omprender el mo!imiento de la !ida de un scendente en 2agitario implica, entonces, aprender a reconocer cómo se articulan una multitud de e"periencias aparentemente disímiles o aleatorias, en un todo coherente que se despliega en ciclos # proporciona, para la conciencia que las !i!e, la oportunidad de identiicarse con la cualidad sint+tica sub#acente. 0ado que 2agitario es un signo abstracto por naturaleza -en el que lo uni!ersal tiende a predominar sobre lo particular- deberemos hacer un esuerzo ma#or que en otras oportunidades a in de captar la coherencia de los distintos planos # aspectos de la maniestación de esta energía.
En todos los ascendentes se trata de distinguir una cualidad que impregna la totalidad de la !ida de una persona, que nosotros aprendemos a percibir identiicándola con un símbolo. uestra percepción habitual no registra totalidades ni mo!imientos globales sino que
ragmenta, di!ide # secuencializa de un modo lineal. os es diícil registrar la misma cualidad en acontecimientos dierentes, en !ínculos # comportamientos # -menos a%n- en secuencias # procesos complejos.
acontecimientos # personas que in!olucran !iajes, permanencias en el e"tranjero, abundancia material # e"pansión de los horizontes. 0e la misma manera aparecerán el anhelo por saber, aprender # ense5ar, la b%squeda del sentido de la e"istencia # el anhelo de justicia, la importancia de lo religioso o de las ideologías o el encuentro con maestros # guías, en una corriente aparentemente heterog+nea, pero sin embargo absolutamente coherente. /a perspecti!a astrológica es, precisamente, la que distingue un orden simbólico=matemático allí
donde la percepción habitual sólo !e sucesos aleatorios. /a cualidad prounda de un signo late detrás de la di!ersidad de los acontecimientos #, desde un punto de !ista, estos no son más que !ehículos de la energía que los impregna # oportunidades cíclicas para comprenderla # aprender a e"presarla. Esta cualidad, aunque es e"tremadamente sencilla en su esencia, es mu# compleja de deinir en sus particularidades. Es ácil decir que 2agitario se caracteriza por la conianza, la entrega # la amplitud de !isión' estas palabras, sin embargo -si no son e"aminadas con cuidado- remiten demasiado rápido a la idealización que, como hemos dicho, reduce la comprensión de la energía sagitariana a la respuesta psicológica habitual. 0e hecho, el n%cleo de la e"periencia del scendente en 2agitario apunta a desentra5ar el proceso de la idealización # sus consecuencias. &or eso, para poder comprender mejor la estructura de este destino superando las generalizaciones habituales, es con!eniente proundizar en los matices que le son propios. El mejor camino es, para ello, adentrarnos más en la metáora del río que iniciamos al principio de este capítulo, !isualizando de qu+ manera sus cualidades se e"presan -de un modo u otro- en la !ida de un scendente en 2agitario.
El río es potente, caudaloso, pleno de energía, pero al mismo tiempo, es completamente recepti!o # no tiene dirección propia. 0l río sigue; al seguir, lleva. 2igue la uerza que le
brinda la pendiente que encuentra a su paso # responde a ella con la potencia que le otorga su caudal. compa5a a las ondulaciones del terreno # descubre, momento a momento, el cauce # el mo!imiento que lo conducen a su destino, el mar. 2igue el camino que le traza la resistencia de la roca o la docilidad de la arena. El lecho rocoso lo concentra, le da ímpetu # potencia, le permite arrasar con los obstáculos. El lecho arcilloso lo paciica, lo e"tiende hasta casi
detenerlo en el lodo # amenaza con con!ertirlo en un pantano.
El río (2agitario) es una uerza que responde a otra uerza, es acti!o # recepti!o a la !ez. 2iguiendo el cauce, guía a las embarcaciones que se entregan de +l por el camino que les abre gracias a su docilidad # a su potencia. l mismo tiempo que se e"pande en el plano horizontal, act%a en sentido !ertical. El río se apo#a en el terreno sobre el cual corre, es recepti!o respecto de +l, pero al mismo tiempo sostiene # conduce a los barcos que na!egan sobre sus aguas' es acti!o con relación a ellos.
1editando en el río puede comprenderse una cualidad esencial de 2agitario, que es la de serneutro. /a síntesis no es positi!a ni negati!a. /o neutro es aquello que no puede ser atraído
por los e"tremos, por los polos presentes en el ni!el no sint+tico de la realidad, porque los contiene # los supera. /os mantiene unidos # articulados' se encuentra más allá de las dualidades # no las niega. &or eso no se puede des!iar aquello que es sint+tico: lu#e certero sin reaccionar ni polarizarse, sin ser atraído por ning%n ragmento que deba ser compensado o equilibrado. 6quello que no posee la cualidad de lo neutro es atraído fatalmente por el complementario de su propio desequilibrio. Lo neutro, por el contrario, no es magnetizado por ning5n polo, fragmento o particularidad. /os inclu#e # atra!iesa # pareciera entonces que
sólo es atraído por la inmensidad' por nada en particular # a la !ez por todo aquello que lle!a más allá # contiene lo que ahoraes, en un !iaje que no tiene inal.
