• No results found

CHAPTER FOUR: DEFINING THE UNIQUE TERRITORY OF AMATEUR ORCHESTRAS although involvement in the amateur performing arts is a minority pursuit, for those

Research orchestras in the UK receiving government funding: 0 •The London College of Music Orchestra is funded in part through its institution

CHAPTER FOUR: DEFINING THE UNIQUE TERRITORY OF AMATEUR ORCHESTRAS although involvement in the amateur performing arts is a minority pursuit, for those

96. El 6 de junio por la mañana, el Excmo. Sr. Tommy Esang Remengesau Jr., Presidente de Palau y Copresidente del segundo diálogo sobre las alianzas, declaró abierto el diálogo y formuló una declaración inaugural. La Copresidenta, Sra. Silvia Velo, Subsecretaria de Estado del Ministerio del Ambiente y de la Tutela del Territorio y del Mar de Italia, también formuló una declaración inaugural.

97. Moderó el diálogo la Sra. Martha Rojas Urrego, Secretaria General de la secretaría de la Convención de Ramsar. Presentaron ponencias los siguientes panelistas: el Sr. Lin Shanqing, Administrador Adjunto de la Administración Estatal Oceánica de China; la Sra. Cristiana Pașca Palmer, Secretaria Ejecutiva de la secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica; la Sra. Cyrie Sendashonga, Directora Mundial del Grupo de Políticas y Programas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y sus Recursos; y el Sr. Jake Rice, Director Científico Emérito del Departamento de Pesquerías y Océanos del Canadá.

98. En el debate interactivo que tuvo lugar a continuación, la moderadora y los panelistas respondieron a las observaciones y las preguntas formuladas por los representantes de las Islas Cook, Samoa, los Emiratos Árabes Unidos, Suecia, la Santa Sede, Tonga, Mónaco, Timor Leste, Granada, Colombia, Francia, Seychelles, Filipinas, el Canadá, el Togo, Sri Lanka, Nepal, Egipto, el Brasil y Alemania. 99. También participaron en el debate los representantes de los siguientes observadores: la secretaría del Programa Regional para el Medio Ambiente del Pacífico, la UNESCO, la Polinesia Francesa, la Comunidad del Pacífico, el PNUD y la ONUDI.

100. Participaron en el debate los representantes de las siguientes organizaciones no gubernamentales: Union nationale des travailleurs démocrates; Drammeh Institute, Inc.; Ocean Sanctuary Alliance; Red de Zonas Protegidas del Mediterráneo; World Wide Fund for Nature International; y Alianzas para la Ordenación Ambiental de los Mares de Asia Oriental.

101. La Copresidenta, Sra. Silvia Velo, Subsecretaria de Estado del Ministerio del Ambiente y de la Tutela del Territorio y el Mar de Italia, formuló una declaración de clausura. El Copresidente, Excmo. Sr. Tommy Esang Remengesau Jr., Presidente de Palau, también pronunció una declaración de clausura y declaró cerrado el segundo diálogo sobre las alianzas.

Resumen

102. El Presidente de Palau subrayó que las actividades humanas habían menoscabado el desarrollo sostenible de los océanos y que la humanidad ahora tenía la obligación de concebir un enfoque verdaderamente responsable y sostenible para la ordenación, protección, conservación y restauración de los ecosistemas marinos y costeros. El Presidente hizo hincapié en la necesidad de trabajar juntos para alcanzar la meta 11 de Aichi relativa al establecimiento, para 2020, de un sistema de áreas marinas protegidas administrado de manera eficaz y equitativa, ecológicamente representativo y bien conectado, que abarque al menos el 10% de las zonas marinas y costeras, especialmente aquellas de particular importancia para la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas. Palau ya había reservado el 80% de las áreas dentro de su jurisdicción nacional, 190 millas cuadradas de océano, como santuario marino (zona de veda absoluta), dejando disponible para la pesca doméstica el 20% restante. El Presidente destacó que, según el conocimiento científico prevaleciente, era necesario ir más allá y proteger al menos e l 30% de las áreas marinas para 2030, incluso designando zonas marinas protegidas en alta mar. Observó que era preciso continuar forjando alianzas entre múltiples países y sectores interesados, para cumplir esa tarea importante y compleja. Era necesario apoyar a las comunidades locales, incluso con iniciativas de aumento de la capacidad, recursos suficientes y la búsqueda de mecanismos de financiación nuevos y singulares. Para concluir, el Presidente observó que había que salvar los océanos, no sólo con ese fin, sino también para las generaciones futuras.

