Chapter 4. DEBRIS BED POROSITY EXPERIMENTS
4.3.2 Characteristic length of debris
Enmarcada en la región de la Patagonia, Bariloche es a menudo sinónimo de bosques, la- gos, hermosos paisajes, nieve, estilo alpino, chocolate, naturaleza, tranquilidad, pureza… Nos preguntamos acaso: ¿Por medio de qué procesos de valorización atravesó la ciudad para transformarse de una colonia agrícola y forestal a uno de los enclaves turísticos más importan- tes del país? Lejos de abarcar todo este gran interrogante sobre la construcción de una identi-
dad turística particular, haremos una pequeña reflexión sobre la importancia de los procesos simbólicos en la construcción social del territorio.
En principio y como bien explican teóricos como Bertoncello (2006), Hiernaux (1994) y otros, el turismo puede ser entendido como un proceso o fenómeno social. Es preciso en- tonces no perder de vista el sentido de construcción y de dinamismo: ni los territorios, ni los destinos turísticos existen de por sí como realidades pre-existentes sino que son atravesa- dos y construidos a través de la actividad humana. Por lo tanto, no sólo hay formas y pro- cesos materiales (atributos, recursos, instalaciones turísticas, monumentos, paisajes etc.) sino también imaginarios y representaciones.
Como bien precisa Hiernaux (1994) existen ciertos “imaginarios” que pueden definirse co- mo una serie de representaciones mentales colectivas compartidas, que definen y caracterizan de determinada manera algún lugar, destino, proceso, práctica, entre otras cosas. Lo relevante aquí es que estos imaginarios contribuyen a hacer realidad un destino, junto con otras repre- sentaciones surgidas desde otros actores. Aplicado al caso: esas “imágenes previas” que ca- racterizan a Bariloche, no sólo están presentes en la mente de los turistas, sino también en las políticas de promoción del lugar y tienen además un pasado relacionado con el mito del “desier- to” y así de la construcción del Estado-nación argentino. Es decir, mito, imaginarios, motivacio- nes, forma de promoción, se retroalimentan constantemente con el territorio mismo. Como ex- presa Fortunato (2005:321): “El estudio de las representaciones sociales es una contribución
decisiva para comprender las relaciones del hombre con el medio circundante…”
Ahora bien, el imaginario no sólo persiste en la “mente” de las personas, sino que “aterriza” (Hiernaux, 1994) y se hace posible en un lugar determinado del que no sólo se apropia, sino que lo hace adecuarse a sus requerimientos simbólicos. En el caso de Bariloche y la región, intervino también el mito fundacional del Estado-nación, lo que produjo que ciertas imágenes, discursos, representaciones se materializaran en el territorio creando “realidades” vistas como naturales/esenciales, en el sentido de que los procesos que le dieron origen son “borrados”; haciendo por ejemplo coincidir en la actualidad la identidad turística “ideada” para Bariloche con algunas “imágenes previas” de quien viaja.
Bertoncello (2006) cita a Schlüter (2001) y Ospital (2005) quienes explican que el desarrollo del turismo en el país comienza a darse en las últimas décadas del siglo XIX, en conjunto con el proceso de organización nacional y el modelo agro exportador. Al respecto Fortunato explica detalladamente la relación entre la constitución del Estado-nación argentino con el avance so- bre el "wilderness" (salvaje) que significó el genocidio indígena y por lo tanto la ocupación de vastas tierras patagónicas con el discurso justificativo de la “civilización”, que no sólo implicó la tenencia de tierras para la producción ganadera sino que fue un argumento político, ideológico y moral. Entonces, a esta operación política pergeñada por los más altos dirigentes de la elite política de ese momento se la puede caracterizar no sólo como económica, sino a través de varios dispositivos y acciones políticas como la construcción de una “comunidad imaginada”, en donde discursiva y simbólicamente se fue edificando una identidad nacional blanca, europea, sin indios, pensada como la “civilizada”. Justamente la creación del Parque Nacional Nahuel
Huapi no sólo tuvo una finalidad conservacionista sino también tuvo funciones simbólicas, espi- rituales, geopolíticas (límites), estéticas y económicas, funcionalmente adecuadas para contri- buir al proceso de conquista conceptual y material del territorio (Fortunato, 2005).
