• No results found

Chapter 5 Effect of CeO 2 coating on the isothermal oxidation behavior of Ni-based Hastelloy

5.5.1 Characterization of the coating

Como en muchas otras porciones de las Escrituras y del gran sistema de doctrina que en ellas se enseña, no debemos tener pacien- cia con nosotros mismos si nos encontramos pasando por alto o tergi- versando u ocultando lo que la Escritura dice, aun en el detalle más

mínimo. Pero, y esta es una advertencia demasiadas veces desatendi- da, debemos hacer una gran distinción entre la impaciencia con noso- tros mismos si nos encontramos en error y nuestra actitud hacia aque- llos hermanos que no ven lo que a nosotros nos parece perfectamente claro, sencillo, y simple, con tal que (1) acepten lo que verdadera- mente creen que la Biblia dice, (2) entiendan bien el sistema de las grandes doctrinas del cual depende nuestra salvación eterna.

Hemos indicado arriba que Dios como el creador absoluto y go- bernador supremo de todo el universo es el mensaje principal de los primeros dos capítulos de Génesis. Con esta información debemos juntar la doctrina de que el hombre ha sido creado a la imagen de Dios, no a la imagen de la bestia; y que siendo a la imagen de Dios, el hombre ha sido creado para comunión con Dios.

Además, cuando lleguemos al estudio de la doctrina del pecado original, y más tarde al estudio de la doctrina de la expiación, hare- mos hincapié en el hecho de que tales Escrituras como Romanos 5.12- 21 la doctrina de la expiación está tan íntimamente relacionada con la doctrina de la caída del hombre, y tan íntimamente relacionada con la historia de la creación de Génesis, que cualquiera teoría que debi- lite la doctrina del hombre como creado a la imagen de Dios y la doctrina del pecado original como un acto del progenitor de la raza humana en un acontecimiento histórico, debilita el significado de la cruz de Cristo como evento histórico, y así debilita toda la estructura de la fe cristiana.

Pensando en estas cosas debemos allegarnos a la exégesis deta- llada de Génesis 1 y 2 con reverencia y humildad, para que toda nuestra heredad cristiana no se escurra de nosotros por el hueco de una interpretación falsa.

Ciertas cosas aparecen de inmediato a primera vista.

(1) La materia de 1.1 a 2.4 es formal, arreglada en una estructura equi- librada, con frases formales repetidas. Es un error llamar «poética» a esta estructura equilibrada y formal, porque no tiene semejanza a ninguna forma poética conocida, y no hay nada del tono emocional poético. Tenemos abundantes ejemplos de la poesía hebrea en el Antiguo Testamento; y ahora hay una buena cantidad de poesía semítica extrabíblica conocida por nuestros eruditos del Antiguo Testamento en el «idioma cognado». Por comparación con estos datos, no hay base para llamar poético a este pasaje.

Más bien creo que el estilo formal es mnemotécnico. Los detalles de importancia en el horizonte cósmico se arreglan en patrones simétricos convencionales para memorizar. Otros ejemplos mnemotécnicos se encuentran en la Escritura. En la genealogía de Mateo 1, los nombres están arreglados en tres grupos de ca- torce, el último nombre del primer grupo es el primero del segun- do grupo, y el último nombre del segundo es el primero del terce- ro. La historia del Antiguo Testamento muestra que las genera- ciones dadas en Mateo no son continuas. Varios nombres del Antiguo Testamento se omiten. Es obvio que se han elegido tres grupos de catorce nombres y que han sido arreglados en un pa- trón que no sería difícil memorizar.

El recurso mnemotécnico de un acróstico se encuentra en algunos de los Salmos. Es más conspicuo en el Salmo 119 donde el salmo está dividido en grupos de ocho versículos. Cada versículo dentro del grupo empieza con la misma letra hebrea y cada grupo empieza con una letra diferente del alfabeto hebreo en orden.

Si tengo razón o no en sugerir el propósito de la formalidad del estilo en Génesis 1.1-2.4 como una ayuda a la memoria, no se puede disputar que la forma de este pasaje está conscientemente diseñada en un patrón recurrente en siete secciones con rasgos similares. (2) Tomando ahora el material de 2.5-25, tenemos una situación com-

pletamente diferente. No hay nada de formalidad o artificialidad. El autor vuelve a un punto en su narración formal anterior a la creación del hombre, llena los detalles con un estilo narrativo sencillo; y lleva al lector a la creación del hombre y de la mujer, que fue el último detalle en la sección formal.

(3) A primera vista, de estos capítulos parece evidente que el autor nos está dando una narración histórica de los eventos que él cree han ocurrido y han tenido un significado tanto espiritual como práctico para sus lectores. Parece obvio que la materia de 1.1 a 2.4 se debe entender en orden cronológico, y que la explicación de los detalles en 2.5-25 debe también entenderse como una na- rración de eventos en orden cronológico.

La enumeración, primer día, segundo día, tercer día, etc., sin duda indica secuencia cronológica, y ningún criterio reconocido de interpretación o de hermenéutica puede hacer que cambie el significado de estas palabras.

(4) Puesto que la materia que se narra en etapas de seis «días» en el capítulo 1 está toda resumida como si hubiera sucedido «en el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos» en 2.4, parece bastante lógico y claro que el autor usa la palabra «día» en un sentido figurado, tal como muchas veces hacemos en castellano y como los profetas hebreos hicieron, en expresiones tales como «el día del Señor», etc.

Related documents