LITERATURE REVIEW
Step 5: Implement the chosen solution
2.6.7 Characteristics of effective teams
persona número género funciones
yo 1." sing. m. y f. núcleo del sujeto; pre- dicativo
me » » » compl. (dir. o indir.) sin
prep.
mi » » » compl. con preposición'
nosotros » pl. m. núcleo del sujeto; pre-
dicativo; compl. con preposición
nosotras » » f. »
nos » » m. y f. compl. (dir. o indir.) sin
prep.
tú 2.' sing. núcleo del sujeto; pre-
dicativo
te » » compl. (dir. o indir.) sin
prep.
ti » » compl. con preposición
5.
vosotros » pl. m. núcleo del sujeto; pre-
dicativo; compl. con preposición
vosotras » » f. »
os » » m. y f. compl. (dir. o indir.) sin
prep.
usted 2.' de
cortesía sing. » núcleo del sujeto; pre-dicativo; compl. con preposición
ustedes » pl. » »
él 3." sing. m. núcleo del sujeto; pre-
dicativo; compl. con preposición
ella » » f. »
ello » » m.6 »
5 Cuando la preposición que precede a los pronombres, mí, ti, si es con, en lugar de con mí, con ti, con si se dice conmigo, contigo, consigo (que se escriben como una sola palabra).
6 Usado con sentido neutro.
Pronombres personales (cont.)
persona número género funciones
lo 3.', o 2." de
cortesía sing. m.
7 compl. (dir.) sin prepo-
sición; predicativo!
la » » f. compl. (dir.) sin prepo-
sición
le » » m.' y f. compl. (dir. o indir.) sin
prep.'
se » sing. y
pl.
» compl. (dir. o indir.) sin prep.
Si » » » compl. con preposición'
ellos 3." pl. m. núcleo del sujeto; pre-
dicativo; compl. con preposición
ellas » » f. »
los 3.', o 2." de
cortesía » m. compl. (dir.) sin prepo-sición
las » » f. »
les » » m. y f. compl. (indir.) sin pre-
posición 10
Acerca de las particularidades del uso de las formas que funcionan como complemento directo e indirecto sin pre- posición, así como sobre los diversos empleos de forma se, ya hemos hablado en el capítulo 8. Allí también nos hemos ocupado de la colocación de estos pronombres con respec-
7 Puede usarse también con sentido neutro.
8 La función de predicativo corresponde exclusivamente al uso neutro. La función de complemento directo, solo en el caso de ser mascu- lino.
A veces aparece usado les como complemento directo mascu- lino.
246 LAS FRASES Y LAS PALABRAS LAS PALABRAS: LOS SUSTANTIVOS V SUS
ADJUNTOS 247
to al verbo. Sobre el uso impersonal de tú, v. la nota 11 de este capítulo.
11.2.3. Pronombres demostrativos Hay otro grupo de pronombres que designa a los seres por otra circunstancia: la situación con respecto al que habla. Así, este es «uno que está cerca de mí» y aquel es «uno que está lejos de mí». El que habla puede tomar como punto secundario de referencia a la persona a quien habla; así, ese es «uno que está cerca de ti». La situación puede ser considerada, no ya en el espacio, sino en el tiempo, tomando como momento de referencia el momento «en que yo hablo»: esto será «lo que ocurre ahora», y aquello, «lo que ocurrió en un pasado»; y a lo largo de un relato o un discurso, este se referirá «al que acabo de citar», y aquel, «al que cité antes»: El padre y el hijo terminaron riñendo,
pues este quería ir al Norte y aquel al Sur.
Estos pronombres, llamados demostrativos, no solo tienen distinta forma, de acuerdo con la situación respecto a la persona tomada como referencia, sino que además presentan variaciones de género y número. Como en el pronombre personal de tercera persona, existen —solo en singular— formas neutras. He aquí, pues, todas las formas de los tres pronombres demostrativos:
yyy)este, esta; pl., estos, estas; neutro, esto; zzz) ese, esa; pl., esos, esas; neutro, eso;
aaaa)aquel, aquella; pl., aquellos, aquellas; neutro, aquello. Estas formas desempeñan en la oración cualquiera de las funciones propias del sustantivo (excepto la de aposición); por ejemplo, la de núcleo del sujeto: ESTO es imper-
donable; la de predicativo: Las casas nuevas son AQUELLAS; la
de complemento de un nombre: La familia de ESTOS; la de complemento directo: No entiendo ESO; la de complemento adverbial: Por ESO hay que seguir trabajando.
