En China, el escenario energético se ha ido desarrollando gradualmente teniendo en cuenta los cambios que se han dado dentro del sistema económico del país. El papel del Gobierno dentro de este sector se ha ido transformando y ha pasado de ser “altamente centralizado a un enfoque de gestión más orientado al mercado”, (Bao y Houlden 2013, pág. 4) es decir, la toma de decisiones ya no está exclusivamente en manos del PCCh, sino también entran a participar otros actores como las empresas petroleras estatales.
Con el establecimiento de la República Popular China, el PCCh crea en 1949 el Ministry of Fuel Industry, entidad que se encargaría de la producción de energía incluyendo
recursos como el petróleo, el gas, el carbón y la energía eléctrica hasta el año 1954. Esta tarea era apoyada por la Comisión Estatal de Planificación, actualmente conocida como la Comisión de Desarrollo y Reforma Nacional, encargada de supervisar los planes nacionales de desarrollo económico, incluyendo los temas relativos a la producción de energía.
Para 1955 el Ministerio es remplazado por el Consejo de Estado que va a establecer cuatro nuevos ministerios relacionados con el tema energético: el Ministerio de la Industria del petróleo, de la industria del carbón, de la industria química y de la industria de energía eléctrica. De esta manera, estos ministerios empiezan a tener cierta autoridad dentro de la producción y distribución de los recursos energéticos en el Estado.
Sin embargo, en 1978 la República Popular China entra en “una nueva era con la adopción de una política centrada en un ambicioso programa de reformas y apertura de la economía al mundo exterior” (Bao y Houlden 2013, pág. 5). Por consiguiente, el sistema energético también experimenta una transición, con el establecimiento de las empresas
31 petroleras estatales que empiezan a ser parte fundamental dentro del sistema energético. “La racionalización para el establecimiento de empresas estatales fue la promoción de una administración más profesionalizada a través de la separación de los ministerios estatales, que eran altamente politizados” (Sánchez 2012, pág. 51).
Las tres empresas más importantes dentro del sector energético chino son: primero, la Corporación Nacional de Petróleo Marítimo de China (CNOOC), creada en 1982, encargada de la producción de gas y petróleo en alta mar. Cuenta además con actividades de exploración, producción y venta de estos recursos energéticos. Es una empresa que opera bajo “la comisión de supervisión y administración del Consejo de Estado de la República Popular de China” (CNOOC Limited (s.f.), párr.1).
La segunda es, la Corporación Petroquímica de China (Sinopec), creada en 1983, a la que se le concedió autoridad sobre la mayoría de industrias de refinación. El Consejo de Estado se encargó de establecer esta empresa “mediante la fusión de 39 principales empresas petroquímicas y de refinación del país, que antes pertenecían al Ministerio de la Industria del Petróleo, el Ministerio de la Industria Química y el Ministerio de la Industria Textil” (Bao y Houlden 2013, pág. 7).
Finalmente, la Corporación Nacional China de Petróleo (CNPC), creada en 1989, luego de la abolición del Ministerio del Petróleo, que se encargaría de las “actividades relacionadas con el desarrollo de operaciones petroleras” (Sánchez 2012, pág. 51). En este sentido, la apertura de este sistema energético representó uno de los principales éxitos en esta época, ya que se logró una optimización del uso de los recursos energéticos del Estado y se fortalecieron las responsabilidades de estas empresas estatales en la producción de la industria petrolera del país.
Hacia la década de los 90, época en la que el Estado empieza a importar petróleo, los líderes chinos se plantean una serie de objetivos con la finalidad de facilitar el suministro de energía al país. Dentro de estos objetivos se encontraban: la diversificación de las fuentes nacionales de energía importada, la dependencia de proveedores que pudieran llegar por tierra a China y no por mar, y por último, confiar la adquisición de suministros energéticos extranjeros a empresas estatales (Klare 2008, pág. 113).
