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T cell-specific deletion of CD40L results in an impaired antigen presentation in an

3 RESULTS

3.6 T cell-specific deletion of CD40L results in an impaired antigen presentation in an

En esta tesis realizaremos un estudio de la identidad en relación al proceso emigratorio que involucra a los argentinos en el período 2001-2005. El parágrafo que ahora nos ocupa, en este sentido, parte de asumir que las identidades se construyen en el discurso, pero ello no

efectos positivos asociados o derivados de ese tipo de movilidad, en particular, para los países de origen de la migración‖ (Calvelo, 2011a: 121); así, en los estudios de este período más reciente coexistirían junto al concepto de brain drain las nociones de brain circulation (migrantes calificados que retornarían a su país luego de una estancia breve en el exterior), brain gain (basado en la interpretación de que el retorno al lugar de origen podría tener mayores ventajas económicas debido al mayor rendimiento de los recursos) o brain exchange (que propone que es posible el intercambio y desarrollo profesional internacional sin necesidad de desplazamientos físicos, gracias a las potencialidades de las tecnologías de comunicación).

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significa desligarlas de las condiciones socioculturales históricas en las que se desarrollan esos procesos. Como sostiene Sergio Caggiano (2005b), esto no implica caer en un principio ontológico o preconcebido, sino que nos permite estar alertas acerca de la historicidad y la dinamicidad de los procesos identitarios.

En ese marco, el auxilio a disciplinas como la historia, la sociología y la demografía que invocamos aquí nos permiten encarar una tarea de reconstrucción del contexto en el que se producen los flujos emigratorios de nuestro interés, y que formará parte a su vez de las condiciones de producción de esos discursos identitarios. La labor es compleja y requiere el análisis de investigaciones y guarismos elaborados en muchos casos de modo fragmentario y en distintas latitudes; a fines de lograr una mayor claridad expositiva, partiremos por brindar una caracterización de los argentinos emigrados en el período 2001-2005, de corte más bien sociodemográfico, para luego reconstruir algunos aspectos del sistema migratorio que conforma la Argentina junto con España y con Italia, destinos que hemos privilegiado en este trabajo de investigación.

Para ello agregaremos a la caracterización ya realizada sobre la situación argentina una breve reconstrucción de los contextos español e italiano, incluyendo allí no sólo aspectos socioeconómicos sino también políticos y legales; éstos últimos en particular serán centrales para aspectos recurrentes que encontraremos en el análisis de diarios y foros, como ser la apelación y la preocupación por la obtención de la ciudadanía de los países de los que provenían los antepasados.

Las migraciones son un fenómeno multidimensional y complejo, cuyo abordaje puede realizarse a partir de la combinación de enfoques generales o sectoriales (Colectivo Ioé, 2002). La demografía o estudio de las poblaciones puede ubicarse entre los primeros, aunque no está de más indicar aquí que las herramientas por ella empleadas (estadísticas de entradas y salidas, recuentos de cantidades, proveniencias y asentamientos, etc.) no son neutrales sino que establecen realidades marcadas: se trata siempre de registros que nombran pero también eluden. En este trabajo, se incorporan guarismos brindados por registros demográficos en calidad de herramientas que nos permiten intentar reconstruir ciertas características cuantitativas de una determinada coyuntura; no intentamos con ello buscar o brindar una explicación a la salida de argentinos del país, aunque sí consideramos que son de utilidad para permitirnos dimensionar el fenómeno en una primera aproximación general, en el marco de otros desplazamientos migratorios.

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La emigración de argentinos se ha desarrollado siguiendo el curso de las grandes crisis atravesadas por el país en los últimos cincuenta años, y registrando variaciones según las coyunturas políticas y económicas definidas a nivel nacional; al mismo tiempo, su persistencia muestra que ha sido un componente estructural del cambio sociodemográfico de la población nativa del país, en especial en lo que respecta al período 1980-2003. Como ya hemos mencionado, son escasas las investigaciones en la Argentina que se han propuesto de modo riguroso dar cuenta de la cantidad y la composición de los stocks y flujos41 de emigrantes en el período de nuestro interés; las que lo han hecho, han insistido en que se trata de una cuestión dificultosa, debido a las limitaciones en las fuentes de obtención de datos, escasas a nivel nacional42.

En efecto, la necesidad de mejorar las estimaciones sobre las migraciones que involucran a la Argentina es una afirmación recurrente en el ámbito académico especializado (Maguid, 2002), incluyendo la demanda de contar con mayores precisiones para estudiar las emigraciones recientes: como denuncia Calvelo, ―el desarrollo de la emigración de población nativa hacia destinos extrarregionales constituyó un fenómeno que ha desafiado las disposiciones de las fuentes de datos migratorios en Argentina denotando su insuficiencia y la necesidad de mejoramiento‖ (Calvelo, 2011b: 2). No nos adentraremos aquí en las problemáticas específicas de medición demográfica de tal fenómeno, que excede a los límites del presente trabajo y para las que remitimos a la bibliografía especializada presentada; sin embargo, queremos realizar algunas precisiones que nos ayudan a dimensionar la importancia que adquiere el estudio de cuestiones vinculadas a la emigración de argentinos como la que aquí nos ocupa.

