Section 2 Performance measures
4 Bowel abnormality detection
2. Niño mayor de siete meses con pruebas treponémicas y no treponémicas reactivas.
Caso Probable:
1. VDRL reactivo.
2. Madre con VDRL reactivo y pruebas treponémicas reactivas.
3. Tratamiento inadecuado durante el embarazo: con fármacos diferentes a la penicilina o finalización dentro de los 30 días antes del parto.
4. Ausencia de seguimiento serológico durante el embarazo que certifique la respuesta al tratamiento.
5. Signos clínicos de infección connatal; sin embargo, los neonatos que adquieren la infección muy cercana al momento del parto pueden ser asintomático y presentar VDRL no reactivo.
6. Alteraciones radiológicas en huesos largos.
7. Títulos de VDRL mayores en el niño que en la madre, aunque en un 50% de los niños infectados presentan títulos menores o iguales a los maternos.
8. Inmunoglobulina M específica reactiva, siempre teniendo presente que los anticuerpos específicos pueden dar resultados falsos negativos en un 20 a 40% de los casos.
A partir del quinto mes del embarazo, el sistema inmunológico del feto reconoce al T. pallidum como un antígeno, y se desencadenan una serie de reacciones que originan en un principio, la aparición de infiltrados linfoplasmocitarios perivasculares y posteriormente se produce un intenso proceso de fibrosis localizados en el hígado,
pulmón, piel, en la metáfisis y epífisis. Estas alteraciones constituyen un hallazgo típico del estudio anatomopatológico de las muertes perinatales por sífilis congénita Los pulmones, en el mortinato tienen un aspecto pálido, sin aire (neumonía alba). Las lesiones de osteocondritis y periostitis afectan principalmente los huesos de la nariz y las extremidades inferiores. Pueden encontrarse reacciones inflamatorias intersticiales difusas en prácticamente todos los órganos. (Collins y colaboradores, 1999)
El Comité de Enfermedades Infecciosas de la Academia Americana de Pediatría (2000) menciona que las pruebas no treponémicas pueden dar resultados falsos negativos en la sífilis primaria temprana, en la sífilis latente de larga duración y en la sífilis congénita tardía. Estas pruebas realizadas en muestras de suero con concentraciones elevadas de anticuerpos contra el T. pallidum serán débilmente reactivas o falso negativo, reacción denominada fenómeno de prozona. Recomiendan, que cuando se usan para el control de la respuesta al tratamiento, debe realizarse el mismo tipo de prueba durante todo el seguimiento y preferiblemente en el mismo laboratorio, para poder así comparar los resultados en forma adecuada.
Con relación a los resultados falsos positivos pueden ser causados por ciertas infecciones virales (mononucleosis, hepatitis, varicela y sarampión), linfomas, tuberculosis, paludismo, endocarditis, enfermedades del tejido conectivo, embarazo, abuso de drogas endovenosas, errores de laboratorios, contaminación con la gelatina de wharton cuando se usan muestras de cordón umbilical. Cualquier prueba no treponémica reactiva debe ser confirmada por alguna de las pruebas treponémicas específicas, sin embargo en el caso de pacientes sintomáticos o con alto riesgo de infección el tratamiento no debe diferirse mientras se espera la confirmación.
Las pruebas treponémicas que se utilizan actualmente incluyen la prueba de absorción de anticuerpos treponémicos fluorescentes (FTA-ABS) y la prueba de microhemaglutinación para T. pallidum. Estas pruebas, se mantienen positivas durante toda la vida, incluso con un tratamiento adecuado. No son útiles para evaluar la actividad de la enfermedad ni la respuesta al tratamiento. No son 100% específicas para sífilis, porque pueden observarse reacciones positivas en diferentes grados, en
causa la frambesia, el T. carateum agente causal del mal del pinto y el T. endemicum que origina la sífilis endémica o no venérea.
Según la guía para el tratamiento de los pacientes con enfermedades de transmisión sexual desarrollada por el centro de control y prevención de enfermedades de transmisión sexual en Atlanta (Septiembre 2002), la prevención y detección efectiva de la sífilis congénita depende de la identificación de la sífilis en la embarazada a través de la realización de test serológicos de rutina durante la primera visita prenatal. Los test serológicos y la historia sexual, debería ser obtenida antes de las 28 semanas de gestación en las comunidades en las cuales el riesgo de sífilis congénita es alto. Toda embarazada con sífilis deberá tener test para HIV.
El test serológico sanguíneo de la madre, es preferible al del infante, porque en el infante pueden ser no reactivos si la madre tiene pruebas serológicas con títulos bajos. Ningún recién nacido o madre debe egresar del hospital hasta que se verifique la serología materna, inclusive en aquellos casos que la madre recibió tratamiento menos de un mes antes del parto o en caso de haber sido tratada con un antibiótico distinto a la penicilina.
El diagnóstico de sífilis congénita es complicado debido a la transferencia por vía transplacentaria de la madre al feto de anticuerpos tipo inmunoglobulinas G. La decisión de tratamiento debe ser tomada en base a los siguientes criterios:
1. Identificación de sífilis en la madre.
2. Si el tratamiento materno es adecuado o no.
3. Presencia de evidencia clínica, laboratorio y radiográfica de sífilis en el infante.
4. Comparación de títulos serológicos con pruebas no treponémicas de la madre y del niño utilizando las mismas pruebas y preferiblemente el mismo laboratorio.
