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72. If in any case the Commissioner
El hallazgo de diversas piezas epigráficas en los términos de Bujalance-Cañete de las Torres reviste gran importancia por reconocer que fue municipio romano, puesto que se ha catalogado un importante conjunto epigráfico con más de quince piezas (CIL II2/7, 179-195);
además, lo atestigua la posesión de la tribu Quirina, propia de las fundaciones flavias (CIL II2/7,
180).
En relación con la identificación de la ciudad antigua ubicada en Cañete de las Torres, J.F. Rodríguez Neila y J.M. Santero Santurino proponen Baxo1000, tomando como soporte una tabula
de hospitium (CIL II2/7, 187); para ello se basan en el lugar del hallazgo, en el texto de la tabla
de bronce senatus populusque Baxonensis y en conexiones prosopográficas halladas en la zona. Ninguna cita literaria poseemos de Baxo; la única alusión que contamos se reduce exclusivamente a la existencia de esta tabla de bronce mediante la que el senado y el pueblo de Baxo hicieron un pacto de hospitalidad con los colonos de la colonia Claritas Iulia Ucubi en el año 34 d.C. Las referencias epigráficas a la ciudad se restringen a dos inscripciones; concretamente, M. Marcius Niger, Baxonensis, residente en Corduba (CIL II2
/7, 391) y Postumia M.f. Aciliana Baxo, en las proximidades de Loja (CIL II2/5, 713). Por su parte, A. Tovar plantea la zona este de Córdoba1001.
Su territorio está atravesado por la via Corduba-Obulco estudiada por P. Sillières, donde se establece una mansio en El Hornillo1002. Igualmente, las prospecciones de M. Ponsich indican un
fundus en el Cortijo de la Teja. La dispersión de material nos imposibilita decantarnos por Baxo; por tanto, de momento el nombre de la ciudad romana permanece incógnito.
El núcleo indígena será promocionado a un status privilegiado y sus ciudadanos adscritos a la tribu Quirina (CIL II2/7, 180)1003; el momento concreto en que se produce la promoción
resulta fácil de fijar; la tribu Quirina permite pensar indudablemente que se realiza en el periodo flavio. Se trata, por tanto, de otro municipio flavio localizado en el conventus Cordubensis.
Pese a las limitaciones que impone el actual estado de documentación, la existencia de un poblado ibérico con anterioridad a la conquísta, quedaría registrado en el propio topónimo, si aceptamos Baxo; no obstante, su presencia se proyecta en determinados restos de cultura material, tales como el descubrimiento de fragmentos de cerámica pintada a bandas que se constatan en superficie en la zona de Bujalance y Cañete; su continuidad en época republicana
1004. J. BERNIER ET ALII, Nuevos yacimientos arqueológicos en Córdoba y Jáen. Córdoba, 1981; J.A. MORENO LÓPEZ, M. SÁNCHEZ DE LA ORDEN y A. GARCÍA FERRER PORRAS, Prospecciones
arqueológicas en la campiña de Córdoba y Jáen. Córdoba, 1990.
1005. Cf. J.A. MORENO ET ALII, (1990).
1006. CIL II2/7, 181, tit. sepulcralis, s. II-III: Cirrata/ sit tibi terra levis. 1007. CIL II2
/7, 182, tit. sepulcralis, s. II-III: [D(is) M(anibus) s(acrum)]/ [(---)?] Cornelianus/ an(norum) XXIIII/
p(ius) i(n) <s(uis)> h(ic) s(itus) e(st)/ T T V [---?].
1008. CIL II2
/7, 183, tit. sepulcralis, s. II: D(is) M(anibus) s(acrum)/ Euche an(norum) XVII/ h(ic) s(ita) e(st) s(it)
t(ibi) t(erra) l(evis).
1009. CIL II2
/7, 184, tit. sepulcralis, s. II post.: C(aius) Fulviu[s] Pylades [---?]/ s(it) t(ibi) t(erra) l(evis) [---?]/ ---
-?.
1010. CIL II2
/7, 186, tit. sepulcralis, s. II-III: Por(cia)/ Plac/ida/ D(is) M(anibus)/ p(ia) i(n) s(uis)/ +++.
1011. CIL II2
/7, 190, tit. sepulcralis, s. I: D(is) M(anibus) s(acrum)/ Natalis/ an(norum) XXXX/ pia in/ suos/ s(it)
ter(ra) l(evis).
se constata asimísmo en la existencia en superficie de campaniense A1004.
