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6. Flexible Locking Techniques for Diffsync

6.4. Challenges in supporting collaborative locking

En la sección anterior, abordamos los niveles instintivo y comunitario del análisis genético de la intersubjetividad trascendental, y dejamos en suspenso el nivel intermedio. Respecto de este nivel, abordado tanto desde una perspectiva estática como genética, nos limitamos a plantear las preguntas en torno de las cuales giran los análisis de la constitución del otro. Ahora bien, en ambos casos la estrategia de Husserl consiste en explicar el sentido del sujeto extraño desde lo propio. Para ello, lleva a cabo una segunda epojé, “una especie de epojé en la epojé”200, y una reducción a lo que denomina “esfera primordial”.

En el siguiente capítulo, abordaremos los detalles esta estrategia; por ahora basta que aclaremos su sentido sobre la base de lo visto en el primer capítulo. Allí analizamos la necesidad de desconectar toda trascendencia y reducir nuestra atención a la inmanencia de la corriente de vivencias. La idea era salir de la actitud natural y del objetivismo que producen el enigma de la trascendencia para explicar cómo se constituyen las unidades objetivas de sentido. Se trató de acceder al ámbito trascendental para explicitar la correlación intencional entre la inmanencia

constituyente y la trascendencia constituida; ello supuso poner entre paréntesis la trascendencia para abordar los actos subjetivos a partir de los cuales ésta adquiere sentido. Del mismo modo, ahora, porque queremos explicitar el sentido de lo extraño, el sentido del otro, debemos ponerlo entre paréntesis y ocuparnos de los actos intencionales a partir de los cuales dicho sentido surge. El resultado de esta suspensión es la esfera primordial, el ámbito de lo “absolutamente” propio. Sólo desde este ámbito puede constituirse el sentido del otro, pues “si lo extraño se constituyera ‘dentro de y con los medios’ de lo que me es extraño, estaría ya presupuesto como extraño”201. No sería algo extraño, no habría nada de qué extrañarse, pues lo extraño sólo tiene sentido respecto de lo familiar, así como “todo sinsentido es un modo del sentido”202. Así pues, la justificación de la necesidad de una redución primordial es la siguiente: “Primero tengo que explicitar lo propio como tal para comprender que lo no propio recibe sentido de ser en lo propio...”203.

Debería bastarnos, entonces, con preguntarnos qué entiende Husserl por “esfera primordial” y cómo a partir de ella se explica la constitución del otro. Sin embargo, esto no es tan simple por varios motivos. En primer lugar, no queda claro cómo afecta la reducción primordial a la empatía. En otras palabras, no es claro si la esfera primordial incluye o no la vivencia empática. Depraz, por ejemplo, se pregunta:

...la sphère du propre retient-elle ou non l’acte intentionnel visant autrui, c’est-à-dire mes vécus de l’autre? Ceux-ci sont les Einfühlungen (empathies)

201 Waldenfels, Bernhard, “La experiencia de lo extraño en la fenomenología de Husserl”, en:

Escritos de Filosofía, 21-22 (1992), p. 12. Cf. MC, § 45, p. 134. 202MC, § 41, p. 111.

203MC, § 62, p. 194. El pasaje termina con la siguiente aclaración: “...y, por cierto, como apresentado analógicamente”. Si bien la idea de apresentación analógica, que explicaremos en la sección dedicada al análisis genético de la constitución del otro del último capítulo de nuestra investigación, enmarca este pasaje en la fenomenología genética, es válido también para la estática y el sentido general de la reducción primordial.

que je produis à titre d’intentionalités miennes: puisque ce sont mes vécus, ils doivent en un sens être inclus dans la sphère de ce qui m’est prope. Cependent, comme ils visent l’autre, ils oeuvrent à sa constitution et recèlent un sens ‘autre’ nécessairement suspendu par la réduction nouvelle204.

