Director: Esteban Larraín, Título Original: Ralco, Soporte Original: Betacam SP, Duración: 65 Min., Financiamiento: Ford Foundation y Fondart, Año de Producción: 1999.
4.4.1 Argumento
El film documental “Ralco” trata sobre el conflicto suscitado en el Alto Bío-Bío cuando la empresa generadora de electricidad Endesa decide construir una nueva central hidroeléctrica en la zona. La construcción de la central Ralco, es rechazada por un pequeño grupo de mujeres pehuenches, las que se niegan a permutar sus tierras y comienzan a movilizarse por todos los medios para impedir la construcción de la represa.
Para desarrollar su argumento, el documental fue estructurado en base a 18 secuencias, cada una de las cuales posee un titulo que da cuenta de la temática tratada. En conjunto, las secuencias muestran diversas etapas del conflicto entre el grupo de mujeres y Endesa principalmente, pero también aparecen otros actores de la sociedad chilena como ambientalistas, religiosos evangélicos, el poder judicial, la fuerza policial y el poder legislativo, entre otros.
Las primeras imágenes dan cuenta del lugar en un plano conjunto, mostrando la naturaleza y las intervenciones que realiza Endesa. El documental lleva al espectador a la tierra de los pehuenches. Se aprecia niebla, una cabaña de madera en medio de árboles y el bosque. Luego puede apreciarse un valle, con un laguna, un pequeño río con un puente rústico para peatones, una cascada, un río más grande, que parece ser el Bío-Bío y otra cascada que deja caer su agua al río. En contraste, al mundo natural y rural, con sus caminos de tierra, donde todo es lento y apacible, donde se aprecia
114 Para apreciar la ficha técnica del documental, es decir, el guión, comentarios sobre la música, sonidos, imágenes, e información relevante sobre el equipo documentalista, ver página 166.
una mujer indígena, en un plano de medio conjunto que juega con su perro frente de su casa, aparece una máquina retroexcavadora que saca tierra y deja caer grandes rocas por una ladera de un cerro cercano al río. Luego otra retroexcavadora carga un camión con tierra, mientras una distinta avanza por un camino de tierra. Dos camiones salen, enfocados en un medio primer plano por una calle cercada que parece ser la entrada a las obras. De esta forma se contrastan los dos mundos desemejantes.
Luego se presentan a las dos protagonistas principales del documental, las hermanas Nicolasa y Berta Quintremán y también Aurelia Marihuán Mora. La presentación de las hermanas es hablada en mapudungún y subtitulada en castellano, lo que es un signo evidente de la diferencia cultural que existe entre pehuenches y a la sociedad chilena. Nicolasa señala “¡Nos están cortando nuestra montaña, están tirando lejos las rocas! Endesa y la gente que tiene dinero quieren hacer una muralla para detener el río. Eso yo no lo quiero por ningún motivo. Yo voy a estar por siempre para que ellos escuchen nuestra conversación. Y cuando la escuchen, van a decir que somos gente de montaña. Ellos van a pensar y reconocer que somos gente de montaña. Mapuche Pehuenche. Ellos van a pensar y reconocer. ¡Nosotras no vamos a parar de luchar! Cada día, las mujeres que somos, vamos a tener más fuerza”.
Más tarde, a medida que avanza el documental, van apareciendo diversos aspectos relacionados con los pehuenches. Algunas instancias importantes son las imágenes de una reunión que tienen las mujeres pehuenches con algunos parlamentarios en una sala del Congreso Nacional. Allí dan a conocer su postura frente a la construcción de la represa. También aparecen filas de pehuenches y especialmente los personajes principales, recibiendo sus pensiones asistenciales. Se muestra además a los niños pertenecientes a la etnia en su escuela de la zona.
