En la investigación se plantea la búsqueda de una herramienta que permita abordar las relaciones entre el espacio social y las prácticas sociales. Se trata de encontrar un método que permita describir y analizar las formas socioespaciales del Valle Inferior, a partir de la construcción de las representaciones que los alumnos tienen de él. Es decir, que permita comprender cómo son los espacios donde los alumnos, actúan como grupo social y de que manera perciben la organización de éstos. Para comprender las representaciones, es importante entender las lógicas territoriales de una forma integral. En el Valle Inferior, los componentes naturales, las actividades económicas, las instituciones, los barrios y los espacios de recreación constituyen la base donde se producen las prácticas sociales, donde se considera a la memoria colectiva como el sustento sobre el cual se construyen las prácticas espaciales actuales.
Según Guy Di Méo, citado por Lorda, ³/DV IRUPDFLRQHV VRFLRHVSDFLDOHV )66 VRQ XQLGDGHV JHRJUiILFDV FRKHUHQWHV PiV R PHQRV SHUFHSWLEOHV \ GHOLPLWDGDV SHUR VLHPSUH VXILFLHQWHPHQWH SUHVHQWHV HQ HO ³VHQWLGR FRP~Q´ SRU VHU HO REMHWR GH UHSUHVHQWDFLRQHV FROHFWLYDVGHFRQWRUQRVJHQHUDOPHQWHLQGHILQLGRVHLPSUHFLVRVVLQJXODUPHQWHGHIRUPDGRVD QLYHOGHODSVLTXLVLQGLYLGXDO´(Guy Di Méo, 1990:80 en Lorda, 2005:93)
Los contextos urbanos en los que actúan los jóvenes sirven, por un lado, como soporte del sentir, ver y actuar desde las representaciones, y por otro, revelan los quiebres y desequilibrios que existen en el espacio físico y social. Su identificación ayuda a definir los distintos espacios y comprender las prácticas sociales que los grupos realizan en esos ámbitos.
En vinculación con lo socio – espacial, según Lorda es posible distinguir cuatro instancias básicas:
³,QVWDQFLD JHRJUiILFD HQ HO FXDO VH UHIOHMDQ ORV HIHFWRV GH ODV DFWLYLGDGHV GH ORV JUXSRV KXPDQRVHQHOPDUFRQDWXUDODWUDYpVGHVXVSUiFWLFDVGHVSOD]DPLHQWRVUHSUHVHQWDFLRQHV\ GHOSDLVDMH
,QVWDQFLDHFRQyPLFDFRUUHVSRQGHDODRUJDQL]DFLyQHVSDFLDOGHODSURGXFFLyQ
,QVWDQFLDLGHROyJLFDHQHOFXDOVHLQWHJUDQHOPXQGRGHODFXOWXUD\GHODVUHSUHVHQWDFLRQHV ,QVWDQFLD GHO SRGHU GRQGH VH DJUHJDQ ODV GHFLVLRQHV GH GLYHUVD tQGROH TXH OH LPSULPHQ DOJ~QVHVJRGHGRPLQDFLyQ´(Lorda, 2005:94)
Las dos primeras instancias tienen que ver con lo real, lo concreto y lo visible. Las dos restantes, corresponden a las subjetividades, en algunos casos con abstracciones y en otros con pensamientos, ideas y creencias.
Entre ellas se establecen relaciones que definen formas de vida, de pertenencia al espacio, lugares de la memoria, bienes y paisajes, y el lenguaje establece el vínculo, el puente entre cada una de las instancias, y de alguna manera, a partir de él se organiza el espacio como construcción social.
Por lo tanto en el espacio se interrelacionan diversas fuerzas definidas por la posición de cada uno de los grupos, es decir los dominados y los dominantes. Incide también en ello el capital simbólico que tiene cada uno y el conjunto establece,
como dice Lorda: “…UHODFLRQHV VLJQLILFDWLYDV HQWUH ORV FRPSRQHQWHV HFRQyPLFRV LGHROyJLFRV SROtWLFRV \ JHRJUiILFRV GH XQ VLVWHPD TXH WLHQGH D WHUULWRULDOL]DUVH´ (Lorda, 2005:94).
