CHAPTER III: Australia’s foreign policy engagement with
III.II Australia and Africa after the end of World War II
III.II.IV Bob Hawke and Paul Keating 1983-1996: the end of an era
Las premisas con las que se ha trabajado en esta investigación han sido elaboradas de manera lógica y secuencial. A través de una reflexión sobre el estado de los activos intangibles en las empresas y su valoración, y de una revisión de parte de la literatura al respecto, se planteó una primera hipótesis. Ésta viene como consecuencia de la sorpresa que se tiene al descubrir una larga evolución y un gran número de métodos de valoración de activos intangibles, pero sin mayores consecuencias ni consenso.
La hipótesis principal de la que se parte para plantear esta investigación es por tanto:
No existe un método único de valoración de activos intangibles indudablemente válido para cualquier empresa y en distintas
circunstancias
Con ella como principio se pretende demostrar que a pesar de existir multitud de métodos relacionados con la valoración de activos intangibles, y de hacerse notables esfuerzos por idear nuevos, todavía no se ha conseguido un método integral que permita valorar los activos intangibles de manera efectiva y que merezca consenso.
Derivada de esta hipótesis se plantearon otras dos, ligadas intrínsecamente entre ellas. Si se piensa que no existe un método único de valoración, la siguiente pregunta a plantearse es si es debido a no comunicar de manera eficiente la necesidad de su mesura. Es decir, se plantea si no existe valoración a causa de que se desconoce la importancia de la misma. Así surge la segunda hipótesis:
A pesar de que existe una evolución notable en el reconocimiento de los activos intangibles, éstos no son comunicados de manera eficaz para su correcta gestión e inclusión en informes de empresas, impidiendo así la
normalización de la valoración de los mismos
De este modo, se cuestionan los efectos en el valor de la empresa de la comunicación que se está llevando a cabo, y si ésta no es percibida por el público con la intensidad necesaria para que dejen de ser un elemento meramente decorativo y pasen a ser un activo más que necesita gestión y normalización. De
hecho, una consecuencia sería la falta de estandarización en la propia nomenclatura.
Finalmente, indagando en esta hipótesis se extrae la última que cierra el conjunto de premisas iniciales de las que se parten:
La valoración de activos intangibles no se lleva a cabo muchas veces porque las compañías no poseen al alcance de su mano los diferentes métodos de valoración de intangibles, ni es muchas veces posible contar
con un experto que les pueda asesorar en ello
Si bien es cierto que se está haciendo una labor de comunicación para que los activos intangibles sean reconocidos como les corresponde y por tanto puedan ser medidos, también es verdad que esto se hace a determinadas esferas. Es decir, la duda surge en que tal vez no todas las empresas tengan en cuenta esta comunicación porque es posible no se destine a ellas. O simplemente, porque en el defecto de la misma se informa sobre la importancia de gestionar y valorar los activos intangibles, pero no se explica cómo o a través de qué métodos. Ante esta situación, aquellas compañías que sí hayan recibido el mensaje se verán en la tesitura de contratar a alguien que pueda asesorarles al respecto, en caso de que en su organización no haya los suficientes conocimientos. Y aquellas que hayan escuchado la comunicación pero no la hayan asimilado, sencillamente olvidarán el tema.
Resumiendo, se pretende descubrir cuáles son los motivos de que la valoración de intangibles, o incluso simplemente la gestión, no tiene un efecto masivo en las empresas. No importa tanto el “cómo” se ha llegado a esta situación, sino el “por qué” no se consigue solucionar.
Esta es la propuesta de partida de la presente tesis doctoral, que se puede ver reflejada en la siguiente tabla:
Hipótesis (H) y Objetivos (O)
H1: No existe un método único de valoración de activos intangibles indudablemente válido para cualquier empresa y en distintas circunstancias.
O1: evaluar que a pesar de existir multitud de métodos de valoración, ninguno es válido por sí mismo de forma integral en cualquier entorno Con esta hipótesis se pretende estudiar si no existe un método adecuado de valoración que permita una correcta gestión de los activos intangibles de la compañía, y que el término integral no se corresponde con la realidad.
H2:A pesar de que existe una evolución notable en el reconocimiento de los activos intangibles, éstos no son comunicados de manera eficaz para su correcta gestión e inclusión en informes de empresas, impidiendo así la normalización de la valoración de los mismos
O2: pasos que debe seguir la comunicación para mejorar el reconocimiento y la gestión de los activos intangibles
O3: conocer si poseen las compañías al alcance de su mano los diferentes métodos de valoración de intangibles
A través de esta hipótesis se busca descubrir si existe un buen sistema de comunicación que fomente la valoración de los activos intangibles y su entrada en todo aquel sistema económico de una organización, o si por el contrario es un tema relegado únicamente a grandes compañías y de manera puntual.
H3: La valoración de activos intangibles no se lleva a cabo muchas veces porque las compañías no poseen al alcance de su mano los diferentes métodos de valoración de intangibles, ni es muchas veces posible contar con un experto que les pueda asesorar en ello.
O4: investigar si faltan conocimientos en el ámbito de los activos intangibles y una persona o equipo en la empresa que puedan hacerse cargo de ellos.
intangibles se ve más como un elemento extraño que como algo necesario para la empresa.
O6: estudiar si la labor de comunicación que se está llevando a cabo en las empresas sobre los activos intangibles no es suficiente.
Mediante esta hipótesis se persigue ver si la falta de información es uno de los motivos de que la valoración de activos intangibles no sea acogida con mayor éxito, y por tanto que su progreso sea mucho más lento. Esta hipótesis está relacionada en cierto modo con la H2, ya que el hecho de que no exista suficiente información o no sea adecuada implica poner en duda la labor de comunicación que se está haciendo.