Según la Academia Americana de Pediatría, todos los recién nacidos hijos de madres seropositivas requieren además de lo mencionado anteriormente de un cuidadoso examen físico, hematología completa con recuento de plaquetas, pruebas de función hepática, VDRL y citoquímico de líquido cefalorraquídeo, radiografías de
tórax y huesos largos, valoración oftalmológica y audiológica, tomografía axial computarizada de cráneo.
Toda embarazada con diagnóstico de sífilis adquirida temprana, es decir menor de un año de duración, debe recibir tratamiento con penicilina benzatínica 2,4 millones intramuscular semanal por dos dosis y realizar VDRL cuantitativo mensual durante el resto del embarazo, y el VDRL del neonato debe ser inferior o igual al título de la madre, revierte a seronegativo en 4 a 6 meses. En este caso no es necesario tratar con penicilina al recién nacido, siempre que se garantice vigilancia clínica y epidemiológica.
Debe recibir tratamiento adecuado todo niño producto de madre cuyo tratamiento haya sido inadecuado, no documentado, o no administrado. En recién nacidos menores de 7 días administrar Penicilina cristalina 50.000 U/kg/dosis cada 12 horas; de 7 a 28 días 50.000 U/kg/dosis cada 8 horas; en niños mayores de 28 días 50.000 U/kg/dosis cada 6 horas. La duración del tratamiento es de 10 días en ausencia de neurosífilis, en caso de afectación del sistema nervioso por 14 días. La penicilina bezatínica puede indicarse en niños mayores de un año, sin compromiso del sistema nervioso central ni óseo, en dosis de 50.000 U/kg /dosis intramuscular semanal, por tres veces sin exceder 2,4 millones de unidades. (González et al, 2000)
En relación al control prenatal el Ministerio de Salud y Desarrollo Social, en la Norma Oficial para la Atención Integral de la Salud Sexual y Reproductiva publicada en Junio de 2004, establece que las características de un buen control prenatal son las siguientes:
1. Precoz: cumplir con la primera consulta en el transcurso de las primeras trece semanas de gestación.
2. Periódico: adaptar la frecuencia del control prenatal según el riesgo que presente la embarazada.
3. Completo: realizar las actividades propuestas que garanticen el cumplimiento efectivo de las acciones de fomento, protección, recuperación y rehabilitación de la salud. Específicamente para prevenir la sífilis congénita, a toda
embrazo, para detectar precozmente la sífilis materna, y de esta forma cumplir con este objetivo propuesto.
Operacionalización de las Variables
Variable Dimensiones Indicadores
Sífilis congénita - Muertes fetales tardías: defunciones de fetos mayores de 28 semanas de gestación. Estudio anatomopatológico: -Hallazgos Macroscópicos: Peso y talla al nacer.
Piel: descamación en palmas, plantas, regiones perioral y perianal. Erupción maculopapular o ampollosa, lesiones anulares en cara y cuello.
Adenopatías generalizadas. Hepatomegalia y esplenomegalia. -Hallazgos microscópicos:
Infiltrados linfoplasmocitarios y perivasculares con fibrosis.
Ganglios linfáticos: depleción en la zona timo dependiente.
Hígado: fibrosis intralobulillar. Gomas viscerales.
Pulmón: fibrosis intersticial. Neumonía alba.
Óseo: osteocondritis y periostitis (huesos de la nariz y tibia).
Reacciones inflamatorias difusas (en páncreas, riñones, corazón, bazo, timo, glándulas endocrinas y sistema nervioso central)
Variable Dimensiones Indicadores Sífilis congénita - Muerte
neonatal precoz: defunciones de neonatos con edades comprendidas entre cero y seis días.
- Clínica
Peso y Talla al nacer. Rinitis hemorrágica. Ictericia.
Erupción maculopapular o ampollosa. Descamación en palmas y plantas.
Hepatoesplenomegalia. Hipertensión arterial. Adenopatías generalizadas. Edema Laboratorio Anemia. Hipoproteinemia. Hipocolesterolemia. Hipocomplementemia
Examen de orina: hematuria y proteinuria.
Alteraciones en Rayos X de huesos largos y cráneo
Estudio anatomopatológico:
(Igual a lo descrito en muertes fetales tardías).
Variable Dimensiones Indicadores Sífilis Materna Fase Primaria
Fase Secundaria Fase Latente Fase Terciaria - Clínica: Chancro. Adenopatía regional. - Laboratorio: VDRL reactivo. - Clínica:
Exantema maculopapular generalizado. Placas en mucosa oral.
Condilomas planos en el periné. Adenopatía generalizada. Fiebre. Malestar general. Cefalea. Artralgia. Esplenomegalia. - Laboratorio: VDRL reactivo. - Clínica: Asintomática - Laboratorio: VDRL reactivo. - Clínica: Aortitis. Gomas en piel. Tabes dorsal. Paresia general - Laboratorio: VDRL reactivo o no reactivo.
CAPITULO III