3.5 The ECOWAS Protocol on Free Movement of Persons
3.5.2 Challenges militating against the successful implementation of the Protocol on Free
Agente negocios Alcalde Alguacil Archivero Caballero Capitán Clérigo Cobrador Contador Corredor Cura Demandador Doctor Escribano Escribiente Mullidor Portero Procurador Regidor Secretario Soldado Tesorero Vicario 6. otros Abaniquero Amolador Arquitecto Bestias, curador Cohetes, hace Colgador Comediante Comedias, autor Escritor Fontanero Hortelano Impresor Jardinero Labrador Maestro Matemático Médico Molinero Músico Plantador Poeta Relojero Representante Trigo, ahechador
Las parroquias cuyos libros de Donativo han sobrevivido y se encuentran conservados en el Archivo General de Simancas son las de Santiago, San Luis, Santa Cruz, San Sebastián, San Martín, San Justo y San Ginés (aparecen bordeadas en línea negra continua en el Mapa 2.1148
El análisis pormenorizado de la distribución ocupacional por parroquias contribuirá a una mejor comprensión de la topografía social de Madrid. Las diferencias que cada una de las parroquias presentaban con respecto a los porcentajes referidos anteriormente dan una idea de la relativa concentración espacial de actividades económicas. Así, por ejemplo, la
). En 1637 estas siete parroquias aglutinaban aproximadamente un 86 por ciento de la población (ver Tabla 2.2), lo cual sugiere un aceptable nivel de representatividad. La ocupación de los contribuyentes fue especificada en 9.514 de los 16.646 casos recogidos en la base de datos, es decir, en un 57 por ciento del total. Como puede comprobarse en la Tabla 2.5, aproximadamente el 19 por ciento de los individuos en la muestra estaban empleados en ocupaciones relativas al cuero, tejidos, fibras y sastrería; un 9 por ciento se ganaba la vida trabajando el metal, la madera, el barro o el vidrio; un 14 por ciento se ocupaba en actividades poco cualificadas, propias de las capas bajas de la sociedad; mientras que un 34 por ciento desempeñaba puestos en la administración, la Iglesia o el ejéricito. La distribución de categorías no varía drásticamente dependiendo de que se elijan entradas únicas o múltiples. En ambos casos la Categoría 5 reúne la mayor proporción de ocupaciones, seguida de las Categorías 1 y 3.
Tabla 2.6 demuestra que la distribución inferida para la totalidad de Madrid se repite a grandes rasgos en cada una de las
148 AGS, Sección de Contadurías Generales, Contaduría de la Razón, leg. 3.251, lib. 45, 46, 55, 56,
79, 80, 89, 94, 98, 111 y 112. Los libros 80 y 112 parecen copias, aunque no exactas, referidas a la parroquia de San Justo. Sólo uno de ellos, el más tardío, fue incluido en la base de datos. El parecido entre los libros 46, 55 y 89, todos ellos referidos a San Martín, es considerable en cuanto a los nombres de las personas contenidas en ellos, pero no pueden ser considerados como copias. Los tres fueron incluidos en la base de datos. Ha de señalarse asimismo que existen más libros de donativos de 1637 para Madrid correspondientes a gremios e instituciones reales que no han sido investigados en esta Tesis Doctoral.
parroquias. Las ocupaciones clericales, militares y administrativas predominaban en todos los casos, pero con notable relevancia en San Martín y Santiago (44 por ciento en ambos casos). De igual manera, la categoría del cuero, tejidos, fibras y sastrería se concentraba especialmente en San Ginés, donde el 35 por ciento de los individuos se ganaba la vida en este sector (en contraste con el 19 por ciento registrado para la totalidad de la muestra). Asimismo alto era el nivel de actividades relativas al metal, madera, barro y vidrio en Santiago (29 por ciento), suministros, hostelería y transporte en San Luis y Santa Cruz (26 por ciento en ambos casos) y servicio doméstico, albañilería, suministro de agua y trabajos de baja cualificación en San Sebastián (23 por ciento).
