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Box 14 Elements of effective AEP teacher training

Bióloga, auditora ambiental y ecologista. Presidenta de Acción Ecológica. Coordinadora para Sudamérica de la red Oilwatch. Asesora del presidente de la Asamblea Constituyente (2007- 2008). Autora de varias publicaciones.

El jaguar, por ejemplo, es el mayor depre- dador en la Amazonia. Las zonas que aspira pro-

tegerse evitando la explotación petrolera en el

Bloque 43, conocido como campo ITT, es la últi- ma masa compacta de bosque en estado natural

en donde puede habitar. Mantiene conexión con

otras reservas naturaleza en Ecuador (Cuyabeno), en Perú (Guepi) y en Colombia (La Paya). El ja- guar mantiene el frágil equilibrio de la selva. Si desaparece, tendrán más oportunidad de reprodu- cirse los herbívoros, se comerán los retoños de los

árboles y se expandirán las sabanas. La única po- sibilidad real de proteger a los jaguares es mante- niendo la selva y evitando que esta sea fracturada por la infraestructura petrolera.

En un ecosistema todo tiene que ver con todo. Los pueblos indígenas que han habitado milenaria- mente esos territorios son parte de esas relaciones de interdependencia, contribuyen a crear más bio- diversidad, transitan por lugares en donde encuen- tran alimentos, mantienen el equilibrio de la selva.

Para los pueblos en aislamiento voluntario, la presencia de terceros en estos territorios supone un

riesgo de extinción. Para las comunidades, muchas

con escaso contacto, la sola presencia en la etapa de socialización de los proyectos ya ha provocado fracturas en sus comunidades.

La democracia pertenece al lenguaje de los

pueblos; la extinción, al de la naturaleza. La ex-

plotación del Yasuní amenaza con la extinción no

solo de la naturaleza, sino de la democracia, pues ataca una iniciativa que representa el súmmum de la democracia.

Un fraude anunciado

El Gobierno respondió a la petición de con- sulta con una serie de estrategias que se fueron planteando sucesivamente, desde aquellas que pre- tendieron desmoralizar a los recolectores hasta las trampas directas.

Aun cuando Correa se permitió declarar que

“si quieren una consulta, no sean vagos, recojan las firmas si tienen tanto apoyo”3,el 5 de marzo de 2014, tras exhibir Yasunidos las firmas, se vio 3  Ver: http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/yasuni-itt-

presidente-correa-reta-a-grupos-opositores-a-reunir-firmas- para-consulta-588626.html.

la posibilidad real de alcanzar la meta y llegar a la consulta, desplegándose entonces una estrategia de presión para evitarla. Desde el inicio se mon- taron dos consultas paralelas para generar confu- sión y romper las bases de apoyo: una más radical,

que proponía el rechazo total al extractivismo, y

una de apoyo a la decisión del Gobierno. De esta manera se pretendía acortar la franja de quienes

apoyaban la consulta por la no explotación del

Yasuní-ITT. Para esto incluso se plagió el diseño

de los formularios con los que se invitaba a firmar

por la consulta. Hubo varias cadenas nacionales

en las que se desprestigiaba y descalificaba a los

miembros del Colectivo Yasunidos, se insultó a sus voceros en cadenas sabatinas, se menospreció su trabajo, se les etiquetó con decenas de insultos e incluso se les amenazó con juicios penales. A pesar de esto, centenares de personas se lanzaron

a las calles a recoger firmas.

Una vez entregada una cantidad de firmas su-

perior al 5% del padrón electoral, el Consejo Na- cional Electoral pasó a la eliminación masiva de las mismas. Por razones de forma, como es el tipo de papel, el tipo de impresión, las fechas, diminu- tos cortes del papel, o la ausencia de copias de las cédulas de los recolectores, se eliminaron, 74 168

registros, es decir el 8,66% del total. En la fase de indexación, es decir de correspondencia entre los

nombres y los números de cédula, se desecha- ron por falta de legibilidad o porque el escanea- do no era de calidad, 22 929 formularios, es decir

aproximadamente 183 433 registros, lo que equivale al 21,41%. Finalmente, en la fase de verificación firma por firma se revisaron apenas 599 103 registros, es decir que el 30% de las firmas no se llegaron a con-

siderar para realizar el proceso de verificación una a una; en esta fase se desecharon 206 504 registros, es decir el 24% del total.