Por otro lado se indica la muerte del cacique de la comunidad después de 30 años en esa función. Sin embargo, “por primera vez, en siglos de tradición, la comunidad no reelige al cacique, se crea el nuevo cargo de Presidente de la Comunidad, que es asumido por el pehuenche evangélico
Isobel Necul” quien es apoyado públicamente por Endesa y se convierte en uno de los líderes del movimiento pro Ralco en la zona.
Además, la película muestra también que algunos pehuenches han desertado de sus viejas creencias y se han sumado al cristianismo de los evangélicos que llegaron a la zona. Sin embargo, las protagonistas muestran la celebración de un nguillatún y una rogativa piedra machi, lo que da cuenta de la transformación cultural que se está desarrollando.
La película muestra la toma de las instalaciones de Endesa por parte de un grupo de pehuenches y ambientalistas, y su posterior desalojo debido a la acción violenta de carabineros. Luego se muestra como los pehuenches que quieren mantener sus tierras buscan apoyo entre ellos y se reúnen con un grupo de ecologistas para organizar una manifestación de repudio contra la construcción de la central. La marcha organizada, que es llevada a cabo en un camino rural, simboliza en cierta forma el silencio que ha tenido la problemática para las autoridades en Santiago.
Finalmente se aprecia el cambio de controladores de Endesa Chile, que fue comprada por Endesa España. Esta acción abre nuevas posibilidades, pero un juez que detiene las obras en ralco por unos días, señala que estas pueden continuar.
4.4.2 Personajes y su Rol
Los Pehuenches
Los pehuenches son representados en este documental como un grupo étnico que experimenta un paulatino proceso de aculturación. En este sentido, el conflicto que suscita la construcción de la represa Ralco, solamente hace más evidente y dramático, la pérdida identitaria que vive este pueblo originario. En este sentido se aprecia un reducido, pero valiente grupo de viejas mujeres pehuenches que luchan contra la construcción de la represa. Éstas son
Nicolasa Quintremán, Berta Quintremán y Aurelia Marihuán, presidenta del Grupo de Mujeres de la Comunidad de Ralco-Lepoy. A ellas se unen Antonio Loreto Anconao, Belisario y Efraín Antrito. Sin embargo, a pesar de que el embalse destruye la cultura mapuche, no se aprecian jóvenes que mantengan vivas las tradiciones y muchos se han convertido al cristianismo evangélico. Una muestra de este proceso lo constituye el cambio de nombre de la máxima autoridad de una comunidad de cacique a presidente, porque la designación antigua ya no genera respeto dentro de la comunidad.
Los Grupos Ecologistas
El rol representado por los grupos ecologistas es el de crear fuerzas conjuntas con los pehuenches debido al objetivo común. Para detener la construcción de la represa Ralco, organizan manifestaciones de protesta y marchas para dar a conocer las razones que hacen necesario paralizar las obras. Se observa que todos los ecologistas que participan de las manifestaciones son jóvenes y no es posible ver a alguna persona conocida del ámbito medioambiental. En este sentido no se señala el nombre de ningún activista.
El Estado
El rol que representa el Estado es el de un agente negativo para con los pehuenches. Esto se debe a que el documental tiene una visión crítica sobre sus contribuciones con el desarrollo de la zona del Alto Bío-Bío y del trato que reciben los pehuenches. Como se verá con más detalle más adelante, muestra un poder legislativo que recibe a los pehuenches en el Congreso, pero se ríe de ellos. En este sentido se aprecia la sesión de la Comisión de Derechos Humanos que fue presidida en ese entonces por el diputado democratacristiano Sergio Ojeda Uribe. El sistema educacional es representado por un profesor de una escuela básica y pública del sector de Huallalí. El profesor José Francisco Miranda Muñoz, que hace 3 años trabaja en el lugar, asegura que casi un 95% de los niños son pehuenches y todos muy inteligentes. La educación no se preocupa de la cultura indígena e intenta
transformar su visión de mundo. Finalmente, el Estado entrega una ayuda mínima, gracias a sus pensiones asistenciales y el poder judicial apoya la construcción de la represa a través del juez Mario Carrozas.