Ahora bien, el núcleo de la confusión es el § 44. Allí Husserl parece adoptar ambas posiciones. Por un lado, la reducción primordial no afecta a la empatía: “Lo que es específicamente propio como ego, mi ser concreto como mónada, puramente en mí mismo y para mí mismo, con exclusiva propiedad, comprende toda intencionalidad y, por tanto, también la dirigida al extraño...”205. Pero, por otro, parece excluirla, pues Husserl nos habla de “la exclusión temática de las efectuaciones constitutivas de la experiencia del extraño y, junto con ella, la de todos los modos de conciencia referidos a lo extraño...”206.

Encontramos, pues, dos sentidos de esfera primordial en la “Quinta meditación”: uno incluye las empatías y otro las excluye o suspende. Podemos adelantar que el primero corresponde al análisis estático y el segundo, al análisis genético de la constitución del otro. Pero si esto es así, surge el problema de que parecen excluirse mutuamente. Y en la medida en que la estrategia de Husserl para describir la constitución del sentido alter ego es la reducción a la esfera de lo propio, resolver el problema anterior es absolutamente fundamental respecto de la coherencia del análisis husserliano, lo cual plantea, a su vez, el de la relación entre la fenomenología estática y la genética.

204 Depraz, Natalie, Transcendance et incarnation, o.c., p. 109. 205MC, § 44, p. 126.

Otra dificultad que encierra la lectura de la “Quinta meditación” se deriva de la anterior, pues si efectivamente Husserl plantea dos sentidos diferentes de esfera primordial, cabe preguntarse si la reducción primordial es una o si cada uno de los análisis exige una reducción diferente. Y lo mismo puede decirse del objetivo de cada uno de los análisis. En todo caso, si se trata de dos reducciones a las que les corresponden objetivos diferentes, será necesario preguntarnos por la relación entre ellos y analizar la posibilidad de establecer la unidad u oposición de ambas aproximaciones.

La “Quinta meditación”, no obstante, es insuficiente para disolver estas dudas, pues – y ésta es otra dificultad– Husserl se traslada, sin advertirnos, de una perspectiva a otra. Cabe también la posibilidad, que deberemos analizar, de que tratándose de dos reducciones a lo primordial Husserl realice la reducción primordial de un tipo de análisis, pero que el resultado sea la esfera primordial del otro análisis. Sin embargo, como veremos, este cambio de perspectiva no se da en el conjunto de la “Quinta meditación”, sino sobre todo en los §§ 44-49, que suelen señalarse como correspondientes al análisis estático207 aunque, ciertamente, no encontramos consenso entre los intérpretes de Husserl. Retomemos, por ejemplo, el primer pasaje del § 44 que hemos citado, pero esta vez completo:

Lo que es específicamente propio como ego, mi ser concreto como mónada, puramente en mí mismo y para mí mismo, con exclusiva propiedad, comprende toda intencionalidad y, por tanto, también la dirigida al extraño, sólo que, por razones metódicas, su efectuación sintética (la realidad del extraño para mí) debe permanecer por de pronto fuera de consideración208.

207Cf. Iribarne, Julia V., La intersubjetividad en Husserl, tomo I, o.c., p. 43. 208MC, § 44, p. 126.

Para Iribarne, este pasaje es enteramente estático209; para Depraz, en cambio, la primera parte responde a un análisis estático mientras que la que hemos subrayado sugiere una perspectiva genética210. En el siguiente capítulo, abordaremos este problema. Para ello, no seguiremos la línea argumentativa de la “Quinta meditación” paso por paso, precisamente, porque su argumentación es confusa, sino que vamos a separar los análisis distinguiendo en qué casos Husserl desarrolla un análisis estático y en cuáles uno genético. Por ahora creemos que queda clara la ambigüedad con la que es abordada la noción de esfera primordial en la “Quinta meditación”. Esta ambigüedad nos obligará, en algunos casos, a recurrir a otros textos de Husserl con el fin de evaluar el problema de unidad entre los análisis estático y genético de la constitución del otro.

209Cf. Iribarne, Julia V., La intersubjetividad en Husserl, tomo I, o.c., p. 46. 210Cf. Depraz, Natalie, Transcendance et incarnation, o.c., p. 109s.

Capítulo tercero

La constitución del otro a partir de la esfera primordial

en la “Quinta meditación”