103. La Subsecretaria de Estado del Ministerio del Ambiente y de la Tutela del Territorio y del Mar de Italia expuso en detalle las iniciativas de su país relativas a la creación y gestión eficaz de zonas marinas protegidas. Italia poseía actualmente 29 zonas protegidas que, junto con los sitios marinos incluidos en la red Natura 2000 de la Unión Europea, las aguas territoriales del Santuario de Pelagos y las dos nuevas zonas marinas protegidas que se estaban estableciendo, abarcarían el 20% de las áreas marinas dentro de la jurisdicción nacional. La Subsecretaria de Estado observó que, si bien la extensión de las áreas marinas protegidas a nivel mundial había aumentado durante el último decenio, su distribución geográfica era muy desigual. Señaló que era necesario intensificar el establecimiento de zonas marinas protegidas en África, América Latina, el Caribe y Asia sudoriental, así como en los pequeños Estados insulares en desarrollo. Destacó además el compromiso de Italia de colaborar con sus asociados, en apoyo de las actividades de aumento de la capacidad, las zonas marinas protegidas y la creación de economías más sostenibles basadas en los océanos.

104. La moderadora, Sra. Martha Rojas Urrego, Secretaria General d e la Convención de Ramsar, indicó que la administración, conservación y restauración eficaz de los ecosistemas marinos y costeros era una condición necesaria para alcanzar las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 14, así como de otros Objetivos de Desarrollo Sostenible en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y podía contribuir también al logro de las metas del Acuerdo de París. Observó que los ecosistemas marinos revestían importancia crítica para el desarrollo sostenible, la mitigación del cambio climático (por ejemplo, como sumideros de carbono) y una economía sostenible basada en los océanos. No obstante, estaban sufriendo destrucción o daño a un ritmo nunca antes visto. Por ejemplo, el 90% de los arrecifes de coral ya habían sido dañados y el 60% eran objeto de amenaza inminente. Se preveía que, de continuar esa trayectoria nociva, todos los valores funcionales de esos importantes ecosistemas se perderían para 2050. La Secretaria General observó que ya se estaban adoptando múlt iples medidas a ese respecto, provenientes de distintos sectores, incluido el establecimiento de zonas marinas protegidas y la adopción de un enfoque integrado, basado en los

ecosistemas, pero era necesario hacer más para alcanzar la meta 11 de Aichi en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica. La oradora puso de relieve que la Agenda 2030 y el diálogo sobre las alianzas ofrecían una excelente oportunidad para intensificar y coordinar las soluciones y medidas prácticas, incluso mediante la adopción de compromisos voluntarios.

105. El panel examinó los factores que contribuían a la gestión, protección, conservación y restauración exitosa de los ecosistemas marinos y costeros. El Sr. Lin Shanqing, Administrador Adjunto de la Administración Estatal Oceáni ca de China, expuso las enseñanzas derivadas de las actividades nacionales de protección ecológica marina, incluida la administración de más de 100 zonas marinas protegidas y métodos para integrar la prevención y el control de la contaminación proveniente de los mares y de tierra. Destacó la importancia de las leyes y los reglamentos de protección ecológica marina, del mejoramiento constante de la gestión de los recursos oceánicos, los proyectos de recuperación y restauración y el fortalecimiento de la capacidad de vigilancia en tiempo real y a distancia. China utilizaba la planificación espacial marina y había establecido, entre otras cosas, un sistema de pagos mediante el cual el Estado podía regular la utilización de los recursos marinos, cobrando derechos acordes con el valor de los recursos, que a su vez se invertían en medidas de protección y conservación ecológica. En lo concerniente a los recursos, el Administrador Adjunto también destacó la importancia de disponer de múltiples fuentes de financiación.

