Indiana 22-2-2-8 (a) Wages, Hours and Benefits; Minimum Wage-Every employer subject to the provisions of this (a) Every employer subject to the provisions of this
92.10 CHILD LABOR; Permit on file Except as provided in section 92.2, a person
La fetichización de la diferencia ilumina además alguna de las particularidades de la propia categoría de discapa- cidad, diseñada por las administraciones para clasificar a
un grupo de personas cuyo único elemento en común es apartarse de la norma. Melania Moscoso, “De aquí no se va nadie”: del uso del
discapacitado para el aleccionamiento moral.
El 15 de abril del 2018 la Comisión de Derechos Humanos de la ciu- dad de México evidenció que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) no contempló las preguntas sobre Discapacidad en el cuestionario básico para el Censo de Población y Vivienda 2020 ar- gumentando un “cambio metodológico”. A su vez, durante esa misma semana presenciamos el primer debate rumbo a las elecciones para presidente de México.
De esta manera, el 22 de abril se llevó a cabo el primer debate bajo el tema “Política y Gobierno” que contaba con tres ejes de discusión: 1) Seguridad pública, 2) Corrupción, 3) Democracia, pluralismo y gru- pos en situación de vulnerabilidad. Bueno, resulta que la “discapaci- dad” nunca apareció en las propuestas de Margarita Zavala, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Mead y Ricardo Anaya, pero el candidato Jaime Rodríguez “el Bronco” afirmó que para combatir la corrupción estaría dispuesto a mochar8 las manos a quienes roben.
Después de esa declaración aparecieron una buena cantidad de
memes que montaban los rostros de distintos “políticos” en cuerpos
tullidos/mancos.9 Así, la imagen de Nick Vujicic y la de otras personas
sirvieron para la figuración del manco como objeto de burla y alec- cionamiento moral de precarización (Ilustración 1). Es decir, existe una aclimatación política que establece la apreciación desigual de la corporalidad tullida en relación con la violencia de la injuria.
8 Cortar o arrancar a una cosa la punta o la parte superior.
Ilustración 1. Memes de mancos / Descripción: imagen superior izquierdo “una persona 'sin manos' frente a un monitor de computadora y un teclado, arriba un diálogo ‘Bronco siendo presidente. - ¿Qué te pasó?, - Le robé un beso’”; imagen inferior izquierdo “El rostro del expresidente Enrique Peña Nieto montado sobre un cuerpo “sin manos”, arriba la frase ¡Ganó el bronco!”; imagen derecha “Nick Vujicic impartiendo una de sus conferencias. Arriba el texto ‘Yo antes me dedicaba a robar, luego ganó el bronco. #DebateINE’”.
Lo que quiero señalar con esta escena es que la discapacidad no apa- reció en el marco de la democracia y el pluralismo, sino ante todo como cuerpos que sirven para instrumentalizar una metáfora de la descomposición, la perversión o la “lucha contra la corrupción”. La injuria juega con nuestra moral: manco = corrupto / integro (“sin discapacidad”-“con manos”) = honesto. Melania Moscoso (2013) re- cuerda que la representación de la discapacidad está vinculada siem- pre a un aleccionamiento moral, exhibiéndola en modelamientos de subjetivación colocados en la ambivalencia del castigo o la inspiración.
La figuración del manco corrupto como aleccionamiento moral indica que la discapacidad es (su) representación, lo que contribuye a organizar condiciones concretas, sociales y subjetivas (Ilustración 2). Dadas las circunstancias, debería advertir la función de un dispositivo de la discapacidad (Contino, 2013) operante en el conjunto hetero- géneo y entrelazado de instituciones, arquitecturas, códigos civiles, enunciados clínicos y antropológicos, prescripciones morales, regu- laciones demográficas e inmunitarias, proposiciones filantrópicas y eugenésicas, que convergen en la construcción de su representación.
Ilustración 2. La figuración del manco corrupto / Descripción: del lado izquierdo la silueta de un cuerpo “con manos” (+) Integridad corporal: completitud, funcionalidad, belleza, perfección, valía, HONESTIDAD, RECTITUD. Del lado derecho la silueta de un cuerpo “sin manos” discapacidad: incompleto, disfuncional, imperfecto, feo, minusvalía, CORRUPCIÓN, TORCIDO.
Asimismo, parafraseando a Teresa de Lauretis, la discapacidad (en sin- gularidad con el género) no solo es “el efecto de la representación sino también su exceso, lo que permanece fuera del discurso como trauma po- tencial que, si no se le contiene, puede romper o desestabilizar cualquier representación” (1989: 9); por esto, el concepto del sujeto con discapaci- dad reside en una realidad material precarizada que se entrelaza con las prácticas representacionales, es decir, la figuración del manco corrupto no se queda en un registro meramente “mental” o “simbólico”, sino que es un efecto semiótico-material que produce al sujeto en un línea de fuga que revela el vínculo anímico de la estratificación social.
En abril del 2019 el INEGI anunció que ya se contemplan pregun- tas sobre discapacidad en el cuestionario básico y ampliado para el Censo 2020, lo cual es un logro de distint*s activistas prodiscapacidad. No hay más que añadir, simplemente que, si dejan fuera de un CENSO POBLACIONAL a ciertas corporalidades significa que las condiciones so- ciales y políticas se disponen a precarizar esas formas de vida para que dejen de persistir y prosperar. En pocas palabras: negligencia sistemática = genocidio.
Por otro lado, el gobierno de López Obrador echó a andar el Progra- ma Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad; según la Secretaría de Bienestar el programa apoya a niñas, niños y adolescentes, así como jóvenes (0 a 29 años) que tienen discapacidad permanente. El monto de apoyo es de $2,550.00 pesos mexicanos bimestrales,10 el cual se
está entregando en una tarjeta bancaria. Sin embargo, las pensiones no están contemplando a todas las personas con discapacidad, de entrada, el límite de edad (29 años) supone un corte donde pareciera que la disca- pacidad se “supera” al llegar a la adultez, ¿qué pasa con las personas con discapacidad en la vida adulta?, ¿cómo podrías acceder a la pensión si adquieres una discapacidad teniendo más de 30 años de edad?, ¿qué pasa con los apoyos infraestructurales (educación, vivienda, movilidad, traba- jo) para que dejes de necesitar la pensión a los 30 años?
¿Sabrán acaso que bastantes personas con discapacidad intelectual siguen en escuelas especiales privadas que cobran mensualidades arriba de $2,000.00 pesos… que las escuelas regulares siguen excluyendo… que algunos estudios médicos no los cubre el seguro popular… que la cita médica con un especialista rebasa los seis meses de espera… que la movi- lidad accesible está gentrificada… que varias personas con discapacidad permanecen en una terapia ocupacional indefinida… que quienes cuidan de personas con discapacidad necesitan políticas públicas de cuidado… que a las personas con discapacidad (y de ciertas discapacidades) se les encierra contra su voluntad… que las oportunidades de educación sexual integral son nulas… que hay anhelos discafóbicos para que dejen de exis- tir… que hay violencias que discapacitan… que las políticas de recorte en América Latina están dirigidas a pensiones de personas con discapaci- dad?, ¿sabrán acaso que una pensión es insuficiente?