Remitiéndonos a ejemplos más concretos de la ciudad de Bariloche, la imagen prototípica de la ciudad es su Centro Cívico (Arq. Ernesto de Estrada, 1940), con la estatua del General Roca ubicada en el centro de la plaza llamada “Expedicionarios del Desierto”, declarado en 1987 Monumento y Lugar Histórico junto con la Intendencia de Parques Nacionales. Otros edi- ficios fundamentales de la misma época e impronta son: la Capilla Inmaculada Concepción (1905), declarada monumento histórico Municipal en 1973; el Hotel Llao Llao (Arq. Alejandro Bustillo en 1938 y re inaugurado en 1940), declarado en 1999 Monumento Histórico, Arquitec- tónico y Urbano Municipal, como parte del equipamiento hotelero necesario para la nueva ciu- dad turística; la Catedral "Nuestra Señora del Nahuel Huapi" (Arq. Alejandro Bustillo, 1944); la Capilla San Eduardo (Arq. Alejandro Bustillo, 1938) conformando bastiones que sostienen ese ideario nacional con la clara intervención de la Iglesia como otro de los actores participantes. Sumado a lo anterior, existen bastos ejemplos de cómo la tradición identitaria del pionero que “hace patria” es elegida y privilegiada como representativa del destino turístico y se excluye o deslegitima a otras. Pueden observarse esta misma clase de operaciones a través de las festi- vidades más promocionadas: la Fiesta Nacional de la Nieve hace alusión a las actividades in- vernales que no casualmente fueron introducidas por los pioneros europeos junto al montañis- mo: Otto Meiling, Emilio Frey, Juan Javier Neumeyer y Reinaldo Knapp fundaron el “Club An- dino Bariloche” (1931) institución referente de los deportes invernales y de diversas prácticas de montaña y trekking. También existe la Fiesta de las Colectividades, evento que reúne año a año a todos los descendientes de europeos que siguen practicando sus bailes, música y comi- das típicas.
En suma, este sintético aporte procuró orientar una reflexión acerca de los procesos mate- riales y simbólicos que se yuxtaponen para la definición, construcción, valorización, patrimonia- lización y turistificación de un destino turístico. Esto habilita poder ir más allá de la “matriz inter-
pretativa tradicional” de los estudios geográficos del turismo (Bertoncello, 2006) pensando des-
de una perspectiva donde el espacio turístico no es un mero escenario externo a la práctica turística, sino que está compuesto por múltiples capas previas y posteriores acordes a la for- mas de apropiación según los actores en presencia (capitales, ideologías, pautas culturales, imaginario parcial etc.) (Keithy Pilé, 1993 en Hiernaux, 1994) y que presenta actualmente en el caso tratado una condición socio económica extremadamente compleja e identitaria muy dife- rente a ese mito-imaginario fundacional, por la multi-culturalidad entre pueblos originarios, descendientes de europeos, migrantes de otras provincias, y más actualmente, migraciones de bolivianos, peruanos y afrodescendientes.
Referencias
Bertoncello, R. (2006). Turismo, territorio y sociedad. El mapa turístico de la Argentina. CLACSO.
Fortunato, N. (2005). El territorio y sus representaciones como recurso turístico: Valores fundacionales del concepto de" parque nacional". Estudios y perspectivas en turismo,
14(4), 314-348.
Hiernaux, D. (1994). En busca del Edén: turismo y territorio en las sociedades modernas. Re-
Conclusiones
Como fue desarrollándose a lo largo del libro, el estudio de la geografía del turismo en- vuelve diversos conceptos y problemáticas que deben ser analizadas desde un enfoque crítico y reflexivo.
