3.1. Antes de la lectura guiada
La lectura guiada exitosa requiere una preparación cuidadosa y específica. Por una parte, los estudiantes son evaluados para determinar sus necesidades individuales y guiar los grupos de lectura. Además, se tiene en cuenta el ambiente del salón de clases en general y la operación de los centros de lectoescritura en particular, elementos de contexto que aseguran que el maestro podrá enfocarse en los estudiantes en las sesiones de lectura guiada. Otro aspecto a considerar antes de la lectura son los libros, los cuales se seleccionan para cubrir las necesidades de cada grupo en particular y según su nivel de habilidades. Se identifican las características que podrían causar una dificultad y se planea la presentación del libro en función de ellas.
3.1.1. Centros de lectoescritura
El centro de lectoescritura es un espacio especialmente habilitado dentro de la sala de clases, creado para proporcionar la oportunidad de una práctica independiente en lectura, escritura, comprensión auditiva y producción oral por parte de los alumnos cuando no son parte de un grupo de lectura guiada.
Es crítico que el maestro pase algún tiempo presentando cada centro y cómo se debe usar antes de ponerlo en el salón. Los centros de lectoescritura están diseñados al nivel de independencia de los niños para que el maestro esté libre de reunirse con un grupo de lectura guiada sin ser interrumpido.
En este espacio se refuerza o practica algo que ya se ha enseñado a todo el grupo en a través de la lectura compartida, la escritura interactiva o cualquier otro método de enseñanza de lectoescritura. Las rutinas son muy importantes para establecer los centros de lectoescritura, de modo que los alumnos sepan lo que se espera de ellos, cómo ejecutar la tarea, dónde obtener el material y cómo acceder y guardar el centro.
3.1.2. Evaluación de los alumnos
El apoyo que el maestro proporciona a los alumnos durante la lectura guiada debería ser estratégico. Es decir, el profesor debe estar informado acerca de las fortalezas y necesidades de cada estudiante; debe saber qué conductas de lectura presenta, qué hace cuando encuentra un problema en el texto, si domina todas las conductas básicas de decodificación y de gramática, si entiende las características específicas del texto (índices, pies de fotos, glosarios, etc.), si comprende el texto. El maestro debería ser capaz de conocer todos estos aspectos de cada estudiante y asegurarse de apoyarlos para mejorar su ejecución en la lectura.
Los maestros tienen varios instrumentos de evaluación disponibles. La mayoría de las escuelas realiza evaluaciones anuales estandarizadas para medir los puntajes de lectura. Los resultados de estas evaluaciones se usan principalmente para medir la eficiencia, pero los datos que se derivan de ellas no son lo suficientemente específicos para diseñar la instrucción individual.
Propósitos de la evaluación
- Determinar las necesidades individuales de los estudiantes. - Formar grupos de lectura guiada.
- Ayudar a seleccionar libros.
- Informar decisiones de enseñanza. - Monitorear logros individuales.
- Determinar la efectividad de la lectura guiada.
La información de la observación hecha en el salón de clases y de los procedimientos de evaluación se utiliza para colocar a los niños en un grupo apropiado de lectura guiada y monitorear el progreso individual de cada uno. Para la ubicación inicial de los niños en los grupos, el maestro debe hacer que cada estudiante lea una lista de palabras de alta frecuencia y, entonces, agruparlos
dependiendo del nivel de precisión de sus respuestas. También puede utilizar un registro de lectura oral y, una vez insertado el niño dentro del grupo, monitorear el progreso en su lectura. Estas observaciones ayudan al maestro a determinar las fortalezas y debilidades que los estudiantes tienen en un determinado momento y cómo la instrucción puede planearse para incrementar sus logros en la lectura.
3.1.3. Establecer los grupos de lectura guiada
Los grupos de lectura guiada deberían ser homogéneos, enfocándose en estudiantes con necesidades similares de apoyo del maestro. Los integrantes en los grupos de lectura guiada pueden leer el mismo texto y esto ayuda a que el maestro sea más eficiente al escucharlos e intervenir con ellos. Los grupos de lectura guiada deben ser flexibles y estar sujetos a continuos cambios, según la observación del maestro con respecto a su ejecución durante la lectura. Algunos estudiantes pueden ser colocados en más de un grupo, con diferentes propósitos. El maestro no debe asumir que todos los niños que hablan otra lengua deberían estar colocados en el mismo grupo, porque sus necesidades pueden variar notablemente.
Los grupos de lectura guiada son eficientes porque el maestro puede dar atención individual a los alumnos que se agrupan por tener necesidades similares. Los estudiantes leen el texto completo y se benefician con la oportunidad de practicar la lectura. En el apéndice Evaluación inicial de la
lectoescritura ubicado al final de este libro se ofrecen opciones de observación en la sala de clases
para que los maestros puedan hacer los grupos de lectura guiada y puedan planificar su instrucción.
Antes de la lectura guiada
- Seleccione un texto apropiado al nivel instruccional de dificultad.
- Prepare una presentación a la historia, recuerde que el conocimiento de las habilidades actuales de los niños es importante.
- Involucre a los estudiantes en la conversación acerca de la historia.
Planificación de la lectura guiada
- ¿Los maestros tienen conocimientos acerca del tema? - ¿Qué estrategias domina cada alumno?
- ¿El libro tiene la longitud apropiada? - ¿El libro tiene un nivel apropiado de reto?
Es importante entender que una buena instrucción no es simplemente dar a los alumnos la oportunidad de aprender, sino que también incluye apoyo estratégico en el punto de dificultad específico de cada niño. Así, esta clase de enseñanza está delimitada no sólo a las necesidades de todo el grupo, sino a lo que se sabe de cada alumno en particular. Estos instrumentos de evaluación pueden usarse para aprender más acerca de las conductas actuales que los niños usan en la lectura de textos y pueden diseñarse lecciones que los ayudarán a leer textos más complejos.
