidad en la cual se desarrolla la investigación, especialmente por la posición que ocupan, por su edad y, sobre todo, por la experiencia que tienen, pues son conocedores de la situación, de su entorno, del contexto, lo cual indica que sus opiniones son representativas del conocimiento cultural compartido con el grupo en cuestión.
La entrevista estuvo compuesta por 14 preguntas, todas ellas apuntando a entender las prácticas de cultura de paz que se evidencian en la comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina que desde agosto de 2013 se encuentra asentada en el municipio de Urrao en la Casa Indígena en el entorno urbano a causa del desplazamiento forzado.
2.4.3. Revisión documental
Se optó también por la revisión documental, porque a través de ésta se pudo hacer un balance prospectivo, reflexivo y sistemático de los documentos proporcionados por la Alcaldía del municipio de Urrao (Ant.) en donde aparece toda la información sobre el desplazamiento de la comunidad Embera Chamí - La Cristalina y su atención en el municipio.
2.5. FUENTES
En esta investigación se utilizaron tanto fuentes primarias como secundarias de información. Las fuentes primarias corresponden a la información tomada en campo, aportada directamente por las cuatro personas entrevistadas, miembros de la comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina, que desde agosto de 2013 se encuentra asentada en el municipio de Urrao en la Casa Indígena en el entorno urbano a causa del desplazamiento forzado; las fuentes secundarias, por su parte, corresponden al material bibliográfico y cibergráfico consultado para el desarrollo de la presente investigación.
2.6. ASPECTOS ÉTICOS
Toda la información suministrada por las personas que hicieron parte de esta investigación se manejó éticamente, es decir, se buscó, ante todo, respetar las opiniones ajenas, ser prudentes con las informaciones y respuestas dadas, ser objetivos y tener una actitud crítica; ello ayudó a darle el uso adecuado a toda la información proporcionada.
De igual manera, se utilizó un formato de consentimiento informado a través del cual los cuatro líderes de la comunidad indígena Embera Chamí – La Cristalina que respondieron la entrevista semiestructurada indicaban y aceptaban participar en la actividad investigativa (ver Anexo C).
2.7. FASES DE LA INVESTIGACIÓN
Tabla 2. Fases de la investigación Fechas Acción Ene. – Jun. 2015 Jul. – Dic. 2015 Jun. – Sep. 2016 Oct.- Dic. 2016 Ene. – Feb. 2017
Conocimiento del contexto, formulación y diseño de la investigación
X
Exploración Etnográfica X
Fechas Acción Ene. – Jun. 2015 Jul. – Dic. 2015 Jun. – Sep. 2016 Oct.- Dic. 2016 Ene. – Feb. 2017 documental
Trabajo de campo (realización
de entrevistas semiestructuradas, informes de observación participante) X X Análisis de la información, sistematización y escritura X
Entrega final al asesor X
Versión final de la
3. ANÁLISIS DE LA INVESTIGACIÓN
3.1. OBSERVACIÓN PARTICIPANTE
A través de la observación participante se pudo determinar que desde el primer momento en que la comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina llegó al municipio de Urrao desplazada se desplegaron todas y cada una de las acciones por parte de los diferentes entes e instituciones para atender la emergencia de desplazamiento masivo del que fueron objeto estas personas, según el Plan de Contingencia.
En general, el municipio y la UARIV realizaron todas las gestiones necesarias para acondicionar el sitio de albergue, escogido por ellos por voluntad propia, pues se les ofreció desde el principio otros sitios que estaban en mejores condiciones.
Con respecto a la alimentación, queja constante por parte de la comunidad indígena, y a los elementos para atender las necesidades básicas (kits de aseo, frazadas, utensilios de cocina, etc.), el municipio de Urrao, la Gobernación de Antioquia, el ICBF, la Cruz Roja y la UARIV apoyaron. También se les brindó acompañamiento psicosocial y apoyo logístico por parte de las diferentes instituciones, con la ayuda de los bomberos de la localidad.
Una de las preocupaciones constantes que se observó en cada uno de los encuentros con la comunidad indígena es que ellos quieren retornar a su resguardo lo más pronto posible, en especial porque dicen tener muchas dificultades económicas, que están perdiendo su
cultura, sienten depresión y están teniendo muchos conflictos con la comunidad del municipio, entre otros casos, porque los niños indígenas mendigan de tienda en tienda y los adultos entran a las fincas sin autorización de sus dueños.