En primer lugar la ciencia geográfica busca abordar la descripción y explicación del territorio desde la complejidad, atendiendo a las distintas dimensiones que lo configuran así como los actores que lo valorizan. En otras palabras, se intenta comprender la dialéctica entre procesos sociales y naturales. Hablamos de un territorio construido socialmente, el espacio donde se dan las relaciones sociales, que se inserta y encuentra influenciado en distintas escalas (micro, meso y macro). Un territorio dinámico, que se define a partir de la trilogía espacio, tiempo y sociedad.
Ahora bien, como se ha mencionado, asistimos desde hace tiempo a una renovación en nuestra disciplina hacia perspectivas tendientes a explicar el mundo donde vivimos, lo que su- pone enormes desafíos hacia una geografía explicativa, orientada a la acción en el territorio e impulse la transformación de los mismos.
Por otro lado, es importante comprender al turismo como un fenómeno social con fuertes implicancias territoriales. La manera que se lo define determina, en gran medida, su materiali- zación en el territorio así como en su práctica.
La práctica turística y el Territorio no son unidades que podríamos definir a priori. Hemos re- flexionado sobre la definición del Territorio como producto de una construcción social, dada por sujetos, con sus lógicas y racionalidades, a partir de múltiples relaciones sociales identificables según instancias de un proceso de organización que se materializa en un lugar del espacio, en relación a diferentes acontecimientos temporales
Ahora bien, en lo que respecta a la relación entre turismo y la geografía, ésta nos permi- te indagar con un mayor nivel de profundidad sobre los procesos sociales que se dieron en torno al tiempo libre, la valorización de espacios de recreación y las tipologías de turismo, en distintos periodos de la historia Argentina. Procesos que fueron y siguen (re) definiendo el mapa turístico, desde la diversificación de la oferta turística, la ampliación del concepto de patrimonio y su protección, la creación y desarrollo de nuevos destinos, hasta el surgi- miento de diversas problemáticas.
La complejidad del territorio dada por los distintos actores que intervienen en él, así como las condiciones que se dan en el contexto político, económico, social y ambiental, determinan la manera en que se practica y gestiona el turismo. Asimismo, la inserción del territorio dentro de
un mundo global, implica el entendimiento y análisis de procesos que se dan a una escala ma- yor, la cual cambia continuamente.
Es en este marco, donde el territorio se transforma en un espacio de conflicto de intereses entre actores. Desde aquellos que buscan promover el turismo por medio del crecimiento eco- nómico y de las llegadas de turistas, hasta aquellos actores locales que buscan la conservación y preservación de su patrimonio cultural y su territorio, resguardando rasgos identitarios que le otorgan sentido y pertenencia a un sitio o comunidad.
Es por eso que la gestión del territorio turístico debe abordarse desde una mirada holística, compleja, critica y reflexiva, que permita el desarrollo de la sociedad en su conjunto de una manera integral y sostenible.
En los casos estudiados, y en relación a sus disímiles características presentadas, la prácti- ca turística sostenible posee potencial para convertirse en una expresión acabada del desarro- llo turístico; para lograrlo debe construir estrategias de intervención y gestión del territorio, re- conociendo conflictos e inercias que refuercen transformaciones virtuosas que permitan, como plantea Horacio Bozzano, concretar Territorios Posibles, interpretando y resignificando identi-
dades, necesidades y sueños..
Bajo esta perspectiva, la concepción del libro se orientó principalmente a la posibilidad de acercar al alumno conceptos, problemáticas y reflexiones en relación al fenómeno turístico y su implicancia territorial así como desarrollar su mirada crítica respecto al tema.
Si bien entendemos que queda mucho camino por recorrer, profundizando, investigando, analizando y comprendiendo este campo de estudio, este libro constituye el puntapié inicial para comenzar a recorrerlo. Esperamos que sirva no solo como apoyo y soporte material de los alumnos que cursan la materia, sino también como insumo que fortalezca el proceso de tesis y el desarrollo de futuras líneas de investigación.