11.2.4. Pronombres numerales Para señalar provisionalmente a los seres por una par- ticularidad que, de momento, interesa en ellos —su cantidad —, existe una serie de pronombres numerales que designan a los seres por medio del número exacto de aquellos a los que se alude: Con este ya son SIETE los que fracasan; Esta
mañana vinieron TRES a informarse, pero solo UNO se interesó; Atacó con DOSCIENTOS de a caballo. Salvo en
algunos casos (como en los ejemplos que acabamos de ver) en que se designa a personas, estos pronombres hacen referencia a seres mencionados antes en la oración: Encontré
muchos libros buenos, y al final me llevé CUATRO. A veces la
referencia no está en palabras anteriores, sino supuesta en el sentido de toda la frase o en la situación en que esta se dice:
Esta camisa vale SETECIENTAS; Estamos a SEIS bajo cero.
Este grupo de pronombres no tiene variación de «nú- mero»: uno es siempre singular, y todos los demás son siempre plurales. Variación de «género» la tienen solamente
uno y veintiuno (femeninos: una y veintiuna), la serie de los
terminados en -cientos (doscientos, trescientos, etc., cuyos femeninos terminan en -cientas) y quinientos {{.,
quinientas).
Contra lo que suele creerse, la lista de los numerales es limitada y bastante reducida (la que es ilimitada es la lista de los números, que no es lo mismo). Aun contando todas las que están formadas por unión de otras dos (como
248 LAS FRASES Y LAS PALABRAS LAS PALABRAS: LOS SUSTANTIVOS Y SUS ADJUNTOS 249 dieciséis = diez y seis), en total no llegan a cincuenta las
palabras de este grupo. Véase su lista:
bbbb)constituidos por una palabra simple: uno (f., una), dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta, ochenta, noventa, ciento o cien, quinientos (f., quinientas), mil;
cccc)constituidos por una palabra compuesta: dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve, veintiuno (f., veintiuna), veintidós, veintitrés, veinticuatro, veinticinco, veintiséis, veintisiete, veintiocho, veintinueve, doscientos
(f., doscientas), trescientos (f., trescientas),
cuatrocientos (f., cuatrocientas), seiscientos (f., seiscientas), setecientos (f., setecientas), ochocientos (i., ochocientas), novecientos (f., novecientas).
Para la expresión de todos los restantes números se recurre a la combinación —unas veces directa, otras por medio de la conjunción y— de dos o más palabras de la lista precedente: treinta y nueve; ciento veinte; doscientas
cuarenta y cuatro; mil setecientos noventa y nueve; quinientas dos mil. El número «mil veces mil» se designa valiéndose, no
de un numeral, sino de un nombre masculino, millón (pl.,
millones), que pertenece a la misma serie de los nombres
colectivos decena, docena, centenar, millar. Lo mismo ocurre en la denominación de otras unidades superiores, como
billón, trillan, etc.
Ofrece un sentido especial, junto a los numerales corrientes, el pronombre ambos (f., ambas), que, al mismo tiempo que un número, expresa que con él quedan men- cionados «todos» los seres que forman el conjunto: El
ilustre visitante fue recibido por el ministro, y AMBOS pasaron al salón. Es palabra propia de la lengua escrita; la hablada
prefiere decir los dos. La misma idea de mencio-
nar con el número la «totalidad» del conjunto de seres puede expresarse anteponiendo —como en el caso de los
dos— el artículo los o las a cualquier numeral: Saludos a
LOS CUATRO («a todos, que son cuatro»); pero en este caso el numeral no es pronombre, sino adjetivo sustantivado. Las funciones que pueden desempeñar en la oración los pronombres numerales son las mismas que hemos visto en las otras clases de pronombres.
