Huidobro J.M.(2007), Millán R. (2004) y López (2007) recogen que el origen de la Domótica se remonta a los años setenta, cuando en Estados Unidos aparecieron los primeros dispositivos de automatización de edificios basados en la aún hoy exitosa tecnología X-10.
Estas incursiones primerizas se alternaron con la llegada de nuevos sistemas de calefacción y climatización orientados al ahorro de energía, en clara sintonía con las crisis del petróleo. Los primeros equipos comerciales se limitaban a la colocación de sensores y termostatos que regulaban la temperatura ambiente.
La disponibilidad y proliferación de la electrónica de bajo coste favoreció la expansión de este tipo de sistemas, despertando así el interés de la comunidad internacional por la búsqueda de la casa ideal. Los ensayos con electrodomésticos avanzados y otros dispositivos automáticos condujeron a comienzos de los años noventa, junto con el desarrollo de los PC y los sistemas de cableado estructurado, al nacimiento de
aplicaciones de control, seguridad, comunicaciones que son el germen de la Domótica actual.
Para Huidobro (2007) la domótica se aplica a la ciencia y a los elementos desarrollados por ella que proporcionan algún nivel de automatización o automatismo dentro de la casa; pudiendo ser desde un simple temporizador para encender y apagar una luz o un aparato a una hora determinada, hasta los mas complejos sistemas capaces de interactuar con cualquier elemento eléctrico de la casa.
Archiniegas (2004) La razón de ser de toda infraestructura es la de proveer algún tipo de servicio y apoyo a las actividades del hombre. Pero estos servicios y actividades han ido evolucionando y han sufrido profundos cambios, donde muchos de éstos, son adjudicados al desarrollo desmesurado de la computación en todo el mundo.
Se infiere por lo tanto que la domótica es un dominio socio-económico en el que convergen numerosos sistemas tecnológicos y se hace uso de la capacidad de digitalización de la información incorporándolas al hábitat (Angel 1993a). En otras palabras, la domótica se entiende entonces como la integración coherente y efectiva de la tecnología de la información, con el espacio habitable del hombre.
Según Villalobos (2008) La tecnología aplicada al hogar -domótica- permite hoy en día satisfacer las necesidades básicas de seguridad, comunicación, gestión energética y confort del hombre y de su entorno más cercano: su hogar. Esto se logra aplicando un software y de un hardware especializado que permite tener el control de la casa desde cualquier parte del mundo.
En el mismo orden de ideas se infiere que la domótica es un dominio socio económico en el que convergen numerosos sistemas tecnológicos y se hace uso de la capacidad de digitalización de la información incorporándolas al hábitat (Angel 1993a). En otras palabras, la domótica se entiende entonces como la integración coherente y efectiva de la tecnología de la información, con el espacio habitable del hombre.
Daniel Sánchez Arias (2008), ingeniero en sistemas computacionales de la Universidad de las Américas, mencionó que lo domótico en las casas se utilizan para controles de acceso, meteorología, aire acondicionado, detectores de movimiento, alarmas, calefacción por zonas, persianas, paneles solares, home theaters, iluminación y estado de puertas y ventanas.
Para Huidobro (2007) la domótica se aplica a la ciencia y a los elementos desarrollados por ella que proporcionan algún nivel de automatización o automatismo dentro de la casa; pudiendo ser desde un simple temporizador para encender y apagar una luz o un aparato a una hora determinada, hasta los mas complejos sistemas capaces de interactuar con cualquier elemento eléctrico de la casa.
Figura 2.32. Modo Reticular del Hogar domótico Fuente: Telefónica (2003)
La Asociación Española de Domótica (2008) se refiere a este término como el conjunto de tecnologías que se aplican al hogar para hacer de él un espacio más confortable, práctico, seguro y sostenible. En días como hoy, la oferta domótica es amplia y variada, y distingue dos tipos de edificios: la vivienda de nueva construcción y la vivienda reformada. En el primer o de los casos, es posible que el edificio incluya un cableado específico para el sistema domótico; y en el caso de una vivienda existente, los expertos abogan por el aprovechamiento de la instalación previa.
La red de control del sistema domótico se integra con la red de energía eléctrica y se coordina con el resto de redes con las que tenga relación: telefonía, televisión, y
tecnologías de la información, cumpliendo con las reglas de instalación aplicables a cada una de ellas. Las distintas redes coexisten en la instalación de una vivienda o edificio. La instalación interior eléctrica y la red de control del sistema domótico están reguladas por el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT). En particular, la red de control del sistema domótico está regulada por la instrucción ITC-BT-51 Instalaciones de sistemas de automatización, gestión técnica de la energía y seguridad para viviendas y edificios.
Se puede concluir con que de acuerdo a los diferentes autores la Domótica en la viviendas involucra la tecnología a través de redes de comunicación inalámbrica, dispositivos, programas y controles que conectados entre si logran una interacción usuario y control de espacios y actividades, que ante las necesidades del usuario implementa mecanismos que simplifican las acciones cotidianas del mismo convirtiéndolas en automáticas, mediante el acceso a internet, software, teléfonos celulares etc. Asimismo se puede destacar que se rige en su gran parte al manejo de energía.