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2. Problem analysis

2.3 Change related activities

En los últimos años han sido cientos las estrellas de la industria de la cultura de masas que han aparecido en los medios afi rmando que eran homo o bisexuales. Tantas que parecería que ser bisexual era una condición sine qua non. Muchas de ellas han vivido vidas desde peque- ñas en ese ambiente, como las actrices Angelina Jolie, Drew Barrymore o Lindsay Lohan, de tal forma que parece que han sido programadas para ello. Las tres salieron a la fama desde muy jóvenes y las tres se han declarado bisexuales como por otra parte, se ha descubierto que tam- bién lo fueron Marlene Dietrich, Greta Garbo o Erroll Flynn y homo- sexuales, Rock Hudson y Rodolfo Valentino. Parece claro, a tenor de lo visto, que estas estrellas pasaron por sus “rituales de iniciación” como los del Soto de Bohemia previamente a obtener el “pasaporte a la fama”.

Particularmente sintomáticos parecen los casos de Miguel Bosé y Ricky Martin, ex cantante del grupo infantil Menudo. Ambos se convirtieron en estrellas desde la adolescencia y, como bellos efe- bos griegos, pasaron a ser el sueño romántico de cientos de niñas en el área hispana. Con el paso del tiempo, ambos acabaron confesando su homosexualidad y teniendo niños mediante madres compradas, de una manera simétrica a la también reseñada con Jodie Foster. La ilustrativa letra de la canción Don Diablo, de los inicios en el mundo de la canción de Miguel Bosé, reproducida al fi nal del libro, indudablemente se lee de otra forma después de la información expuesta en este libro. Te sor- prenderá, ya verás.

Sus carreras se parecen tanto a las de los efebos griegos prote- gidos por los nobles ricos que casi parecieran las mismas. De hecho, como hemos relatado, las orgías de tintes homosexuales en los ambien-

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tes de las logias masónicas que beben de las fuentes griegas siguen cons- tituyendo una norma hoy día. El genial Stanley Kubrick quiso retratar las orgías masónicas en la película Eyes wide shut y no vivió para ver ter- minada su película, que acabó de ser montada por el actor Tom Cruise, del que se especula, también, sobre su homosexualidad. Dicen que, por el camino, algunas suculentas escenas fueron cortadas del montaje fi nal de la cinta…

Es sumamente curioso la cantidad de actores y actrices hoy día que han tenido que realizar una escena homosexual para que su carrera despuntara (prácticamente, todos los modernos). La lista podría comenzar con Keanu Reeves y el desaparecido River Phoenix, que se lanzaron a la fama con la película del director homosexual Gus Van Sant, My own private Idaho. Como queda dicho, ‘algo’ sucede en las vidas de algunos actores cuando interpretan esos papeles porque, al margen de experimentar un inusitado acelerón en sus carreras, sus vidas a veces se tuercen. El coprotagonista de Brockeback Mountain, Heath Ledger, murió, envuelto en una depresión, a los pocos años de haber interpretado esa inverosímil película que cuenta la historia de dos vaqueros que practican sexo porque a su alrededor no tienen más que ovejas. Los Oscar del año 2005 pasarán a la historia por haber alzado a la cumbre a una película cuyo único valor reconocible es la promoción de la homosexualidad, en lo que a todas luces constituyó una conspira- ción para derribar el orgullo de la nación norteamericana, degradando sus míticos vaqueros.

Particularmente aleccionadora es la película La ley del deseo, del reconocido homosexual Pedro Almodóvar, en la que su alter ego, Eusebio Poncela (un director de cine adicto a las drogas) mantiene relaciones con chaperos que quieren llegar alto. Los papeles de efebos- gigolós son interpretados por un joven Antonio Banderas, cuyo pri- mer papel fue también de homosexual, junto a Imanol Arias en otra película de Almodóvar, Laberinto de Pasiones. También Javier Bardem comenzó su carrera con un papel de alto contenido homosexual en la película Las edades de Lulú. El actor John Travolta, ídolo femenino de

la película Grease, es otro más de los sex symbol masculinos, con los que se ha especulado su condición de homosexual. (FOTOS 40 y 41). Otro ejemplo de ídolo juvenil-efebo que tiene que pagar un alto precio por conseguir el éxito.

La lista de estrellas que han “salido del armario” en los últimos años es tan larga que sería más corto si relatáramos los que no lo han hecho. Aunque seguidamente damos un link donde podéis ver a algu- nas de ellas, todavía es más interesante conocer que las organizaciones homosexuales en Estados Unidos llevan un recuento del número de personajes gays en las teleseries, promoviendo una “política de cuo- tas”, es decir, un tanto por ciento fi jo, que, como hemos visto no tiene correspondencia con conducta innata alguna puesto que no existe nin- gún gen homosexual y el famoso Informe Kinsey es uno de los mayores fraudes científi cos de la historia.

http://www.noticias24.com/gente/noticia/3366/hollywood-avanza-al- paso-de-estrellas-homosexuales/

http://www.abc.es/20110928/tv/abci-gays-series- television-201109281718.html

De lo que no queda ninguna duda es que, en sólo 40 años de lobby político, el movimiento gay ha conseguido revertir la moral dominante en el mundo cristiano hasta que se considere la bisexualidad y la homo- sexualidad como “lo normal”. Esto es lo que están aprendiendo las generaciones que llegaron al sexo en el siglo XXI y a los que se les está programando, como hemos visto, hacia la culpabilización sistemática del varón (trauma) y la victimización de la mujer (otro trauma) lo que bien podría generar un movimiento de reclusión en sus propios sexos.

Es tremendamente aleccionador comprobar que en aquellas regiones del Planeta donde el feminismo y la propaganda gay no han llegado, no se ve en las calles a varones actuando afeminadamente.

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Estrategia política: