Tabla 2 Tabla 3
Autor: Wilmer Paucar
Fuente: Cuestionario 1 aplicado al grupo 1 (6-9 años de edad)
De acuerdo a las respuestas obtenidas en la tabla 2, como mayor porcentaje (78%) se obtiene que las niñas después de cenar se inclinan a leer, estudiar y realizar sus tareas cotidianas, en un 11% manifiesta que prefieren hablar con su familia, en un 5.5% prefieren evadir la pregunta y en un mismo porcentaje optan por dirigirse a su habitación luego de cenar. Con respecto a estas respuestas es pertinente considerar que el hecho de ser niñas en una edad de 9 años, le otorga un carácter peculiar a las respuestas, pues el hecho que en su mayoría respondan que prefieren realizar actividades intelectuales antes que aquellas propias de su edad como jugar, podría llevar a suponer que las respuestas en caso de haber sido emitidas por varones habrían sido diferentes.
Sin embargo, el hecho que, como se observa en la tabla 3, solamente un 39% de las encuestadas cuente con ordenador en el domicilio parecería dar razón del poco
¿Que es lo que más te gustaría hacer hoy después de cenar?
Opción Frecuencia %
No contesta 1 5,56
Irme a mi habitación 1 5,56
Navegar 0 0,00
Leer, estudiar 14 77,78
Hablar con mi familia 2 11,11
TOTAL 18 100,00
¿Tienes Ordenador en casa?
Opción Frecuencia %
No contesta 0 0
No 11 61,11
Si 7 38,89
uso que dedican a navegar en el internet después de cenar. En tal caso, los presentes datos también puede conducir la reflexión hacia el poco aprovechamiento que se puede dar a las tecnologías de la comunicación si no se cuenta con ellas en el propio domicilio, pues tal como se abordó en el marco teórico, el uso adecuado de las tecnologías, en este caso del ordenador, puede asegurar que ciertos aprendizajes se vean reforzados; de igual manera, el uso del ordenador y con él del internet, abre las puertas al estudiante hacia un gran cúmulo de información y datos de gran interés.
Tabla 4 Tabla 5
¿Utilizas algún teléfono móvil?
Opción Frecuencia %
No 11 61,11
Sí, el de otras personas 7 38,89
TOTAL 18 100
Autor: Wilmer Paucar
Fuente: Cuestionario 1 aplicado al grupo 1 (6-9 años de edad)
En la tabla 4 se puede observar que el 61.1% de la población encuestada no ha utilizado un teléfono celular, mientras que un 38.8% señala sí haberlo hecho pero a través de otras personas. A su vez, la tabla 5 establecería que las niñas encuestadas habrían accedido al celular a través de sus propios padres, así lo señala un 39% de encuestadas. Tales resultados nos llevan a las siguientes reflexiones: Muchas veces el primer contacto de los niños con las nuevas tecnologías se da por medio de la intervención de los propios padres, quienes compran o prestan los artefactos que serán utilizados por sus hijos. Sin embargo, en el transcurso del tiempo de los niños le van dando un uso particular o específico a cada uno de los artefactos tecnológicos. Lo mismo puede señalarse con respecto al uso de la telefonía celular. Ahora, esto es mucho más evidente en el presente caso, puesto que las niñas encuestadas son de 9 años de edad, lo que implica que todavía no cuentan con los recursos suficientes para solventarse por sí mismas los teléfonos celulares. Habría que determinar si lo mismo ocurre en el caso de estudiantes de mayor edad.
¿Cómo conseguiste el teléfono móvil?
Opción Frecuencia %
No contesta 11 61,1
Me lo dieron mis padres 7 38,9
En tal caso los presentes resultados evidencian que existe una diferencia entre lo que ocurre en ciertas localidades y lo que se da en las grandes urbes, en el sentido que todavía es relativamente menor el porcentaje de niñas que no cuentan con celular en provincias como Zamora Chinchipe frente a las que sí lo tienen. Esto se diferencia de lo que ocurre en otras sociedades, como la chilena por ejemplo, en la que tal como se señaló en el marco teórico (Foro generaciones interactivas, 2011), el 56% de los menores chilenos de entre 6 y 9 años posee un celular propio. Los presentes resultados habría que confrontarlos con los que se obtuvieron en las otras investigaciones, particularmente aquellas desarrolladas en ciudades como Guayaquil, Quito o Cuenca.
