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BIBLIOGRAPHY
A través del análisis de las respuestas proporcionadas por las profesoras sujetos de estudio y al contrastarlos con la investigación de Torres (2005) se encuentran
concordancias y afinidades relevantes que han sido determinantes en el proceso de la formación de su identidad profesional, de acuerdo con ellas, se agrupan en los incidentes críticos en donde se encontraron:
El acceso a la carrera docente.
Aunque el autor (Torres 2005) no lo considera como una fase del ciclo de vida, se le otorga una gran importancia a este factor y al revisar las condiciones que rodearon la toma de esta decisión, encontramos que todas las entrevistadas eligieron como segunda opción y
por la precaria situación económica, en todos los casos concuerdan con el autor en el sentido de que fue la única opción permitida por los padres, aunque también tuvo mucho que ver la influencia de familiares maestros y la vocación.
En el caso de la profesora E, la consideró como segunda opción, ya que pretendía estudiar Relaciones internacionales en Puebla, motivada por su mamá y un poco por curiosidad ingresa a la Normal, aunque en este caso no se presentan condiciones precarias, si se da el caso de un hogar disfuncional por el divorcio de sus padres.
La profesora C se inclinaba por la licenciatura en derecho, pero la precaria situación económica e influencia de su abuelo y hermanos maestros ingresa a la Normal.
La profesora L decide estudiar en la Normal como sus dos hermanos mayores, aunque le hubiera gustado ser veterinaria o doctora, también se presenta la problemática económica.
En el caso de la profesora M, si se presenta desde niña la vocación por la carrera, además de la gran influencia materna, los abuelos, tíos y tres hermanas maestras, aunque manifiesta que le hubiera gustado también ser química, pero no hubo condiciones
económicas favorables.
Obtención de otros estudios profesionales.
En este incidente crítico se concuerda con el autor Torres (2005) en el sentido de que la mayoría de los profesores en México no buscan opciones de desplazamiento hacia otras áreas profesionales diferentes al magisterio. La investigación arrojó como resultados:
La profesora E, no ha estudiado nada más después de la licenciatura en educación preescolar; en dos de los casos, las profesoras buscaron especializarse dentro de la docencia, en el caso de la profesora L, cursó hasta cuarto semestre de normal superior aunque nunca ha dejado de trabajar en primaria, la profesora M, cursó y terminó la especialidad de lengua y literatura en la Normal Superior y el único caso con estudios de posgrado es el de la profesora C, quien además estudió la carrera de Licenciada en Administración y una maestría en pedagogía.
Formación de Familia.
Al igual que lo señalado por Torres (2005) en este aspecto, también se encontró que la mayoría tiene entre uno y dos hijos, sólo una tiene tres hijos. En todos los casos se observa la tendencia a mantenerse solteros o retrasar la decisión de contraer matrimonio. La profesora M se casó a los 23 años y las otras tres entre los 25 y los 30 años.
Percepciones acerca de su trabajo docente y su desempeño.
En este aspecto, cada una de las profesoras que participaron en el estudio, identificó algunas de sus percepciones con respecto a su trabajo docente, lo que opina, representa y siente.
A la profesora M. le gusta lo que hace; transmitir conocimientos y valores, transformar y lograr cambios en los alumnos, el trabajo en equipo, la profesora L, se preocupa por la problemática de sus niños, convivir y jugar con ellos. La profesora E prefiere a los niños pequeños porque siempre están dispuestos a aprender y tienen mucha espontaneidad y creatividad. A la profesora C, le gusta verlos descubrir el conocimiento, mantenerlos dinámicos y aprendiendo, fomenta mucho el trabajo en equipo. En lo que todas concuerdan es en el gran compromiso y responsabilidad que tienen con los alumnos. La mayoría se declara satisfecha con lo que hace y no manifiestan deseos de abandonar la carrera ni estudiar otras carreras.
En la pregunta ¿Cómo perciben al profesor ideal?, hay mucha similitud en las respuestas y expresan una gran cantidad de atributos, entre los que sobresalen: amplia cultura general, respeto por el trabajo, alumnos, individualidad, responsabilidad, constante actualización, perfil y preparación, honestidad, amor por lo que hace, compromiso, también coinciden en afirmar que aunque muchos trabajen como maestros, no cualquiera puede serlo verdaderamente.
