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Chapter 3 Analysis of Causes of Accident Events and Extraction of Problems
3.2 Extraction of subject from accident event progress
3.2.1 Cause analysis from accident event progress (event tree)
“Nosotros, musulmanes, tenemos nuestro propio sistema de protección
social, muy evolucionado, universal, procedente de los textos sagrados del Islam. Si este dispositivo no hubiera sido trabado por tantas negligencias y agresiones extranjeras, jamás habríamos tenido crisis humanitarias en tie- rras del Islam”.3
1. Se trata de una figura destacada, contemporánea de Sayyed Al Qutb y Muhamad al Ghazali. A partir de 1985 fue nombrado director de la Universidad Islámica de Constantina en Argelia.
2. Citado en SALIH, Mohamed: Islamic NGOs in Africa, the promise and peril
of islamic voluntarism, en DE WAAL, Alex, Islamism and its enemies in the Horn of
Africa, Editor, Bloomington: Indiana University Press, 2004,p. 157.
3. S. E. Bakaro Dramé, consejero de la Fundación Zayed para las obras carita- tivas y humanitarias (Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos), marzo 1996.
Las ONG islámicas cuestionan la universalidad de la AH por considerar que se trata de un producto de la historia particular de Occidente. Sin embargo, es importante subrayar que coexisten varias interpretaciones de los principios islámicos relativos al acto caritativo, por lo que habría que diferenciar, dentro de las ONG islámicas, a las transnacionales o internacionales de las locales o nacionales, más enraizadas estas últimas en un determinado con- texto cultural o identitario.
Existen varias interpretaciones teológicas de los principios islámicos que fundamentan la caridad en el Islam. El pensador Al Mawardi, en el siglo XI, interpretó la Zakat como un acto destinado a reconfortar a los pobres y liberarles del odio, desesperación, aislamiento y envidia.
Se establece dentro de la doctrina islámica una serie de pautas, tanto para el donante como para el beneficiario. La idea principal es que los ricos no deben donar en vista a un beneficio recíproco y tampoco deben recordar o hacer notar su generosidad a sus benefi- ciarios. Esto denota unas implicaciones evidentes sobre la visibili- dad del donante y destaca la importancia que se le da en el Islam a las intenciones.
El acto caritativo en la tradición islámica tiene una marcada dimensión social, que está también vinculada al respeto de los dere- chos. En las interpretaciones más recientes del Islam, vinculadas a agendas políticas, se ha vuelto a dar un nuevo énfasis a esta dimen- sión social.
La revolución islámica shií del Ayatollah Khomeiny acordó, en su reinterpretación del legado religioso, un lugar preferente a los mus-
taddafun (desheredados), una visión política cuyo núcleo central se
basa en una estrategia de reislamización por abajo. En este contexto político hay que ubicar las acciones sociales y caritativas que han conocido un renovado impulso con estas nuevas dinámicas políticas.
Los pensadores que han aportado el sustrato ideológico a los movimientos políticos islamistas (los cuales emergieron como fuer- zas políticas en la década de los 80), han elaborado su propio dis- curso sobre la caridad o la ayuda humanitaria. Importantes pensa- dores islamistas como Sayyed al Qutb4han argumentado que el
concepto islámico de Zakat era superior al concepto de alma carita- tiva de Occidente. De acuerdo con la interpretación de Sayyed al Qutb, la Zakat es un pilar social. Resalta en sus escritos la dignidad de las víctimas al interpretar la pobreza de una persona en una determinada comunidad como una fuente de vergüenza pública. Dentro de la tradición islámica se resalta la responsabilidad colecti- va en la existencia de una “pobreza individual”.
Actualmente se concibe la caridad islámica como parte de un proyecto más amplio de solidaridad islámica. En el origen no se establecen diferencias entre las actividades de:
• Asistencia humanitaria • Da’wa
• Jihad (en un sentido amplio) todo esfuerzo llevado a cabo en el sendero de Dios.
Gran parte de las ONG que se ubican en esta filiación ideoló- gica han desarrollado un discurso que combina a la vez ele- mentos escatológicos, al tiempo que recurren a mecanismos de solidaridad comunitarios.
El discurso desarrollado por las ONG islámicas intenta superar las lógicas de solidaridad étnica y nacional, utilizando varios regis- tros comunitarios y utilizando a la vez las prescripciones coránicas como base de movilización del creyente.
Asimismo estas organizaciones participan del movimiento de reislamización (entre comunidad islámica de segunda generación) a través del discurso de movilización escatológico y comunitario. Isla- mic Relief, con sede en Gran Bretaña, ha intentado reimplantar la práctica de la Zakat entre los musulmanes asentados en Europa.
Utilizan a la vez varios mecanismos de movilización, explotan- do los vínculos de solidaridad “comunitarios” y recurriendo tam- bién al discurso sobre la necesidad de justicia económica y de redistribución.
La financiación
Las ONG islámicas cuentan con importantes mecanismos de finan- ciación, desarrollados sobre la base de los principios religiosos del Islam como la Zakat, uno de los 5 pilares del Islam, la Sadaqa, con
carácter voluntario, o las Waqf, fundaciones religiosas o bienes habi- ces.
