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Part II. Transportation and weapons

C. Case studies

El hecho de que en el mundo griego, la idea del ejército estuviera estrechamente vinculada a la de ciudadanía (Fernández, 2000, p. 48), provocaba que el ideal heroico y el culto a los héroes tuviera una gran importancia para la población y, en especial, para los hombres, jóvenes y niños que tenían como norte dicho ideal: “Cada región de Grecia y, en cada región, cada cantón, tiene su héroe o sus héroes, que reinaron en otros tiempos. Estos reyes constituyen el núcleo de las leyendas”. (Gernet y Boulanger, 1960, p. 57) En cuenta está que la preparación de los jóvenes finalizaba con un periodo de preparación militar llamado la efebía.

Lawrence (2007, p. 18) plantea que “el foco de la moralidad heroica estaba (…) en una disposición virtuosa, y en la valentía en particular, la principal piedra de toque del carácter del guerrero aristocrático”61. Los guerreros heroicos son honrados porque de ellos depende la defensa de la comunidad. Sin embargo, para el guerrero, el honor (timé, τιμή) corre paralelamente al valor, por lo que en batalla todo lo que es importante y por lo que lucha (familia, ciudad) queda en segundo plano con tal de salvaguardar el honor y no ser tachado de cobarde (p. 20). De ahí que la muerte en combate o para salvar el honor sea un don y no una desgracia:

La areté heroica se perfecciona con la muerte física del héroe y se perpetúa en su fama. Este heroísmo ostenta un sentimiento de

61 The focus of heroic morality was (…) on the virtuous disposition, and courage in particular,

philautía62 y el deseo de una vida breve pero intensa antes que una

existencia larga y anodina; no significa un desprecio por la vida sino una subordinación de lo físico, del instinto vital, al ideal de apoderarse de la belleza, motivo de la areté helénica: se trueca la belleza de la vida por la belleza del ideal. (Maglia y Cabrero, 2005, pp. 8-9)

Los esfuerzos del guerrero para convertirse en héroe vienen asignados como un deber de parte del linaje patrilineal, es un deber con el padre e incluso, un reto con el padre63. Este esfuerzo lo lleva a distinguirse del resto de hombres, pero sólo puede ser reconocido en el contexto de esta comunidad de hombres: de la cual se quiere distinguir, pero de la cual no puede prescindir (cf. Lawrence, 2007, p. 30).

Este es el contenido también de los juegos y las competencias, que desde épocas arcaicas en Grecia significaban aquel hombre que encarnaba el año nuevo, el principio fecundador de la tierra que dejaba atrás al año viejo:

Los héroes se hacen héroes al vencer en un combate o juego y reciben la fuerza del vencido. La victoria puede ser sobre otro o sobre una prueba que sirve como demostración de un origen y derecho divino, generalmente sobre una mujer casadera. Esto hace que muchos de los antagonismos y sucesiones sean entre padres y yernos. (Gernet y Boulanger, 1960, pp. 57-58)

El héroe se convierte en tal gracias a las pruebas, las cuales entre más meritorias (más imposibles, riesgosas) deparan mayor honor. Estas pruebas superadas a la vez se convierten en un hecho ejemplarizante. (Gil Calvo, 2006, p. 136-137) El héroe deviene un modelo para los otros hombres. De ahí que en la empresa del héroe no sólo es la vida la que se juega, sino también la identidad, la imagen positiva que se ofrece a los demás. (p. 139) El ridículo, la vergüenza equivalen a una muerte.

62 Egoísmo (Nota del autor).

63 cf. Gil Calvo (2006, p. 140) basado en Savater. El padre encomienda la tarea como un reto

Las cualidades intrínsecas del héroe son la disciplina y el dominio. Mediante la disciplina puede llegar a dominar su propio cuerpo y mente, y formarlos para la tarea que se le encomienda. El dominio de la naturaleza y el entrenamiento le permiten a acceder a prótesis artificiales que integra en su propio cuerpo, a la vez que el dominio sobre otras figuras masculinas y femeninas aliadas. (Gil Calvo, 2006, p. 149-150) De ahí que el modelo de héroe militar o guerrero se asocie con el estoicismo, el atrevimiento, el dominio de sí y de los demás, el control en situaciones límites y el liderazgo. El héroe, en caso de fallar en su empresa, se encuentra frente a un dilema: la villanía que es la salvación personal a costa de la lealtad colectiva, o la nobleza que es el sacrificio personal en bien de la lealtad colectiva (p. 144). En el caso de Áyax, es un héroe que comienza presentando la primera de ellas, pero se convierte con su sacrificio en un héroe noble.

Tal vez una de las características más interesantes del héroe es que corresponde a un hombre en transición de convertirse en un ciudadano eminente de su comunidad. El héroe no es todavía un padre o un villano64, ya que su moral va a ser probada en el campo de batalla, en la aventura. De ahí que todas las cualidades físicas no son suficientes para definir al héroe, sino su grandeza moral, su capacidad para el sacrificio (el cual es un aspecto muy estimado por los griegos).

Sin embargo, en el marco de la tragedia, el sistema de oposiciones hace que el héroe encuentre un lugar particular: “En el nuevo marco del juego trágico, el héroe ha dejado, por tanto, de ser un modelo; se ha convertido, para él mismo y para los demás, en un problema” (Vernant, 2002a, p. 19)

Las leyendas de héroes se vinculan, en efecto, a linajes reales, a los

génē nobles que, en el plano de los valores, de las prácticas sociales, de las formas de religiosidad, de los comportamientos humanos, representan para la ciudad lo mismo que ella ha debido condenar y rechazar, aquello contra lo que tuvo que luchar para establecerse, pero

64 Para usar la terminología de Gil Calvo (2006), donde el padre es un héroe que ya ha

cumplido su misión y ahora es poseedor de un lugar destacado en la comunidad, y el villano representa la corrupción del héroe al perder el dominio de sí (su templanza) y dejarse llevar por sus apetitos.

también aquello a partir de lo que se constituyó y de lo que sigue siendo profundísimamente solidaria. (p. 20)

En efecto, para Maglia y Cabrero (2005), el héroe trágico es problemático, lo define una “irreconciabilidad” por encontrarse fuera de su contexto de origen:

Esa es la vivencia del héroe trágico: un hombre para el que se ha quebrado la identidad entre el ser y la esencia; un hombre que ha perdido para siempre la experiencia de la totalidad, de la comunión inicial del mundo consagrado, perfecto y cerrado de la épica en el que el ser esencial habitaba el mundo y era nombrado por el epos65 en forma mimética. El héroe épico es un sujeto para el cual el ser y el

deber ser son idénticos, dado que su programa coincide con el que

marca la geografía del universo conocido. (p. 7)

Este tipo de problemáticas van a estar presentes en la recuperación que hace Sófocles del mito de Áyax y en la tragedia en general, el cual se convirtió en un género para el debate de ideas y la argumentación, que acompañaba todos los aspectos de la ciudad de Atenas. Con el marco de referencia histórico, social y discursivo que se ha presentado hasta el momento, es posible orientar el análisis de la obra con respecto al género y la sexualidad tal como ha sido planteado.

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