• No results found

4. Ability to assume the obligations of membership

4.31. Chapter 31: Foreign, security and defence policy

Es un tópico pensar que el desarrollo, la madurez de una persona se presenta como el paso de un juvenil idealismo hacia posturas de carácter más moderadas, más realistas. Dentro de esas coordenadas, ambos pensadores enfrentarán situaciones diferentes, en relación a su experiencia vital y a los propios cambios que se presentan, tanto en su pensamiento como en su vida. Simone Weil presenta su entrada a trabajar en la fábrica en 1934, como un momento que la hace madurar. En la fábrica, el contacto con el sufrimiento y con la desgracia le conducirá a dejar de idealizar el trabajo, lo que vendrá parejo a una puesta en cuestión del racionalismo cartesiano, en particular; y del propio núcleo del saber de la modernidad, en general. Igualmente vive hasta tres experiencias místicas que la acerca a la religión de los esclavos, al cristianismo. Mística que ve en el doble movimiento de la muerte del yo y del contacto con una realidad transcendente, ella habla de que fue tomada por dios, la forma de acceder a la verdadera realidad de un orden del mundo que gira en torno al contraste entre desgracia y belleza, elementos de verdad de ese mismo orden construido sobre una visión cristiana de la cruz como elemento de salvación, de un cristianismo griego que la hacer ser una hereje para casi todas las escuelas de pensamiento. Pasará del pensamiento laico de su formación con Alain, a la religión cristiana, aunque tanto ella misma, como algún crítico, coinciden en que potencialmente su pensamiento guardaba las semillas de un pensamiento religioso.162

162 Dicho comentador es Manuel Sacristán, y dicho comentario aparece en, ¨Lecturas de

filosofía moderna y contemporánea. Madrid. Trotta. 2007. pp, 59-62. En su carta a Joë Bousquet en 1942 dice que si bien Dios nunca había tenido un lugar en sus reflexiones, una rigurosa concepción cristiana había guiado su vocación: el deseo y la búsqueda de la verdad en relación con los problemas de este mundo. En 1935, en efecto, mientras observaba profundamente conmovida una fervorosa procesión de humildes mujeres en un pueblo de pescadores en Portugal, según sus propias palabras tuvo la certeza de que el cristianismo era la religión de los esclavos. Dos años más tarde, durante un viaje a Italia visitó en Asís la capilla donde solía orar San Francisco y sintió, por primera vez, la necesidad de arrodillarse. Asimismo, en 1938, en una abadía en Francia, experimentó un éxtasis escuchando los cantos gregorianos que entonaban los monjes, igual que en otra ocasión leyendo el poema Love de George Herbert –algo que solía hacer al sufrir violentos dolores de cabeza-, cuando percibió – según reveló también a Bousquet- una presencia “del todo inaccesible a los sentidos y a la imaginación”. Carta a Joë Bouquet, la cita ha sido tomada de Mailer. M. El amor al orden del mundo: saber ancestral en el pensamiento de Simone Weil. El artículo aparece en la página web del Instituto Simone Weil,

http://www.institutosimoneweil.net/index.php?option=com_content&view=article&id=507:mailer- mattie-el-amor-al-orden-del-mundo&catid=48:mailer-mattie&Itemid=68

En relación a esta cuestión de los cambios que se producen en su vida, En Simone Weil hay que destacar la desilusión política que le produce la toma de contacto real con la revolución en sus viajes a Alemania, entre los años 1930 y 1932. En el Congreso Nacional de Reims, a principios de agosto de 1934, Simone Weil interviene y denuncia públicamente la actitud de Rusia favorable a Rusia. Más adelante, en septiembre de ese mismo año se celebra en París el Congreso Nacional de la CGTU. Simone Weil y sus amigos no pueden tomar la palabra, en la salida del Congreso intentaron repartir panfletos defendiendo a los obreros alemanes encarcelados pero fueron amenazados y agredidos. Las dos experiencias negativas le conducen a escribir sus famosas, y en algunos puntos geniales, ¨Reflexiones sobre las causas de la libertad y la opresión social¨.163