Una de las condiciones por parte de la comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina para el retorno a su resguardo es que haya acompañamiento por parte de algunas instituciones, pero que entre ellas no esté la fuerza pública. Específicamente, el objetivo del acompañamiento es que se verifique en el territorio y que se realice una evaluación del estado de la zona en cuanto a los cultivos, animales e infraestructura para que al momento de retornar se pueda cumplir con una reparación integral en el tiempo, pertinentes, de acuerdo a la ley de víctimas y su tratamiento diferencial como comunidades de especial protección en Colombia.
3.2. ENTREVISTA SEMIESTRUCTURADA
A partir de lo que respondieron los cuatro indígenas líderes de la comunidad Embera Chamí - La Cristalina, a quienes se les aplicó una entrevista semiestructurada, se pudo establecer, en primer lugar, que las circunstancias que llevaron a la comunidad Emberá Chamí - La Cristalina a abandonar el resguardo indígena en donde vivían en el mes de agosto del año 2013, fue el conflicto armado, en especial, por tres circunstancias específicas: amenazas a líderes, explotación de minas ilegalmente y extorsiones.
De igual forma, se pudo determinar que además del desplazamiento, esta comunidad indígena fue víctima de combates dentro del resguardo, amenazas, robos, extorsiones, lesiones personales y también eran utilizados para cobrar vacunas.
Con respecto al proceso de adaptación a la zona urbana del municipio de Urrao, estos indígenas señalan que no se han adaptado del todo, que han tenido dificultades en la atención, que las autoridades municipales no los visitan; otro aspecto es que sienten que las costumbres son diferentes y, por ende, sus niños están aprendiendo otras cosas: no salen a cazar, no nadan en el río, la comida es diferente, la lengua nativa no la están aprendiendo del todo bien; si se enferman tienen que acudir a un hospital, mientras que en el resguardo iban donde el médico tradicional y las medicinas no les valía nada, pues se curaban con plantas. Señalan que fuera del resguardo todo tiene un precio: las legumbres, la carne, las medicinas, mientras que allá había suficiente de todo esto: podían sembrar sus propios alimentos y, por ende, alimentar a sus familias.
En cuanto a la conformación de las familias de la comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina, se pudo establecer que estas están conformadas por grupos entre 5 y 9 personas (más o menos unas 30 familias), quienes han recibido, desde que están asentados en el entorno urbano del municipio de Urrao, por parte de la Alcaldía, de la Gobernación de Antioquia y del Estado, atención y ayudas en cuanto a alimentación.
Para sobrevivir, algunas familias de la comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina se dedican a actividades de agricultura en época de cosecha y otras piden ayuda a
otras personas. A partir de esto, dicen que sienten que no han logrado nada, que es difícil sobrevivir en la zona urbana, en especial por el aspecto económico y por las costumbres.
Aún tratan de conservar sus prácticas culturales: tienen su propio gobierno para dirigir y solucionar problemas, tratan de vestirse con sus trajes tradicionales, utilizan la lengua nativa, hay un médico tradicional y botánico, se reúnen y festejan con sus bailes tradicionales, enseñan a los niños a hacer canoas para los ríos, los viejos le explican a los niños cómo trabajar y sembrar la tierra, elaboran artesanías (collares, mochilas), entre otras, aunque expresan que el espacio urbano no es el adecuado para su cultura, que continuamente tienen dificultades con sus vecinos, sobre todo por el desorden.
Como mecanismos de resiliencia y de afrontamiento del desplazamiento estas familias de la comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina dicen que han tratado de organizarse para vivir en comunidad, por lo que siguen atendiendo a lo que establezca su gobernador, en especial para controlar y proteger a su gente.
Ahora, para solucionar sus conflictos en la comunidad, el gobernador es el responsable de ello, él es quien impone los castigos y hace cumplir la ley; lo primero que hace ante una contingencia es hacer un llamado de atención, luego de imponen los castigos, que puede ser de trabajo o escarmiento en el cepo, de acuerdo a lo cometido; es por ello que sienten que son un modelo para sociedad en general.
entorno urbano, sobre todo por las consecuencias que ello conlleva. Quieren lo mejor para sus familias, formarlos con sus costumbres, volver a la tierra, cultivarla, vivir mejor, según ellos.
