PUBLICATION 4 | A CELL CYCLE-REGULATED SLX4-DPB11 COMPLEX PROMOTES THE RESOLUTION
1.2 Cell cycle regulation of resection by the Dpb11-Fun30 complex
La producción de forraje verde en el primer corte, presento diferencias estadísticas altamente significativas (P≤0.01), registrando la mayor producción de 25,92 Tn/ha/corte, al utilizar 10 Tn/ha humus, seguido por el tratamiento, 8 Tn/ha de humus, con 21,96 Tn/ha/corte, finalmente la menor producción de forraje verde que corresponde a los tratamientos de 0, 6 y 12 Tn/ha de humus con medias de 14,85; 16,78 y 17,34 Tn/ha/corte, por lo que se puede garantizar que la aplicación de abonos orgánicos ayudan a mejorar la producción forrajera de acuerdo a http://www.emisom.com. (2006), posee en su estructura elementos nutritivos como nitrógeno, fósforo y potasio como macro elementos básicos indispensables en la producción forrajera de esta manera se ha demostrado que la incorporación de materia orgánica se refleja en el rendimiento productivo de la mezcla forrajera. (Gráfico 3).
Hidalgo, P. (2010), en su estudio al evaluar la producción de forraje verde de la mezcla forrajera del Rye grass (Lolium perenne), Pasto azul (Dactylis glomerata), y Trébol blanco (Trifolium repens), bajo el efecto de la utilización de vermicompost permitió obtener el mejor tratamiento con la dosis de 8 Tn/ha de vermicompost, registrando una producción de forraje verde en el primer corte (14,63 Tn/ha), Sepa, B. (2012), reporta la mayor producción de forraje verde en una mezcla forrajera con la utilización de 1250 cc/green fast con 21,94 Tn/ha/corte, así como Quinzo, A (2014), menciona que en una mezcla forrajera presentó producciones de 19,70 Tn/ha/corte lo que demuestra que son datos similares a los obtenidos debido a que las giberelinas tiene la funciones es de ayudar a la producción de follaje, valores similares a los registrados en el presente estudio.
Espín, R. (2011), reporta en la producción de forraje verde de la alfalfa al colocar varios niveles de agrohormonas presentaron diferencias estadísticas altamente
Gráfico 3. Producción de forraje verde (Tn/ha/corte), de la mezcla forrajera por efecto a la aplicación de diferentes niveles de humus Tn/ha, más una base estándar de nitrógeno, en el primer corte.
significativas (P≤0.01), determinándose como la mayor producción para el tratamiento AGH750 con 13.09 Tn/ha/corte, seguido por los tratamientos AGH500 con 11,54, luego el tratamiento AGH250 con 9,64 para finalmente ubicarse el tratamiento testigo con 6,96 Tn/ha/corte, Cortez, M. (2014), al evaluar la producción de forraje verde del Medicago sativa, en respuesta a la aplicación de diferentes niveles de carbón vegetal como restaurador ecológico del suelo, determinó la mayor producción con el tratamiento T3 ( 30 Tn/ha,), con 15,92 .
El análisis de regresión en la producción de forraje verde de la mezcla forrajera presentó una línea de tendencia lineal positiva, en el cual señala que cuando se emplea niveles de humus desde 0 a 10 Tn/ha con una base estándar de nitrógeno asciende en 0.5462 Tn/ha/corte, con una correlación media de 0.4571 Tn/ha/corte y un coeficiente de determinación de 20,90 %. Para lo cual se aplicó la siguiente ecuación:
Producción de forraje verde Tn/ha = 15.437 + 0.5462 (NH + N). 7. Producción de materia seca
La producción en materia seca, en el análisis de varianza presentó diferencias altamente significativas ((P≤0.01), por efecto de los niveles de humus más una base estándar de nitrógeno, por lo que la separación de medias según Tukey, identifica superioridad en las parcelas del tratamiento T3, con medias de 5,12 Tn/ha/corte; y que desciende a 3,71 Tn/ha/corte en el tratamiento T2, así como también a 3,19; 2,93; 2,63 Tn/ha/corte al trabajar con el tratamiento T4, T1,y parcelas del grupo control. Comportamiento que permite inferir que el nivel más adecuado de humus es 10 Tn/ha, con una base estándar de nitrógeno.
Lo que es corroborado con las apreciaciones Bollo, E. (2006), quien reporta el material humificado permite aumentar fuertemente la capacidad de retención de nutrientes y agua utilizables por las plantas, tiene la capacidad de comportarse como hormona estimuladora del crecimiento vegetal por lo que permite mejorar la
producción de forraje.