Las primeras instituciones bancarias aparecieron, regidas de acuerdo con los principios islámicos, en los años cincuenta en Pa- quistán. A partir de los años setenta, y beneficiándose de una coyuntura económica favorable con el incremento de los recursos financieros procedentes de los hidrocarburos (con una tendencia alcista de los precios del barril del crudo), aumentó el número de instituciones financieras islámicas.5
También empezaron a tener protagonismo las fundaciones islá- micas como Aga Khan o la Fundación Hedí,6especializada en la
ayuda de emergencia y la asistencia médica a los refugiados. Algunas figuras como Yusuf al Qardawi desempeñaron un papel clave en la creación de este tipo de organismo financiero, con el lan- zamiento de la International Islamic Charitable Organization: una fundación kuwaití creada para la recolecta de fondos y con el objeti- vo de proteger a los musulmanes del proselitismo de otras religiones). Parte del dinero canalizado por el sistema financiero islámico procede de la Zakat. Al ser prohibida la Riba, los fondos derivados del interés obtenido deben ser reconvertidos en beneficio de traba- jos caritativos.
De este proceso de reconversión salen fondos que sirven a finan- ciar fundaciones como Iqra o la IDB. Los intereses extraídos son revertidos en un fondo especial, que sirve para financiar escuelas coránicas. Los fondos Zakat sirven también a financiar negocios individuales (extensión de créditos islámicos).
Estos instrumentos financieros islámicos han sido readaptados por las ONG islámicas transnacionales, que han reinterpretado el principio de la Zakat con el fin de alcanzar beneficiarios no islámi-
5. En 1975 fue fundada la Islamic Development Bank con la participación de 22 países en el marco de la OIC, el Dar al Mal al Islami trust, fue creada en 1981 en las Bahamas por el príncipe Al Faycal al saud, al Baraka Company for Inves- tment fue creado en 1982.
6. Esta fundación fue creada en Paquistán por un refugiado indio, Abdul Sat- tar Edhi que empezó por abrir un dispensario en Karachi en 1951 financiado por las donaciones de Zakat y Sadaqa.
cos, como Islamic Relief o Muslim Aid, que no limitan los benefi- ciarios potenciales a la comunidad islámica. Para estas organizacio- nes se trata también de acceder a otros fondos.
Algunos fondos del sector de la caridad islámica no aparecen en las estadísticas oficiales de la Ayuda Oficial al Desarrollo: las formas tradicionales de caridad (Zaqat/ Waqf ), remesas...
Evolución de los donantes
En términos cuantitativos, el volumen de ayuda procedente de los donantes que no pertenecen al CAD representa una suma relativa- mente pequeña si se compara con el volumen total destinado a la asistencia humanitaria. Como valor medio, la contribución de los “otros” donantes representaba el 6% del total de la AH guberna- mental entre 2000 y 2005. Sin embargo, estos datos generales no reflejan la importancia que determinados donantes pueden tener en algunos países:
Cuatro países (Afganistán, Iraq, DPRK y Palestina) recibieron una media de más del 80% de la asistencia de los donantes que no pertenecen al CAD entre 2000 y 2004. Afganistán e Iraq han reci- bido un volumen importante de ayuda por parte de los donantes del CAD. Para Palestina, los donantes del CAD sólo aportaban el 20% de la ayuda recibida. Entre 2000 y 2005, Arabia Saudí suministró más de mil millones en asistencia humanitaria a 47 países. Palestina recibió 671 millones de dólares, Paquistán 144, Iraq 44 y Afganis- tán 23.
En 2001, el fondo de la OPEP suministró 1,5 millones de dólares en ayuda de emergencia a Afganistán, Argelia, Cuba, El Salvador, Honduras, India, Mongolia y Palestina. En Palestina, el Fondo de la OPEP anunció en diciembre de 2004 la financiación de la suma de 1,3 millones de dólares para financiar proyectos a 13 organizaciones civiles en los Territorios Ocupados; el 50% destinado a las ONG.
GRÁFICO
PAÍSES QUE HAN RECIBIDO MÁS AYUDA DE DONANTES QUE NO FORMAN PARTE DEL CAD ENTRE 2001 Y 2004
Fuente: OCHA Financial Tracking System (FTS).
De acuerdo con el Financial Tracking System de OCHA, el 97% de las donaciones de Arabia Saudí desde el año 2000 fueron destina- das a países de Oriente Medio, Asia y Norte de África. De las 149 donaciones (504 millones de dólares) financiadas por Arabia Saudí, el 92% ha sido destinado a países que cuentan con una población de más del 75% de musulmanes. Otra de las características destacadas en este informe es que Arabia Saudí, como donante, ha dado prioridad a un país cada año: los Territorios Ocupados Palestinos en el 2001, Af- ganistán en el 2002, Iraq en el 2003 y Darfur en 2004.
Paralelamente se ha podido observar una tendencia a la baja res- pecto a las aportaciones a los fondos multilaterales: las donaciones al PMA representaron una media de 3 millones de dólares al año durante la década de los noventa, frente a los 27 millones, por ejem- plo, de 1986.
El apoyo a las agencias de Naciones Unidas se realiza también a través del Arab Gulf Fund for UN development Organisations (AGFUND), establecido en 1981 para financiar proyectos de AH a
las agencias de Naciones Unidas y ONG, dentro del sector de la salud, educación, desarrollo humano y ayuda de emergencia.