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Categorisation of branches in terms of their interest in robust security against CBRN

III. Allocation of expenses for CBRN countermeasures on various stake holders in different

2. Branches

2.2. Categorisation of branches in terms of their interest in robust security against CBRN

En los últimos años, la conservación del Patrimonio Cultural se considera uno de los elementos claves para asegurar el desarrollo de una sociedad avanzada basada en el bienestar de las personas que viven en ella, lo que ha provocado que se desarrolle una creciente actividad institucional e industrial en torno al patrimonio cultural, y ha situado

a éste como uno de los elementos de valor claves para el desarrollo de un territorio. Asimismo, la conservación del patrimonio cultural se comienza a abordar bajo una nueva perspectiva, la de asegurar su sostenibilidad económica, social y medioambiental, de modo que pase de ser una fuente de gasto público a un elemento de inversión para las instituciones públicas y privadas.

Este cambio en las tendencias actuales conlleva, necesariamente, una importante transformación en los modelos de gestión para la conservación del patrimonio. Esta nueva concepción, mucho más global, pone énfasis en la importancia de la utilización del espacio, la dimensión social y la puesta en valor, frente a las técnicas o tecnologías para asegurar la correcta restauración o conservación de un edificio. En este marco, la tarea de gestión de los elementos de patrimonio histórico construido adquiere una dimensión muy importante, conduciendo hacia una gestión integral del patrimonio cultural y de su entorno. En este sentido, resulta necesario identificar e investigar sobre nuevas tecnologías que faciliten esta tarea y dotar de herramientas de apoyo a los agentes con poder de decisión.

La gestión del patrimonio histórico español es una tarea compartida en la que se mezclan deberes y obligaciones asignados a los poderes públicos a través de la legislación vigente. En cuanto a la Administración del Estado, la Constitución le obliga a garantizar la conservación del patrimonio histórico, protegerlo de la exportación y expoliación, fomentar el acceso de los ciudadanos a los bienes de interés, difundir internacionalmente el conocimiento de los bienes y recuperar aquellos ilícitamente exportados. Si bien, la Ley de Patrimonio Histórico Español (LPHE) de 1985 que desarrolla esta garantía constitucional considera como órgano competente para su ejecución a la Comunidad Autónoma, por lo que, la mayoría de las comunidades autónomas españolas han publicado su propia ley en materia de patrimonio histórico y las que no lo han hecho deben aplicar la legislación estatal. Los tres niveles de protección establecidos por la LPHE son: bienes integrantes sin declaración, bienes inventariados y bienes de interés cultural. Estos niveles sirven de pauta para la categorización establecida en cada una de las leyes autonómicas, en algunos casos se mantienen las mismas tipologías, en otros se matizan o incluyen nuevos términos. En estas leyes cada comunidad autónoma formula sus objetivos y prioridades en materia de conservación del patrimonio, también las comunidades autónomas pueden declarar sus bienes de interés cultural (BIC). En el caso de la ley del País Vasco [121] se sustituye el vocablo “histórico” por “cultural”, más alineado con la nomenclatura europea y únicamente se consideran dos categorías de protección para los bienes culturales quedando fuera los bienes sin declaración. Desde la perspectiva de las Administraciones Locales, la ley del suelo establece el urbanismo como competencia esencialmente municipal. Por este motivo existe la tendencia a canalizar mediante el planeamiento municipal la protección del patrimonio histórico construido que se encuentra dentro de los límites urbanos.

La estructura administrativa para la gestión de los bienes culturales reposa sobre el Ministerio de Cultura, este organismo central se apoya en una serie de organismos administrativos para asumir las funciones de la administración cultural estatal y coordinar la transferencia de competencias a las comunidades autónomas. En las comunidades autónomas, aunque de manera dispar, se han creado órganos ejecutivos, encargados de la gestión administrativa del patrimonio histórico. En el caso del País Vasco este órgano consultivo es el Centro de Patrimonio Cultural Vasco, adscrito al Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno Vasco. Estos órganos tienen la responsabilidad de delinear las políticas culturales en cada comunidad y, en general, han

contado con una serie de órganos consultivos y colegiados para el asesoramiento en materia cultural. Este centro recibe asesoramiento por parte de órganos consultivos y personas de reconocido prestigio en las distintas materias relacionadas con sus funciones. Las funciones de estos órganos consultivos suelen ser muy diversas y variables, aunque tienen un punto genérico de convergencia en su misión de asesoramiento en la conservación, protección y difusión del patrimonio histórico [122]. Uno de los aspectos que caracterizan el sector de la gestión cultural y del patrimonio histórico es la importante relación entre el sector público y el privado. En este sector se encuentran tres grupos propietarios de los bienes culturales, los bienes de propiedad pública, aquellos bienes cuyo propietario es la Iglesia y los que son de propiedad privada. Teniendo en cuenta las obligaciones de la administración pública con el patrimonio y la titularidad de la propiedad es frecuente la falta de definición de la frontera existente entre lo público y lo privado. En este ámbito es muy habitual y necesaria una estructura reticular de cooperación entre gestores públicos y privados para conseguir objetivos por el bien del patrimonio histórico.

