2.2.1. Estrategias metodológicas
Las estrategias metodológicas permiten identificar principios, criterios y
procedimientos que configuran la forma de actuar del docente en relación con la
programación, implementación y evaluación del proceso de enseñanza aprendizaje.
Estas estrategias constituyen la secuencia de actividades planificadas y organizadas
sistemáticamente, permitiendo la construcción de un conocimiento escolar y, en particular se
articulan con las comunidades.
Según Nisbet Schuckermith. (1987), las estrategias son procesos ejecutivos mediante
los cuales se eligen, coordinan y aplican las habilidades. Se vinculan con el aprendizaje
significativo y con el aprender a aprender. La aproximación de los estilos de enseñanza al
estilo de aprendizaje requiere como señala Bernal (1990) que los profesores comprendan la
gramática mental de sus alumnos derivada de los conocimientos previos y del conjunto de
estrategias, guiones o planes utilizados por los sujetos de las tareas.
El conocimiento de las estrategias de aprendizaje empleadas y la medida en que
favorecen el rendimiento de las diferentes disciplinas permitirá también el entendimiento de
efectiva, mejorando así sus posibilidades de trabajo y estudio. Pero es de gran importancia
que los educadores tengan presente que ellos son los responsables de facilitar los procesos de
enseñanza y aprendizaje, dinamizando la actividad de los y las estudiantes, los padres, las
madres y los miembros de la comunidad.
2.2.2. Planificación de la enseñanza aprendizaje
La enseñanza es una actividad intencionada, programada y organizada con el objetivo
de que el aprendizaje se logre efectivamente. Saber qué se va a enseñar, activar los
conocimientos previos que los estudiantes ya poseen en relación al nuevo aprendizaje y
definir las experiencias y actividades que permitirán avanzar hacia el aprendizaje esperado,
son las consideraciones fundamentales para planificar con creatividad y sentido.
Planificar implica trazar un plan de algo que se realizará. En este caso, se trata de
trazar un plan sobre qué se enseñará y cómo se enseñará a partir de los conocimientos que
poseen los estudiantes para lograr los objetivos propuestos. De este modo, la planificación
educativa es un proceso mediante el cual el docente, guiado por los aprendizajes que se
propone alcanzar con sus estudiantes, organiza los diversos contenidos de manera tal que
puedan ser enseñados de la forma más eficaz posible, según los criterios del currículum
vigente y considerando las condiciones de aprendizaje de los estudiantes. En todos los niveles
educativos, desde la Educación inicial en adelante, la planificación organiza y anticipa los
diversos factores curriculares que intervienen en el proceso de enseñanza, tales como el
tiempo, el ambiente educativo, las estrategias metodológicas, las estrategias de mediación y
evaluación, con el fin de favorecer el logro del aprendizaje esperado seleccionado Ministerio
De Educación De Chile (2009).
En este sentido, la planificación de la enseñanza es una acción que ocupa un lugar
central entre las actividades pedagógicas de la escuela, toda vez que permite organizar el
calendario escolar destinados a la planificación (al inicio, en la mitad y al término del año
escolar), los espacios periódicos de reflexión pedagógica del equipo docente y todas aquellas
otras instancias que la escuela defina para la preparación de la enseñanza. La participación de
todos los miembros del equipo pedagógico es esencial para enriquecer el proceso de
planificación con los aportes de todos quienes están involucrados en el aprendizaje de niños y
niñas. Por este motivo, es necesario que la escuela considere y promueva instancias regulares
y sistemáticas para que el equipo pueda llevar a cabo este proceso.
2.2.3. Roles del docente
No es nada nuevo decir que el rol del profesional de la educación está cambiando, ya
que permanentemente estamos escuchando acerca de las nuevas demandas al perfil
profesional del docente. Demandas que se ven influenciadas por un contexto marcado por lo
intercultural, el aumento de la heterogeneidad del alumnado, una creciente importancia hacia
el dominio de varios idiomas, el progresivo aumento de las dificultades de aprendizaje de las
materias científicas o la inclusión de las nuevas tecnologías de la información, por nombrar
sólo algunos elementos. De lo anterior se desprende, por ejemplo, que los docentes deberían
ejercer un compromiso social abierto con los más necesitados. En definitiva, las visiones de
la escuela y de su papel social en cada momento histórico y en cada país van variando y eso
obliga a reorientar, también, la idea de docente que sirva de base a la formación Pavié, A.
(2011).
