Bibliography
9. BIBLIOGRAPHY
El ELN, es la otra organización guerrillera, que le sigue en importancia, a las FARC. Esta guerrilla se encuentra actualmente disminuida en su capacidad debido a razo- nes que ya abordaremos. Comencemos diciendo, que en la década del 60, estudiantes co- lombianos becados en Cuba, que presenciaron la guerra de los misiles del 62, solicitaron y recibieron entrenamiento militar para defender a la isla de un eventual ataque de Washing- ton.
Además, se inició un debate sobre la conveniencia de iniciar un proceso similar en el territorio colombiano, lo que se hizo realidad cuando el “4 de julio de 1964, 18 hombres al mando de Fabián Vásquez dieron vida al primer foco de este movimiento en las monta- ñas del departamento de Santander. Seis meses más tarde, el 7 de enero de 1965 con la to- ma de Simacota –cerca de San Vicente de Chucurí, en el departamento de Santander – se da a conocer de manera pública el ELN y se lanza el Manifiesto Comunista el cual constituye una síntesis de su proyecto político, una suerte de nacionalismo anti-oligárquico y antiimpe- rialista… fortalecimiento del nacionalismo, la democracia popular y una fuerte oposición a la inversión extranjera. El acento se colocaba, ante todo, en los recursos energéticos lo cual es explicable debido a la incidencia en su composición social de sindicalistas del sector pe- trolero y a sus principales zonas de influencia localizadas en torno a la refinería de Barran- cabermeja”157.
155 PIZARRO LEONGOMEZ, E (a), op.cit., 91. Por ejemplo, “en la región del Putumayo, el control radica en manos de los guerrilleros al punto que ellos mismos han creado un “Reglamento para la convivencia en armo- nía155, con base en el cual se cobran impuestos, se organiza la vida social, se imponen actividades comunales, se ejerce control sobre los bienes, semovientes y propiedades de la gente y se regula la explotación de los recursos naturales. En la región limítrofe con el departamento del Caquetá, al norte del Putumayo, las FARC controlan la venta de las propiedades de los campesinos y regulan la vida social… ejercen sobre la juventud rural… “un servi- cio militar”… reclutamiento de menores de 13, 14 y 15 años… así mismo realiza el reclutamiento de indígenas”. GONZALEZ, F (a), op.cit., 160.
156 Ibidem, 201.
157 PIZARRO LEONGOMEZ, E, op.cit., 101-2. “El ELN, en su idealismo guevarista, excluye, pues, cualquier re- lación abierta con la política legal”. CUBIDES, Fernando, op.cit., 53. Según Richard Gott (Las guerrillas en Amé- rica Latina, Santiago de Chile, Editorial Universitaria, 1971), se trataba de una fecha simbólica, pues ese 7 de ene- ro coincidía con el sexto aniversario revolucionaria no comunista surgida en Colombia tras la revolución cubana. PIZARRO LEONGOMEZ, E, op.cit., 101. El “Manifiesto de Simacota… el contexto es el de una intrincada dispu- ta con todas las agrupaciones políticas de izquierda acerca de quién es el auténtico revolucionario, quién representa mejor a las clases populares… No obstante, en cuanto se delinean los rasgos de la organización misma, las simili- tudes comienzan a ser más y más perceptibles. Más allá de las diferencias ideológicas, las duras realidades del combate, la necesidad de ampliar la base d apoyo original, de implementarse en otras regiones, o físicamente, de sobrevivir, van determinando cambios en el organigrama, en el dispositivo militar y, por ende, en los demás com- ponentes organizativos”. CUBIDES, F, op.cit., 55. “Un punto del Manifiesto de Simacota, una idea central en los Escritos de Camilo al anunciar su ingreso a la guerrilla era la denuncia del sistema electoral, de sus vicios y de sus
Son los períodos relativos al origen y evolución de esta organización insurgente que “habría de significar en Colombia la típica guerrilla pro-guevarista… etapa de surgi- miento y expansión (1964-1973), la etapa de crisis y desagregación interna (1973-1980), la etapa de reconstitución y expansión político militar (1980-1998) y, finalmente, a partir de 1998, la etapa actual de declive estratégico”158. Además, como se sostuvo en el párrafo ante-
rior, “con vocación especializada contra la infraestructura petroleras”159.
En los años sesenta, la guerrilla del ELN, ostentaba el protagonismo político como organización subversiva a nivel nacional e internacional, relegando para ese entonces a las FARC y el EPL a un segundo plano. En primera instancia, a las FARC, porque para ese en- tonces constituían una reserva estratégica del Partido Comunista Colombiano y, en segunda instancia, al EPL, que estaba ubicado especialmente en el oriente de la región antioqueña. Así en la década de los sesentas fue el ELN la organización insurgente que avivó a seguido- res de diversos sectores de la sociedad colombiana en cuanto al proceso revolucionario.
Lo anterior debido, “ante todo, al valor simbólico del Padre Camilo Torres caído en combate el 15 de febrero de 1966, el cual habría de simbolizar el emergente diálogo en- tre cristianos y marxistas en toda América Latina, el nacimiento de la Teología de la Libe- ración, la Iglesia de los pobres y sus comunidades”160.