En este proceso para la eliminación masiva

de firmas desaparecieron cien copias de cédulas

que fueron sustituidas por copias de cédulas re- petidas, desaparecieron formularios que fueron reemplazados con hojas en blanco, sin foliado y

sin codificación. Todo el proceso se realizó en un

recinto militar, en donde trabajaba personal con-

tratado a última hora para la verificación. Mien-

tras los Yasunidos participaban en la verificación

apenas podían entrar entre quince y veinte repre- sentantes, frente a las doscientas computadoras

¿Por qué tanta presión?

¿Qué hay detrás de esta presión por la explota-

ción petrolera del Yasuní? ¿Qué hace que el Gobier-

no se exponga nacional e internacionalmente para

impedir un reclamo ciudadano?

La actividad petrolera se justifica desde la pre- misa de que necesitamos petróleo para todo, y de alguna manera la premisa es cierta porque en el capitalismo todo gira en torno al petróleo. La acu- mulación, la concentración de la riqueza, el enca- denamiento productivo, la urbanización salvaje, los

sistemas agroproductivos… todo el modelo depende

del petróleo.

Es fácil ligar el petróleo a la falta de democra- cia, al autoritarismo, al militarismo, pues esto per- mite la acumulación y el fortalecimiento de sectores cuyo poder depende de que se mantenga y se am-

plíe el negocio petrolero. Un negocio que no es solo

de las empresas petroleras operadoras; también en- tran en el juego las empresas de servicio, las que venden tuberías, bombas de succión, cables, las ase- guradoras, las que venden productos digitales, las constructoras, las contratistas de personal, incluso las distribuidoras de trago.

En el caso del Ecuador, y particularmente del Yasuní, hay un elemento determinante: la venta an- ticipada del crudo y los préstamos otorgados por China. Esta carrera por acceder a materias primas

tiene una escala planetaria, y aunque se justifica por las necesidades fiscales nacionales, realmente se subordina a las externas. Por razones financieras

y tecnológicas plantea una dependencia casi abso-

luta de esos actores externos.

La actividad petrolera responde a un patrón hegemónico de dominación del capital transnacio- nal, utiliza diferentes estrategias para mimetizarse bajo urgencias nacionales. Construye presiones diversas para postergar las agendas nacionales y

finalmente lleva a incorporar nuevos territorios para la extracción de recursos, indispensables para

sostener el capitalismo transnacional, mientras se pierden espacios para construir el sumak kawsay.

El modelo promueve desigualdad por acumula- ción y despojo, con estándares de bienestar de gru- pos reducidos de la población, basados en bienes de consumo ubicados en el mercado pero al mismo tiempo la destrucción, deliberada o no, de pueblos y culturas que tradicionalmente han ofrecido mo- delos y prácticas económicas alternativas y sosteni- bles, y el desprecio a la Naturaleza, a sus defensores

o a los críticos de los proyectos extractivistas. Este

modelo se ha mantenido incólume, aunque haya es- tado de tiempo en tiempo adornado con ramalazos de soberanía o de redistribución de la riqueza.

La actividad petrolera está ligada con los ma- yores problemas de la humanidad: las enfermedades degenerativas, el cambio climático, la desaparición de pueblos, la urbanización salvaje, la producción

de desperdicios, la sobreexplotación de trabajado- res, el envenenamiento de alimentos, las guerras. Se sostiene porque permite el enriquecimiento de gru- pos de poder transnacionales y también nacionales.

¿Cuál es el horizonte?

El Yasuní resume los temas más importantes de la actualidad, la biodiversidad y la importancia de mantenerla, los pueblos indígenas, el cambio cli-

mático y el modelo extractivista. Temas que además

están relacionados entre sí.

Yasuní podría traducirse en agua, en pueblos, en clima, en biodiversidad, pero también en depen- dencia, en nuevas y viejas hegemonías. Cada uno de estos son los nuevos temas del momento.

Pero además hay una nueva visión de demo- cracia que encarnan los jóvenes. Los jóvenes y mu- chos sectores ligados a ellos, artistas, intelectuales, profesionales, luchan por la democracia de las di-

versidades, de las expresiones minoritarias. Una vi- sión de democracia nueva, que se ancla en temas de fondo. Los jóvenes de esta generación asumie- ron los temas abandonados por la izquierda y por la derecha; cuestionan la homogeneidad cultural, el miedo a la diferencia, el rechazo a la interculturali-

La actividad petrolera está ligada con los mayores problemas