Por lo que respecta a Antonio Gramsci sufre la desgracia en sus propia carne, una vez que un tribunal fascista le manda a presidio, con el absorto de que no dejaran pensar durante 20 años a ese cerebro. La frase que toma como divisa Simone Weil, ¨por el sufrimiento el conocimiento, el pensador sardo la lleva a la práctica, sin duda, en primera persona. A nivel general, los Cuadernos de la cárcel son el intento de analizar las causas de la derrota del movimiento comunista tanto en Italia como en el continente europeo, en la última onda larga revolucionaria que se inicia con la revolución rusa. Para ello cuenta con el buen hacer de su amigo Piero Sraffa, que le abre una cuenta en una librería de Milán, con objeto de mandarle libros y revistas que devorará a un ritmo bastante notable. Respecto a los Cuadernos, tarda dos años y ocho meses en poder empezar a escribir una serie de notas que tienen como principal objetivo, dotar a la clase trabajadora de nuevas herramientas teórico-prácticas que le permitan desarrollar una nueva hegemonía que haga frente, no solo ya al capitalismo de la burguesía, sino en ese momento histórico, a la nueva forma totalitaria que ha adquirido el estado con la toma del poder del fascismo en Italia.

Ambos pensadores ajustan cuentas con su experiencia y pensamiento anterior. Simone Weil se dirigirá hacia una posición atípica y excéntrica dentro del pensamiento occidental. Criticará las ilusiones modernas que ella misma se hacía en torno a la posibilidad de liberación del hombre por el trabajo, dada la situación real de la clase obrera. Para ella, lo importante es que dicho trabajo no destruya los resortes vitales y la humanidad de los trabajadores, que en su mayor parte quieren reformas y no una revolución. Critica que la vida del hombre moderno desarrolla unas condiciones que hacen imposible relacionar lo que piensa y lo que siente de forma sana, lo que lleva a que su pensamiento y su acción no coincidan. 164 Para Simone Weil la crisis de la ciencia moderna

es un aspecto más de la más amplia crisis que vive la cultura occidental, la cual ha entrado en un periodo de crisis tan o más grave que en el siglo V a.C,

163 Cfr. Ballester. C. Realismo frente a utopía. En, V.V.A.A. Simone Weil. Experiencia y

significado del misterio de la existencia. Revista Anthropos Barcelona, Nº 211. 2006. p 116. Las ¨Réflexions sur les causes de la liberté et de l´opressioin sociale, aparecen en: -OEuvres complètes. -Écrits historiques et politiques. (Tome II Volume 2). L’expérience ouvrière et l’adieu à la révolution. 1991. pp, 122-175.

cuando el saber de los griegos degeneró en manos del poder imperial romano. Dicho cambio es análogo a lo que ocurre en las primeras décadas del siglo, una crisis de la moral por la sumisión a valores meramente políticos, es decir, a la fuerza, que ha ocupado el lugar del bien. En la modernidad occidental se aleja al hombre de lo sagrado, de la religión y de su núcleo que había sobrevivido a la barbarie, la idea de bien. El conocimiento se ha convertido en un instrumento para conseguir más poder, ha pasado de ser medio de gobierno de uno mismo, a ser un fin en si mismo, un medio de dominación y no de comprensión de la realidad, teniendo como resultado que dicho conocimiento no permite hacer frente a los problemas del hombre, sino que los crea. En 1935, y en relación a Descartes escribe a su maestro Alain lo siguiente, ¨ me parece que todo lo que ha pasado desde hace tres siglos, si se quiere, podría resumirse en que la aventura de Descartes salió mal ¨ (...) ¨ Descartes no descubrió un modo de impedir que el orden, una vez concebido, se volviera una cosa en lugar de una idea¨. 165̈ El principal objetivo de la ética cartesiana,