32 De este modo, es necesario para el Gobierno, emprender una nueva estrategia en el sector energético que permita el cumplimiento de dichos objetivos y la adaptabilidad de este sistema al crecimiento económico que se estaba dando en el Estado. Es por esto, que en 1998, el Consejo de Estado inicia una reforma institucional para consolidar el sector energético. Esta reforma estaba dirigida a separar las funciones del Gobierno de la gestión de las empresas debido a que “las intervenciones excesivas del Gobierno en el sector empresarial, y la superposición de funciones entre los distintos ministerios habían dado lugar a la ineficiencia administrativa lo que dificultaba el proceso de desarrollo económico” (Heino 2011, pág. 6).
Como resultado de esta reforma, se da la abolición del Ministerio de Industria de la Energía y también, el Ministerio de Industria del Carbón que permite la descentralización de la producción de éste en China. “Hoy en día, los productores de carbón en China se han extendido por todo el país, y se tienen más de 2000 minas de carbón de propiedad estatal y decenas de miles de minas de carbón más pequeñas de propiedad de las ciudades y pueblos de la zona” (Davis y Azizian 2007, pág. 130).
Igualmente, en el 15 Congreso del partido Comunista Chino, se emprende una estrategia llamada Going Abroad que tenía como objetivo apoyar la participación de las
empresas petroleras estatales en los mercados internacionales. “Esta estrategia radica en la oferta por parte del gobierno chino, en una serie de incentivos para promover la capacidad de inversión de las empresas petroleras estatales chinas en el exterior” (Heino 2011, pág. 7).
Complementando estas estrategias, hacia el año 2000, las tres empresas petroleras de China, entraron a participar y cotizar en los mercados internacionales, logrando incrementar sus ganancias y abriendo nuevas oportunidades de mercados para el acceso a recursos energéticos. Sin embargo, es importante señalar que aunque estas empresas son un poco más independientes a la hora de desarrollar iniciativas de inversión en otros Estados, aún siguen estando bajo control del Gobierno.
En este sentido, las empresas petroleras estatales, más allá de responder a intereses netamente económicos o comerciales, obedecen también a intereses de seguridad nacional y política exterior del Gobierno. Ejemplo de esto es la tarea de explotación de campos
33 petrolíferos y desarrollo de oportunidades en los Estados que cuentan con recursos energéticos valiosos para el suministro de la demanda energética china. Asimismo, la inversión en el extranjero de estas empresas petroleras es determinante para aumentar su competitividad a nivel internacional y posicionarse en el mercado energético global.
Sin embargo, el principal reto de la RPCh y sus empresas petroleras estatales es la diversificación de los mercados para el acceso a los recursos energéticos. Es decir, China ha importado la mayor cantidad de su petróleo de Medio Oriente, ejemplo de esto es en 1996, época en la que “China obtuvo más de dos tercios de su petróleo importado de tres únicos países: Indonesia, Omán y Yemen” (Burles 1999, pág. 24). Actualmente, sus proveedores son más diversos pero Medio Oriente continua siendo la región que mayor cantidad de recursos aporta a China. Por este motivo, el Estado se ha visto en la obligación de ampliar sus mercados y buscar la manera de reducir su vulnerabilidad a través de áreas más cercanas que reduzcan el riesgo a la hora de extraer y transportar. De esta manera, ha ampliado su política exterior hacia zonas más cercanas a su territorio como el Sudeste asiático y Asia Central
Tabla 2. Importaciones china de petróleo, 1992-1999 (en millones de toneladas)
1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 Asía Pacifico 6.71 6.53 6.83 7.08 8.22 9.41 5.47 6.82 (59%) (42%) (55%) (41%) (36%) (27%) (20%) (18.64%) Oriente Próximo 4.03 6.60 4.91 7.76 11.96 16.78 16.67 17.41 (36%) (42%) (40%) (45%) (53%) (47%) (61%) (55%) África 0.50 2.13 0.50 1.84 1.93 5.91 2.19 6.74 (4%) (14%) (4%) (11%) (9%) (17%) (8%) (18.41%) Resto del Mundo 0.11 0.41 0.09 0.40 0.51 3.37 3 5.64 (1%) (3%) (1%) (2%) (2%) (10%) (11%) (15.4%) Total 11.36 15.67 12.35 17.09 22.62 35.47 27.32 36.61
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