11.2.5. Pronombres cuantitativos
Así como los pronombres numerales designan a los seres por su número preciso, hay otros pronombres que los designan también por su número, pero en una forma imprecisa (pronombres cuantitativos): Ayer vinieron MU- CHOS al museo; ALGUNOS de mis amigos están invitados;
POCOS pueden permitirse ese lujo; Han faltado BASTANTES al
trabajo. La imprecisión del sentido de estos pronombres está
en que denotan la cantidad, no de una manera objetiva (a través de los números), sino de una manera subjetiva (según la ve el que habla): los que para mí son «muchos» para ti pueden ser «pocos», o al revés. Algunos de ellos tratan de dar idea de la cantidad por la comparación con otra citada o pensada: Esta tarde vendrán MAs [que ayer]; Nosotros somos MENOS [que vosotros]; Se han presentado al concurso
DEMASIADOS. En otros casos no interesa exponer la cantidad
de los seres aludidos, sino el hecho de que en ellos «no falta ninguno» de su serie: TODOS están de acuerdo; o, por
el contrario, el hecho de que «faltan todos»: NINGUNO (O NADIE) está conforme.
Salvo en el último caso, todos los pronombres que figuran en estos ejemplos —a los que hay que añadir algunos, varios
— podrían ser sustituidos por algún numeral: «Ayer vinieron doscientos al museo», «Tres de mis amigos están
250 LAS FRASES Y LAS PALABRAS LAS PALABRAS: LOS SUSTANTIVOS Y SUS ADJUNTOS 251
invitados», «Dos o tres pueden permitirse ese lujo», «Se han presentado al concurso quinientos», «Los diez están de acuerdo», etc. Es decir, designan «seres numerables». No- temos que todos estos pronombres van en plural. En sin- gular, estos mismos pronombres —y otros que no se usan más que en singular (algo, nada)— no designan seres, sino puras «cantidades», con un sentido neutro parecido al de los pronombres ello, esto, eso, aquello: Dame ALGO de dinero; MUCHO de lo que has dicho es falso; DEMASIADO habéis hecho;
Ponme MÁS; TODO les parece POCO; Han recaudado
BASTANTE; De MENOS nos hizo Dios; Aquí NADA es auténtico. Se
exceptúa alguno, que en este sentido cuantitativo se usa en singular designando seres numerables (como en plural), con el sentido especial de «tal vez uno», «uno o dos»: Sí, este año
he vendido ALGUNO.
Los pronombres cuantitativos usados en plural, al poder referirse a seres con nombre masculino o con nombre femenino, exigirán, según los casos, formas masculinas o femeninas en los adjetivos referidos a ellos: Algunos son
buenos/Algunas son buenas. Pero no todos tienen variación
de género: bastantes, más y menos no tienen forma especial para el femenino. De los singulares, solo alguno y ninguno admiten forma femenina; todos los demás son invariables y, a efectos de concordancia, funcionan siempre como masculinos.
11.2.6. Pronombres indefinidos La indeterminación puede referirse, no ya, como en los pronombres que acabamos de ver, al número o a la cantidad de los seres designados, sino a la «identidad» de estos. Ocurre esto en los pronombres llamados indefinidos, como alguien,
alguno, algo (estos dos también son cuantitativos, como
hemos visto), cualquiera, otro y uno: Si viene ALGUIEN (o ALGUNO), que me espere; Espero que hoy me
digan ALGO; Esto te lo compra CUALQUIERA; Pregúntaselo a
OTRO, pues yo no ¡o sé; Un día vendrá UNO con ganas de
pelea y os echará a la calle ".
De estos pronombres tienen variación de género y número alguno (f., alguna; pl., algunos, -as), uno (i., una; pl., unos, unas) y otro (f., otra; pl., otros, otras). No tienen variación ninguna —siempre son masculinos singulares—
alguien, que siempre designa personas, y algo, que siempre
designa cosas. Cualquiera, que siempre designa personas, es invariable en cuanto al género (pero cuando alude a persona femenina exige concordancia femenina en el adjetivo:
Cualquiera de vosotras es lista); en cuanto al número, tiene
una forma plural, cualesquiera, que prácticamente solo se usa en la lengua escrita (CUALESQUIERA que sean sus
razones, no las admiten).
