JOURNAL RESPONSE
5. Case Conference
El rol de la investigadora o el investigador en la metodología cualitativa es central. Según distintos autores, la relación interpersonal con la realidad será el principal instrumento de la investigación (Guba & Lincoln, 2005; Sandín-Esteban, 2003). Por ello es necesario reconocer y explicitar aquellos elementos de la experiencia de la investigadora, profesionales y personales, que pueden contribuir a la generación de conocimiento en el estudio. Además de realizar este ejercicio de reflexividad durante el estudio, se considera necesario contextualizar aquellos aspectos que determinaron en gran medida el interés por la temática, así como el planteamiento del estudio. A continuación se elaborarán aquellos elementos que se consideran los detonantes de esta investigación doctoral.
En el caso de la doctoranda, los catalizadores del estudio se pueden articular entorno a tres ejes: las experiencias personales, la experiencia como terapeuta ocupacional y las oportunidades de un nuevo contexto académico en España. A continuación se elaborarán cada una de ellas y cómo se han ido entrelazando.
La autora de esta tesis doctoral es una mujer de 29 años (al momento de finalizar este documento), nacida en Uruguay, que emigró a España, con su núcleo familiar cuando tenía 2 años. Esta migración fue parte de la historia familiar, que comenzaba con sus abuelos, gallegos, emigrando a Montevideo a mediados del S. XX. Estos abuelos, vivieron, trabajaron y criaron a sus hijos en el país Latinoamericano. Durante los años 80, la familia paterna, de forma escalonada, regresa a España. Esta e/inmigración, aunque amparada por una situación administrativa regular así como por los recursos sociales de volver al lugar de origen de los abuelos, generó diversas experiencias que despertaron su interés por las situaciones injustas que el funcionamiento de las sociedades globales producía. Por ejemplo, durante su infancia y adolescencia, vivió en numerosas ocasiones las dificultades que, como familia, se sortearon para empezar una vida en un nuevo contexto (pocos recursos sociales, dificultades de homologación de títulos, adaptación al nuevo contexto y sus formas de funcionar, situaciones de discriminación, etc.). Pero también, creció con la riqueza de estas experiencias, como por ejemplo, aprender a cuestionar desde una edad temprana elementos que se dan por sentado en una sociedad (las diferencias entre aquí y allá en la vida diaria: al ir al médico, al supermercado, al colegio, etc.). Además, algunos de los viajes realizados a Uruguay como adolescente y adulta, para visitar a la familia que aún vive allí, le
hicieron enfrentarse de primera mano a las diferencias que los contextos generan en la vida de las personas. Por ejemplo, las oportunidades de acceso a la formación (como las becas) a las que ella tenía acceso en España, eran mejores comparadas con las de sus primas y primos, o las perspectivas laborales o la atención pública a la salud. ¿Por qué? No parecía justo. Estas experiencias fueron creando una conciencia crítica que influirá en su formación como profesional y sus subsiguientes trabajos (académicos y profesionales).
La doctoranda realizó su formación como terapeuta ocupacional, en la antigua Diplomatura (2004-2007), en la Universidad de A Coruña. Durante su formación conoció la Terapia Ocupacional (TO) crítica, cuya preocupación se extiende más allá de los escenarios tradicionales de la TO y se compromete a trabajar en pro de la salud de grupo y comunidades, que de forma injusta veían comprometida su participación en las ocupaciones (Kronenberg, Simó-Algado, & Pollard, 2006). Esto casaba con las preocupaciones que se elaboraron en el párrafo anterior. Así, vislumbró el gran potencial de la TO para construir realidades más justas.
Una vez finalizada su formación, esta vocación la llevó a trabajar como TO con colectivos en situación de vulnerabilidad, como por ejemplo personas con consumo problemático de drogas. Sin embargo, durante su experiencia práctica pronto notó que los recursos de la disciplina en España para abordar, desde esta perspectiva crítica, realidades de injusticia ocupacional, eran limitados (por ejemplo: escasa literatura abordando estas realidades). Paralelamente, la adaptación de España al Espacio Europeo de Educación Superior ofrecía, en esta universidad, la oportunidad de adaptarse a las nuevas titulaciones de Grado, realizando un curso puente. La necesidad de dar respuestas a las preguntas surgidas en la práctica alentó a que la doctoranda formase parte de esa primera promoción de graduados en Terapia Ocupacional de España.
Durante este curso, tuvo contacto por primera vez con la investigación en la disciplina de la Terapia Ocupacional. Sin dudarlo, la investigación abrió un nuevo horizonte en las posibilidades contempladas hasta ese momento para cumplir los propósitos planteados. Según las conclusiones de la UNESCO establecidas en la Cumbre de París en 1998:
“Mientras que los científicos del pasado veían la función de la educación superior como la búsqueda del conocimiento para su propio beneficio, los investigadores contemporáneos entienden que su rol va más allá, aplicando dicho conocimiento para incrementar, de forma directa o indirecta, el bienestar material, la felicidad y el confort de la humanidad”. (original en inglés)(UNESCO, 1998, párr.1)
Paralelamente, la doctoranda participó en la organización del XV Encuentro de la Red Europea de Terapia Ocupacional en Educación Superior (European Network of Occupational Therapy in Higher Education-ENOTHE) en A Coruña, lo que permitió conocer de primera mano el desarrollo internacional, las innovaciones y la importancia de la investigación en la Terapia Ocupacional.
