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CHAPTER 5: SILVER NANOPARTICLE BIOSYNTHESIS

5.3.5 Characterization

puede ser contraproducente para la salud de las personas. Esto pue- de suceder en casos en que se realicen medidas pasivas en la envol- vente de los edificios, sin considerar que pueda haber un exceso de estanquidad en el recinto, lo que puede provocar, entre otros proble- mas, un empeoramiento de la calidad del aire si el usuario no ventila con cierta frecuencia; incluso pueden aparecer condensaciones su- perficiales si no prestamos cierta atención a los puentes térmicos.

Figura 3.2. Hermeticidad en los edificios. Fuente: Knauf.

Es muy habitual en oficinas donde no existe un sistema mecánico de intercambio de aire con el exterior, que no se ventilen en invierno de- bido a una falta de costumbre de los propios usuarios que lo deben hacer manualmente.

No se puede obviar que los materia- les de construcción son realmente importantes a la hora de diseñar un edificio con criterios de sostenibili- dad y desde el punto de vista de la calidad ambiental.

La calidad del aire interior puede es-

tar influenciada por los materiales de construcción de dos formas bá- sicas, por contaminantes químicos y biológicos. También pueden influir positivamente en los contaminantes físicos como el ruido, mejorando el confort acústico en los recintos, la humedad e iluminación.

3.3.1. Contaminantes químicos

La contaminación del aire no es sólo debida a la industria, medios de transporte, etc., existen otros orígenes como los propios materiales de construcción utilizados en el interior de los espacios. Estos materiales pueden emitir diferentes compuestos orgánicos al aire que finalmente se respiran.

Los compuestos orgánicos volátiles COV son un grupo de compuestos pertenecientes a diferentes familias químicas (alcoholes, aldehídos, ce- tonas, éteres de glicol, terpenos, etc.) que tienen en común su base

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química de carbono y la particularidad de volatilizarse en el aire en es- tado gaseoso a temperatura ambiente, de forma más o menos rápida.

La OMS (1987) los clasifica por su punto de ebullición como: • Volátiles entre 50 ºC y 260 ºC

• Muy volátiles, si el punto de ebullición es inferior • Semivolátiles si es superior.

Los COV son emitidos por diversas fuentes tanto de origen biogénico (origen natural) o antropogénico (origen humano), estando presentes tanto en el ambiente exterior como en el interior (Fig. 3.3). En el am- biente interior, dichos compuestos son ampliamente utilizados en la fabricación de diversos productos, materiales decorativos y de cons- trucción: pinturas, barnices, colas, limpiadores, madera, alfombras, telas, ambientadores, biocidas, etc. En general, en los países desarro- llados se observan concentraciones superiores de COV en interiores que las existentes en el exterior.

Figura 3.3. Concentración media de COV en el aire interior y exterior. Fuente: French national survey 2006.

La EPA (Agencia medioambiental de Estados Unidos) realizó un estu- dio en el que se indica que hay un incremento considerable de con- taminantes orgánicos en el interior de los edificios, que se derivan de productos de limpieza y mantenimiento de hasta 5 veces superior a los niveles existentes en el exterior e incluso, superior a zonas industriales que aún están más contaminadas.

En términos generales, no se sabe o no son del todo conocidos el efecto sobre la salud por una exposición a los COV emitidos por los

33 El papel de los materiales de construcción en la calidd del aire interior diversos materiales y productos que hay en un edificio, pero sí se sabe, o por lo menos se sospecha que muchos de ellos son problemáticos para la salud. El 80% de los COV que nos encontramos en el interior de un edificio son irritantes de membranas mucosas y ojos y que aproxi- madamente el 25% son sospechosos o comprobados cancerígenos. No obstante, aún se conoce muy poco cómo afecta a la salud, la exposición a largo plazo en cantidades pequeñas.

Con relación al los materiales de construcción, pueden existir diferen- tes tipos de emisiones:

• Los materiales húmedos en los que sus emisiones se derivan del seca- do o fraguado del material, aunque es posible que durante un pe- riodo de tiempo después de su aplicación, puedan seguir emitiendo en cantidades más bajas.

• Los materiales que no necesitan transformación, como la madera, recubrimiento de suelo, etc., en este caso, el momento de mayor ex- posición es en el desembalaje. En general en función de la compo- sición del material, resinas, adhesivos, aditivos en general, pueden tener emisiones que pueden llegar a perdurar durante años, o bien que sus emisiones se limitan a un tiempo corto.

• Los materiales que captan compuestos orgánicos volátiles del aire en una determinada condición y que cuando ésta varía, los vuelve a emitir al aire que respiramos. Ejemplo de ello es el papel o derivados de la madera y los textiles. Esto suele ocurrir especialmente cuando baja la temperatura sin mucha ventilación, fenómeno de captación, y cuando sube la temperatura, de emisión.

3.3.2. Contaminantes biológicos

Además de los contaminantes químicos existen los contaminantes bio- lógicos que también se pueden encontrar en el aire que respiramos. Estos contaminantes pueden proceder de los sistemas de climatiza- ción, ventilación y aire acondicionado, falta de mantenimiento de las instalaciones, las propias personas, etc.

La proliferación de los contaminantes biológicos depende de las condiciones ambientales, como la temperatura, humedad relativa, luz y renovación de aire. Una temperatura baja y ambiente húmedo, puede favorecer el crecimiento de microrganismos como el moho, en

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cambio una temperatura elevada puede favorecer el crecimiento de microrganismos como la Legionella Pneumophila facilitando el creci- miento en sistemas de agua.

Estos organismos necesitan nutrientes para vivir y proliferar, como la materia orgánica. Los materiales de construcción pueden servir como substrato para los microrganismos.

En el mercado existen materiales tratados que evitan que proliferen los microrganismos en la superficie de éstos, de tal manera que pue- den ser utilizados en zonas de control de infecciones como laborato- rios y centros de salud. En general, para la elección de materiales o sistemas constructivos que se vayan a instalar en zonas de desinfec- ción o salas blancas se deberían tener en cuenta:

• La clase de limpieza • Resistencia a la abrasión

• Métodos de limpieza y desinfección • Mantenimiento

• Proliferación de microrganismos.

En función de las características del material o sistema podrá ser más adecuado al tipo de sala ISO según la norma ISO 14644-1, que cubre la clasificación de la limpieza del aire en las salas limpias y otros en- tornos controlados.

35 El papel de los materiales de construcción en la calidd del aire interior 3.4. MEJORAR LA CALIDAD DEL AIRE INTERIOR.

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