La Tabla 2.7 ofrece la distribución de las cuatro ocupaciones más comunes en cada una de las parroquias149
Continuando con esta línea argumental, la contextualización geográfica de los resultados obtenidos a partir del Donativo puede ayudar a obtener una imagen más completa de la topografía social de Madrid
. Ha de hacerse notar que la comunidad de plateros en Santiago constituía un 24 por ciento de todos los individuos cuya ocupación se especifió en la fuente. Los sastres de San Ginés también contaban con un peso sustancial, pues conformaban el 12 por ciento de todas las ocupaciones listadas. En San Justo y San Martín un 5 por ciento de los individuos en la muestra estaban ocupados en el sector de la sastrería, y una proporción similar constituían los zapateros de San Ginés y San Luis. Resulta probable pensar que la visibilidad de estas profesiones era especialmente palpable, pues solían concentrarse en calles concretas, de manera que resultaba común distinguir ‘zonas de sastres’ y ‘zonas de plateros’ dentro del entramado urbano de Madrid, como es bien sabido.
150
149 Debe recalcarse que en realidad son las más comunes de entre aquellas ocupaciones que fueron
definidas en la fuente de manera directa, es decir, sin recurrir a descripciones ambiguas.
150 Los comentarios acerca de las características generales de las parroquias derivan de C. Larquié,
‘Barrios y parroquias urbanas: el ejemplo de Madrid en el siglo XVII’, Anales del Instituto de Estudios Madrileños XII (1976); Alvar, El nacimiento; y Pinto Crespo y Madrazo Madrazo, dirs., Madrid.
La más antigua y pequeña de las parroquias en la muestra es la de Santiago, la cual se revela en la fuente como un área predominantemente administrativa. La cercanía del Palacio Real y del ayuntamiento ayuda a explicar sin duda por qué el 44 por ciento de los individuos en la muestra se empleaban en actividades clasificadas bajo la Categoría 5. La coletilla ‘del Rey’ aparece con frecuencia tras el nombre de las ocupaciones listadas en la fuente, lo cual proporciona evidencia clara de la preferencia de los cortesanos por esta zona de la ciudad. Las fortunas más desahogadas de estos habitantes también constituyen un factor explicativo para la relativamente alta concentración de plateros en la zona. De esta manera Santiago ilustra algunos de los mecanismos económicos que la historiografía asocia a la concentración de elites en el conjunto de Madrid.
Podría decirse que San Sebastián suponía el contraste más abrupto con Santiago. Las diferencias más inmediatas tenían que ver con la antigüedad y el tamaño de la parroquia. San Sebastián ejemplificaba la expansión veloz de Madrid hacia los antiguos arrabales tras 1561. Se trataba asimismo de un área de contrastes en la que el grupo administrativo tenía una presencia contundente (25 por ciento, algo más que en el conjunto de la muestra), mas asimismo la cercanía del río y el fácil acceso a las rutas que conectaban con Toledo y las localidades del Sur propiciaban la existencia del grupo que aquí se ha englobado bajo la Categoría 4, es decir, aguadores, lavanderas, yeseros y tejeros, entre otros. La notable presencia de criados hace pensar en la posible existencia de movimientos pendulares dentro de Madrid, según los cuales criados que no estaban internados en las casas de las elites encontraban un acomodo relativamente asequible en el sureste de la ciudad. No ha de obviarse tampoco el alto número de instituciones de asistencia que se concentraban en la parroquia de San Sebastián y sus alrededores. El Hospital General, el de Antón Martín, el de la Pasión, el de los Italianos, el de los Aragoneses, así como el Colegio de Santa Isabel, estaban situados
dentro de los límites de San Sebastián, lo cual ayuda a comprender también la alta frequencia de ocupaciones humildes151
151 M. A. García Sánchez, ‘Urbanismo, demografía y pobreza en Madrid. La parroquia de San
Sebastián, 1578-1618’, Anales del Instituto de Estudios Madrileños XLIII (2003).
.