La Empresa Eléctrica Endesa
Endesa ocupa un rol importante debido a que ella detona el conflicto social con la construcción de la represa sin haber logrado todas las permutas necesarias previamente. La empresa, que tiene el legítimo interés de producir energía, ha realizado presiones indebidas según los pehuenches, y no ha comprendido la cultura de ellos en el sentido de que su plan de compensación que eleva la calidad de vida de los pehuenches no es visto como un beneficio por los afectados. En este sentido el diálogo con la empresa ha estado ausente, lo que se ha traducido en una imposición sobre la construcción de las obras.
4.4.3 Representación del Vínculo Social
a) Los Pehuenches y su Relación con la Empresa Eléctrica Endesa
Con respecto a la construcción de la central hidroeléctrica Ralco, la llegada de Endesa a la zona, significa una amenaza para la comunidad pehuenche porque en el futuro se planea hundir sus tierras bajo el agua. En este sentido señalan que “nosotros no estamos interesados en que se haga la represa Ralco, porque nosotros, donde nosotros vivimos, estamos bien, vivimos bien. Claro que ellos dicen, la Endesa, que estamos en la última de la pobreza, pero nosotros no estamos en la última de la pobreza porque nosotros estamos entremedio de toda la riqueza, porque nosotros tenimos todas las cosas, la mantención, los árboles, las pinalerías, los piñones, todo eso nosotros sacamos alimentos. Y nosotros una vez que nos saquen de aquí, nos van a dejar en otra parte donde no haiga pinalería, no haiga nativa, no haiga río, no haiga aire limpio, nosotros en esa vida nosotros no estamos acostumbrados”.
El abandonar las tierras significa otra nueva vida, una vida alejada de las tradiciones y costumbres. Esto encarna también el fin de la cultura pehuenche, porque seguramente las nuevas generaciones adoptarán la cultura de la nueva localidad en donde se encuentren. Como ya se vio anteriormente, las costumbres de los pehuenches dan cuenta de una identidad distinta a la del resto de la sociedad chilena y no están preparados para enfrentar el cambio cultural que se les exige. Viendo el futuro, Nicolasa Quintremán señala que ante la mejora de la calidad de vida a la cual accederán según Endesa, esta será “por un rato, pero mi nieto y bisnieto ¿a dónde van a quedar después de que están terminando de destruir la tierra, madre tierra?”.
Luego agrega, “nosotros no vamos a salir de la tierras y punto. Eso es lo que queremos nosotros, la tierra no tiene precio, porque la tierra vale, nosotros vamos a seguir luchando hasta el final. Van a venir, venir a buscar y ya, ya muchas partes todo el mundo, alrededor del mundo, todo el país, saben que nosotros estamos luchando por lo propio. Así que con ese engaño no nos van a atacar a nosotros”.
Según la señora Nicolasa Quintremán, antes no pasaba ningún huinca por esos lugares, pero ahora en cambio se ve a la gente de Endesa y están engañando a los pehuenches para que permuten sus tierras. “Están dominando a la gente por Dios. Por una pichín de plata por una guayo, están pagando nomás y todos los sordos ciegos igual los tienen afirmados, viejitos apenas se paran… ¿Y por qué? ¿De qué manera se hace firmar a un ciego y sordo? Porque ellos agarran la mano, agarran la mano y la ponen aquí, por eso que tiene firma por todos los lados la Endesa”.
