Una de las condiciones para que los mercados alcancen la eficien-
cia es la existencia de suficientes operadores de mercado de maneta
tal que ninguno de ellos pueda manipular el precio. En estas condi-
ciones, por ejemplo, los vendedores no pueden manipular el precio en
tanto si cualquiera de ellos desea limitar la cantidad vendiendo a un
precio más alto que el de mercado, no puede hacerlo en tanto hay dis-
ponibles otros vendedores que ofrecen los bienes y servicios al precio
de mercado. Del mismo modo, si un comprador desea comprar más
barato no puede hacerlo en tanto hay otros compradores a quienes
vender.
La mayoría de los mercados reales operan de manera relativa-
mente eficiente, en condiciones donde hay competencia con algún po-
der de mercado y sobre productos diferenciados, cerca de las condi-
ciones de eficiencia. Pero en algunos casos, cuando algunos operadores
de mercado pueden manejar el precio, opera poder de mercado. En
estas condiciones los compradores y los vendedores pueden disminuir
las cantidades ofrecidas o demandadas manipulando el precio a su
favor eliminando transacciones que implican excedentes para las par-
tes. El poder de mercado reduce las cantidades intercambiadas elimi-
nando excedentes y, por lo tanto, esos mercados no cumplen con la
condición de eficiencia.
El caso más extremo y conocido es el monopolio donde un sólo
productor ofrece un bien con poder monopolístico y puede, por lo
tanto, reducir la cantidad ofertada incrementando el precio de los bie-
nes y servicios dando lugar a transferencias de excedentes desde los
compradores a su favor. En estas condiciones las cantidades transables
disminuyen eliminando excedentes.
10 El problema no reside en la existencia de un único oferente, sino en la existen-
cia del “precio de monopolio”. Si hay buena competencia potencial o la demanda es
muy sensible a los incrementos en los precios, el monopolio no constituye un problema
serio de eficiencia. Son las mismas condiciones del mercado las que impiden el precio
del monopolio.
En estos casos de poder de mercado, hay una variedad de regu-
laciones disponibles que los Estados usualmente emplean para evitar
o corregir esta imperfección de mercado. Se puede impedir la forma-
ción del monopolio impidiéndose adquisiciones corporativas de em-
presas en competencia cuando el adquirente tiene una parte impor-
tante del mercado. Muchas veces se procede a la división del monopolio
en diversas empresas y en otras se regulan las prácticas fijando pre-
cios y cantidades competitivas. El derecho de defensa de la competen-
cia tiene por finalidad eliminar o impedir la existencia de prácticas
anticompetitivas, constituyendo una de las áreas del derecho con mayor
contenido económico explícito.
Como en la mayor parte de los casos de ineficiencia de los mer-
cados, ésta es relativa y la conveniencia de la regulación requiere en
la mayoría de los casos de un examen de las condiciones del mercado
y los costos asociados a la regulación. En muchos casos los costos
asociados a la ineficiencia de un mercado pueden ser menores a los
costos de la regulación. Por otra parte, si no hay trabas muy grandes
al ingreso de nuevos oferentes, la competencia potencial puede miti-
gar el problema del único oferente. De igual modo, una demanda muy
elástica puede inducir también al único oferente a que adopte decisio-
nes consistentes con la eficiencia
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Existe, sin embargo, una categoría diferente de monopolios para
los cuales la existencia de un sólo operador u oferente de mercado
puede ser deseable desde la eficiencia. Son los denominados monopo-
lios naturales, donde la existencia de altos costos fijos iniciales y la
capacidad de ofrecer bienes adicionales a muy bajos costos por eco-
nomía de escala normalmente determinan la existencia de un solo o
muy pocos oferentes en el mercado.
Estos monopolios surgen en actividades que requieren grandes
costos iniciales de ingreso al mercado y donde los productores pue-
den ofrecer, por economía de escala, bienes adicionales a muy bajos
costos. Si los altos costos de ingreso hacen difícil la competencia po-
tencial de nuevos operadores en el mercado, el empleo de enormes eco-
nomías de escala determina, por su parte, la existencia de un solo ofe-
rente en condiciones de monopolio o de amplio dominio del mercado.
Los típicos ejemplos son los servicios públicos, como el gas, el
agua o la electricidad, donde el ingreso al mercado requiere de enor-
mes costos fijos iniciales y que operan en extensas redes. En estos ca-
sos, el alto costo inicial de ingreso al mercado se distribuye entre cada
vez más consumidores, de modo que el productor tiende a enfrentar
costos marginales decrecientes y la competencia potencial debe pagar
altos costos por ingresar al mercado y, una vez en el mercado, enfren-
ta duras condiciones competitivas dados los costos decrecientes de pro-
ducción que enfrenta el productor establecido.
Mientras los altos costos fijos iniciales hacen difícil el ingreso de
competidores, los bajos costos asociados a proveer unidades adicio-
nales hacen difícil que se mantenga la competencia. El costo inicial
permite luego costos por unidad producida decrecientes a medida que
aumenta la producción, fenómeno denominado economía de escala,
por lo cual hay tendencia a que un solo productor quede en el merca-
do. En estos casos, además, la existencia de un solo oferente podría
ser deseable a los fines de no duplicar costos y disminuir así el costo
social de provisión del servicio. La empresa o empresas dominantes
de ese modo podrían ofrecer mejores precios por economía de escala,
eliminando gastos innecesarios de infraestructura (como doble o tri-
ple tendido de tubos para gas, por ejemplo).
En general, la respuesta de la legislación fue diversa según las tra-
diciones. Mientras en muchos países de tradición europea continen-
tal la solución fue la provisión directa del Estado, en aquellos de tra-
dición anglosajona se optó por la regulación de precios y condiciones
del servicio. Una alternativa más próxima a las soluciones de merca-
do consiste en la venta de licencias por regiones que podría introducir
competencia disminuyendo el precio hasta niveles competitivos o
próximos
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