&odemos decir tambi+n que 2agitario, como el río en su camino hacia el mar, conía. 2e entrega, pero no lo hace en orma totalmente pasi!a puesto que al mismo tiempo que se abandona, arriesga, se atre!e, e"plora # descubre. 2e a!entura a morir encerrado entre rocas que no puede horadar o a desaparecer en los bajíos, languideciendo hasta estancarse o quedar atrapado en un lago, e"tra!iándose lejos del mar, que es su destino.
0esde la perspecti!a de la secuencia zodiacal, puede decirse que la e"uberante conianza de 2agitario pro!iene de la íntima comprensión de la e"periencia propia del signo anterior. En Escorpio, la muerte, la p+rdida de la orma, se re!eló como algo ine!itable. &ero tambi+n se descubrió cuan ine!itable es el resurgir de otra nue!a, a partir de los desechos de la anterior: tan ine!itable # atal como la muerte es la resurrección de la !ida. 2agitario es el momento en que es posible identificarse con el fluir de la energía que atraviesa a las formas, con el río de
la !ida que lu#e a tra!+s de los cuerpos aprendiendo en ellos # transmiti+ndoles, a su !ez, su
anhelo de síntesis hacia ormas de ma#or plenitud.
El 3ia4e
&odemos preguntarnos ahora cuál es la cualidad que el ?destino? deberá despertar en estas personas mediante el estímulo de los acontecimientos # los !ínculos. on el sentido que
hemos intentado desarrollar en los párraos anteriores, puede decirse que la conianza, la entrega a la amplitud de la !ida # a su mo!imiento, la capacidad de síntesis # el poder percibir # otorgar sentido a la e"istencia, serán algunos de los atributos latentes a ser despertados.
En general, el medio ambiente que rodee a la persona con scendente en 2agitario se caracterizará por la presencia de acontecimientos # !ínculos que la lleven más allá de aquello que le es familiar e inmediato. Estas !idas suelen mostrar una progresi!a # a !eces
e"traordinaria ampliación de sus horizontes, tanto en los ni!eles más concretos de la realidad como en los más abstractos. &artir de un ambiente de nacimiento relati!amente limitado -en cuanto al lugar de origen, condición social o económica, tanto como en lo reerente al ni!el de creencias e ideas más o menos dogmáticas o estrechas, conte"to cultural, etc. - # realizar a lo largo de la e"istencia una asombrosa e"pansión de estas condiciones iniciales, suele ser una característica casi constante en este scendente. /a orma concreta que adopte este mo!imiento dependerá de la estructura global de la carta # de la posición del planeta regente, en este caso. B%piter. 0e cualquier manera, # en t+rminos generales, podemos decir que estas son vidas en expansión, entendiendo que no necesariamente esto se maniestará en todos los
planos. 1uchas !eces, una p+rdida en el ni!el de las condiciones económicas o sociales se correlacionará con una e"pansión notable en el plano del conocimiento o con una reno!ación prounda en el ni!el de los !alores # la posibilidad de comprensión de los asuntos humanos.
sí como simbolizábamos a 2agitario con el mo!imiento de un río, en otro ni!el podemos decir que la !ida de estas personas toma la orma de un !iaje. Es decir,la experiencia de ser llevado a recorrer grandes espacios y distancias, ampliando continuamente el propio #orizonte y entregándose confiadamente a lo desconocido.
3oda persona con 2agitario dominante en su carta natal se siente atraída por los !iajes, por la sensación de libertad # e"pansión que estos producen # por el anhelo de conocer nue!os lugares # costumbres. Este deseo encuentra su correspondencia -o isomorismo- en el anhelo de saber # de comprender la realidad, o en el de entregarse a la a!entura del espíritu en sus distintas ormas.
&odríamos decir que en el caso de una persona con scendente en 2agitario, es su ser más proundo el que anhela recorrer grandes distancias # encontrar quien la guíe en ello, para luego poder guiar a otros. 1ientras la conciencia permanece identiicada con otras posiciones de la carta natal, este impulso raramente es reconocido como propio #. por eso, se hará presente como destino tantas !eces como sea necesario, hasta que la persona aprenda a e"presarse de esta manera.
/a predisposición a los !iajes -o a e"perimentar la !ida como un !iaje, en tanto símbolo del patrón sagitariano- está latente en ellos # muchas !eces se hace claramente presente desde la inancia. &ero est+ o no conscientemente identiicada con la energía del !iaje, la matriz de destino de este scendente generará acontecimientos concretos que la lle!arán a !i!ir situaciones ligadas con el e"tranjero, por el concurso aparentemente ortuito de actores ?e"ternos? o por hechos que parecen escapar por completo al control de su !oluntad.