El ejército nacional durante los años de 1973 y 1974 ostigó y atacó militarmente a la “columna madre de la agrupación en la región de Anorí (Antioquia) la cual fue práctica- mente exterminada… (Un) sacerdote español, Manuel Pérez, se pondría al frente de la re- composición del movimiento… de ser una organización militar en su estructura y en sus concepciones, pasamos a ser una organización político-militar con principios leninistas de funcionamiento”161, sostuvo.
Posteriormente se sucedió un “intento de negociación durante el gobierno de Al- fonso López Michelsen, en 1975, pasando por las actas de los diálogos de Caracas y Tlax- cala, así como la documentación que se produce en Mainz, con los llamados Preacuerdos de la Puerta del Cielo”162. Que no rindieron frutos.
manipulaciones; denuncia resumida en la comulación axiomática de uno de sus escritos, que de manera rápida lle- ga ser consigna: “El que escruta elige”.Ibidem,, 59.
158 PIZARRO LEONGOMEZ, E (a), op.cit., 100. “En el organigrama que muestra el ELN en la actualidad la es- tructura es la siguiente: Dirección Nacional, Comando Central, Área del Magdalena Medio, Área Occidental, Área Industrial, Área Oriental (principalmente el frente Domingo Laín), Frente de Guerra Norte, Frente de Guerra No- roriental”. CUBIDES, F, op.cit., 162.
159 CUBIDES, F, op.cit., 159. “Sus reiterados ataques a la infraestructura, y el desperdicio de fuerzas productivas que implican, han contribuido a erosionar el apoyo político que habían conseguido. En cambio, y de modo casi imperceptible, se ha ido alternado el horizonte político y se ha abandonado la inmediatez, aun cuando se mantenga el voluntarismo organizacional de un movimiento que pretende ser el catalizador de una situación que sigue consi- derando básicamente injusta y potencialmente revolucionaria. En el escenario más favorable, lo que avizora su di- rigencia es una muy gradual acumulación, una larga cadena de esfuerzos y de sacrificios sin un fin visible, mien- tras se depositan las mayores esperanzas en los condicionantes externos, en el contexto geopolítico internacional, en la medida en que se exacerban las luchas sociales por la tendencia a la globalización neoliberal”. CUBIDES, F, op.cit., 164.
160 PIZARRO LEONGOMENZ, E (a), op.cit., 102. Por su parte, el “ELP se hace fuerte en al región bananera de Urabá, el ELN en las zonas petroleras de Arauca y las FARC en las regiones productoras de coca”.Ibidem, 91. 161 Ibidem, 102-3. Golpe más fuerte que ha sufrido la organización se produjo en 1974 en Anorí. “El único frente que, en el período de crisis que siguió a la operación de Anorí, consiguió crecer y expandirse, lo hizo porque, por razones de subsistencia y luego de un operativo afortunado, llegó a una fuente de recursos que parecía inagotable: el petróleo… el propio Gabino narra lo que tuvo de providencial para la subsistencia de la organización la implan- tación del frente Domingo Laín en Arauca y la lección que de allí se podía extraer para ser aplicada en los otros frentes. CUBIDES, F, op.cit., 58. “Tras el fallecimiento del sacerdote Manuel Pérez, se ha desatado una lucha fraccional que persiste hasta hoy”. PIZARRO LEONGOMEZ, E (a), op.cit., 106. Citada por María Alejandra Vé- lez, Ibidem, 10.
El ELN163 cambió su nombre al de “Unión Camilista del ELN, debido a la incorpo-
ración a sus filas del movimiento MIR – Patria Libre. Esta nueva organización, con expe- riencia de trabajo popular en los centros urbanos y en regiones rurales con larga tradición de lucha por tierra, transformó la orientación militarista del ELN a favor de una línea de ac- ción fundada en la construcción de redes de poder local… (sin embargo) cuando las AUC toman la decisión de aniquilar a esta organización, sus bases de apoyo societal van a consti- tuir su principal talón de Aquiles”164.
Durante la administración Pastrana, el ELN dio “a conocer su propuesta sobre la posibilidad de iniciar negociaciones con el gobierno nacional para preparar y desarrollar la Convención Nacional, para lo cual pedía despejar cuatro municipios del sur de Bolívar”165. Un largo intento por copiar la situación de las FARC en la zona de despeje, que en últimas, y tras reuniones en el exterior, no se generó, también debido a la oposición de la sociedad civil del sur de Bolívar.
Sin importar que dichos municipios no fueron entregados, surgieron diálogos con el gobierno, el cual manifestó que “los escollos del proceso de negociación con el ELN, du- rante estos años, se debieron en buena medida a las acciones militares y violentas de este grupo, como el atentado a la Machuca en octubre de 1998: el secuestro del avión de Avian- ca en abril de 1999; un mes después, el secuestro masivo de feligreses en la iglesia La Ma- ría, en Cali; posteriormente, una oleada de atentados contra la infraestructura energética del país y, por último, el secuestro colectivo de personas en el kilómetro 18 de la vía Cali- Buenaventura”166.