A lo que manifiesta Loaiza, J. (2005), el cual determina que la aplicación del humus de lombriz a los pastos tiene la ventaja de que además de nutrir a la planta enriquece microbiológicamente al suelo, activando las hormonas fitoreguladoras del crecimiento, lo que conlleva a proporcionarle a la planta mayor resistencia contra plagas y enfermedades.
Sepa. B, (2012), reporta al evaluar diferentes niveles de Green fast, que la mejor producción logró al utilizar 1250 cc/green fast con medias de 4,13 Tn/ha, Hidalgo, P. (2010), en su investigación, reporta los mejores resultados, con respecto a materia seca en el primer corte al abonar con 8 Tn/ha, de vermicompost, alcanzando una producción de 4,22 Tn/ha, valores que se encuentran dentro de los reportados en la presente investigación.
De acuerdo a http://www.produccion-animal.com.ar. (2010), afirma que los autores Fontanetto, H; Keller, O. (2008), en su investigación del "rejuvenecimiento" de pasturas degradadas de alfalfa con 40 kg/ha de N, logran un valor de materia seca de 2,03 Kg/ha/corte, Vargas, C. (2011), señala que en la evaluación de diferentes dosis de enmiendas húmicas en el rye grass, los mejores resultados de la producción de materia seca fueron en las parcelas del grupo control, ya que las respuestas alcanzadas con un valor de 1,07 Tn/ha/corte, en http://usuarios.advance.com.ar. (2011), donde se indica que la producción del Rye gras perenne varía de acuerdo al número de corte, teniendo 2,17, 2.53, 2,9 y 1,61 Tn de materia seca/ha en el primero, segundo, tercero y cuarto corte consecutivo, respectivamente; llegando a reportar valores inferiores a los presentados en la mezcla forrajera.
Mediante el análisis de regresión para la estimación de la variable producción en materia seca, de la mezcla forrajera que se ilustra en el gráfico 4, se determinó un modelo de regresión lineal positiva significativa (P>0,01), esto quiere decir que por cada incremento en el nivel de humus más la base estándar de nitrógeno, la producción de materia seca, también se incrementa en 0,1204 Tn/ha/corte,
Gráfico 4. Producción de materia seca (Tn/ha/corte), de la mezcla forrajera por efecto a la aplicación de diferentes niveles de humus Tn/ha, más una base estándar de nitrógeno, en el primer corte.
además se aprecia que los niveles de humus han influenciado en un 23,61 %, sobre la producción de materia seca, el coeficiente de correlación que fue de 0,4858; identifica, una asociación positiva de la producción de materia seca en función de los diferentes niveles de humus aplicado. La ecuación utilizada fue: Producción de materia seca = 2,6484 +0,1204 (NH+N).
B. COMPORTAMIENTO AGRONÓMICO DE LA MEZCLA FORRAJERA Medicago sativa (ALFALFA), Lolium perenne (RYE GRASS) Y Trifolium repens (TRÉBOL BLANCO) CON LA APLICACIÓN DE DIFERENTES NIVELES DE HUMUS Y UNA BASE ESTÁNDAR DE NITRÓGENO, EN EL SEGUNDO CORTE.
1. Altura de la planta (cm) a los 15, 30 y 45 días.
El análisis de varianza de la altura a los 15 días, de la mezcla forrajera, como efecto de la aplicación de diferentes niveles de humus más una base estándar de nitrógeno, registró diferencias estadísticas significativas, (P≤0.01), como se indica en el cuadro 10, por lo que en la separación de medias, se determina la altura más alta en las parcelas del tratamiento T3, con 16,79 cm, luego, se ubicaron los resultados de las parcelas del tratamiento T0, T1, T4 con valores medios de 15,42; 15,33 y 13,67 cm, en comparación con los resultados registrados en las parcelas T2 con 13,37 cm, y que son las más bajas de la investigación. Por lo tanto la opción que reportó los mejores resultados al abonar la mezcla forrajera con 10 Tn/ha de humus más una base estándar de nitrógeno; ya que este es un abono completo, permite el crecimiento acelerado de la planta. http://www.monografias.com. (2009), determina que el humus de lombriz opera en el suelo lentamente posee una altísima carga microbiana del orden de los 20 mil millones por grano seco, protegiendo a la raíz de otros tipos de bacterias patógenas, por otra parte, el humus incrementa la
Cuadro 10. COMPORTAMIENTO AGRONÓMICO DE LA MEZCLA FORRAJERA Medicago sativa (ALFALFA), Lolium perenne
(RYE GRASS) Y Trifolium repens (TRÉBOL BLANCO) CON LA APLICACIÒN DE DIFERENTES NIVELES DE HUMUS Y UNA BASE ESTÁNDAR DE NITRÓGENO, EN EL SEGUNDO CORTE.