La parroquia de San Martín, por su parte, podría ser considerada un ejemplo similar a San Sebastián, en cuanto a su dimensión y situación periférica. No obstante, el número de ocupaciones administrativas, religiosas y militares era allí el más alto de la ciudad (44 por ciento). Las demás categorías no diferían en esencia del total de la muestra, aunque destaca el hecho de que actividades relativas al metal, madera, barro y vidrio eran relativamente escasas. Tal vez la verdadera nota distintiva de esta parroquia consistía en que la composición interna de su Categoría 5 variaba con respecto a las otras parroquias, como por ejemplo Santiago. En el caso de San Martín había sin duda un alto número de oficiales trabajando para la Corona de manera más o menos directa, pero existía asimismo un alto número de clérigos, lo cual se explica por la existencia allí de grandes instituciones monacales como el Noviciado Jesuita y los conventos de Santo Domingo y San Bernardo. Además, la presencia de escribanos e individuos involucrados en intercambios comerciales y financieros (agentes, por ejemplo) constituía otra de las peculiaridades de San Martín, probablemente como resultado de la influencia de las parroquias vecinas.
Una de esas parroquias era San Luis, una subdivisión de la más amplia San Ginés, donde se encontraba la Red de San Luis. Este conocido mercado motivaba la pronunciada presencia de comerciantes, tenderos, mesoneros y posaderos (la Categoría 3 constituía un 26 por ciento), lo cual hace pensar que esta zona de Madrid era relativamente dinámica en términos comerciales. Sin embargo, no conviene menospreciar el hecho de que la proporción de individuos ocupados en suministros, hostelería y transporte era similar a la de la categoría administrativa, lo cual una vez más subraya la heterogeneidad de la topografía social moderna.
Avanzando en nuestro recorrido topográfico por Madrid, Santa Cruz fue una parroquia que creció alrededor de la Plaza Mayor, el mayor mercado de la capital, de modo que las actividades comerciales resultaron centrales en su estructura ocupacional (la Categoría 3 suponía un 26 por ciento). Simultáneamente la presencia de instituciones administrativas y religiosas emblemáticas, como la Cárcel de Corte, el Pósito o el Convento de la Concepción Jerónima hacían que la incidencia de las ocupaciones clasificadas bajo la Categoría 5 fuera alta (32 por ciento). Las profesiones manufactureras también hallaban cabida en esta parroquia (17 por ciento para cuero, tejidos, fibras y sastrería, y 12 por ciento para metal, madera, barro y vidrio).
Respecto a San Ginés ha de comenzar diciéndose que su fisonomía era bastante peculiar, pues participaba tanto de las zonas centrales y más antiguas de Madrid como de la más nueva periferia. Un alto número de sastres, bordadores y merceros (todos ellos incluidos en el 35 por ciento correspondiente a la Categoría 1) residían en San Ginés, tal vez porque contaban con un acceso directo a las zonas en las que los cortesanos hallaban su lugar preferente de residencia, así como a las rutas de comunicación con las localidades del Norte, desde donde procedían materias primas necesarias para su labor. De este modo se explica también la notable proporción de individuos empleados en suministros, hostelería y transporte (22 por ciento).
Por último, el perfil ocupacional de la parroquia de San Justo era muy similar, sólo que se encontraba situada en el Sur. El día a día de esta zona de Madrid estaba marcado por el Rastro. El mercado de carne era en buena medida responsable del 20 por ciento de individuos clasificados bajo la Categoría 3. Tratantes, menuderos y mercaderes de todo tipo hallaban residencia en las calles cercanas al Rastro, y así también lo hacían ciertas actividades manufactureras conectadas con el
procesamiento de productos cárnicos, como el curtido (la Categoría 1 englobaba a un 18 por ciento de la muestra)152
152 T. Prieto Palomo, ‘El abastecimiento de Madrid y el sistema de obligados (1560-1630)’ (Tesis
Doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 2003).
. *
La conclusión general que puede derivarse del análisis del Donativo de 1637 respecto a la distribución ocupacional de Madrid es que existía, en efecto, un predominio de actividades administrativas frente al sector manufacturero o mercantil. No obstante, el peso estadístico de las ocupaciones artesanales no puede calificarse de insignificante, si bien resulta difícil evaluar hasta qué punto era adecuado para el tamaño de una ciudad moderna como Madrid. Simplemente carecemos de un punto de referencia que indique cuál es la distribución ideal entre sectores. De igual manera el comercio y las finanzas han quedado retratados como sectores activos, particularmente en ciertas áreas de la urbe, aunque una vez más no existe un modelo que señale cuánto comercio es necesario para el efectivo funcionamiento de una ciudad.