La ciudad ha proporcionado reiterados restos arqueológicos documentados en diversas campañas de prospección1005; en la actualidad se conoce la existencia de un oppidum ibérico y
una villa romana, y la inscripción CIL II2/7, 179 ha permitido conocer la existencia de un templo
dedicado a Júpiter Optimo Maximo, que se construye en la época flavia.
De la necrópolis romana, tenemos noticias epigráficas de los individuos que fueron inhumados en ella; entre otros C. Pomponius Quir. Marullus IIvir, al que el ordo decreta laudatio, exsequias publicas, funeris inpensam, locum sepulturae et statuam. El paralepípedo de piedra caliza (CIL II2/7, 180), perteneció a un monumento funerario, hoy destruido. También
conocemos la existencia de [---] Crassus, IIvir, al que igualmente el ordo determina laudatio, impensa funeris et statuam (CIL II2/7, 185). Otras personas fueron Cirrata (CIL II2/7, 181)1006,
[---] Cornelianus, fallecido a los 24 años (CIL II2
/7, 182)1007, Euche a los 17 años (CIL II2/7, 183)1008, C. Fulvius Pylades (CIL II2/7, 184)1009, Porcia Placida (CIL II2/7, 186)1010, Natalis (CIL
II2/7, 190)1011.
En relación con el estatuto político-administrativo sería beneficiada al igual que otros asentamientos con el derecho latino; y en este sentido, poseemos el documento epigráfico de adscripción de sus habitantes a la tribu Quirina (CIL II2/7, 180); concretamente, C. Pomponius
Marullus.
La ciudad ibérica será promocionada a un status privilegiado, que queda reflejado epigráficamente en la constatación del ordo decurionum en los epígrafes CIL II2/7, 180 y 7, 185 y de los IIviri en las inscripciones CIL II2/7, 180 y 7, 185. La presencia del correspondiente ordo,
presente en estos epígrafes en relación con el decretum que autoriza el lugar de la sepultura y los gastos del sepelio, tiene precedentes en otras inscripciones de la Bética. Como deciamos otra de
1012. Cf. J.M. ABASCAL, (1994), pp. 67-72. 1013. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 18, 79, 80, 134, 304. 1014. Cf. J.M. ABASCAL, (1994), pp. 142-144. 1015. Cf. H. SOLIN, (1982), p. 515. 1016. Cf. J.M. ABASCAL, (1982), pp. 201. 1017. Cf. M.L. ALBERTOS FIRMAT, (1966), p. 149. 1018. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 85, 100, 237. 1019. Cf. J.M. ABASCAL, (1994), pp. 203-204. 1020. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 18, 262. 1021. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 25, 144.
las magistraturas mencionadas es la del duovirato; concretamente, ejercida por C. Pomponius Marullus y [-] [---] Crassus.
Entre los individuos mencionados epigráficamente conocemos a:
- L(ucius). Aemilius Avitus: se registra en ara funeraria (CIL II2/7, 180); ciudadano, heres
del IIvir C. Pomponius Marullus, al que sufragó, junto a C. Pomponius Lupus, estatua del sepulcro por un valor de III CC sestercios por decreto del ordo decurional. El gentilicio Aemilius está muy extendido en la epigrafía hispana1012. El cognomen Avitus es un sobrenombre de
relación1013.
- C(aius). Fulvius Pylades: aparece en inscripción funeraria (CIL II2/7, 184); ciudadano.
Los Fulvii es otro de los grupos representados en la onomástica hispana1014. El cognomen Pylades
es de origen griego1015.
- C(aius). Pomponius Marullus: se documenta en ara funeraria (CIL II2/7, 180); ciudadano, IIvir, de la tribu Quirina. Recibió diversos honores post-mortem por parte del ordo decurional de la ciudad. El gentilicio Pomponius también está representado en las inscripciones hispanas1016. El sobrenombre Marullus es de origen ibérico1017.
- C(aius). Pomponius Lupus: en inscripción honorífica (CIL II2/7, 180); ciudadano, heredero del IIvir C. Pomponius Marullus, participó junto a L. Aemilius Lupus en los honores municipales de su benefactor. El cognomen Lupus se cataloga entre los de sufijo1018.
- Porcia Placida: se encuentra en estela funeraria (CIL II2/7, 186); ciudadana. Los Porcii
es otro de los grupos representados en las inscripciones hispanas1019. El sobrenombre Placida hace referencia a una peculiaridad distintiva, de carácter eminentemente personal, calmada, serena, quieta, tranquila, etc.1020.
