Ahora bien, retomando algunos aspectos como la tenencia del dispositivo, la conectividad y la actividad que realizan los estudiantes, se propuso que, de acuerdo a estas respuestas, el estudiante presentara su percepción frente al uso de las TIC enfocados al área de aprendizaje en la escuela y sus proyectos pedagógicos en su institución educativa.
Figura 34. Gráfica Porcentaje de los estudiantes de tercero a quinto de las escuelas O.H.A.C.A. que consideran que hay promociones de proyectos pedagógicos en las instituciones educativas a partir la caracterización de las encuestas en la investigación. Diseño propio.
6% 14%
61% 14%
5%
PORCENTAJE DE ESTUDIANTES QUE CONSIDERAN
QUE HAY PROMOCIÓN DE PROYECTOS
PEDAGÓGICOS CON LAS TIC
Según esta gráfica, en el ítem 10 y 11 de la encuesta, se indagó sobre el uso de las TIC en el aula, la frecuencia y los dispositivos de uso. Como consecuencia, surgieron respuestas contradictorias pues a pesar de que el 61% (76) de los encuestados presenta que la escuela es a veces un escenario de uso de las TIC, cuando se preguntó por las asignaturas que utilizan los dispositivos, no se evidencia el uso. Además, entre la pregunta 10 y 11 aparece un contraste en algunas de las respuestas, pues varios niños y jóvenes responden que, si hay una promoción del uso de dispositivos electrónicos como las tabletas o los computadores, pero al preguntárseles los tiempos del uso de estos, exponen que en las materias que usan al menos una vez a la semana las TIC son informática 95% (120), artes 91% (114), inglés 85% (108) y sociales 72% (90).
Figura 35. Gráfica asignaturas que promueven el uso de TIC según los estudiantes de tercero a quinto de las escuelas O.H.A.C.A. a partir la caracterización de las encuestas en la investigación. Diseño propio.
Con respecto a las asignaturas a las que acceden a TIC los estudiantes, podría preguntarse sobre qué tipo de ejercicios desarrollan a través de estos dispositivos y su usabilidad en el aula.
Además de esto, es posible indagar ¿si los docentes apartan el uso de las TIC en sus aulas?, y si esto que se plantea así en los resultados de la encuesta, se podría ampliar con la pregunta de ¿si la limitación del uso de las TIC podría estar relacionado con la responsabilidad y carga laboral que implica el uso de estos dispositivos en el aula para los docentes?, pues en su mayoría los dispositivos no cuentan con conectividad, ni carga a la hora de ser usadas, esto se evidencia en la realización de los talleres y observaciones participantes en las diferentes escuelas. Lo anterior se podría vincular a los relatos de algunos docentes y estudiantes que exponen “el docente se hace responsable si se P.E.I.R. se daña o le pasa algo a algún dispositivo”, (Ori, 2017) y Arrayanes (Darry, 2017).
Teniendo en cuenta el uso y las restricciones que se pueden llevar a cabo en la escuela, se les pregunto a los estudiantes por los espacios en que se permiten los dispositivos electrónicos, y que se ampliará con la siguiente figura y sección
Figura 36. Gráficas porcentaje de estudiantes que consideran que permiten los dispositivos en las aulas y en hora de descanso. Diseño propio.
Sobre la restricción de dispositivos en la escuela, los estudiantes respondieron que el celular es prohibido dentro del aula de clase por los docentes; no obstante, entre un 50% (62) y 60% (72) de la población responde que sí dan uso del celular en horas del descanso así los discursos de los docentes no permitan su uso.
En relación con los hallazgos planteados en este apartado, y pese a la información recolectada en encuesta, los datos fueron ampliados y contrastados con las voces de los participantes presentando una situación más amplia que hace referente a un interés relacionado con una educación potenciada por el desarrollo del territorio desde el núcleo familiar, la escuela y la interacción entre los diferentes actores educativos, su relación con las TIC y otros artefactos mediadores del aprendizaje. Asimismo, se recomienda dar mayor
Percepción de los estudiantes de dispositivos restringidos
uso frente a una apropiación social de los dispositivos electrónicos en las escuelas como una herramienta pedagógica, de memoria y problematización de la realidad rural y urbana a la que hacen parte estos estudiantes, asimismo es necesario una mayor cobertura de electricidad, conectividad, infraestructura para lograr un mayor aprovechamiento de los procesos educativos mediados por las TIC.
A su vez, la información recolectada de manera descriptiva podría ser extendida de manera más apreciativa en relación con el fenómeno de las TIC en el territorio, en cuanto a una concepción más amplia y de comprensión de los recursos e interacciones en el territorio construidas históricamente, de mano a los recursos humanos del contexto y condiciones materiales de existencia.
Asimismo, conviene resaltar la frase con la que se abre el capítulo, la cual enuncia que las TIC no ocasionan los dilemas contextuales, sino por el contrario son síntomas de los contextos relacionales anteriores a estos dispositivos. Así que podría preguntarse como las condiciones materiales y humanas de estos territorios no centran su atención en las TIC sino en el aprendizaje centrado en el territorio situado en la escuela de acuerdo al proyecto educativo de estas escuelas y con respecto al capital social ubicado en la interacción con la familia, los vecinos, amigos o actores educativos, no solo con miras de una incorporación del capital cultural o económico del territorio relacionado a prácticas agrícolas y de ganaderos o en pesca, sino de un “conocimiento generador”, expuesto por Perkins (2008) “como el conocimiento que no se acumula sino que actúa enriqueciendo la vida de las personas y ayudándoles a comprender el mundo y a desenvolverse en él” (p. 18).
Pero lo anterior también está llamado a ser problematizado y como expresa Gadotti (2003) implica un equilibrio del ser humano con él mismo y con el planeta, más aún, con el universo, en vías de la sustentabilidad referida al propio sentido de lo que somos, de dónde venimos
y para dónde vamos, como seres del sentido y donantes de sentido de todo lo que nos rodea (p. 1), conectando esto con la propuesta pedagógica del P.E.I.R. frente a una mirada crítica y compleja de la escuela y del territorio que aporte al desarrollo desde lo local a lo global.
Seguido a esto se presenta la articulación con el contexto de aprendizaje que se plantea en estas escuelas y en concordancia de la pregunta cómo se pueden articular los saberes del territorio y los fondos de conocimiento de la comunidad y la familia en las prácticas educativas.
3.3 Las Tecnologías de la Información y la Comunicación como herramienta de