3.3. REVISIÓN DOCUMENTAL
A partir de toda la revisión documental proporcionada por la Alcaldía del municipio de Urrao, se pudo determinar lo siguiente:
La comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina fue víctima de desplazamiento masivo forzado, lo cual desencadenó en que se trasladaran al municipio de Urrao, en el departamento de Antioquia, en el mes de agosto de 2013; allí fueron atendidos inicialmente, brindándoles alojamiento y alimentación, aunque ante la incapacidad económica del municipio para atender este fenómeno, se pidió con urgencia apoyo logístico a la Gobernación de Antioquia y a la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas –UARIV– en paquetes de alimentos, ropa, kits de aseo y kits de cocina, teniendo en cuenta el censo inicial de dicha población desplazada y con la posibilidad de que llegasen otras familias de este resguardo.
En principio, se evaluaron las condiciones de alojamiento, salubridad y alimentación y se levanta un censo de 50 personas que conformaban, en aquel entonces, 17 familias, entre las cuales habían 26 niños, niñas y adolescentes, una de las cuales estaba en estado de gestación (de 15 años), 12 entre los 0 y 5 años y 14 entre los 6 y 17 años, todos ellos
desescolarizados desde el mes de marzo de 2013, ya que no había docente en la comunidad indígena y muchos también sin documento de identidad, a quienes posteriormente se les realizó exámenes de hemoclasificación para que pudiesen acceder a la consecución de su documento de identificación.
Ante esta situación, se requirió, por parte de la psicológica encargada, valoración nutricional e intervención de la ESE del municipio, ya que las familias manifestaron que los niños, niñas y adolescentes no estaban en controles de crecimiento y desarrollo y no tenían carné de vacunación; así mismo, se solicitó apoyo por parte de nutricionista para que realizara minuta diferencial étnica para que se les entregara un componente alimentario por parte de la Ayuda Humanitaria de Emergencia.
En cuanto al alojamiento, se determinó que había hacinamiento y que tampoco había un espacio físico adecuado para albergar a las personas que llegaron inicialmente al municipio, lo cual podría desencadenar en problemas de salubridad, pues había mucha exposición a enfermedades, epidemias, infecciones virales, sobre todo para los niños y niñas menores de cinco años que había en aquel entonces. Con respecto al tema de la alimentación, se analizó que no se contaba con una infraestructura adecuada para la preparación de alimentos.
Para resolver el tema de hacinamiento y evitar problemas de salubridad se propuso a los líderes del resguardo que había otro sitio para que se alojaran, la casa de paso del Cabildo Mayor de los Emberá Katíos, ubicada en el barrio Buenos Aires del municipio de Urrao, ya que allí habían instalaciones adecuadas para la estadía frente a la emergencia presentada
condiciones, pero estos líderes manifestaron que por ser unos Katíos y los otros Chamí tienen algunas diferencias en sus culturas, por lo que adujeron que no les parecía buena la idea y que no querían estar en ese lugar, aunque iban a esperar la decisión del gobernador mayor.
En general, para atender a esta población desplazada en el municipio de Urrao, en el departamento de Antioquia, se activó un Plan de Contingencia, entregándose a esta comunidad alimentos, de acuerdo a una minuta elaborada por una nutricionista, la cual se les entregó cada día. Se les entregó además colchonetas, cobijas, sábanas, toallas, utensilios de cocina, implementos de aseo, entre otras cosas, en la medida de sus necesidades; de igual manera, se les proporcionó agua potable, se adecuaron instalaciones eléctricas, se revisaron espacios para instalar duchas y pozos sépticos.
A pesar de toda la atención prestada a esta comunidad indígena, y de todos los esfuerzos por parte del municipio por albergarlos, la intención es que estos retornen a su resguardo, aunque manifiestan que para ello requieren que el Estado les garantice el acceso a la oferta institucional frente a sus derechos como población indígena, como por ejemplo un hogar comunitario, una mejor infraestructura para la escuela, la inclusión en los programas de atención social y asistencia especial para los niños de la comunidad.
Y a pesar de que ya se les ha dado un concepto favorable de seguridad, la comunidad indígena no se siente segura, sienten miedo por todas las situaciones que han pasado dentro del resguardo, tanto con los grupos al margen de la ley como con otras personas que han ingresado a su territorio.
En sí, según la comunidad indígena, para que se den las condiciones de retorno, se deben cumplir con tres aspectos esenciales: voluntariedad, concepto de seguridad y dignidad.
Con respecto a la voluntariedad, que la comunidad tenga el deseo de regresar a su territorio, porque la idea es que las personas desplazadas regresen al mismo sitio.