- [---] Cornelianus: en epígrafe funerario (CIL II2/7, 182); ciudadano de 24 años. La
pérdida de parte del texto epigráfico nos impide reconstruir el nomen de este individuo. El sobrenombre Cornelianus deriva de gentilicio1021.
1022. Cf. I. KAJANTO, (1982), p. 244. 1023. CIL II2
/7, 179, tit. sacer, cipo calcáreo del s. I: I(ovi) O(ptimo) M(aximo)/ ex voto/ Lapa Catulli s(erva).
1024. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 128, 250. 1025. Cf. I. KAJANTO, (1982), p. 223. 1026. Cf. H. SOLIN, (1982), p. 1236.
1027. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 23, 24, 290.
1028. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 19, 26, 27, 30, 64, 65, 121, 134, 289.
1029. P.J. LACORT NAVARRO, "Colonia Claritas Iulia Ucubi, actual Espejo (Córdoba)", DArch. 10, (1992), p. 200.
le decretó laudatio, impensa funeris et statuam. El cognomen Crassus muestra un defecto del individuo1022.
- Catullus1023: en epígrafe funerario; dueño de Lapa. Catullus hace referencia a una
cualidad mental1024.
Entre los individuos de origen servil tenemos que catalogar a:
- Cirrata: se documenta en estela funeraria de fines del siglo II o principios del III d.C. (CIL II2/7, 181). Cirrata otro de los sobrenombres registrados por I. Kajanto1025.
- Euche: en inscripción funeraria (CIL II2/7, 183); difunta de 17 años. El nombre es de origen griego1026.
- Lapa: aparece en cipo de calcárea (CIL II2/7, 179); esclava de Catullus, realiza una
dedicatio a Júpiter Optimo Augusto a fines del siglo I d.C.
- Natalis: se halla en estela funeraria (CIL II2/7, 190); difunto de 40 años. El cognomen Natalis hace referencia al nacimiento1027.
- Rufus: se documenta en herma (CIL II2/7, 189). El sobrenombre Rufus señala una
particularidad de tipo físico, color del cabello1028.
En resumen, las familias más importantes son la Aemilia, Fulvia, Pomponia, Porcia, Fabia y Terentia.
La ciudad limitó al norte con Sacili Martiale (Alcorrucén-Pedro Abad) y Epora (Montoro), al oeste con Onuba (Ermita de San Pedro, El Carpio), al sur con Itucci Virtus Iulia (Torreparedones) y al este con Obulco Pontificiense (Porcuna). Se han documentado algunas inscripciones como la CIL II2/7, 185 en Torre de Albolafia. Otros puntos de hallazgos de material
romano son: Lorilla, Hornillo, Rabanera, Vieco, Lora, Doñana, Alamillos, Valdeparaíso, Alcaparral, Teja, Morente.
Las actividades arqueológicas han podido documentar la creación de un acueducto entre el reinado de Augusto y época flavia, entre Plaza de Armas y Ucubi; parte de este canal pasaba por el territorio del municipio latino. Asimismo, parte de su ager esta recorrido por la via Corduba-Obulco1029.
1030. Cf. E. HÜBNER, RE 3, 1456; E. HÜBNER VIII 91 W. KUBITSCHEK, (1882), p. 136.
1031. Cf. Th. A. de GUSEME, (1758), pp. 59 y ss, nº. 35; E. HÜBNER, EE IX, 74; W.G. CLARK-MAXWELL, (1899), p. 298; F. COLLANTES DE TERÁN ET ALII, (1939), p. 121; REIII2, 1456; R. THOUVENOT, (1940), p. 197, 206, 475; A. TOVAR, (1974), p. 160; M. PONSICH, (1974), pp. 131, 139, 184 y ss; R. CORZO SANCHEZ y A. JIMÉNEZ, (1980)1
, p. 42; P. SILLIÈRES, (1990), pp. 324, 325, 658, 737, 738.
1032. Cf. E. HÜBNER, C.I.L. II, Canama, pp. 140-141, nº 1074-1082; E. HÜBNER, C.I.L. II, Supplementum,
Canama, p. 837.
1033. Cf. C. FERNÁNDEZ-CHICARRO, (1964), p. 159; CILASE. Canania, pp. 197-203, nº 233-240. 1034. Cf.F. SIERRA ALONSO, (1991), pp. 467-475.
1035. Cf.M. PONSICH, (1974). 1036. Cf. M. PONSICH, (1974), p. 139.
1037. Cf. F. SIERRA ALONSO, (1991), pp. 467-475.