Este bagaje, se concretó en la idea de que la investigación es clave para que la Disciplina de la Terapia Ocupacional avance y pueda dar respuesta a las situaciones de injusticia ocupacional que comprometen la salud y el bienestar de distintos grupos y poblaciones. Como adelantaba van Bruggen:
“Uno de los mayores desafíos en España es el elevado número de inmigrantes, con repercusiones para el empleo y el mercado laboral, con un riesgo enorme de injusticia ocupacional y suspensión profesional. (7,8) España se ha impulsado por las grandes cifras de inmigrantes extranjeros, principalmente de América Latina (38,75%) Europa Oriental (16,33%) África Norte (14,99%) y África Subsahariana (4,08%). España presenta una de las proporciones de inmigración más altas en el mundo (1,5% anualmente en 2005) y en 2006 9,27% de la población española eran inmigrantes.(9) Estos grupos vulnerables y marginados no se limitan a trabajadores migratorios y minorías étnicas (incluyendo gitanos), sino que también incluye a las personas con discapacidad, sin hogar, ex prisioneros, drogadictos, personas con problemas alcohólicos, personas mayores aisladas y niños. Los problemas que experimentan estos grupos se traducen a menudo en gente sin hogar, desempleados, con bajo nivel educativo, y como consecuencia, una exclusión adicional magnificada de las ocupaciones, comunidad y de la sociedad”(van Bruggen, 2008, p. 8).
Desde el compromiso por aproximar realidades donde la injusticia ocupacional pone en riesgo la capacidad de las personas para desarrollar al máximo su potencial de salud y bienestar, la doctoranda comenzó a desarrollar labores de voluntariado durante un período de un año, aproximadamente, en una ONG. Esta entidad trabaja con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de personas inmigrantes o refugiadas en situación de vulnerabilidad en España. La elección de este centro estuvo relacionada con la experiencia vital de la doctoranda. Ser voluntaria en esta entidad le permitiría conocer mejor las realidades de estas personas que, aunque presentaban algunas similitudes a las vividas a en su proceso vital (proceso de adaptación, diferencias culturales, etc.), parecían también diferir. Por ejemplo, muchas personas estaban en situación administrativa irregular, habían emigrado solas, o su proyecto migratorio era diferente, no volvían al lugar de sus abuelos.
Finalmente, tras el año de voluntariado, la doctoranda trabajó en esta misma entidad como Terapeuta Ocupacional, como parte del equipo interdisciplinar que creaba y llevaba a cabo proyectos para la inclusión social de personas inmigrantes (principalmente hombres procedentes de África y Latinoamérica), o para la atención a mujeres víctimas de la trata con fines de explotación sexual.
Paralelamente, la autora siguió formándose para poder investigar, lo que también sería una forma de contribuir a que la Terapia Ocupacional, como profesión, fuese un actor social más que transforme la realidad. Entre las distintas acciones formativas, asistió a cursos sobre inmigración en España, en el que una realidad le llamó poderosamente la atención: los flujos migratorios de latinoamericanos a España y en concreto, las mujeres que acababan en España trabajando en el servicio doméstico. La teoría explicaba cómo el mundo globalizado y cuestiones de clase, etnicidad y género generaban y limitaban estas oportunidades ocupacionales. Esto se alineaba con los posicionamientos de la TO comprometida con el cambio social (Pollard, Sakellariou, & Kronenberg, 2008), por lo que era una realidad sobre la que indagar para contribuir en la construcción de una profesión útil y comprometida con las transformación social.
Estas mujeres también acudían a la entidad en la que la doctoranda trabajaba, aunque nunca tuvo contacto con ellas. Sin embargo, las situaciones que este grupo vivía, descritas en la literatura (Parella-Rubio, 2002) contrastaba con las acciones realizadas desde la entidad, relacionadas con dar soporte en momentos de extrema
necesidad, puesto que no existía partida presupuestaria para poder trabajar a otros niveles. Además, como mujer, consciente de las desigualdades de género imbuidas en las sociedades contemporáneas, tenía un compromiso con visibilizar situaciones de injusticia que afectasen a este género, precisamente por el hecho de ser mujer, como se recoge en la literatura (Parella-Rubio, 2002).
Así, comenzó el interés por las ocupaciones cotidianas de las mujeres inmigrantes en situación de vulnerabilidad: ¿Cómo es su día a día? ¿Cómo se ve comprometido su bienestar en esta cotidianeidad? ¿Qué puede aportar la terapia ocupacional para mejorar su bienestar físico, mental y social?