3.3.2 El Gestor del Patrimonio de la Ciudad Histórica

La función de un gestor de Patrimonio Cultural, según la Asociación Española para la Gestión del Patrimonio Cultural (AEGPC), es conseguir hacer compatible la conservación del bien cultural que se le haya encomendado con la obtención de una rentabilidad social, cultural y económica del mismo, administrando eficientemente los recursos puestos a su disposición [123]. El escenario más complejo de gestión cultural es el del centro histórico de una ciudad. En este escenario se conjugan intereses, competencias y obligaciones compartidas por varios agentes y administraciones. Además un centro histórico generalmente contiene varios elementos de interés cultural que requieren de su gestión.

La aproximación hacia las funciones del gestor de patrimonio construido se lleva a cabo en esta tesis desde las acciones y responsabilidades establecidas en la guía de gestión de la ciudad histórica desarrollada dentro del proyecto PATUR [124]. En este proyecto se desarrolla, entre otras soluciones, una propuesta metodológica de gestión participativa, con resultado en un documento guía para la gestión de centros históricos. El desarrollo del proyecto PATUR se ha articulado desde la implementación de la propuesta metodológica de gestión participativa en un caso piloto (el casco histórico de Segovia). Esta guía de gestión divide las actividades para la puesta en marcha de la gestión de un centro histórico en 5 procesos:

- Movilización coordinada de recursos - Movilización y sensibilización de actores - Puesta en marcha de la gestión

- Conservación del patrimonio histórico urbano - Actividades y servicios en el entorno

En la puesta en marcha y seguimiento de las actividades identificadas en esta guía intervienen diferentes departamentos, secciones y personal a nivel técnico, administrativo y político. No es posible entender la gestión del patrimonio de una ciudad histórica sin llevar a cabo los 5 procesos identificados de manera integrada y coordinada. De este modo los 5 procesos se subdividen en:

- Movilización coordinada de recursos

o Coordinación en la gestión de la ciudad histórica, a través de la coordinación de los equipos de trabajo con competencias en el área.

o Visión integradora de la ciudad histórica: Esta incluye el establecimiento, la implantación, el seguimiento, mantenimiento y mejora de la visión integradora.

- Movilización y sensibilización de actores

o La sensibilización de los actores: Tanto el personal de las administraciones, como los ciudadanos, los estudiantes y los visitantes o turistas.

o La participación ciudadana: Creación de espacios de participación y desarrollo de la participación.

- Puesta en marcha de la gestión

o Estrategia integrada para el centro histórico: Conocimiento, gestión y protección coordinados con el resto de la ciudad y con el territorio.

o El centro histórico desde la ciudad y el territorio: Algunos aspectos se resuelven de forma coordinada con el resto de la ciudad y el territorio: la vivienda, la accesibilidad, los servicios del territorio, el turismo, etc. o Estrategia de la ciudad histórica en el territorio: El territorio desde una

mirada patrimonial.

- Conservación del patrimonio histórico urbano

o La conservación de la vivienda. La conservación y la sostenibilidad desde la habitabilidad.

o La conservación del Patrimonio Histórico Urbano singular - Actividades y servicios en el entorno

o Servicios de proximidad adecuados

o El servicio al ciudadano orientado hacia la calidad de vida en el entorno

El patrimonio histórico es el principal valor y el principal activo de los centros históricos de las ciudades. La inversión en conservación del patrimonio urbano, tanto de las viviendas como de los edificios singulares, representa una estrategia acertada como motor imprescindible en la generación de valor.

Centrando el análisis en las tareas del proceso de conservación del patrimonio histórico urbano, la guía de gestión desarrollada en el proyecto PATUR identifica las funciones principales para los gestores del centro histórico. Estas funciones identificadas para desarrollar el proceso de conservación del patrimonio histórico urbano se presentan agrupadas dentro de esta tesis, de acuerdo a su naturaleza, en 7 actividades.

A continuación, se presentan las actividades correspondientes al proceso de conservación del patrimonio histórico urbano, con las funciones asociadas a cada una de ellas:

Actividad 1. Diseñar un programa de conservación y mantenimiento de los

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