Tabla 6 Tabla 7
Autor: Wilmer Paucar
Fuente: Cuestionario 1 aplicado al grupo 1 (6-9 años de edad)
Como se observa en la tabla 6, el 100% de las estudiantes encuestadas suelen utilizar el internet así no cuenten con el mismo en el domicilio. En este sentido se puede señalar que al aceptar las niñas que utilizan el internet fuera de casa, no necesariamente en la escuela, sino en los locales que ofrecen dicho servicio, se estarían exponiendo no solamente a los beneficios del internet sino también a sus peligros, pues no contarían con un ojo parental que controle las páginas que abre o las relaciones sociales que establece. Con respecto a esto último, recuérdese lo señalado en el marco teórico. La fundación Childwise (2009), apuntaba que los niños y jóvenes tienden a utilizar Internet para socializarse en lugar de para hacer sus deberes. Si esto es una realidad que no se la puede ocultar, habría que tener la precaución de que aquellas personas con quienes el niño socializa sean las más adecuadas para su edad
¿Dónde están los televisores de tu casa?(Más de una respuesta)
Opción Frecuencia % En mi habitación 3 21 En la habitación de un hermano/a. 2 14 En la habitación de mis padres 4 29 En la sala de estar 5 36 TOTAL 14 100 ¿Tengas o no internet en casa, sueles utilizarlo?
Opción Frecuencia %
No contesta 0 0
No 0 0
Si 9 100
e intereses. En este sentido, y ya que los padres no pueden estar siempre con sus hijos, lo mejor es llegar a un alto nivel de confianza que le permita al padre saber con quién su hijo se relaciona y tomar las medidas adecuadas en caso que se presente alguna situación preocupante.
Con respecto a la tabla 7, se puede observar que el 36% de las niñas encuestadas señalan tener el televisor en la sala de estar, un 29% en la habitación de los padres, un 21% en su habitación y un 14% en la habitación del hermano/a. La primera lectura que se puede extraer de los presentes resultados es que en un porcentaje significativo de los hogares de las estudiantes encuestadas, tanto por razones económicas como familiares, los padres de familia han optado por colocar el televisor en la sala de estar, lo que de alguna forma podría servir para que la acción de ver la televisión se convierta en la oportunidad de intercambiar opiniones y compartir criterio en familia. Y esto no es de poca importancia, pues como se apuntó en el marco teórico, las familias juegan el papel más decisivo en la formación de telespectadores y consumidores activos (Aguaded Gómez, 1997), y en tal razón, el acto de ver televisión se debería convertir en la oportunidad para que ser activos consumidores de televisión no convierta a los niños y niñas en individuos a-críticos, sino todo lo contrario. A su vez, es preocupante que un porcentaje significativo de niñas (21%) tengan un televisor en el dormitorio, ya que se estarían exponiendo a las muchas veces perniciosas programaciones de la televisión local y no nos referimos con ello a contenidos de índole sexual exclusivamente, sino a la gran dosis de violencia y vulgaridad que se puede encontrar en horario diurno, tanto en los noticieros como en los programas de variedades. En tal caso, fuera oportuno que, con el fin de contrarrestar los efectos de la programación habitual, los padres fomentaran en sus hijos el gusto por programas educativos, no necesariamente aburridos como se puede pensar, que se pueden encontrar en las televisoras locales: Ecuador Tv, Telerama, entre otras.
