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Coagulation, Flocculation, Clarification and Filtration

Chapter 2 Treatment and Removal of Microcystins

2.2 Coagulation, Flocculation, Clarification and Filtration

en un arroyo no lejano y se quedó contemplándola. Para que lue-

go él no se jactase ante sus compañeros de que ella se había mos-

trado desnuda en su presencia. Artemis lo transformó en un ciervo

y con su propia jauría de cincuenta sabuesos lo despedazó

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100 Ibíd.: 110 y ss. 101 Ibíd.: 162 y ss.

102 Pausanias: vi.22.5; Escoliasta sobre las Odas píticas de Píndaro ii.12. 103 Higinio: Astronomía poética ii.l; Apolodoro: iii.8.2.

1. La Doncella del Arco de Plata, a la que los griegos incluían en la fa- milia olímpica, era el miembro más joven de la Tríada de Artemis. «Arte- mis» era un título más de la triple diosa Luna y, por lo tanto, tenía derecho a alimentar a sus ciervas con trébol, símbolo de la trinidad. Su arco de plata representaba a la luna nueva. Pero la Artemis olímpica era más que una doncella. En otras partes, en Efeso, por ejemplo, se la adoraba en su segun- da persona, como Ninfa, una Afrodita orgiástica con un consorte varón y la palmera (véase 14.a), el ciervo y la abeja (véase 18.3) como sus emblemas principales. Su obstetricia corresponde más bien a la Vieja, lo mismo que sus flechas mortales, y las sacerdotisas de nueve años son un recuerdo de que el número de la muerte de la luna es tres veces tres. Recuerda a la «Se- ñora de las Cosas Salvajes» cretense, al parecer la diosa ninfa suprema de las sociedades totémicas arcaicas, el baño ritual en el que la sorprendió Acteón, así como las ciervas cornígeras de su carro (véase 125.a) y las co- dornices de Ortigia (véase 14.3), parecen más apropiados para la Ninfa que para la Doncella. Acteón era, al parecer, un rey sagrado del culto del ciervo pre-heleno, despedazado al final de su reinado de cincuenta meses, es decir la mitad de un Gran Año, mientras que su colega o sucesor reinaba el resto del año. La ninfa se bañaba después, y no antes, del asesinato, como era debido. Hay numerosos casos análogos de esta costumbre ritual en el mito irlandés y el gales y en una fecha tan posterior como el siglo I d. de C. un hombre disfrazado de ciervo era cazado y muerto periódicamente en el monte Liceo de Arcadia (Plutarco: Cuestiones griegas 39). Los sabuesos serían blancos con orejas rojas, como los «sabuesos del Infierno» en la mi- tología celta. Había una quinta cierva cornígera que se le escapó a Artemis (véase 125.a).

2. El mito de su persecución por Alfeo parece seguir el modelo del de su inútil persecución de Aretusa, en. la que ésta se transformó en una fuente y él en un río (Pausanias: v. 7.2), y puede haber sido inventado para explicar el yeso, o la arcilla blanca, con que las sacerdotisas de Artemis Alfea se embadurnaban los rostros en Letrini y Ortigia en honor de la Diosa Blanca.

Alph significa blancura y producto cereal; alphos es lepra; alphe, beneficio; alphiton, cebada perlada, y Alphito en la Diosa Blanca del Cereal como

Cerda. A la estatua más famosa de Artemis en Atenas la llamaban «la del rostro blanco» (Pausanias: i.26.4). El significado de Artemis es dudoso: puede ser «de miembros fuertes», de artemes; o «la que despedaza», pues los espartanos la llamaban Artamis, de artao; o «la alta convocadora», de

airo y themis; o la sílaba «therais» puede significar «agua», porque la luna

era considerada como la fuente de toda agua.

3. Ortigia, «isla de las codornices», cerca de Délos, estaba también con- sagrada a Artemis (véase 14.a).

como osas que aparecían en el festival ático en honor de Artemis Brauro- nia, y la relación tradicional entre Artemis y la Osa Mayor. Pero se puede suponer una versión anterior del mito en la que Zeus seducía a Artemis, aunque ella primeramente se transformó en una osa y luego se embadurnó el rostro con yeso, con el propósito de escaparle. Artemis era originalmente la gobernante de las estrellas, pero las tuvo que ceder a Zeus.

5. La causa de que le arrancara el pelo a Brontes es dudosa; Calímaco podrá referirse traviesamente a algún conocido cuadro que representaba el acontecimiento y en el que se había raído la pintura correspondiente al pe- cho del cíclope.

6. Como «Señora de las Cosas Salvajes», o patrona de todos los clanes totémicos, se ofrecía anualmente a Artemis un holocausto de animales to- témicos vivos, aves y plantas, y este sacrificio sobrevivía en la época clási- ca en Parras, ciudad de Calidonia (Pausanias: iv.32.6); allí se la llamaba Artemis Lafria. En Mesena le ofrecían un sacrificio análogo los Curetes, como representantes del clan totémico (iv.32.9); y se recuerda otro en Hie- rápolis, donde colgaban a las víctimas de los árboles de un bosque artificial situado dentro del templo de la diosa (Luciano: Sobre la diosa siria 41).

7. El olivo estaba consagrado a Atenea y la palmera a Isis y Lat. Un sello de abalorio de la época minoica media que me pertenece muestra a la diosa junto a una palmera, vestida con una falda de hoja de palmera y sostenien- do una palmerita en la mano; observa a un ternero del Año Nuevo que nace de un racimo de dátiles. En el otro lado del árbol se halla un toro moribun- do, evidentemente el toro real del Año Viejo.

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