Los estudiantes del 2° básico B se ubican, según los datos expresados en la página web de SIMCE, en el grupo socioeconómico alto lo que declara que menos del 12% de ellos se encuentran en condición de vulnerabilidad
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social. Los apoderados declaran tener entre 16 o más años de escolaridad y un ingreso del hogar igual o mayor a $1.400.001.
La mayoría de los estudiantes provienen de las comunas de Providencia, Santiago Centro y La Reina.
3.2.3. Clima de aula
Para desarrollar este apartado se recogieron las aportaciones de Berstein (citado en Villa Sánchez y Villar Angulo, 1992) quien propone un conjunto de variables que denomina “contextos del clima”, y que permiten el análisis del clima de aula desde diversas aristas que permitirán levantar información relevante para el proceso de planificación.
En primer lugar, el contexto interpersonal, entendido como la percepción que tienen los estudiantes de la preocupación que manifiesta su profesora por problemas o inquietudes personales y la relación que mantienen con ella, se evidencia en las interacciones que se generan entre ambos durante la realización de las clases, pero más específicamente fuera del aula. Así, durante la realización de las clases, frente a los eventos violentos (golpes y burlas) los estudiantes afectados, son capaces de acercarse a la profesora, comentar su problema y expresar sus sentimientos. La profesora en todas las ocasiones se hace cargo de las situaciones problemáticas, a veces sacando de la sala a los dos involucrados para buscar una solución y otras en alejando del grupo solo al estudiante que ha provocado el conflicto. Cuando no logra llegar a acuerdos con los estudiantes, envía comunicaciones para informar a los padres las situaciones ocurridas y así poder abordarlas en conjunto.
Por las observaciones de clases y la entrevista con la profesora, se puede decir que , generalmente, los estudiantes logran hacer ejercicios de confianza con la docente y explican qué es lo que detona esos comportamientos, por lo que ella puede relacionar los hechos ocurridos con las características personales de cada uno de los niños - ya que mantiene reuniones mensuales con los/las apoderados/as para recabar información del contexto personal de cada uno – y así ambos logran encontrar una solución .
A través de una entrevista realizada a los estudiantes, ante la pregunta: “¿qué piensas de tu profesora jefa?”, se puede decir que los estudiantes sienten que la profesora es la persona más importante dentro de la sala de clases y esto lo declaran con comentarios como los siguientes: “ella es quien
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nos hace aprender, “la profesora sabe todo lo que me pasa”, “la tía puede arreglar cualquier cosa”. Por su parte, la docente menciona en su entrevista que “se deben tomar en consideración los contextos personales de los estudiantes en todo momento del día ya que algunos tienen condiciones realmente desfavorables en sus casas y eso repercute en su comportamiento diario. Mientras más información personal maneje, se me hace más fácil abordar las crisis que se producen en la sala”.
Los datos presentados evidencian que los estudiantes se sienten cómodos con su profesora ya que son capaces de contarle sus problemas personales para buscar soluciones, manifiestan un trato cordial y de confianza y sienten que ella puede ayudarlos a llegar a acuerdos con sus pares. La profesora, por su parte, está comprometida con conocer a los niños y también con comprender cuáles son los factores que inciden en los comportamientos que a ella le llaman más la atención como los llantos y las actitudes violentas manifestadas en gritos y golpes entre compañeros de clase.