106. La Sra. Cristiana Pașca Palmer, Secretaria Ejecutiva de la secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, destacó que los océanos eran la base de la vida sobre la Tierra. Resaltó que los ecosistemas marinos proporcionaban medios de sustento, alimentos y oxígeno, además de contribuir al crecimiento económico y la erradicación de la pobreza. Subrayó que las consecuencias de la pérdida de diversidad biológica a menudo eran severas, especialmente para la población pobre que dependía en sumo grado de esos servicios para sus medios de subsistencia y su nutrición. Observó que los ecosistemas marinos y la diversidad biológica estaban sujetos a múltiples presiones interrelacionadas, derivadas de las actividades humanas, por lo que era necesario que todos los sectores interesados participaran en la adopción de medidas de colaboración y colectivas para hacer frente a efectos que solían ser muy complejos y dinámicos, y poner fin a la pérdida de biodiversidad. Era indispensable abordar esos efectos de manera integrada y holística. La Secretaria Ejecutiva compartió la cuantiosa experiencia adquirida en la aplicación del Convenio sobre la Diversidad Biológica, incluso mediante el proceso mundial para el establecimiento de zonas marinas de importancia ecológica y bi ológica y la formulación de directrices sobre la evaluación del impacto ambiental. Según estimaciones de la secretaría, si se cumplían los compromisos adquiridos se podría alcanzar la meta de asegurar, para 2020, la conservación del 10% de las zonas costeras y marinas, en particular las zonas de especial importancia para la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas. La Secretaria Ejecutiva puso de relieve la importancia de que las medidas adoptadas se basaran en el conocimiento científico y observó que la Iniciativa de Océanos Sostenibles de la secretaría del Convenio se había registrado como un compromiso voluntario. 107. El panel examinó luego la cuestión de cómo asegurar la participación de las comunidades locales, la creación de medios de subsistencia alternativos y la distribución equitativa de los beneficios derivados de las medidas realizadas en las zonas. La Sra. Cyrie Sendashonga, Directora Mundial del Grupo de Políticas y Programas de la Unión Internacional para la Conservación de la Natura leza y sus Recursos, compartió con los asistentes las enseñanzas derivadas de la labor de la Unión Internacional con las comunidades locales y destacó que la participación de esas comunidades era fundamental para el éxito de las actividades. Otros factores

que contribuían al buen resultado eran la creación de medios de vida alternativos sostenibles y el empoderamiento de las comunidades locales mediante el intercambio de información y conocimientos científicos modernos para complementar el conocimiento tradicional; la prestación de apoyo financiero, y la promoción de una gobernanza inclusiva que comprendiera a las comunidades locales para fomentar las oportunidades de diálogo, colaboración y aprendizaje entre los asociados. El Presidente de Palau, Excmo. Sr. Tommy Esang Remengesau Jr., reiteró la importancia de involucrar a los sectores locales interesados, como los pescadores artesanales, en la formulación de las medidas y las decisiones normativas que tenían repercusiones para ellos.