Por lo que se refiere a la apreciación acerca de los nuevos docentes, también hay mucha similitud en las respuestas, la profesora C manifiesta que el problema viene desde las escuelas donde se forman los nuevos maestros y de las que salen con muchas deficiencias, las otras tres coinciden en que se han perdido valores, carecen de vocación, interés por enseñar, con apatía, flojera y en muchos casos no tienen ni la preparación. En la
misma temática pero referente a la forma como visualizan su vocación, la profesora M manifiesta que le encanta su profesión que se siente plenamente identificada con sus alumnos de secundaria que no le interesa obtener un ascenso y que considera como las principales cualidades de un verdadero maestro la responsabilidad y el espíritu de servicio. Por su parte, la profesora L considera que le falta mucho por aprender aunque le gusta mucho ser maestra y cree que cualquier maestro debe querer su profesión. La profesora E dice que ha aprendido a ser docente con el transcurrir del tiempo, aunque a veces ha tenido problemas porque no está de acuerdo con lo que hacen los demás y por su carácter frecuentemente tiene roces con la directora del jardín de niños, afirma que ser maestro implica comprometerse, involucrarse, respetar a los alumnos y ser muy intuitivos. La profesora C, también está muy contenta y satisfecha con su profesión y cree que con el tiempo se ha vuelto más comprensiva, quiere seguirse preparando y mantenerse actualizada, para ella el aspecto más importante es el amor a los niños, darles afecto, atención y un profundo respeto a su proceso de aprendizaje.
A la pregunta respecto a que si sienten que su trabajo es socialmente valorado, las entrevistadas coincidieron en afirmar que no siempre es valorado, que influye mucho el medio en el que se encuentra la escuela, que se ha deteriorado mucho la imagen del profesor y ya no hay el mismo respeto, que a algunos padres no les interesa el desempeño y cumplimiento de sus hijos y confunden la escuela con guardería. Por lo que respecta a la manera como perciben el trabajo de sus compañeros hay coincidencia cuando afirman que el trabajo de algunos es muy valioso, que hay gente muy comprometida, con mucho respeto, con disciplina y dedicación en su trabajo. También encuentran profesores
mediocres y apáticos, sin amor a los niños, que sólo van a cubrir un horario y de acuerdo a la opinión de la profesora M, hay algunos que al sentir que no se valora su trabajo se vuelven apáticos y se dan por vencidos, considera que a veces los verdaderos profesores son relegados y poco apreciados. El maestro debe ser una persona afectuosa además de ser competente y dominar los contenidos que enseña, alguien en quien los alumnos puedan confiar. Como afirma Bereiter y Scardamalia, citados por Biddle (2000): “no todos los
profesores se comprometen con la enseñanza de la misma manera y no todos se preocupan por mejorar el ejercicio de la docencia”.
En cuanto a las variaciones respecto a la autopercepción de su identidad docente, las entrevistadas manifestaron que ha variado mucho, todas se han sentido emocionalmente vinculadas a su carrera desde el principio, han adquirido mayor responsabilidad y mucha experiencia aunque también han cambiado los alumnos y con el uso de las nuevas tecnologías las nuevas generaciones reclaman maestros capacitados y actualizados que sean verdaderas guías y conductores en el aprendizaje, de ahí que tengan altas
expectativas en lo que se refiere al impacto social y a la trascendencia que pudieran llegar a tener. Todas manifestaron que con el paso del tiempo han variado sus intereses, que han logrado algunas cosas que se propusieron y otras no pero que en general se sienten satisfechas con lo que han hecho y continúan en la búsqueda de su superación, la profesora L afirma realizar un balance al final del ciclo escolar y trazar nuevas metas. La profesora M declara que le faltó hacer una maestría o un doctorado pero que ahora ya no lo haría. A la profesora E si le gustaría cambiarse como apoyo técnico y a la profesora C le gustaría participar en investigación educativa o ser maestra en la Normal o en otro nivel y manifiesta la inquietud de seguirse actualizando.