En segundo lugar, el contexto regulativo, que se entiende como “la percepción que tienen los alumnos de las reglas y las relaciones de autoridad en la escuela” (Molina y Pérez, 2006), se puede comprender al observar las dinámicas de interacción que suceden desde que ellos entran a la sala de clases y durante la realización de todas las tareas propuestas. De esta forma, al iniciar cada nueva clase, los estudiantes se forman en fila fuera de su aula y esperan que la profesora les dé la autorización para ingresar cuando considera que están todos preparados para hacerlo. Luego, en la sala, reciben indicaciones de orden general como que saquen sus materiales de trabajo (estuche, carpeta, cuaderno, libro, etc.) y se dispongan a la clase. La profesora da las pautas de trabajo y los estudiantes las cumplen, mayoritariamente. Igualmente, los niños comprenden que pueden realizar otro tipo de actividades (dibujar, leer, o pintar) siempre y cuando hayan realizado primero las que la profesora indicó para el cumplimiento de las metas de la clase. Por medio de la observación de clases, se percibe que si desean hacer estas actividades, se acercan a la profesora, le piden su permiso y, de ser necesario, le piden los materiales para realizarlas (hojas de cuaderno, lápices de colores, tijeras, pegamento, cartulinas y otros).
Por la observación de las interacciones entre estudiantes y profesora e inspector, dentro de las clases y los recreos, se puede decir que cuando los estudiantes cometen alguna falta relacionada con el incumplimiento de las
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normas de comportamiento (levantar la mano para hablar, escuchar a los compañeros, no burlarse de las opiniones ajenas, respetarse), acordadas y recordadas en cada clase u otras como golpes, lanzamiento de materiales de trabajo, expresiones de desprecio, etc., la profesora los saca fuera de la sala y mantiene conversaciones personales en las que los guía a analizar la falta incurrida y a pensar nuevas reglas que los motiven a cumplirlas. Si no se logra llegar a acuerdo con el estudiante, la profesora deriva el caso al inspector, quien decide aplicar alguna sanción acorde a la falta cometida.
Con toda la información anterior se puede concluir que los niños comprenden que la persona de mayor autoridad dentro de la sala de clases es la profesora ya que es quien determina cuándo, cómo y qué actividades se realizan, decide cuándo entran a la sala, es quien se hace cargo de las problemáticas ocurridas entre pares, da autorización para ir al baño, entrega los materiales para la realización de actividades personales, etc. En resumen, es quien controla toda actividad generada dentro del aula y por tanto los estudiantes cumplen sus requerimientos sin mayores problemas.
En tercer lugar, se entenderá como contexto instruccional a “las percepciones de los alumnos respecto al interés o desinterés que muestran los profesores por su aprendizaje” (Molina y Pérez, 2006) y los datos presentados se pueden evidenciar en las actitudes de los estudiantes frente a las retroalimentaciones que realiza la docente tanto de las actividades de clase como de las evaluaciones. De esta manera, cuando los estudiantes realizan actividades de clase, la docente revisa y nunca coloca cruces sobre las respuestas erróneas, sino que los guía por medio de preguntas para que descubran su error. Esto lleva a que los estudiantes se sientan capaces de responder y dispuestos a responder preguntas para encontrar las respuestas correctas. En cuanto a las pruebas, la docente al lado de la calificación obtenida, escribe a cada uno de los estudiantes un mensaje motivador, por ejemplo: “¡felicitaciones!”, “te has superado”, “tú puedes más”, “recuerda revisar antes de entregar tu trabajo”, “obtuviste un gran avance”, etc. Cuando los estudiantes reciben sus pruebas, lo primero que hacen es comentar entre ellos el mensaje que les ha dejado la profesora.
Los alumnos perciben que la profesora tiene altas expectativas respecto de su aprendizaje, lo que tiene como consecuencia que los niveles de frustración de ellos aumenten. Esto último es una preocupación constante de la profesora, quien se debe enfrentar a llantos y expresiones de tristeza cuando los estudiantes no logran cumplir con las más altas calificaciones.
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Por último, el contexto imaginativo y creativo se entenderá como los aspectos ambientales que permiten estimular la recreación y la experimentación dentro del aula. Para poder analizar este contexto, se hace necesario volver sobre la información entregada en la descripción del espacio físico de la sala y, específicamente, sobre el Rincón lector que les permite hacer uso de una cierta cantidad de libros, revistas y juegos que manipulan en los momentos libres de la clase o de los recreos.
3.2.4. Caracterización afectiva-emocional e intereses de los alumnos