construir una ética, una moral que permita al hombre un conocimiento veraz de si, más allá de las apariencias sociales, se convierte en su inversión perversa, dando como resultado al hombre máquina, insensible, la razón se vuelve obsesiva y dominadora.166Lo que se había presentado como virtud, ser capaz

de tomar distancia de la realidad, se ha convertido ahora en el principal problema, problema que conduce a que el hombre no encuentre acomodo en lo real. El sistema de pensamiento cartesiano no permite un modelo que integre la parte con el todo, el individuo y la sociedad, la visión de conjunto del proyecto y la división del trabajo en acciones simples; cuando se lleva la teoría cartesiana a la práctica, el hombre se pierde en una pregunta que lo aleja de la verdad, y en una verdad que lo aleja de si mismo. Ya no hablará de un pensamiento y de una acción conforme a geometría, sino de la muerte del propio yo, una acción no actuante, el valor de la espera y la atención, del método analógico, de la función del deseo y de un materialismo estricto. La atención se desarrolla en soledad y permite recuperar la capacidad de sentir, y a su vez, equilibrar lo que uno piensa y lo que uno siente,167contemplar las

contradicciones esenciales de la vida, hasta que llegado un punto aparezca un bien que carece de contradicción, en tanto que viene iluminado por la verdad.168La analogía aparece como método que se vale de la imaginación

desarrollar la creatividad como el punto más alto del conocimiento humano, como forma de hacer lo que hasta ahora se ha hecho pero de distinta forma, con objeto de que el hombre se relacione con lo real mediante símbolos.169Frente a la ciencia de la razón moderna, desarrollará una ciencia

del deseo que parte de la defensa de la debilidad y de la gracia frente a la fuerza y la gravedad, deseo que para ser fuente de energía ha de ser concebido como renuncia, como orientación del ser que para ser ha de dejar de ser dirigiendo el deseo hacia lo infinito, hacia dios, mientras que el

165 S.W.Sur la science. Paris: Éditions Gallimard, 1966. Respuesta a una carta de Alain, p 78. 166 Cuadernos. Madrid, Trotta. 2001. pp, 53.

167Cuadernos. Madrid. Trotta. 2001. pp, 214. 168 Cuadernos. Madrid. Trotta. 2001. pp, 165. 169 Cuadernos. Madrid. Trotta. 2001. pp, 212.

pensamiento, ha de hacer frente a los problemas reales, y a la necesidad que esconden, tomados estos problemas que aparecen en la vida, de forma similar a problemas de geometría. La muerte del yo, aparece como forma de acceder a la verdadera interioridad del hombre, y se asemeja al movimiento que llevan a cabo los padres de la mística medieval, ¨tu cárcel eres tú mismo. El mundo no te contiene: tú mismo eres el mundo que tan duramente te tiene prisionero en ti ¨. ¨Cuando el alma muere a su propia voluntad, y ya no quiere nada sino lo que dios quiere, ahí es donde habita el amor. Porque en la medida en que muere en uno mismo la voluntad propia, el amor toma posesión del lugar en el que anteriormente residía¨. 170

El relación a su pensamiento juvenil, el pensador sardo afirmará,¨ en aquella época no tenía yo claro el concepto de unidad entre la teoría y la práctica, entre la filosofía y la política, y yo era tendencialmente crociano. Pero ahora, aunque no sea con la madurez y la capacidad que serían necesarias para este asunto, me parece que hay que recoger esa posición y presentarla en forma más elaborada críticamente, o sea: hay que volver a hacer para la concepción de Croce la misma reducción que los primeros teóricos de la filosofía de la práctica hicieron con la concepción hegeliana (...) ¨ a la altura de la creación de una nueva cultura integral que tenga los caracteres de masa de la Reforma protestante y de la Ilustración francesa y tenga los caracteres clásicos de la cultura griega y del renacimiento italiano, una cultura que, haga la síntesis de Maximiliano Robespierre y Manuel Kant, de la política y la filosofía, en una unidad dialéctica intrínseca a un grupo social no sólo francés o alemán, sino europeo y mundial (...) Un trabajo de ese género, un Anti-croce que pudiera tener en la atmósfera de la cultura moderna la significación e importancia que ha tenido el Anti-during para la generación anterior a la Primera Guerra mundial, merecería que un entero grupo de hombres le dedicase diez años de actividad.171 En una carta del nueve de mayo de 1932