Tabla 8 Tabla 9 ¿Cómo consigues tu propio dinero? (Es
posible más de una respuesta)
Opción Frecuencia %
Cuando necesito algo pido y
me dan 6 60
Hago algún trabajo en casa. 2 20 Hago algún trabajo fuera de
casa 2 20
TOTAL 10 100
Autor: Wilmer Paucar
Fuente: Cuestionario 1 aplicado al grupo 1 (6-9 años de edad)
La tabla 8 ofrece información que puede ser de gran utilidad para relacionarlo con el resto de los resultados, así como para explicar ciertas conductas en las niñas encuestadas. Así, se puede observar que un mayoritario 60% señala que al momento de necesitar dinero lo que hacen es pedírselo a sus padres, lo que hablaría del fácil acceso que tienen al dinero, al menos de la cantidad necesaria para acceder al internet, que como se apuntó anteriormente, las niñas lo hacen mayoritariamente fuera del hogar. Tales resultados confirmarían en cierta forma lo apuntado en el marco teórico cuando se señalaba que los niños en la actualidad disponen de ahorros y liquidez creciente que emplean en sus gastos (Pérez P. , 2011, p. 33), razón por la cual habría que ayudar a los más pequeños a encaminar adecuadamente el dinero con el que cuentan. Para esto sería conveniente que los niños y niñas sepan sobre el esfuerzo que significa conseguir el dinero, y en este sentido el 40% de estudiantes que señala conseguir el dinero a través de la realización de actividades dentro y fuera de casa en cierta forma pensarán antes de invertir el dinero en cuestiones intrascendentes.
Por otra parte, la tabla 9 evidencia que un mayoritario 56% de estudiantes prefieren el internet frente a un 33% que prefiere la televisión y un 11% que no contesta. Tales respuestas hablan de la preponderancia que el internet está teniendo frente a otras tecnologías y que confirmaba lo que ya fue señalado en el marco teórico con respecto a cómo el internet está desplazando el uso mayoritario que antes tenía la televisión, al
menos así lo señalan Katz & Rice (2005): “Una encuesta europea informaba que entre
Si tuvieras que elegir ¿Con que te quedarías? Opción Frecuencia % Internet 5 56 Televisión 3 33 No lo sé 1 11 TOTAL 9 100
el 50% y el 60% de los usuarios de internet británicos, franceses, alemanes y suecos
afirmaban ver menos televisión desde que se conectaron” (p. 18). En este sentido, es fácil suponer que la razón por la que se le ha dado preferencia al internet es porque a través de su uso uno puede acceder a la más variada información: música, información, cine, juegos de video, etc. En tal caso, si es que el uso del internet se lo hace exclusivamente para consumir material poco educativo, no existiría gran diferencia con la anterior preponderancia de la televisión. Fuera interesante que el empleo del internet se encaminase hacia el enriquecimiento cultural del niño o niña, sin desmerecer por supuesto al derecho a la diversión sana al que todos tenemos derecho.
Tabla 10
Autor: Wilmer Paucar
Fuente: Cuestionario 1 aplicado al grupo 1 (6-9 años de edad)
En base a la observación de la tabla 10 se obtiene que un 56% de niñas encuestadas manifiesta su preferencia por el internet, mientras un 33%, por la telefonía móvil. Tales datos confirman lo señalado anteriormente en el sentido que existiría un interés mayor por parte de las nuevas generaciones por el uso del internet, al menos entre las edades más pequeñas. Tal preferencia podría ser explicada por el hecho de que el internet rompería en cierta forma las diferencias entre las más tecnologías, pues en la web uno puede recibir los beneficios del cine, la televisión, el teléfono celular, las consolas de videojuegos, etc. Esto confirmaría lo señalado en el marco teórico de la presente investigación cuando se apuntaba que “el inminente progreso del universo de la información cotidiana se enuncia como las desaparición de las diferencias entre el ordenador, el teléfono y el televisor” (Alonso-Fernández, 2003, p. 266). En este sentido, habría que precautelar para que este dominio del internet por
Si tuvieras que elegir ¿Con que te quedarías? Opción Frecuencia % No contesta 0 0 Internet 5 56 Teléfono móvil 3 33 No lo se 1 11 TOTAL 9 100
sobre otras tecnologías no termine convirtiéndose en un instrumento de alienación de nuestros niños y niñas sino en una oportunidad para incrementar sus conocimientos.