3.1.4. Selección y nivelación de libros
Existe una amplia variedad de fuentes impresas que se pueden utilizar en la lectura guiada, y para ello es necesaria la disponibilidad de lecturas de diversos niveles. Los llamados “libros pequeños” (libros en pequeño formato) son una buena fuente para este propósito. También los libros de texto, los de literatura infantil, artículos de revistas y periódicos se pueden utilizar como selecciones de lectura con diferentes propósitos durante la realización de esta actividad.
Se espera que los estudiantes tengan diferentes necesidades (niveles de dificultad e intereses distintos), por lo que debe haber una variedad de materiales de lectura. Cualquier texto apropiado debe ser considerado como un recurso potencial para la lectura guiada.
Cuando se seleccionan textos para lectura guiada es importante escoger aquellos que permitan a los niños leer de manera exitosa, es decir, que puedan practicar y extender sus estrategias. Los textos deben estar al nivel instruccional, esto es, que los estudiantes puedan leerlos con un 90 a 95% de precisión. Existen diversos tipos de textos disponibles que ya tienen asignado su nivel de lectura (tarea hecha por un grupo de maestros o ya indicada por la editorial), según las características específicas de los materiales. Estas indicaciones son muy útiles para la selección apropiada de textos.
Sin embargo, existen muchos textos que no se han nivelado. Para los alumnos es muy útil entender las características que hacen que un texto sea fácil o difícil, ya que esto los orientará en la utilización de los textos que no se han nivelado.
Cuando los maestros se busquen libros para leer con los alumnos, pueden utilizar los siguientes criterios:
• Longitud del texto y de las oraciones. • Vocabulario y estructura del lenguaje.
• Distribución del texto en la página y apoyo de ilustraciones. • Tipo de texto y tema.
• Análisis de palabras.
Como ya sabemos, los alumnos adquieren el proceso de la lectura a diferentes niveles, dependiendo de una diversidad de factores. La lectura guiada es un momento de instrucción en pequeños grupos, que puede atacar las necesidades individuales de los alumnos de una manera
directa. Los progresos de los alumnos también son diferentes, pero existe un conjunto estandarizado de eficacia a distintos niveles de dificultad.
En el anexo 1 se analizan en detalle tanto las características de los libros apropiados para niveles iniciales (desde kínder hasta tercero básico) como los factores a considerar en la selección de textos para lectores expertos.
3.1.5 Presentación del libro seleccionado
La presentación de un libro es una conversación enfocada específicamente en éste. En ella, el maestro habla acerca del lenguaje, de la estructura y del vocabulario que se utiliza en el libro seleccionado. Esta presentación es también una conversación que se disfruta y que sirve para compartir experiencias comunes relacionadas con el libro.
El maestro prepara la presentación del libro con anticipación, piensa en las preguntas que podría hacer e imagina las dificultades que los estudiantes podrían tener en la lectura del texto. Estas preguntas pueden ser abiertas o cerradas. Recuerde mantener la presentación del libro como una conversación más que como un interrogatorio.
Para los lectores iniciales o con dificultades, esta presentación podría enfocarse en escuchar y utilizar las estructuras del lenguaje y el vocabulario desconocido, además del mensaje del libro. Los lectores con más habilidades, en cambio, pueden enfocarse en estrategias que les ayudarán a monitorear su propia lectura y en la comprensión del texto que van a leer. Los niños que aprenden una segunda lengua pueden necesitar enfocarse en el vocabulario y en el desarrollo de conceptos.
La presentación del libro se diseña para asegurar que los estudiantes sean capaces de leer con éxito y enfocarse en el uso de las habilidades de la lectura, más que complicarse con vocabulario o contenidos poco familiares. Para ello el maestro deberá preguntarse qué información es nueva para los estudiantes y anticipar qué es lo que probablemente no entiendan por ellos mismos. Esta tarea será más fácil si el maestro está bien informado acerca de las fuentes de información previa (tema que abordaremos más adelante en este capítulo) y de las habilidades de lectura de los estudiantes.
Preparación para la lectura guiada - Lea el libro.
- Piense en las necesidades de los estudiantes del grupo. - Determine cómo se hará la interacción.
- Considere los tipos de preguntas que hará. - Planee y ensaye la presentación del libro.
es central para que los estudiantes puedan hacer conexiones con su conocimiento previo. Recuerde que el propósito de la lectura guiada es ayudar a los estudiantes para que sean lectores más expertos. Para hacer esto, es necesario que esté enfocada en el proceso de la lectura. El propósito no es evaluar a los estudiantes, sino animarlos a que usen estrategias y fuentes de información para resolver problemas y comprender lo que están leyendo. La presentación del libro ayuda a establecer conocimiento previo que los alumnos pueden no tener.
3.1.5.1. Presentaciones según niveles de apoyo
Como vimos, el propósito de cualquier presentación del libro es dar a los estudiantes la oportunidad de usar su conocimiento previo para predecir y discutir lo que podría pasar en el libro.
El maestro puede usar el lenguaje exacto del libro como parte de su conversación para que los estudiantes tengan la oportunidad de escuchar, responder y usar estructuras de lenguaje y vocabulario poco familiares oralmente antes de leerlas en el texto. Este tipo de conversación enfocada antes de la lectura de un texto ayuda a los alumnos cuando comienzan a leer por ellos mismos.
A continuación veremos cómo esta presentación varía según la cantidad de apoyo que se requiere por parte de los alumnos. Algunos grupos pueden necesitar niveles altos de apoyo y mucha conversación antes de leer el libro, mientas que otros pueden requerir menos ayuda para animarlos a pensar en el libro.