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Circulation figure as reported in the ‘Sworn Statement’ filed with the Bureau o f Posts for the registration o f the publication as second-class matter, reproduced in Liwayway, 23 July 1945.

ANG TONAY NA B 0 HAY

21 Circulation figure as reported in the ‘Sworn Statement’ filed with the Bureau o f Posts for the registration o f the publication as second-class matter, reproduced in Liwayway, 23 July 1945.

Desde hace varios años Audes Jim énez ha liderado procesos del mo­ vimiento de mujeres en los barrios de invasión del suroccidente y suroriente de la ciudad, en terrenos que hoy son legales. Es, además, coordinadora de la región Caribe (siete departam entos continentales y el archipiélago de San Andrés y Providencia), de la Red Regional de Mujeres del Caribe.251 Conjun­ tamente con Yusmidia Solano com partía la responsabilidad política de la Red de M ujeres del Caribe y también de la alianza Iniciativa de Mujeres por la Paz

(IM P ). En 2006 Yusmidia tenía la representación internacional de IM P, y Audes

la representación política de la Red de Mujeres del Caribe.

Su iniciación en estas lides la asocia con su niñez en colegios de religio­ sas, quienes despertaron ese sentimiento de ayudar a los demás y de creer también en la solidaridad y la reciprocidad, aun en condiciones de escasez y privaciones. Después de años de trabajo en los mismos barrios, y ante la frustración de ver que nada cambia, de que algo falta, se vinculó a los movi­ mientos cívicos de Barranquilla. Como mucha gente en esta ciudad, Audes se entusiasm a con el candidato a la Alcaldía, el cura Bernardo Hoyos:

Creíamos que iba a ser una propuesta, algo así c o m o ... iel pueblo al poder! Dijimos: “ bueno, esto es una propuesta que se debe considerar, con una mirada diferente de como se han consolidado otros m ovim ientos” . Pero el m ovim iento [cívico] em ­ pezó a dar codazos por un lado y otro [...]

Entonces nos reunimos alrededor de 19 mujeres, y yo les hice la propuesta: ¿porqué no intentamos trabajar por un movimiento que tenga una forma de creación diferente, que realmente sea para construir ciudadanía, pero desde lo que pensamos? Y empezamos unas reflexiones de varias jornadas sobre el tipo de movimiento que se quería, antes de empezar a trabajar, y llegamos a la conclusión de que debía ser un movimiento que incluyera a la familia, porque nosotras no podíamos seguir trabajando un movimiento hada fuera y en las familias siguieran los problemas de inequidad. Un área iba a tra­ bajar específicamente la promoción de los derechos humanos con perspectiva de gé­ nero. Esa área nos definió como Aprodefa: Asociación para la Promoción de la Familia.

Unos recursos de la G T Z sirven de impulso al proceso inicial y a la for- malización, en mayo de 2001:

Entonces empezamos a darle más forma: “ Esto tiene que tener una personería ju ­ rídica” . Y allí nos constituim os como Aprodefa. Entonces empezamos a trabajar la familia, pero la ¡dea es que el primer m iem bro es la m ujer y después con los jóve­ nes, con los niños.

En 2001 Aprodefa trabajaba sólo en barrios de Barranquilla y en 2002 con cinco municipios del departamento, en el fortalecimiento del movimiento so­ cial de mujeres en derechos humanos con perspectiva de género, con una meto­ dología de formación continuada mediante réplica, la cual permite que se ponga en práctica lo aprendido y que se amplíe la formación de nuevos grupos: “Estamos legalizadas como escuela, tenemos la cartilla Construyendo ciudadanía, y espera­ mos organizar los módulos, como cartillas tam bién”, cuenta Audes Jiménez.

Aprodefa está form ada por un grupo perm anente de 19 asociadas: la administradora, una secretaria, dos coordinadoras del suroccidente, una del su- roriente y otra del norte, 27 promotoras de derechos hum anos de primer nivel, quienes trabajan con las coordinadoras; hay una psicóloga, volu n ta­ rias de psicología de la Universidad del Norte, de la Corporación Universi­ taria de la Costa (CUC) y de la Universidad M etropolitana, con expectativas

de vinculación de otras carreras, com o trabajo social, sociología y derecho. Refiere Audes Jiménez:

Incluyendo los practicantes, somos alrededor de 67 personas. [...] Las promotoras ya han hecho sus propias organizaciones y quedan conectadas a la Red Caribe; prime­ ro a la Red del Suroccidente (por sectores barriales), hay una Red del Distrito (Ba­ rranquilla), donde hay delegadas y una Red del Departamento, pero también van a la Red Caribe (regional).

Han constituido así una escuela, el Centro de Educación no formal en Ciu­ dadanía, con perspectiva de derechos humanos y género, y cada seis meses deben entregar una promoción y mantener la escuela funcionando los dos semestres, se­ gún exigencia de la Secretaría de Educación, independientemente de que haya o no recursos para pagar. Crearon la Casa de la Mujer, con promotoras formadas en la escuela, proceso a través del cual tienen también incidencia en otras organiza­ ciones que trabajan con niños y niñas con visión asistencialista, visión y práctica que han logrado cuestionar e intervenir desde su perspectiva de la formación en género y derechos humanos. El conocimiento de los derechos humanos ha sido también el instrumento de defensa contra los temores suscitados entre las muje­ res por las acusaciones que se hacen contra las O N G desde la propia Presidencia de la República.252 Con ello aprenden que no son ilegales ni clandestinas.

La iniciativa de la Fundación Casa de la M ujer parte de la época de la Oficina de la Mujer, promovida y creada a partir de la movilización de las or­ ganizaciones de mujeres de la costa en los procesos posconstitucionales, como se describió en el apartado anterior. De esta conquista en Barranquilla queda poco: han “perdido rango”, lo que significa perder autonomía, presupuesto, incidencia, capacidad de convocatoria y movilización, y lo que es tal vez más importante, han sido cooptadas en alguna medida por los políticos tradicio­ nales y “usadas” en beneficio de sus campañas electorales.

Sin embargo, las mujeres de Aprodefa perseveran en su intención de lograr la participación de las mujeres en la form ulación de políticas que las beneficien.

252 La política de “seguridad democrática” del presidente Uribe puso bajo sospecha a las O N G

en general, y las sedes de algunas han sido allanadas; de tal manera que no cuentan con mucha simpatía, no importa cuáles sean, por parte del gobierno nacional.