En %ltima instancia, la tendencia a la e"pansión -propia de este scendente- lle!a al desarrollo de la
capacidad de comprensión # síntesis. En ese sentido, las ampliaciones en los ni!eles materiales son sólo una posibilidad o un correlato de la 6ntegración ! luidez propia de esta energía, pero no una condición necesaria.
/a cercanía de personas nacidas en otros países o culturas, el inter+s por los !iajes por parte de alguien mu# cercano, tener que abandonar el lugar de origen para trasladarse a una ciudad relati!amente cosmopolita # !erse en consecuencia obligado a adaptarse al cambio de escala # costumbres, tener seres queridos que se !an a !i!ir al e"tranjero, encontrar ?casualmente? trabajo en una agencia de !iajes o en alguna acti!idad !inculada con ellos o con países del e"terior, suelen ser situaciones habituales en estos scendentes. Auedar mu#
marcado por alg%n !iaje, relacionarse sentimentalmente con alg%n e"tranjero o con alguien que !i!e uera de su país #, por %ltimo, !i!ir durante alg%n período lejos de su lugar de origen, son tambi+n acontecimientos recurrentes en esta matriz de destino.
omo siempre ocurre con los scendentes, las cualidades que inalmente e"presamos llegan primero a nuestras !idas a tra!+s de otros que nos estimulan o que parecen obligarnos a !i!ir algo que, en ese momento, creemos no desear. 0urante mucho tiempo, es probable que estas personas se !ean rodeadas por gente entusiasta o por amantes de los !iajes o de culturas lejanas. Auizás empiecen a !iajar por razones de trabajo o para acompa5ar al marido o a la esposa, o para !isitar a un hermano que se ue a !i!ir mu# lejos. 1u# posiblemente, algunas se ha#an !isto orzadas a dejar su pueblo o ciudad natal por razones ajenas a su !oluntad, o conozcan dos o tres idiomas porque se hablaban en la amilia # no porque ha#an mostrado inter+s en aprenderlos... omo sabemos, estos hechos ?e"ternos? materializan una cualidad que al principio puede no ser reconocida como propia, pro#ectarse en otros e incluso ser resistida.
3oda persona que !iaja puede e"perimentar, junto a !i!encias de libertad # e"pansión, una intensa nostalgia o una identiicación e"cesi!a con el lugar de origen -que le impide entregarse por completo al !iaje- o sentir desconianza ante los lugares desconocidos # las costumbres de su gente e incluso temor por las condiciones dierentes de !ida. 0e manera semejante, la persona con scendente en 2agitario suele cuestionar aquello que la lle!a repetidamente más allá de lo que se había propuesto, deseando arraigarse de nue!o o, incluso, retornar al punto de partida. 0ependerá del conjunto de la carta natal que esta diicultad para entregarse a la energía del !iaje -sea este real o metaórico- se maniieste con ma#or o menor intensidad. &ero en cualquier caso, los acontecimientos que la obligarán a alejarse de aquello con lo que se había identiicado se reiterarán cíclicamente, hasta que los atributos sagitarianos latentes en ellos se hagan plenamente maniiestos.
onocer di!ersas culturas # desarrollar la capacidad de no sentirse separado de su gente sino, por el contrario, interesarse por ella, abrirse a sus complejidades # dierencias, sentirse agradecido por su hospitalidad # ser comprensi!o ante sus e!entuales limitaciones, son atributos de 2agitario adquiridos a tra!+s de la e"periencia concreta en -o con- el e"tranjero
que cobrarán importancia más tarde, en tanto aprendizaje que encontrará su correspondencia en planos más abstractos.
En astrología siempre es oportuno recordar la importancia del concepto de isomorfismo,es
decir, la presencia de una misma estructura o patrón en dierentes planos de realidad o signiicación, que se repetirá a lo largo de la !ida. 0esde este punto de !ista, cada e"periencia concreta -un !iaje, por ejemplo- encierra las cla!es simbólicas para el acceso a un ni!el más abstracto de la misma cualidad, como el deseo de saber o el anhelo por captar el sentido de la e"istencia. En los aspectos más concretos # cotidianos de cada situación se encuentran encapsuladas las ormas más sutiles # abstractas del mismo patrón !ibratorio, que irán desplegándose espiraladamente a tra!+s de los ciclos de una !ida. 0ependerá de la cualidad sint+tica de la conciencia -que realiza el aprendizaje en un plano- poder articular los distintos ni!eles de signiicación implícitos en cada acontecimiento.