108. El panel examinó cómo medir de manera más precisa el impacto y la eficacia de las medidas realizadas en las zonas y sus costos y beneficios socioeconómicos. El Sr. Jake Rice, Director Científico Emérito del Departamento de Pesquerías y Océanos del Canadá, señaló las dificultades técnicas que surgían para determinar la eficacia de tales medidas en los océanos, dado que no era fácil someterlas a muestreo. Observó que si bien el muestreo de los océanos era todavía insuficiente, se había logrado progreso en la ampliación del conocimiento sobre los océanos y existía un inmenso legado científico, obtenido, entre otras cosas, mediante diversas evaluaciones (por ejemplo, la primera evaluación integrada del medio marino a escala mundial). No obstante, había que hacer mayores esfuerzos, y a la vez utilizar los conocimientos existentes de manera más eficaz. El Sr. Rice hizo notar también la necesidad de que los resultados científicos pasaran un riguroso examen entre pares, aunque también debían estar redactados de modo que los encargados de formular las políticas pudieran entenderlos fácilmente. En cuanto a la forma de medir el progreso en función de los costos y beneficios, observó que la definición de estos no era universal y era interpretada de manera diferente por distintas comunidades y sectores interesados. Por consiguiente, habría que llegar a un consenso sobre la forma de medir los costos y los beneficios, para un seguimiento efectivo. La salud de los océanos exigía el esfuerzo colectivo de toda la humanidad. Fracasar en el logro del objetivo concerniente a los océanos llevaría también al fracaso en la consecución de otros Objetivos de Desarrollo Sostenible.

109. En el diálogo interactivo que tuvo lugar a continuación, los representantes de los Estados Miembros y otros interesados se refirieron a una amplia gama de medidas para la gestión, protección, conservación y restauración de los ecosistemas marinos y costeros, como la aplicación de un enfoque basado en los ecosistemas, la planificación marina espacial y las zonas marinas protegidas. En particular, los oradores insistieron en la urgencia de crear zonas marinas protegidas y ampliar las ya existentes. Además, se consideraba que la eficaz gestión y gobernanza de esas zonas revestía importancia crucial, a nivel nacional, regional y mundial.

110. Los participantes resaltaron la necesidad de involucrar a todos los interesados, incluidas las comunidades locales, en la gestión y protección eficaz de los ecosistemas marinos y costeros. Era necesario adoptar un enfoque integrado respecto de la gestión de los ecosistemas marinos. También era necesario empoderar a las comunidades mediante la transmisión de conocimientos, e incluirlas en los procesos de toma de decisiones y de evaluación, ofreciéndoles a la vez medios de sustento alternativos que no entrañaran la explotación excesiva de los ecosistemas marinos. Varios oradores mencionaron la importancia y necesidad de aumentar la capacidad, incluso mediante el apoyo a los estudios científicos, la transferencia y divulgación de conocimientos, la sensibilización y la capacitación. Los oradores subrayaron que, para asegurar la protección de los ecosistemas marinos y costeros, era preciso obtener financiación, ya fuera de los mecanismos de financiación existentes, o mediante la identificación de mecanismos nuevos e innovadores.

111. Los oradores destacaron que la buena salud de los océanos también dependía de la aplicación del Acuerdo de París y el cumplimiento de las metas de Aichi del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Determinar las sinergias entre los diferentes marcos ayudaría al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 y de la Agenda 2030 en su conjunto. La cooperación y la solidaridad internacionales eran importantes, y los oradores reconocieron que las Naciones Unidas cumplían un papel importante a ese respecto. La mayoría de los oradores mencionaron la importancia de las alianzas entre múltiples países y múltiples interesados, que deberían abarcar desde el nivel local hasta el nivel mundial. La protección de los océanos sólo se lograría si todos los interesados prestaban su colaboración. Los participantes mencionaron las alianzas existentes y expresaron su interés en forjar nuevas alianzas.

112. Muchos países anunciaron que ampliarían sus zonas marinas protegidas o establecerían nuevas zonas. Otros compromisos voluntarios, señalados por los Estados Miembros u otros interesados, se referían a la economía azul, el mejoramiento de la vigilancia regional y costera, la gestión eficaz de los desechos, la prohibición de las bolsas plásticas para la compra y otros productos plásticos, el estudio de las prácticas indígenas y su contribución a la protección marítima, las actividades de creación de capacidad y diversos proyectos e iniciativas para asegurar la protección y restauración de los ecosistemas marinos y costeros.

C. Minimizar y abordar los efectos de la acidificación de los océanos