a Tania Shultz escribe ¨ me parece que la historia de Croce no puede ser llamada más que historia especulativa o filosófica y no ético-política, así se puede ver por ejemplo por el hecho de confunde la libertad como concepto filosófico y la libertad como instrumento práctico de gobierno. Si la historia es historia de la libertad en el sentido del espíritu que se crea a si mismo, no salimos de Hegel, la historia es historia de la libertad si vemos que en el centro no esta la idea de libertad sino la lucha de los hombres que en el devenir histórico luchan por su liberación. La religión de la libertad de Croce es una libertad de intelectuales que en caso del pueblo toma la forma de superstición.¨ 172

El pensamiento de Antonio Gramsci desarrolla una crítica a Benedetto Croce, similar a la que de Marx en la ¨Ideología alemana¨, ¨las tesis sobre Feurbach¨ , ¨la miseria de la filosofía¨, y el famoso prólogo a la ¨ Contribución a la

170Angelus Silesius, Peregrino Querubínico. Jakob Böhme, La vida espiritual. Ambas citas

aparecen en, https://apuntesdelechuza.wordpress.com/2013/09/29/dos-gigantes-de-la-mistica- alemana-jakob-bohme-y-angelus-silesius/

171 A.G. Quaderni. (1975) pp,1232-1234.

economía política¨. Desarrollará el concepto de hegemonía de Lenin, tomando a la cultura como forma que permite traducir disciplinas, a la dialéctica, como técnica del pensar concreto, y como paso desde la necesidad a la libertad que integra la dialéctica de los distintos crociana y la lucha de clase marxista, las relaciones entre sociedad civil y estado, así como entre la estructura socio- económica y la política en un determinado bloque histórico. Idealismo y materialismo serán criticados por Gramsci como las dos deformaciones propias de la filosofía clásica.Hegel tiene el mérito en haber relacionado el momento subjetivo y objetivo del conocimiento, pero sólo como idea, como espíritu, de lo que se trata es de que ese conocimiento tome como base las prácticas reales de los hombres, la propia vida. En tal sentido la filosofía de la praxis que inaugura el director de escuela, Marx, la continua Antonio Labriola en Italia, dando plena autonomía teórica al marxismo. Si Simone Weil habla de la Crisis de la cultura occidental como crisis de valores éticos y religiosos, Antonio también hablará de la crisis, de la función del nuevo Principe de Maquiavelo, del partido para hacerle frente, de la crisis de autoridad de una clase dominante que ha perdido el consentimiento de las masas. Para Antonio Gramsci, dicha crisis no es sólo negativa, en el sentido de que se están creando las condiciones para el desarrollo de un nuevo modelo de cultura, frente a la hipocresía de la religión y la cultura burguesa, frente al cinismo y la doble moral, una cultura de la verdad y la responsabilidad ante los problemas sociales.

La ideología del hombre capitalista, del hombre que se hace a si mismo, tuvo su valor en los inicios del capitalismo, pero hoy se ha convertido en reaccionaria. Para que la historia humana se convierta en historia de la liberación, en su centro no se ha de poner una figura humana abstracta, como la del triunfador, o la del hombre nuevo socialista, ahora que es posible saber donde desembocó tal figura, sino hacer frente en la medida de las posibilidades de cada uno, a los graves problemas que vive el hombre en cuento ser social y natural, a los problemas personales de cada uno, y a los problemas del hombre en cuanto conforma la especie humana.

3. El hombre y su relación con la realidad.