En general, parece sensato pensar que serían necesarios contrastes más agudos entre las categorías ocupacionales para poder verificar la ‘hipótesis de la ciudad parasítica’. Dejando de lado la Categoría 4, si se suman las frecuencias de las categorías relativas a manufacturas y comercio se obtiene una proporción para el conjunto de la muestra (47 por ciento) que sobrepasa con creces la del grupo administrativo (Tabla 2.5).
Tabla 2.5 Estructura ocupacional de Madrid en 1637, libros de Donativo (%) entradas
múltiples* entradas únicas* total*
1 cuero, tejidos, fibras y sastrería 23 16 19
2 metal, madera, barro y vidrio 10 9 9
3 suministros, hostelería y transporte 21 17 19
4 servicio dom., construcción, aguador, trabajador, etc 14 14 14
5 administración, clero y soldado 26 40 34
6 otros 5 5 5
N 4.095 5.419 9.514
* entradas únicas: individuos cuyos nombres no se repiten; entradas múltiples: individuos cuyos nombres se repiten; ‘total’: ambos tipos de entrada combinados
Fuente: AGS, Sección Contadurías, leg. 3.251.
Tabla 2.6 Estructura ocupacional de Madrid en 1637 por parroquia, libros de Donativo (%)
* ST= Santiago, SL= San Luis, SC= Santa Cruz, SS= San Sebastián, SM= San Martín, SJ= San Justo, SG= San Ginés
Fuente: AGS, Sección Contadurías, leg. 3.251
ST* SL* SC* SS* SM* SJ* SG* total 1 cuero... 9 14 17 14 12 17 35 19 2 metal... 29 9 12 8 6 9 11 9 3 suministros... 5 26 26 13 16 20 22 19 4 servicio doméstico... 6 15 7 23 17 17 4 14 5 administración... 44 30 32 35 44 29 23 34 6 otros 7 6 6 6 4 6 4 5 N 301 847 589 2.026 2.399 1.221 2.131 9.514
Tabla 2.7 Ocupaciones más frecuentes de Madrid en 1637 por parroquia, libros de Donativo (%)
* ST= Santiago, SL= San Luis, SC= Santa Cruz, SS= San Sebastián, SM= San Martín, SJ= San Justo, SG= San Ginés
Fuente: AGS, Sección Contadurías, leg. 3.251
2.3.3 Desigualdad
El Donativo de 1637 constituye una fuente formidable para investigar los niveles de desigualdad social, tema que hasta ahora, debido a la inexistencia de evidencia empírica, se había enfocado desde un punto de vista primordialmente cualitativo153. Como se ha indicado al comienzo de este capítulo, el ofrecimiento de donativos estaba teóricamente correlacionado con los medios económicos de cada individuo. No se trataba simplemente de una norma establecida en las Instrucciones, sino de un principio que se sacaba a relucir cuando recaudadores y contribuyentes negociaban las ofertas. Los asientos más detallados incluían detalles sobre deudas, censos, pensiones y propiedades que se empleaban para estimar la cuantía adecuada. Si bien el principio de ‘a mayor donativo, mayor fortuna’ no puede tomarse al pie de la letra, el estudio de las diferencias entre las ofertas realizadas resulta una aproximación fiable para conocer los niveles de desigualdad entre la población madrileña154
153 J. M. López García, El impacto de la Corte en Castilla. Madrid y su territorio en la época moderna
(Madrid, 1998), cap. 5.
.