41 En un abordaje sociodemográfico, se entienden por stocks ―las existencias de migrantes en un momento fijo,

que son resultantes de los flujos ocurridos anteriormente. El stock comprende a los inmigrantes sobrevivientes y a los que no volvieron a emigrar‖ (Calvelo, 2010b: 4); se trata por lo tanto de un concepto que refiere a la existencia de un volumen acumulado de migrantes presente en un determinado lugar, al margen del momento en el que ocurrieron esos movimientos migratorios. Por su parte, el flujo expresa ―la característica dinámica del fenómeno, teniendo en cuenta que sucede a lo largo del tiempo‖ (ibídem), se trata por lo tanto de un saldo que expresa el balance final de los movimientos migratorios delimitados en un período determinado. Ambos tipos de información se complementan para dar cuenta de distintos aspectos del proceso migratorio.

42 Basta referir como muestra de este lugar secundario que ocupa tal medición que para el censo de población

que se realizó en 2001 no se incluyó ninguna pregunta sobre el lugar de residencia cinco años antes (variable fundamental para el análisis demográfico de la práctica recomendada para la elaboración de estos instrumentos), mientras que en 2010 ese tópico se incluyó en el formulario ampliado (es decir, una extensión del cuestionario censal realizada sobre una muestra de población de las localidades con una población de como mínimo 50.000 habitantes, y sobre toda la población de las localidades de menos de esa cantidad de pobladores). Sin embargo, esta medición no dejaba de ser imprecisa: las posibilidades que brindaba ese censo para la respuesta a ―¿Dónde vivía hace 5 años?‖ incluía entre las opciones de respuesta ―En otro país‖, pero sin especificar cuál de ellos.

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Si nos referimos al stock (o sea, la cantidad) de argentinos en el exterior, su medición no parece ser una prioridad para los mecanismos estadísticos oficiales, ya que no existe ninguna fuente oficial al respecto. Como muestra Calvelo (2011d), los censos de población de los países receptores de población nativa de argentinos son las principales fuentes para conocer las características de esos migrantes y su inserción social y económica en el lugar de destino. Sin embargo, éstos también adolecen de diversas dificultades; entre ellas, la posible invisibilización de argentinos que recuperaron la nacionalidad del país de sus antepasados, la descoordinación temporal en la realización de los censos, y el tamaño de los grupos de argentinos, ya que en los países donde éstos son pequeños en ocasiones pueden no contarse los datos referidos a ellos. Además de estos censos, son útiles los padrones de residentes en los países de destino: para el caso de España, se encuentran sistematizados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de ese país, mientras que para el caso italiano lo hace su Instituto Nazionale di Statistica (ISTAT).

Por su parte, para la medición de los flujos (esto es, los saldos migratorios) de argentinos hacia el exterior, de acuerdo con la teoría demográfica es posible realizar apreciaciones a partir del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas, a partir de las denominadas estimaciones indirectas43, así como los registros de entradas y salidas del país brindados por la Secretaría de Transporte - INDEC, el cual se trata de un registro con problemas de calidad que limitan su uso: se trata de procedimientos de carácter administrativo llevados a cabo por las autoridades migratorias, que no suelen ser diseñados o aplicados con rigor estadístico44. Asimismo, otra fuente de información de que nos permite reconstruir los números de las entradas y salidas internacionales hacia y desde la Argentina es el proyecto SICREMI

43 Este tipo de estimaciones consisten en ―el cálculo de los saldos migratorios de la población nativa

correspondiente a períodos intercensales. Estas estimaciones se obtienen por métodos indirectos que, aplicados a la población neta, permiten conocer el balance final de todos sus movimientos migratorios, su sentido (inmigración neta o emigración neta) y magnitud‖ (Calvelo, 2010a: 78). La variante más utilizada de este tipo de métodos para la medición de la emigración de argentinos consiste en -simplificando- cotejar las relaciones de sobrevivencia entre dos períodos censales, comparando la población empadronada en el primer censo con los sobrevivientes del segundo (en la variante denominada prospectiva), o bien cotejar la población empadronada en el segundo censo con la del primero (en la variante retrospectiva), teniendo en cuenta la mortalidad del período intercensal.

44 Como afirma Susana Novick, los registros de entradas y salidas de argentinos por los principales puntos

fronterizos del país son una fuente de datos diseñada fundamentalmente con fines de control administrativo, y que ―registra con mayor precisión la salida de nativos que las entradas‖ (2007a: 321). Este tipo de datos, justamente, son los que han sido recuperados en numerosos artículos periodísticos que hemos analizado en nuestra investigación, y que en muchas ocasiones pueden haber contribuido a presentar una mirada magnificada del fenómeno emigratorio, al ignorar las posibles distorsiones de las informaciones brindadas por dicho registro.

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(Sistema Continuo de Reportes sobre Migración Laboral para las Américas), llevado adelante por la Organización de los Estados Americanos (OEA) con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y que desde 2011 recopila y pone a disposición en su sitio web (http://www.migracionoea.org/sicremi) la información migratoria de los países miembros de la OEA.

