La planificación y el diseño son una de las etapas fundamentales donde se toman decisiones que van a condicionar todo el proceso constructivo y desde donde se va a determinar o no la aplicación de muchas de las medidas que en materia de economía circular se pueden llegar a tomar.
Si bien, en el sector de la construcción no suele presentarse obsolescencia programada (pues la edificación tiene una vida útil estimada de unos 50 años y aún mayor para las infraestructuras), salvo en el caso de determinadas instalaciones, como pasa en otros sectores basados en los bienes de consumo, es necesario aplicar los principios del ecodiseño a la construcción. Estos se deben aplicar tanto en obras nuevas como en rehabilitación, suponiendo un reto especialmente difícil en esta último, pues el proceso de planificación y diseño parte de un estado inicial, que puede llegar a estar muy deteriorado o alejado del resultado que se persigue.
En este sentido, se ha identificado los siguientes principios de ecodiseño para promover en las construcciones:
Alta durabilidad y calidad Que facilite su mantenimiento Que sea reparable
Que permita su rehabilitación
Flexibilidad de uso: que permita su reconversión en otra tipología o distinto uso
Que sea deconstruible: su diseño debe permitir una demolición selectiva para una mayor reutilización y reciclado de sus componentes
Resilientes (cambios de usos, cambio climático, otros riesgos que se identifique de forma específica en el contexto)
Alto rendimiento (intensidad de uso, no espacios vacíos no justificados), alto confort, bajo consumo
Para favorecer la adopción de este tipo de criterios, se han identificado los siguientes retos: Fomentar la aplicación de los análisis de ciclo de vida (ACV) conforme a las Normas
Internacionales ISO 14040 e ISO 14044 en la construcción, aplicando las normas de referencia para productos (EN 15804) y edificación (EN 15978).
Diseñar para facilitar el mantenimiento, pensando en la obsolescencia física, económica, funcional, tecnológica, social y legal que aparecerán en la fase de uso o de explotación de un edificio. Ello comporta integrar la visión de ciclo de vida y de coste global del edificio, proveyendo, anticipando y asumiendo des del proyecto las actividades de uso, explotación y mantenimiento, que requerirá el edificio y facilitando su realización.
ECONOMÍA CIRCULAR EN EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN
30 modelos de edificios desmontables. Esto permitiría, favorecer la reutilización de los componentes y no convertir la mayoría de los materiales que conforman un edificio en residuos al final de su uso.
Incorporar criterios de economía circular en la legislación del sector constructivo, especialmente en el Código Técnico de la Edificación (CTE)
Dificultad de los arquitectos de encontrar prescriptores de materiales, que permitan seleccionar productos y materiales más sostenibles
Dificultad para realizar prescripciones técnicas por parte de los arquitectos debido a la falta de información en materiales y productos sobre la durabilidad, el ciclo de vida, la presencia y prestaciones de las materias primas secundarias o recicladas contenidas, etc. Aplicación de innovaciones, herramientas y aplicaciones a los procesos de diseño. Si bien
actualmente tienen en España una baja penetración, hay nuevas tecnologías como el metodología BIM en el sector, que están permiten el trabajo colaborativo entre profesionales y generan una mayor eficiencia en el proceso de diseño de edificación e infraestructuras, por lo que puede suponer una importante oportunidad que hay que ayudar a promover para acabar de implantar. Asimismo, existen software de simulaciones como DesignBuilder, Ecotect, EnergyPlus, OpenStudio, etc. que permiten hacer cálculos muy valiosos para mejorar el diseño.
Falta de criterios de diseño y/o de conocimientos para lograr edificios de energía casi cero, Nearly Zero Energy Buildings (nZEB), como edificios estándar.
Se considera necesario apoyar con financiación o promover incentivos en el ecodiseño Otro ámbito a destacar, que ha surgido dentro de los debates de este grupo de trabajo, si bien su análisis debe extenderse, es la influencia en el diseño y planificación urbana. En este sentido se destacan los siguientes puntos:
Existe una oportunidad derivada de no utilizar más suelo natural para crear nuevo territorio urbano y promover la regeneración urbana. Evitar el crecimiento urbano descontrolado y fomentar la renovación y regeneración urbana, en línea con las directrices de la Nueva Agenda Urbana aprobada pro Naciones Unidad en 2016.
Fomentar un urbanismo que cada vez sea más respetuoso con el ciclo natural de los recursos, más conectado con su territorio circundante (infraestructura verde urbana), más resiliente y más adaptable al cambio climático.
Existe un campo de análisis, en relación a impulsar desde el planeamiento urbano, los mecanismos y dinámicas que favorezcan que los residuos generados se aprovechen a nivel urbano, mediante una adecuada distribución de los usos en materia de residuos.
Se ha detectado que el diseño urbano puede favorecer otros sectores, fuera de la construcción, pero íntimamente relacionados con la economía circular de una ciudad, como:
o Simbiosis entre sectores estratégicos (industria, transporte, producción de alimentos…) en función de cada contexto.
ECONOMÍA CIRCULAR EN EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN
31 o Potenciar la movilidad sostenible (favorecer distancias accesibles, modos de
transporte más sostenible peatonal, ciclista, transporte público).
o Potenciar la infraestructura verde como herramienta imprescindible para equilibrar la huella ambiental y la conexión con el resto del territorio, para adaptación al cambio climático, para que la población tenga espacios de esparcimiento, no confundir necesariamente con zona verde como está concebida.
o Crear un modelo hídrico sostenible.