Siendo la teoría del Constructivismo aquella que pretende formar pensadores activos,
interesados en el descubrimiento y la experimentación, con pensamiento crítico y de
cuestionamiento continuo siempre enmarcados en un contexto social para lograr un
aprendizaje significativo será una herramienta gravitante en el desempeño del educador del
siglo XXI ya que le permitirá transmitir a sus alumnos las destrezas necesarias para convivir
disciplinas básicas, la iniciación en informática y nuevas tecnologías, la asimilación de una
nueva pedagogía interdisciplinaria y al conocimiento de la información proporcionada por los
medios de comunicación Robalino, A. (2007).
En su labor docente a través de una actitud profesional el maestro competente buscará
afianzar los aprendizajes fundamentales en su alumno, los cuatro pilares del conocimiento:
aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir y colaborar con
los demás formando así aprendices activos los cuales sean capaces de reflexionar y construir
su conocimiento.
2.2.4. Medios y materiales educativos
Los Materiales Educativos son aquellos objetos, instrumentos y medios en diversos
soportes físicos, elaborados o adaptados para apoyar procesos didácticos, de planeación,
ejecución y evaluación con fines de enseñanza y aprendizaje. En tanto que los Medios
Educativos lo constituyen los soportes físicos impresos, audiovisuales e informáticos que
contienen sistemas de representación simbólica, diseñados para una situación que integre las
necesidades de enseñar y aprender Dirección General De Materiales Educativos-México
(2006).
El concepto de material educativo puede ser tan ambiguo como su clasificación, ya
que los aspectos a considerar para su tipificación precisa como pueden ser la caracterización,
la intención, la utilidad, la oferta y el destino del mismo, no son pocos ni triviales. Para fines
de este documento se tomará en cuenta la definición de Material Educativo como aquél
objeto, instrumento o medio dispuesto en diferentes soportes físicos, elaborado o adaptado
para apoyar la planeación, ejecución y evaluación de procesos didácticos para la enseñanza y
el aprendizaje Arevalo y Lubiano (2003).
Este primer acuerdo sobre la definición de los materiales educativos contribuyó a
el mismo objeto de estudio. A partir del análisis de distintos textos y autores pudimos
constatar que no existen definiciones y taxonomías únicas y que a una misma categoría se les
aplican diferentes términos, tal es el caso de “material didáctico” o “recurso didáctico”, ello nos llevó a la necesidad de elaborar una clasificación en la que estuviéramos de acuerdo
todos y que pudiéramos identificar las mismas categorías Romero y Montero (2002).
Hemos optado por una típica clasificación que hace referencia al soporte físico de los
materiales educativos:
- Materiales Impresos Libros de texto, manuales, libros para el maestro, ficheros
didácticos, etcétera.
- Materiales Audiovisuales Videos, diaporamas, películas, programas de televisión,
programas de radio, audiocintas, y otros.
- Materiales Informáticos Discos compactos, páginas WEB, software educativo,
interactivos, y sus derivados.
- Materiales Objetuales o Concretos Figuras geométricas, títeres, simuladores, y demás
materiales de apoyo.
- Materiales para la Gestión o Periféricos currículum, instrumentos de evaluación,
registro de asistencia y calificaciones, proyectos escolares, y similares.
2.2.5. Evaluación del aprendizaje
Se entiende por evaluación, en sentido general, aquel conjunto de procesos
sistemáticos de recogida, análisis e interpretación de información válida y fiable, que en
comparación con una referencia o criterio nos permita llegar a una decisión que favorezca la
mejora del objeto evaluado.
Ryan, Scott, Freeman y Patel (2002) plantean la evaluación de los aprendizajes como
“un proceso mediante el cual los estudiantes ganan una comprensión de sus propias competencias y progreso, así como un proceso mediante el cual son calificados.
La evaluación del aprendizaje se ha separado también del resto de las categorías
didácticas o se caracteriza más como medición, que como valoración de los resultados.
Al hacer referencia a la evaluación es necesario señalar que al no precisarse con claridad los
objetivos de las unidades en los programas, ni los estándares curriculares y de desempeño de
los alumnos, se dificulta determinar qué y para qué nivel enseñar y hasta dónde deben saber
hacer los alumnos respecto al contenido que estudian, y consecuentemente el qué y cómo
serán evaluados.
Si conceptualizáramos la evaluación de un modo más general y para cualquiera de las
funciones que puede desempeñar en el campo educativo, se podría definir como una
obtención de información rigurosa y sistemática para contar con datos válidos y fiables
acerca de una situación con objeto de formar y emitir un juicio de valor con respecto a ella.
Estas valoraciones permitirán tomar las decisiones consecuentes en orden a corregir o
mejorar la situación evaluada.
En este segundo planteamiento, la evaluación aplicada puede ser puntual y sumativa,
con el único objetivo de contrastar el conjunto de informaciones alcanzadas con los criterios
referenciales de evaluación; es decir, con la finalidad de comprobar lo conseguido o su mayor
o menor mérito ante lo que se pretendía en el proyecto inicial.