Finalmente se observa que los pehuenches no quieren perder su cultura. Todo el cambio que produce la construcción de la central hidroeléctrica en las formas tradicionales de vida de los pehuenches significa la incorporación del estilo de vida occidental y el abandono de la cultura originaria. Nuevamente, Nicolasa Quintremán señala “entiéndalo españoles, porque nosotros no queremos salir, no vamos a salir y el trabajo que se corte. Que entiendan, que no estén perdiendo plata inútilmente, nosotros no vamos a salir. No a Ralco y
punto, porque la madre tierra y nosotros estamos pidiendo que sean respetados. Nosotros estamos en lo propio, por eso tenemos opinión y derechos y mucha fuerza. El ríoque lo dejan, el Bío-bío y la tierra y el volcán y la montaña, nosotros no queremos perder la cultura pehuenche-mapuche, la sabiduría, nosotros no vamos a perder”.
b) Los Pehuenches, su Alimentación y su Comercio
Según el documental “Ralco”, un aspecto importante de la alimentación de los pehuenches es el piñón. Estos se cosechan y luego, como señala Aurelia Marihuán, “se tostan, se echa a cocer, hacen muchas cosas con los piñones uno, por eso nosotros lo estimamos y los guardamos para muchos alimentos. Podimos hacer chuchoca, podimos hace nolle, después los dejamos secando al sol, se seca, después los guardamos para el invierno y tenemos pa’ años y años. No se echan a perder los piñones”.
Además del piñón, la señora Nicolasa menciona que su “padre criaba ovejas, criaba cualquier animal, desde ovejas, chivas, chanchos, caballos, vacas y sembrábamos aquí. Todavía si plantamos ahora sale lo mismo, porque antes éramos hartos, ayudábamos unos con otros, ahora que estoy yo sola puede ser que no, no he sembrado porque estoy sola”.
Se observa que la alimentación de los pehuenches de la comunidad de Ralco Lepoy se alimenta principalmente de aquellos alimentos que ellos mismo producen. Sin embargo, de todas maneras se produce un intercambio de productos con personas ajenas a la comunidad. En este sentido Nicolasa Quintremán recuerda que su madre iba a Argentina a intercambiar productos para mantenerse. Al mostrar una gran cantidad de ovillos de lana de diversos colores que ella misma tiñe menciona que “con este mi mamá mantenía, iba a la Argentina, traía cualquier cosa, de Río Grande”. De ella heredó la técnica para tejer y colorear la lana. “Este es polvo del natural con una hierba de por aquí, este amarillo, yo lo usé este. Este era para una manta, es una lana medio plomo, y este se tiñe (muestra ovillo rojizo) este era bien blanco se tiñe con polvo, para hacer una brochada con color. Así trabajábamos nosotros y con
este uso (muestra especie de palo de tejer de madera), ya en este uso, trabajábamos con este nomás, no necesitábamos una máquina, puro así nomás (levanta la mano y hace gesto de tejer en telar) forma antigua”.
c) Los Pehuenches y el Poder Legislativo
Durante el documental, un grupo de pehuenches, dentro del cual se encuentran las protagonistas del mismo, es recibido por la comisión de Derechos Humanos de la cámara de diputados. Las imágenes montadas en el film corresponden a grabaciones que realizó el canal de televisión por cable Cámara de Diputados y a otras captadas por los documentalistas presentes en el lugar. Gracias a estas imágenes se da cuenta de que la sesión en la sala, se realizó junto a una gran mesa de reuniones, donde se sentaron alrededor de 20 personas. Además están presentes fotógrafos, periodistas y diversas personalidades. Al fondo de se observan 2 televisores con pantalla gigante que transmite la sesión. Dentro de los diputados presentes, sólo se identifica al diputado Sergio Ojeda, Presidente de la Comisión de Derechos Humanos, debido a la subtitualación que hizo el canal por cable y que se mantuvo en el documental.