sí, esta misma estructura del !iaje aparecerá en otros planos relacionados con la ense5anza, lo ideológico o lo religioso. El ?leit moti!? siempre será el mismo: la persona deberá ser lle!ada hacia lo que está a gran distancia de su situación inicial, a in de e"perimentar la e"pansión, desarrollar conianza #, mu# especialmente, adquirir la capacidad de unir lo lejano con lo amiliar. En ese sentido, ser guiado por un maestro es equi!alente a conocer a un e"tranjero' ambos nos ponen en contacto con la !astedad del mundo # hacen que aquello que parecía inalcanzable # distante se con!ierta progresi!amente en amiliar para nosotros. 0el mismo modo, muchos procesos de estas !idas darán comienzo gracias al impulso que otros indi!iduos de entusiasmo contagioso les imprimirán, aunque al principio parezcan ser empujados por ellos a su pesar e incluso se resistan a seguirlos. &ersonas mu#
optimistas e idealistas suelen aparecer cíclicamente en sus !idas inluenciándolos directa o indirectamente, como causa inconsciente de lo que más tarde se re!elará como su propio deseo o ideal. &uede que ha#an entrado en un mo!imiento ecologista o re!olucionario, por ejemplo, sólo porque seguían a un no!io o una amiga a quienes, en ese momento, consideraban bastante anáticos o e"agerados. 5os más tarde, cuando esa persona ha#a desaparecido de su !ida, el scendente en 2agitario podrá estar uertemente comprometido con esos mo!imientos e incluso, quizás sea a +l a quien se lo acuse de anatismo o dogmatismo. 4tra posibilidad es que alg%n amigo lleno de ideas entusiastas los empuje hacia una acti!idad o empresa que desemboque inalmente en una gran e"pansión, que en ese momento inicial creían no desear # ante cu#a posibilidad por mucho tiempo ueron esc+pticos. 3ambi+n suelen sentirse rodeados por personas que pretenden saberlo todo # que, para su sorpresa, no sólo se atre!en a decirles a
otros lo que tienen que hacer sino que además gozan de la conianza casi ciega que se deposita en ellos. 0e hecho, al entrar en contacto con estas personas, los scendentes en 2agitario no
están haciendo otra cosa que conocer # recorrer ese campo energ+tico e"uberante -# a !eces desmedido-, que es el que necesitan aprender a e"presar.
Es com%n tambi+n que e"perimenten la cercanía de personas mu# religiosas, cre#entes o cr+dulas, quienes jugarán probablemente un papel rele!ante en sus !idas. &uede que por mucho tiempo se muestren ríticos o e"tremadamente racionales respecto de ellas, o se sientan irritados por el misticismo o el idealismo de quienes los rodean. 2in embargo durante todo el tiempo en que el scendente en 2agitario no se reconozca en esas personas, ellas estarán balanceando su campo energ+tico # serán el puente -muchas !eces indeseado- hacia un descubrimiento más proundo de sí mismos. El compromiso con la a!entura del espíritu se muestra, en muchos casos, a tra!+s de un cambio de religión o del progresi!o alejamiento de las creencias con las que ueron ormados en su medio de origen. Es ácil obser!ar en ellos un mo!imiento a lo largo de los a5os en el cual, partiendo de una postura racionalista, pragmáti= ca, intelectual o de un idealismo meramente mundano, !a#a cobrando una importancia cada !ez más grande lo religioso, las grandes cosmo!isiones # la b%squeda de un sentido trascendente de la !ida. omo #a dijimos, las iguras que nos ?ense5an? la cualidad de nuestro scendente están siempre presentes como uente de aprendizaje # generan en nosotros una uerte ambi!alencia. 2e puede sentir enorme atracción hacia ellas, pero tambi+n rechazo. 0e una u otra manera, aquellos que encarnan la cualidad que debemos asimilar no nos pueden resultar indierentes, puesto que en el !ínculo con ellos se juega la relación interna que mantenemos con esa energía. sí, puede ocurrir que un scendente en 2agitario se burle en alg%n momento de la credulidad u optimismo de algunas personas, pero al mismo tiempo quede inconscientemente ascinado por su capacidad de entrega # generosidad o por su aparente ingenuidad, que más tarde connotará como sabiduría.
El maestro
En realidad, la igura arquetípica de ma#or importancia que aparece repetidamente en el destino de este scendente es la del maestro o el guía, # todos los personajes que antes hemos descripto pueden pensarse como preiguraciones de esta relación undamental. El impulso que lle!a a transmitir una !isión # el misterio por el cual alguien es seguido -porque a su !ez se deja misteriosamente lle!ar- está, como hemos !isto, en el n%cleo de la energía sagitariana. 3arde o temprano, estas personas habrán de descubrir esas uerzas en sí mismas #, en general, podemos decir que el destino de este scendente tiene un punto de giro en el momento en que asumen una posición acti!a con respecto a transmitir # ense5ar. &ero por mucho tiempo, las