11.2.7. Pronombres interrogativos Un limitadísimo grupo de pronombres designa también seres cuya «identidad» o cuya «cantidad» están por precisar; pero —a diferencia de los pronombres indefinidos y cuantitativos— son utilizados justamente para eliminar esa imprecisión. Por ello aparecen dentro de oraciones in- terrogativas, y de ahí su nombre de pronombres interro- gativos: ¿QUIÉN es usted?, ¿QUÉ quiere?, ¿CUÁL compra-
remos?, ¿CUÁNTOS esperan todavía? Cuando las oraciones
interrogativas pasan a ser proposiciones (v. § 9.2.5), desa-
" Uno y su f. una se usan también, especialmente en la lengua hablada, para designar al propio hablante de manera más «impersonal» que con el pronombre yo: Perdóname, es que no sabe UNO lo que se dice. En el uso coloquial de hoy, el valor impersonal de uno es asumido frecuentemente por el pronombre personal tú y la forma «tú» del verbo: VAS por la calle tan
252 LAS FRASES Y LAS PALABRAS LAS PALABRAS: LOS SUSTANTIVOS Y SUS ADJUNTOS 253
parecen la entonación interrogativa y los signos de in- terrogación: No sé QUIÉN es usted; Le preguntaron QUÉ
quería; Te diré CUÁL es el mío12.
De estos pronombres, quién se refiere siempre a personas;
qué se refiere siempre a cosa; los otros dos, a persona o cosa. Cuánto tiene variación de género y número (cuánto, cuánta, cuántos, cuántas); quién y cuál, solo de número (quién, quiénes; cuál, cuáles); qué es invariable. Este último (igual
que el indefinido-cuantitativo algo) tiene sentido neutro y funciona, a efectos de concordancia, como masculino: ¿QUÉ es BUENO para adelgazar? Lo mismo hay que decir de la forma cuánto (igual que del cuantitativo
mucho) cuando no evoca con precisión un objeto de
nombre masculino.
11.2.8. Pronombres relativos
Los pronombres relativos son muy distintos de todos los otros pronombres. Desde luego, como estos, son sustanti- vos, y desempeñan, por tanto, funciones propias de los sustantivos; pero, junto con esta función, actúan como palabras de enlace que convierten su oración en una pro- posición. Como ya hemos hablado ampliamente de estos pronombres en los §§ 9.1.2 y 9.2.1, aquí no haremos más que resumir lo más característico de ellos.
En cuanto a su significación, estos pronombres normal- mente se limitan a ser «representación» de un sustantivo enunciado antes de la proposición. Así, en la oración Las
ayudas con que cuento son muy pocas, tenemos una propo-
sición adjetiva, con que cuento, cuya palabra de enlace — precedida en este caso de la preposición con— es el pronombre relativo que. Este relativo representa al sustan- tivo ayudas, mencionado al principio; y, como él mismo es sustantivo, desempeña una función dentro de la proposición: en este caso, la de complemento adverbial (el sentido de la proposición es «cuento con las ayudas»).
No siempre el relativo «representa» o hace referencia a un sustantivo precedente. En la oración QUIEN mal anda mal
acaba, el pronombre quien —que convierte en proposición la
oración mal anda, y funciona en ella como sujeto— no se refiere a ningún sustantivo anterior. Lo mismo ocurre con
cuanto en la oración Creo CUANTO me dices. Al faltar el
sustantivo referido, las proposiciones introducidas por relativo son sustantivas, y no adjetivas como en los otros casos. Estos pronombres relativos que carecen de sustantivo antecedente tienen un sentido vago y poco preciso, como los pronombres cuantitativos e indefinidos: QUIEN (=
«cualquiera que», «todo el que») mal anda...; CUANTO ( =
«todo lo que») me dices...
Los pronombres relativos son que, quien, cual (este, precedido siempre de artículo) y cuanto. Que es invariable en cuanto al género y al número; quien y cual tienen variación de número (quien, quienes; cual, cuales); cuanto las tiene de género y de número (cuanto, cuanta, cuantos, cuantas). Se refieren indistintamente a personas o cosas que y cual;
quien solo se refiere normalmente a personas, y cuanto se
refiere solo a cosas cuando va en singular, y a personas o cosas cuando se usa en plural".