Variables
Niveles de Humus Tn/ha
E. E. Prob.
0 6 8 10 12
Altura de la mezcla a los 15 días 15,42 ab 15,33 ab 13,37 b 16,79 a 13,67 ab 0,75 0,0394 Altura del mezcla a los 30 días 24,50 a 26,96 a 25,96 a 30,92 a 28,92 a 1,55 0,0876 Altura de la mezcla a los 45 días 38,17 b 43,00 ab 47,29 ab 52,96 a 47,13 ab 2,43 0,0122
Composición Botánica Gramíneas % 61,92 a 68,88 a 55,80 a 65,33 a 60,25 a 4,81 0,4129 Leguminosas % 36,31 a 29,61 a 42,31 a 34,67 a 38,66 a 4,98 0,4943 Malezas % 1,70 a 1,51 a 2,11 a 0,00 a 1,10 a 0,52 0,1091 Cobertura Basal % 37,29 bc 37,02 bc 33,82 c 46,14 ab 52,70 a 2,27 0,0004 Cobertura aérea % 64,13 c 69,77 bc 63,62 c 86,26 a 81,71 ab 3,20 0,0007
Tiempo de ocurrencia a la prefloración 36,50 a 31,75 b 31,50 b 30,00 b 31,00 b 0,79 0,0008 Producción de forraje verde Tn/ha/corte 14,65 b 14,09 b 18,37 ab 23,83 a 17,35 b 1,21 0,0007 Producción de Materia seca Tn/ha/corte 3,66 b 3,73 b 4,44 b 5,93 a 4,79 ab 0,30 0,0010 Letras iguales no difieren significativamente según Tukey (P < 0.05).
E.E. Error Estándar.
capacidad de retención de humedad en el suelo, lo que favorece la normal fisiología de las plantas.
En el análisis de regresión para la variable altura de la planta a los 15 días en el segundo cortes se ilustra en el gráfico 5, se registró una línea de tendencia cubica, en la cual se analiza que partiendo de un decrecimiento de 1,231cm desde la utilización de 0 a 6 Tn/ha de humus; a partir de esto la altura se incrementa en 0,2646cm al aplicar de 6 a 10Tn/ha para finalmente decrecer de allí en adelante en un 0,0143 cm, por cada unidad de cambio en el nivel de humus más una base estándar de nitrógeno, aplicado en la mezcla forrajera, además una correlación (r) 0,2969 y un coeficiente de determinación de R2 = 8,82%, la ecuación de regresión aplicada fue.
Altura a los 15 días= 15,459- 1,231 (NH+N)+ 0,2646 (NH+N)2-0,0153(NH+N)3 El análisis de varianza de la altura de planta a los 30 días de la mezcla forrajera, nos demuestra que no existen diferencias estadísticas (P > 0.05), entre los tratamientos. En esta variable se puede mencionar que numéricamente son diferentes, presentándose las siguientes alturas 30,92; 28,92; 26,96 y 25,96 cm, se observaron en las plantas de la parcelas fertilizadas con 10, 12, 6 y 8 Tn/ha de humus respectivamente, mientras que cuando no se aplicó fertilizante las plantas presentaron alturas de 24,50 cm.
Al emplearse abono orgánico, las plantas presentaron un mejor desarrollo, reflejados en su altura, lo que puede deberse a lo que señala http.//www infoagro.com. (2007), quien manifiesta que los abonos orgánicos mejoran las características físicas, químicas y biológicas del suelo y en este sentido, este tipo de abonos juega un papel fundamental, ya que las plantas tendrán mayor facilidad de absorber los distintos elementos nutritivos y mejorar sus índices productivos. El análisis de varianza de la altura de la planta a los 45 días, de la mezcla forrajera evaluada, registró diferencias estadísticas altamente significativas (P<0,01), por efecto de los diferentes niveles de humus aplicados, por lo que, se
Gráfico 5. Altura de la mezcla a los 15 días (cm), de la mezcla forrajera por efecto a la aplicación de diferentes niveles de humus Tn/ha, más una base estándar de nitrógeno, en el segundo corte.
observa superioridad en los resultados de las parcelas del tratamiento T3, con medias de 52,96 cm; y las respuestas más bajas fueron las reportadas en las parcelas del grupo control, con 38,17cm.