En este trabajo nos interesa la emigración de argentinos hacia España e Italia, que -en el marco de la elección de un destino europeo- son los dos países preferidos por los argentinos emigrantes del período 2001-2005, de acuerdo con las estimaciones de Roberto Benencia para el Perfil migratorio de Argentina (Organización Internacional para las Migraciones - OIM, 2012), en base a datos suministrados por el Banco Mundial. De acuerdo con este trabajo, el destino de los emigrantes argentinos en la última década para esos dos países puede desglosarse del siguiente modo:

España Italia

2000 83.083 20.311

2005 229.009 11.576

2010 291.740 11.239

Contextualizando estos guarismos, encontramos que según el informe de la OIM del año 2008 (que toma como base a la información proporcionada por la Dirección Nacional de Migraciones), la diferencia de entradas y salidas por el Aeropuerto Internacional de Ezeiza es de -79.773 pasajeros en 2000, -64.874 en 2001, y -87.212 en 2002, para descender a - 20.586 en 2003 y volver a aumentar a -29.920 en 2004, con un nuevo descenso a -18.275 en el año 2005. Si recuperamos los datos de saldos migratorios brindados por el informe SICREMI (2012), podemos corroborar entonces que en el período temporal seleccionado se dispara el número de salidas de argentinos hacia países de la OCDE (SICREMI, 2012), que pasa de 23.201 personas en 2001 a 52.361 en 2002, siendo de 40.495 argentinos en 2003, de 43.395 en 2004 y de 41.996 en 2005.

Cuadro 2. Stock de emigrantes argentinos en España e Italia (2000-2010)

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Para el caso particular de la salida de argentinos hacia España, de acuerdo al informe del SICREMI, ésta pasa de 6.668 personas en el año 2000, a 15.976 personas en 2001 y a 35.405 en 2002. Siguiendo a Walter Actis y Fernando Esteban (2007), quienes analizan el stock de argentinos residentes en España en base al datos del Padrón Municipal de ese país (registrando en ese guarismo a las personas empadronadas nacidas en Argentina, incluyendo situaciones jurídicas de adquisición de ciudadanía española, italiana u otra, así como a quienes se encontraban en situación irregular), es posible dar cuenta de un salto de 93.872 argentinos residentes en 2000, a 131.903 en 2001 y 209.924 en 2002, para continuar ascendiendo en los años sucesivos: 225.204 en 2003, 257.228 en 2004, y un mostrando un leve descenso en 2005, con 251.380 registrados45.

Más allá de los guarismos referidos más arriba, no existen para nuestro recorte temporal registros anuales del flujo de emigrantes argentinos hacia Italia, aunque sí es posible repasar la información del stock de argentinos presentes en ese país. Según el ISTAT (que presenta datos a partir del año 2002, aunque no se incluyen los argentinos que poseen ciudadanía italiana), se parte de 10.114 ciudadanos argentinos residentes en Italia al 1 de enero de 2003, para ascender a 13.174 en 2004 y mantenerse en 13.720 en 2005. Si complementamos esta información con las variables correspondientes a los permisos de residencia otorgados a argentinos, encontramos que allí aparecen guarismos que parten del año 2000, en el que se otorgan 6.126 permisos; para el año 2001, el número es de 6.286 en 2001, que asciende a 7.356 en 2002, y pasa a 11.266 en 2003 y a 14.360 en 200446, no brindándose información para el año 2005.

Reponer aquí estos datos -parciales, discordantes- no obedece a un ajeno ímpetu cuantitativista, sino al reconocimiento de que se trata de un fenómeno que adquiere una envergadura notable en comparación con otros procesos emigratorios pasados, y que es necesario reponer para comprender los reajustes sufridos por la sociedad argentina luego de la crisis de 2001. Si bien nuestro trabajo de investigación privilegia la construcción discursiva de la identidad vinculada a esos sujetos, la selección del período temporal 2001- 2005 como definitoria del corpus de trabajo no es ajena a estos desvelos numéricos: en ese lapso damos cuenta del momento más álgido de la salida de argentinos del país, para

45 Recordemos que para el caso español estas cantidades pueden verse afectadas por los procesos de

regularizaciones de inmigrantes acaecidos a inicios de los años 2000 y 2005.

46 En estas cifras puede haber incidido el proceso extraordinario de regularización de trabajadores extranjeros

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clausurar nuestro recorte en el momento en que ese movimiento decrece. Asimismo, en este período los principales diarios de alcance nacional (Clarín y La Nación) realizan una intensa cobertura del fenómeno, que se mantiene durante todo el período seleccionado, mientras que los emigrantes comienzan a expresarse a través de la utilización de un recurso que se populariza por aquellos años: los foros alojados en la floreciente Internet. Dado que ahondaremos en las características de estos soportes en el capítulo IV, nos limitamos aquí a esta somera referencia para pasar a otra cuestión que se relaciona con la construcción de nuestro objeto de estudio: nos referimos aquí a la elección de España y de Italia como destinos privilegiados.