154 No se han hallado indicios de que existieran tramos fiscales establecidos oficialmente dependiendo
de ocupación, tamaño del hogar o valor del inmueble, si bien la repetición de ciertas ofertas a lo largo de la muestra sugiere que existían algunas reglas tácitas, en particular respecto a los menos
ST* SL* SC* SS* SM* SJ* SG* sastre 3 3 4 4 5 5 12 zapatero 3 5 4 4 4 4 5 platero 24 0 1 0 0 0 3 albañil, yesero 0 2 0 4 0 2 0 N 301 847 589 2.026 2.399 1.221 2.131
No es la primera vez que el análisis descriptivo de una fuente fiscal se basa sobre este tipo de asunción. En la mayoría de los casos que han llegado a nuestro conocimiento los historiadores han empleado impuestos cuyas contribuciones estaban fijadas en tramos fiscales definidos por las circunstancias familiares y/o personales del contribuyente155
Teniendo estas limitaciones en mente, la Tabla 2.8 ofrece una primera aproximación a la distribución de las ofertas hechas durante la
. La ventaja que presenta el Donativo sobre este tipo de impuestos es que las ofertas eran totalmente libres, sin quedar encajonadas en categorías predeterminadas, con lo cual la correlación con los niveles reales de riqueza es más directa. La principal limitación, sin embargo, reside en que sólo los cabeza de familia tenían obligación de contribuir. Podría asumirse que el número de miembros en el hogar, así como su capacidad productiva, quedaron reflejados de alguna forma en el donativo ofrecido por el cabeza de familia, pero la realidad es que en la época moderna la hacienda individual debe ser estudiada en combinación con la de cada uno de los miembros del hogar. La relativa pobreza del cabeza de familia podía ser compensada mediante el apoyo proporcionado, por ejemplo, por un hijo. En algunas ocasiones estos aspectos eran tenidos en cuenta durante la negociación del Donativo, mas bajo ningún concepto puede considerarse que tal fuera la norma. Igualmente las propiedades que entraban en discusión al negociar el donativo eran las que podían percibirse ‘por vista de ojos’, es decir, la casa y las pertenencias. Segundas viviendas, fincas o bienes muebles fuera del hogar son mencionados con frecuencia en los libros, mas son asimismo los perfectos candidatos para protagonizar ocultaciones de información que el historiador simplemente no puede desentrañar.
pudientes. Este grupo solía contribuir con 2 r, mientras que 6-12 r eran frecuentes entre los artesanos.
155 Ver D. V. Glass, ‘Socieconomic status and occupations in the City of London at the end of the
seventeenth century’, en A. E. Hollander y W. Kellaway, eds., Studies in London History presented to P. E. Jones (Londres, 1969).
colecta del Donativo. La heterogeneidad de la fuente resulta obvia. Las desviaciones estándar son muy altas, indicando así que las medidas de posición central, como la media, carecen de un significado evidente debido a la volatilidad de las observaciones. De manera similar, la diferencia entre la media y la media recortada (que excluye el 5 por ciento de los casos situados en los extremos de las observaciones) es considerable, por lo que se impone la necesidad de acometer un análisis detallado que considere todos los segmentos de la distribución.
Los boxplots constituyen una alternativa aconsejable para este tipo de datos. Al abordar las diferencias entre parroquias con esta técnica gráfica estaremos en disposición de contestar la pregunta ‘¿cómo diferían las parroquias madrileñas entre sí en términos de riqueza?’ Cada una de las cajas en la Figura 2.1 contiene indicaciones sobre la mediana (línea horizontal en negrita), el primer y tercer cuartil (límites inferior y superior del rectángulo), valores mínimos y máximos (líneas horizontales no en negrita) y valores atípicos (círculos y asteriscos). El valor de la mediana más alto correspondía a San Luis y el segundo más alto a San Ginés. En esta última parroquia el tercer cuartil, es decir, el nivel de donativo por debajo del cual ofrecieron el 75 por ciento de la muestra, es el más alto. Por tanto, San Luis y San Ginés se revelan como parroquias relativamente pudientes156
El nivel de riqueza de Santa Cruz, por otro lado, puede ser considerado medio en términos estadísticos, mientras que el resto de parroquias no mencionadas hasta ahora consitutían las áreas más modestas de Madrid. San Sebastián y San Justo registraban una distribución similar: la mediana de sus ofertas era muy inferior a la de las parroquias más ricas. Sin duda, San Martín y Santiago parecen ser las
.
156 Debe recordarse que San Luis resulta un caso peculiar. La regla de extracción de datos en este
capítulo es que, excepto cuando se especifique lo contrario, se asume que todas las ofertas fueron formuladas en cobre. Sin embargo, al comienzo del libro de San Luis se estableció que todas las ofertas contenidas en ese libro se habían realizado en plata, excepto cuando se establecía lo contrario. Por lo tanto, al introducir los datos en la base se siguió esta regla. Si los recaudadores de San Luis obviaron o aplicaron de forma poco sistemática la regla estipulada al principio del libro, entonces los resultados referidos aquí podrían ser inexactos.
más pobres de la muestra, a juzgar por la información que ofrecen los