Lo que se fundamenta en lo expuesto por http://www.infoagro.com. (2003), donde informa que los abonos orgánicos actúan progresivamente a medida que se van mineralizando y mejoran las características físicas, químicas y biológicas del suelo, lo que se refleja directamente sobre el desarrollo de la planta en lo que tiene que ver con su altura, de modo que las plantas tendrán mayor facilidad de absorber los distintos elementos nutritivos y sus índices serán superiores a las del primer corte debiéndose a que según se presentan los demás cortes las respuestas productivas se optimizan sustancialmente en todas las fertilizaciones aplicadas. http://tyto-moreno.blogspot.com, (2005), que los abonos orgánicos son fitoestimulante, por su composición orgánica, rica en fitohormonas promotoras activas que estimulan el incremento de la altura, el follaje, la tasa fotosintética, la floración y activa el vigor.
Al comparar con otros autores como Rojas, C. (2011), en la aplicación de biol en una mezcla forrajera de Medicago sativa más Lolium perenne indica una altura de la alfalfa de 73,18 cm , Guevara, G. (2011), reporta las mayores alturas de la mezcla forrajera conformada por alfalfa y avena reportando las mayores alturas en la alfalfa al utilizar humus líquido con medias de 66,56 cm, y para la avena alturas de 53,45, al utilizar té de estiércol, Molina, C. (2010), registró las mayores alturas a los 60 días en el segundo corte, en la alfalfa con el tratamiento testigo alcanzando medias de 71,66 cm, y en el pasto azul al utilizar humus con medias de 44,53 cm, mientras que Viñan, J. (2008), utilizando 5 Tn/ha de humus de lombriz la altura fue de 62,31 cm en el Lolium perenne, estos datos son superiores a los de esta investigación; posiblemente sea por la aplicación de altas dosis de abono y variedad de especies forrajeras evaluadas.
La regresión para la altura de la planta a los 45 días, estableció una tendencia cubica significativa (P>0,01), que determina que la altura de la planta inicialmente decrece en 4,8941 cm, cuando se aplica humus desde 0 a 6 Tn/ha, al igual con la utilización de niveles superiores, es decir hasta 8 Tn/ha, se
incrementa en 1,3883 cm; para finalmente iniciar un descenso de 0,0763 cm; además la altura de la planta a los 45 días depende en un 55,40%, del nivel de humus más nitrógeno, el coeficiente r = 0,7443 como se ilustra en el gráfico 6. La ecuación de regresión cubica utilizada fue:
Altura a los 45 días = 38,201- 4,8941(NH+N)+ 1,3883(NH+N)2-0,0763(NH+N)3 2. Composición botánica
a. Porcentaje de gramíneas.
Al analizar la variable composición botánica de gramíneas, en la mezcla forrajera de alfalfa, rye grass y trébol blanco, se demuestra que entre los tratamientos no existió diferencias estadísticas (P>0,05), infiriendo numéricamente alcanzando el mayor porcentaje en el tratamiento con la utilización de 6 Tn/ha de humus (T1) con 68,88 %, y el menor porcentaje se obtuvo en el (T2) con 55,80 %, la composición intermedia se reportó en el tratamiento T3, T0, T4 con medias de 65,33;61,92; 60,25 %. Por lo que se podría aducir que en el primer corte se obtuvo datos superiores ya que la aplicación de nitrógeno fue al inicio del experimento.
b. Porcentaje de leguminosas.
Al evaluar las mezclas forrajeras en la variable composición botánica de las leguminosas, no presento diferencias estadísticas (P>0,05), en el cual el mejor porcentaje de leguminosas se obtuvo en el T2 con 42,31 %, con valores intermedios en los tratamientos T4, T0, T3 con medias de 38,66; 36,31; 34,67 % y como menos eficiente en el tratamiento T1 el cual reporto un porcentaje de leguminosas del 29,61 %. Lo que se pudo deber al desarrollo de las bacterias nitrificantes que existe en estas especies captando de mejor manera la fertilización estándar de nitrógeno al inicio de la investigación.
Gráfico 6. Altura de la mezcla a los 45 días (cm), de la mezcla forrajera por efecto a la aplicación de diferentes niveles de humus
c. Porcentaje de malezas.