Según Guy Di Méo, citado por Lorda, se pueden identificar dos clases de actores: por un lado, el HQGyJHQR, es decir aquel que sus formas de actuar están estructuradas por un espacio social de referencia, como el barrio, la ciudad o el campo. En el caso de pertenecer a grupos sociales localizados en sectores socioeconómicos más altos, que se corresponde con un sector social dominante en general su accionar es mayor y, si en cambio, pertenece a sectores dominados, es menor su capacidad de acción. Por otro lado, el H[yJHQR, es aquel actor que actúa de manera mucho más integrada al espacio. Es aquel que se desplaza de un sector a otro y que se identifica dentro de alguno de los tres estadios del espacio vivido: “espacio binario”. En este caso el actor disocia, el lugar donde vive de donde estudia o se divierte; “espacio concéntrico”, cuando los alumnos más se alejan del lugar donde viven, más valoran al mismo y por lo tanto más fuerza adquiere este. Por último, “espacio fragmentado”, que está constituido por muchas posibilidades y ámbitos diferentes de formación socioespacial. (Lorda, 2005:95)
En el espacio próximo de vecindad, el barrio, los grupos presentan homogeneidad social, unidad funcional y distinción espacial, mientras que un grupo más grande como la ciudad, presenta mayor heterogeneidad y mayor complejidad.
Por otra parte, la idea de “habitus” de P. Bourdieu es importante para caracterizar lo modelado por el medio social y territorial en el que los actores evolucionan. Se construye desde la práctica social por la permanencia en los lugares, y el hecho de frecuentar esos lugares conforme a las normas, los valores y los modelos que la sociedad manifiesta.
En otro orden, se realiza en este trabajo una descripción de la realidad geográfica en la que los actores se desenvuelven y la manera en que la perciben a partir de sus características económicas y de sus elementos naturales. Todos estos aspectos constituyen la base de las representaciones mentales que los alumnos tienen del lugar donde viven. Para comprender la organización del espacio fueron
considerados: la reconstrucción del proceso histórico de construcción del territorio, las actuales unidades de paisaje y la conformación natural del espacio.
1.1.1. Reconstrucción del proceso histórico: Los actores involucrados y su participación en los distintos escenarios
Para comprender la organización actual del área de estudio, se reconstruyó el proceso histórico del espacio urbano de la comarca de Viedma y Carmen de Patagones, a partir del territorio habitado por los pueblos originarios hasta la actualidad a través del método de “cortes en el tiempo”, esto tuvo dos objetivos reconstruir el contexto en los que se ubican los actores y constatar los conocimientos de los encuestados sobre la Historia local, referidos a algunos aspectos sobre todo aquellos que tienen fuerte presencia en la organización territorial.
En consecuencia, se definieron ocho etapas en función de los acontecimientos más importantes documentados que tuvieron un impacto sobre el espacio. Surgen así las siguientes etapas de ocupación del Valle Inferior del Río Negro: primera etapa “Un territorio de ocupación tehuelche”; la segunda “Primer asentamiento español”; tercera “La presencia de Buenos Aires en el Valle Inferior”; cuarta “La paz entre Buenos Aires y el cacique Yanquetruz”; quinta “Creación de la gobernación de Río Negro”; sexta “La llegada del ferrocarril al Alto Valle”; séptima “Viedma, capital y el proyecto Idevi” y octava etapa: “Traslado de la capital de la República”
Por último se analizó la situación actual, teniéndose en cuenta la vida cotidiana de los alumnos en el contexto de los últimos años. Es decir dentro del modelo neoliberal, con políticas de Estado que generaron fuertes cambios en la sociedad y en la escuela, con el agregado de los efectos de la globalización, que para algunos sectores fue beneficioso, mientras para otros los beneficios pasaron de largo, situación agravada por un Estado ausente, sin contención hacia los más perjudicados por estas políticas.