En cuanto al concepto de seguridad, que éste se dé por el ejército que hace presencia en la zona y en donde haya sucedido el hecho victimizante, manifestando que en estos lugares lo que ocasionó el desplazamiento no persiste al momento de retorno; pero aquí también hay que tener en cuenta la percepción de seguridad que tiene la comunidad, y según se entiende ellos sienten temor todavía para regresar a su territorio, lo cual deberá ser evaluado por la UARIV para tomar las decisiones pertinentes para el retorno.
Y con relación a la dignidad, la comunidad pide que se ofrezcan las condiciones de apoyo y acompañamiento estatal, de acuerdo a lo establecido dentro de la ley de víctimas para el retorno.
4. CONCLUSIONES
En un contexto de desplazamiento producto del conflicto armando, la comunidad Embera Chamí - La Cristalina manifiesta varias prácticas de cultura de paz, entre ellas, la resiliencia, la educación para la paz y una nueva construcción en torno al concepto de paz con enfoque diferencial étnico.
Con relación a la resiliencia, se pudo notar, a partir la observación participante por parte de la investigadora del trabajo aquí desarrollado, de las respuestas de las entrevistas semiestructuradas aplicadas a cuatro líderes indígenas de la comunidad indígena Embera Chamí - La Cristalina y a la revisión documental llevada a cabo, que los miembros de la comunidad Emberá Chamí han podido resignificar lo que vivieron por causa del desplazamiento forzado en una experiencia de aprendizaje significativo, pues a pesar del impacto social que ello les ha dejado, han tenido que “sacar fuerzas para seguir viviendo”, para pedir ayuda (especialmente a instituciones gubernamentales), para planear el futuro, para reconstruir sus vidas y para construir un nuevo proyecto de vida comunitario.
Una cosa es cierta, y es que tal resignificación de las experiencias vividas no se logra si no se indaga por los hechos, por los sucesos, por los sentimientos experimentados por estas personas, si no hay un acompañamiento y una intervención desde lo psicosocial, pues “la mirada psicosocial nos permite reconocer el carácter reflexivo y activo del sujeto capaz de transformarse y transformar el mundo que lo rodea” (Galindo y Tovar, 2006, p. 189).
Independientemente de la razón o la causa del desplazamiento, todos participantes de este estudio reflexionan sobre la reconstrucción de sus proyectos de vida y aunque dichos proyectos están relacionados especialmente con la supervivencia cotidiana y la satisfacción de necesidades básicas, se puede decir que va mucho más allá, pues denotan futuro, voluntad de superación, planeación, consecución de metas y, sobre todo, confianza en las propias capacidades.
Las esperanzas y expectativas que surgen de las expresiones de los participantes en las diferentes actividades documentadas dan cuenta de la lucha permanente de estos desplazados, quienes asumen actitudes y desarrollan estrategias coherentes con el nuevo sentido que le han dado a sus vidas; la esperanza de un futuro mejor parece estar en los logros que pueden obtener a nivel material.
Lo anterior refuerza lo expresado por Quiñones (2007) y es que las personas, en especial los desplazados que hicieron parte de esta investigación, al verse en una situación de impacto como la vivida, crítica y traumática, reaccionaron de una manera defensiva y proactiva, aunque acompañada de una amplia gama de niveles de tensión, angustia, ansiedad e impotencia inicial ante la adversidad.
Estas familias, al ver comprometida no sólo su vida, sino también la vida de sus seres queridos, no vieron otra posibilidad sino huir y el municipio de Urrao fue una de las mejores alternativas para estas personas, pues en éste pudieron encontrar posibilidades de mantener su integridad personal: un lugar donde no fuesen encontrados por aquellas personas que los hicieron salir a la fuerza de sus territorios.
Indudablemente el proceso de afrontamiento de la situación de desplazamiento de los miembros de la comunidad Emberá Chamí - La Cristalina ha sido difícil, pues todos han expresado que fue un suceso inesperado que los hizo sentir, además de angustiados, muy confundidos y desorientados, sin saber qué iban a hacer con sus vidas y con sus familias.
Una característica de toda la comunidad Embera Chamí – La Cristalina, junto con sus familias, es el deseo de retornar, aunque sienten temor. Los malos recuerdos también hacen parte de ese no temor a retornar, sobre todo por lo dolorosa que fue la situación de desplazamiento y todo lo que en ella confluyó: muerte, amenazas, angustia, desolación, pesimismo, etc.
No todos los desplazados de la comunidad Embera Chamí - La Cristalina, junto con sus familias, han enfrentado la situación de desplazamiento forzado de la misma manera. Las personas desplazadas buscan superar esta condición y es por ello que acudieron a lugares o sitios donde saben que los pueden ayudar, en este caso a las autoridades municipales,