El análisis de varianza en la variable porcentaje de malezas en la mezcla forrajera de alfalfa, rye grass y trébol blanco, no se reportan diferencias estadísticas (P>0,05), en donde mostraron diferencias numéricas consiguiendo la mayor composición botánica de malezas en el tratamiento con 8 Tn/ha de humus (T2) con 2,11 % y el menor contenido de malezas se registró en el tratamientos con la aplicación de 10 Tn/ha de humus (T3) con 0,00 %, los valores intermedio se presentaron en los tratamientos control, 6, 12 Tn/ha de humus (T0,T1 y T4), alcanzan una composición de malezas de 1,70; 1,51 y 1,10 % , teniendo así un porcentaje menor al recomendado en una mezcla forrajera, lo que influenciara en la alimentación animal ya que las malezas son las encargadas de dar el mayor porcentaje de minerales a los semovientes alimentados por una mezcla forrajera. 3. Porcentaje de cobertura basal
Al analizar la variable cobertura basal de la mezcla forrajera, se registró diferencias estadísticas altamente significativas (P≤0.01), determinándose como mejores respuestas a los tratamientos de 12 Tn/ha con 52,70 %, difiriendo estadísticamente entre ellos, seguido por el tratamiento de 10 Tn/ha con una media de 46,14 %, en tanto que las respuestas menores presentaron el tratamiento control, de 6 y 8 Tn/ha de humus, con 37,29; 37,02; 33,82 % en su orden respectivamente, esto posiblemente se debe a que http://www.lombricesrojas.com. (2007), el humus de lombriz es rico en fitohormonas, sustancias producidas por el metabolismo de las bacterias, que estimulan los procesos biológicos de la planta. Estos agentes reguladores del crecimiento son la auxina, que provoca el alargamiento de las células de los brotes, incrementa la floración y la cantidad y dimensión de los frutos; la giberelina, favorece el desarrollo de las flores, aumenta el poder germinativo de las semillas y la dimensión de algunos frutos y la citoquinina, retarda el envejecimiento de los tejidos vegetales, facilita la formación de los tubérculos y la acumulación de almidones en ellos.
de Quinzo, A (2014), que al utilizar diferentes niveles de purín más 20g de giberelinas le permitió registrar el mayor porcentaje de cobertura basal utilizando 400 l/ha con una media de 68,87 %, Hidalgo, P. (2010), quien reporta una cobertura basal del 100%, como también para Sepa, B. (2012), utilizando bioestimulantes orgánicos, en la mezcla forrajera de trébol blanco, pasto azul y rye grass, reportó la mayor cobertura basal al utilizar 1500 y 1250cc de green fast, con 83,40 y 78, 89%.
En relación al análisis de regresión que se ilustra en el gráfico 7, se estableció una tendencia cuadrática altamente significativa (P≤0,01), en la cual se puede observar; que por cada aumento en el nivel de humus más una base estándar de nitrógeno, desde 0 hasta 6 Tn/ha se espera un decrecimiento en la cobertura basal de la planta en 2,3513 %, para posteriormente tener un incremento de la cobertura basal en 0,302 %, cuando se incrementa el nivel de humus más una base estándar de nitrógeno (8 Tn/ha), además se demuestra que la cobertura basal de la planta, está relacionada en un 64,31% con los niveles de humus más una base de nitrógeno mientras que el 35,69 % restante depende de otros factores no considerados en la investigación y que muchas veces tienen que ver con las condiciones climáticas reinantes en la época de producción de la mezcla forrajera, además el coeficiente de correlación que fue de r=0, 8019 el cual identifica una correlación positiva alta, la ecuación de regresión aplicada fue:
Cobertura basal = 37,545 - 2,3513(NH+N) + 0,302(NH+N)2 4. Cobertura aérea
En la cobertura aérea en la mezcla forrajera, se reporta que existen diferencias estadísticas altamente significativas (P≤0.01), presentando la mayor cobertura aérea los tratamientos, 10 y 12 Tn/ha humus con 86,26 y 81,71%, difiriendo estadísticamente entre estos, en tanto que los menores resultados se registraron con la aplicación de 6 Tn/ha de humus, tratamiento testigo y 8 Tn/ha con 69,77, 64,13 y 63,62 %, difiriendo estadísticamente entre ellos. Según http://www. infoagro.com.(2009), la producción de biomasa esta en proporción directa con la incorporación de materia orgánica que nutra a los microorganismos del suelo,
Gráfico 7. Cobertura basal (%), de la mezcla forrajera por efecto a la aplicación de diferentes niveles de humus Tn/ha, más una base estándar de nitrógeno, en el segundo corte.
pues ellos son los responsables de que los nutrientes queden disponibles para las plantas, sin contar que también mejoran las condiciones físicas del suelo. Al respecto podemos observar que los datos de este trabajo son muy inferiores a los reportados por Quinzo, A. (2014), que con una fertilización de purín bovino