Ante el poder legislativo Nicolasa Quintremán, vestida con atuendos típicos mapuches y pehuenches, señala en un mal castellano que “mi opinión que voy a decir ahora, por acusar a la Endesa. La Endesa siente corte. Que no se trabajan más. En ese cuento venimos nosotros. Porque nosotros somos dueños de la tierra, adónde vivimos del terreno, del territorio, del río, del agua, del aire. Y así que nosotros tenimos las leyes legítimas, tenimos el derecho, tenimos las raíces. Entonces ahora venimos a decir no Endesa que escuchen hoy día, ahora, que escuchen bien, el Eduardo Frei Ruiz-Tagle que escuche. Entonces, nosotros querimos opinión de ellos, no vamos a salir nunca, no iremos a salir, muertos saldremos, ¿vivos?, vivos no vamos a salir, porque el propio derecho propio madre. La madre es el vivo que es ese la tierra, la madre viva, mi madre murió, la tierra está viviendo, va a vivir para siempre. No queremos la plata, no nos interesamos en los lujos, ¿buena casa? ¿buena cama? No. Yo quiero mi cultura, mi sabiduría, en mi mente aquí. Y adonde…
Chachao, la cancha, donde está mi cementerio donde está enterado mi padre y mi madre, donde están de todos los abuelos y será para siempre, sin novedad”.
Para Berta Quintremán los parlamentarios no se han comportado bien con ellos, por lo que se refiere a ellos como “perjudicadores, traicioneros, eso son ustedes”. Ella no está dispuesta a negociar, “yo no los quiero ni un puño. Que él retire su huevá que tienen allá” señala refiriéndose al Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, “me enojo yo poh, por qué voy a tener tanto yo paciencia. La paciencia se termina”.
Aurelia Marihuán, Presidenta del Grupo de Mujeres de Ralco Lepoy, también plantea que no está dispuesta a permutar sus tierras y que está dispuesta a morir si es necesario. “Yo de mi terreno no voy a salir y no me voy a mover… déjeme debajo del agua y me terminaré de una vez, nadie va hablar dije yo, porque voy a estar debajo del agua, pero voy a estar en el mismo terreno mío. No voy a irme a morir en otro terreno”. Además denuncia que “hay personas siquiera que son muy inocentes, que no saben siquiera firmar, andan pescándoles la mano para que vaigan a firmar. Como no será una ignorancia… Eso yo, como yo mapuche yo no me lo va hacer”.
d) Los Pehuenches y su Religión
En el ámbito religioso el documental muestra que mientras algunos pehuenches mantienen sus ritos y rogativas ancestrales como el nguillatún, otros han abandonado sus viejas creencias y se han convertido al cristianismo evangélico.
El nguillatún es mostrado en unas pocas imágenes de poco tiempo de duración. Sin embargo, sirven para que el espectador pueda apreciar en alguna medida el significado que tiene la fiesta del nguillatún para los pehuenches. En este sentido se distingue el sonido de un acordeón y de otros instrumentos, los cuales junto al cultrún o tambor, entregan sentido al baile ritual. Mediante las imágenes es posible apreciar a mucha gente que camina en un terreno despejado, en una campiña donde todos juntos celebran. Durante esta rogativa
se preparan diversas comidas sobre las brasas de múltiples fuegos, donde se alimentan distintas familias reunidas en grupos. Además de la comida, los pehuenches beben y bailan alrededor de una araucaria que se convierte en el rewe o altar. Éstas imágenes, que muestran a los hombres vestidos como pájaros recuerdan aquellas ya analizadas en el documental Los Últimos Pehuenches.
La rogativa a una piedra machi, es realizada a un lado de un camino rural, donde se aprecian un grupo de grandes rocas del tamaño de dos metros aproximadamente. En ese lugar, un grupo de pehuenches se propone realizar la ceremonia, que se efectúa mirando una la roca fijamente, pidiéndole a ella en lengua nativa por diversas cosas y utilizando algunas hierbas del lugar que son sacudidas con las manos hacia la roca.
Antes de empezar con esta ceremonia religiosa, el documental muestra un incidente entre el grupo de pehuenches y unos carabineros que detienen su camioneta policial en el lugar. En un principio no se escucha el diálogo, pero