12 Quién puede usarse exclamativamente: ¡Quién lo pillara! Y, exento ya de todo sentido interrogativo, se emplea como equivalente de «persona calificada o autorizada» en la locución verbal no ser [uno] quién para + infinitivo: No soy QUIÉN para opinar en este asunto.
13 Cuyo, que las gramáticas incluyen entre los pronombres relativos, no es pronombre, sino adjetivo. V. §§ 9.1.3 y 11.3.4.
254 LAS FRASES Y LAS PALABRAS LAS PALABRAS: LOS SUSTANTIVOS Y SUS ADJUNTOS 255
11.3. Adjuntos de los sustantivos: el artículo y el adjetivo
11.3.1. Los adjuntos La primera clase de palabras, que hemos estado viendo en los dos apartados anteriores, es la de los sustantivos, y está constituida por el nombre y el pronombre. La segunda clase es la de los adjuntos, palabras que —según sabemos desde el capítulo 7— se caracterizan por su función de acompañantes de los sustantivos. Así, en la oración LA noche
PASADA hubo UNA GRAN tormenta, son adjuntos del nombre
noche las palabras la y pasada, y del nombre tormenta, las
palabras una y gran; en TODOS ellos pasaron aquí LA ÚLTIMA
semana, son adjuntos todos (de ellos), la y última (de semana).
Los adjuntos no funcionan solo como acompañantes inmediatos de los sustantivos; muchos de ellos (no todos) pueden acompañarlos «a distancia», cuando, sin dejar de referirse a esos sustantivos, actúan respecto a ellos como predicativos (v. § 8.8): El clavel es ROJO; El sistema era NUEVO; Te encuentro DELGADO; Le consideran APTO para el
cargo.
La condición de acompañantes de los sustantivos hace que los adjuntos, en general, acomoden su forma al género y número de los acompañados; esta acomodación se llama
concordancia. Por la concordancia, por ejemplo, decimos LAS
ROJAS amapolas frente a EL ROJO clavel; ESTA amiga NUESTRA
frente a ESTE amigo NUESTRO; UNA vida NUEVA frente a UN
sistema NUEVO. El formante característico de plural es, como
en los nombres, /s/ o /es/: aquellos tiempos felicES, sus
manías, todas las mujeres, los últimos días, muchas noticias, ataques brutalES. El plural de cualquiera es especial: cualESquiera. Pero hay algunos casos en que
no existe variación de número, bien porque el adjunto en cuestión se usa solo con nombres en un determinado número (p. ej., CADA persona, solo en singular; CINCO personas, solo en plural), o bien porque el tal adjunto no se altera aunque cambie el número de su nombre (p. ej., Dame MÁS
dinero, junto a Dame MÁS pesetas; ¡QUÉ tiempo!, junto a
¡QUÉ tiempos!). En cuanto al género, algunos adjuntos
poseen una forma en /o/ para concertar con sustantivos masculinos, y una forma en /a/ para concertar con femeninos:
día tranquilo; jornada tranquilA; otros tienen una forma
masculina terminada en consonante, y una femenina que se construye añadiendo /a/ a la masculina: país catalán, tierra
catalanA; libro francés, comedia francesA; hombre gruñón, mujer gruñonk. Hay algunos adjuntos en que la diferencia
entre la forma masculina y la femenina es más profunda: EL
gato, LA gata; AQUEL árbol, AQUELLA planta. Por otra
parte, también se dan casos en que no hay cambio de forma motivado por el género del sustantivo: caballero CORTÉS,
persona CORTÉS; pueblo MARROQUÍ, ciudad MARROQUÍ; trabajo FÁCIL, tarea FÁCIL; MEJOR precio, MEJOR calidad;
OCHO cuadros, OCHO fotografías.
11.3.2. Los artículos
De todos los adjuntos, los más importantes son el y un, llamados artículos, que, como «actualizadores» (v. §7.3.1), son los acompañantes más constantes de los nombres. Su presencia denuncia la presencia inmediata de un nombre, y el hecho de anteponerse un artículo a cualquier palabra que no sea nombre, o a una frase incluso, la hace funcionar precisamente como nombre, es decir, la sustantiva. Así, en oraciones como Los sabios no siempre son inteligentes; No te
preocupes por el mañana; Yo no soy un cualquiera; El saber no ocupa lugar; El centinela le dio el quién vive,