CHAPTER 1: INTRODUCTION
5. Chapter Outline
1.1.1. Incidencia y mortalidad del cáncer de pulmón
A nivel mundial, el cáncer de pulmón es el tumor maligno más importante en cuanto a incidencia siendo diagnosticados alrededor de 1,6 millones de casos anuales, lo que representa aproximadamente el 14% de todos los nuevos casos de cáncer. Respecto a la mortalidad, es la primera causa de muerte por cáncer en varones y la segunda causa en mujeres con una tasa anual de 1,1 millones de personas y con una tasa de supervivencia global a cinco años de sólo el 15% (Siegel et al., 2013).
En España, las tasas de incidencia y mortalidad muestran una tendencia similar a la descrita anteriormente. En varones, el cáncer de pulmón es el tercer tumor maligno más frecuente. Las mayores tasas de incidencia se mostraron durante la década de los años 90 con un máximo de 85 casos por cada 100.000 varones entre 1997-99. Respecto a la mortalidad, en varones es la primera causa de muerte por cáncer por encima del cáncer de colon y recto y el de próstata. En mujeres, la incidencia del cáncer de pulmón está aumentando de manera progresiva a lo largo de los años. Respecto a la mortalidad, es la tercera causa de muerte por cáncer después del cáncer de mama y el cáncer de colon y recto (figura 1; Sánchez et al., 2010).
A) B)
Figura 1. Incidencia y mortalidad en España de los principales tumores malignos separada por sexos.
A) Varones B) Mujeres. (Figura adaptada a partir de Sánchez et al., 2010)
En la población masculina, durante los últimos diez años, se han observado signos de estabilización en la incidencia del cáncer de pulmón y la mortalidad ha disminuido en un 10% cuando se comparan los datos actuales respecto a 2007. Por el contrario, en la
0 5000 10000 15000 20000 25000 30000
Pulmón Colon y recto Prostata
Incidencia Mortalidad 0 5000 10000 15000 20000 25000 30000
Mama Colon y recto Pulmón
Incidencia Mortalidad
población femenina, estas tasas han ido aumentando. En el año 2007 la tasa de incidencia en varones respecto de mujeres fue 7 veces superior, pero en la actualidad ha disminuido hasta alcanzar una proporción de 4 a 1 y respecto a la tasa de mortalidad, en las mujeres está experimentando un incremento significativo con un crecimiento anual del 7% (Sculier., 2013; Malvezzi et al., 2013). Estos datos reflejan que en España se está reproduciendo el fenómeno experimentado en otros países occidentales, como Estados Unidos (EEUU), donde el cáncer de pulmón ha pasado a ocupar el primer puesto en mortalidad entre los tumores malignos en mujeres, por delante incluso del cáncer de mama,
que tradicionalmente ha sido el tumor más letal entre la población femenina (Siegel et al., 2013). Estos cambios reflejan la creciente incorporación de la mujer al
consumo de tabaco.
1.1.2. Etiología del cáncer de pulmón
El cáncer de pulmón era una enfermedad rara en ambos sexos a principios del siglo XX, hecho que indica que un elevado porcentaje de casos con esta enfermedad están originados por causas ambientales. Durante los últimos años, se han realizado grandes progresos en la caracterización de las causas ambientales que afectan en la aparición de este tipo de cáncer. Existen diferentes agentes etiológicos causantes del cáncer de pulmón (figura 2) pero los estudios epidemiológicos y experimentales señalan a un agente predominante, el tabaco, que causa aproximadamente entre el 80-90% de los casos de
cáncer de pulmón en aquellos países donde el hábito de fumar es común (Alberg et al., 2013).
Figura 2. Agentes etiológicos del cáncer de pulmón. La figura muestra los diferentes agentes etiológicos
El humo del tabaco contiene más de 1.200 substancias tóxicas causantes de cáncer que se dividen en agentes iniciadores (hidrocarburos aromáticos policíclicos del tipo benzopireno), agentes promotores (derivados del fenol), elementos radioactivos (polonio 210, carbono-14 y potasio-40) y otros contaminantes como el arsénico, níquel, mohos y aditivos. Al ser el tabaco el principal factor de riesgo, la incidencia y mortalidad del cáncer de pulmón son reflejo de los cambios sociales respecto al comportamiento de este hábito (dosis, años y tipo de tabaco). En comparación con los fumadores persistentes, el riesgo de padecer cáncer de pulmón se reduce tras dejar de fumar (De la Cruz et al., 2011; Sankpal et al., 2012). En España en el año 2006 el tabaquismo ocasionó 58.573 muertes que constituyen el 16,2% de todos los fallecimientos. Según la causa de muerte, el 29,4% de estas defunciones se debió al cáncer de pulmón (Hernández-García et al., 2010).
Además del tabaco también existen otros carcinógenos relacionados con el cáncer de pulmón, como los presentes en exposiciones ocupacionales (asbestos, níquel, cromo y arsénico) y exposición a radiaciones, incluyendo el gas radón en minas y exposición a la contaminación del aire. Algunos de estos carcinógenos interaccionan de manera sinérgica con el tabaco y aumentan el riesgo de desarrollo de cáncer de pulmón, como por ejemplo, el efecto sinérgico del tabaco y la exposición a asbestos o radón; la sinergia entre ambos induce un riesgo de 50 a 90 veces mayor de desarrollar cáncer de pulmón del que tiene una persona que está expuesta a este carcinógeno pero que no fuma (Saracci, 1987).
En los últimos años se están publicando evidencias científicas de que factores propios del estilo de vida de las personas, como el tipo de dieta o la falta de ejercicio, también podrían influir en el riesgo de desarrollo de cáncer de pulmón (Kushi et al., 2012).
1.1.3. Clasificación histológica del cáncer de pulmón
La clasificación histológica de los tumores de pulmón vigente en la actualidad es la propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2004 donde se define el término “cáncer de pulmón” como aquel que engloba múltiples neoplasias de tipo epitelial, mesenquimal o linfoproliferativo entre otros (Travis et al., 2004).
Aproximadamente, el 95% de todas las variantes descritas en la práctica clínica corresponden a tumores epiteliales malignos o carcinomas, lo que hace que de rutina clínica, el término carcinoma de pulmón o carcinoma broncogénico se haga sinónimo al de cáncer de pulmón.
Desde el punto de vista histológico, los tumores epiteliales malignos o carcinomas de pulmón se clasifican en dos grandes grupos (tabla 1):
▪ Carcinoma Microcítico de Pulmón (CMP) o Carcinoma de Pulmón de Célula Pequeña (SCLC del inglés, Small Cell Lung Cancer). Representan el 20% de los casos diagnosticados y su evolución clínica es rápida. Su tratamiento se suele basar en quimioterapia o radioterapia.
▪ Carcinoma No Microcítico de Pulmón (CNMP) o Carcinoma de Pulmón No de Célula Pequeña (NSCLC del inglés, Non Small Cell Lung Cancer). Representan el 80% restante y su evolución clínica es más lenta, por ello el tratamiento más común es la resección quirúrgica con linfadenectomia, siempre que la estadificación del tumor lo permita.
CLASIFICACIÓN HISTOLÓGICA DE LOS