Las zanjas se excavarán con las dimensiones de anchura y profundidad indicada en los planos para cada sección. Los productos de excavación se enviarán a vertedero autorizado excepto si son válidos para el posterior relleno de la zanja.
Previamente y durante la realización de los trabajos de apertura de zanjas se adoptarán las precauciones necesarias para evitar daños y perjuicios a personas o propiedades y reducir al mínimo las molestias derivadas de la construcción. A estos efectos se tendrán en cuenta, entre otros, los siguientes aspectos:
— La superficie afectada por la excavación o adaptación de la misma será la mínima necesaria.
— Se deberá comprobar antes de iniciar la excavación la presencia de otros servicios a fin de evitar daños y accidentes. Deberá constatarse la inexistencia de gases en la excavación. — En el caso de cruces y paralelismos con otras conducciones enterradas deberá preverse la
distancia mínima de separación entre el prisma de hormigón y dichas conducciones, definida en el presente pliego.
Para la realización de los trabajos de excavación se tendrá en cuenta el siguiente proceso: REPLANTEO
La situación y trazado de las canalizaciones es aproximada. Previamente a la ejecución de la obra el Contratista deberá realizar un replanteo poniendo especial atención a cualquier posible interferencia. En el caso de que se detectaran interferencias, el Contratista deberá proponer una solución, que podría ser ejecutada una vez aprobada por el Director de Obra.
RECONOCIMIENTO PREVIO
Para investigar la posible existencia y situación de otros servicios, se podrán utilizar equipos de detección de conductos enterrados.
Asimismo, siempre que se considere preciso, ya sea por no conocerse con precisión la existencia o situación de otras canalizaciones o por carecer de datos fiables sobre la naturaleza del suelo, se practicarán catas de prueba para asegurarse en lo posible de que la construcción puede hacerse de acuerdo con lo indicado en los planos y evitar innecesarias excavaciones.
Estas catas se realizarán en los siguientes puntos: — Donde se hayan de construir las arquetas
— En los puntos intermedios del trazado en que se considere necesario.
Las catas, como mínimo, se realizarán con dimensiones que sobrepasen los bordes y fondo de las excavaciones previstas en 30 cm.
A la vista de los resultados obtenidos, se realizarán las modificaciones precisas en el trazado y/o diseño de la obra proyectada, para mejorar el grado de viabilidad de la misma.
La apertura de las catas precederá inmediatamente a la construcción de la obra, a no ser que circunstancias particulares o de redacción del proyecto aconsejen adelantarla.
SEPARACION CON OTROS SERVICIOS
Las instalaciones de cables subterráneos de M.T y B.T. deben cumplir las condiciones que puedan imponer otros Organismos Competentes afectados, como consecuencia de disposiciones legales, cuando sus instalaciones fueran afectadas por tendidos de cables subterráneos de M.T y B.T. Paralelismo:
Es el caso cuando la canalización discurre sensiblemente paralela a la de otros servicios, pudiendo ser tanto en sentido horizontal como vertical. La separación mínima requerida será la siguiente:
— Líneas de alta o baja tensión: 25 cm. Cuando no pueda respetarse esta distancia, la conducción que se establezca en último lugar se dispondrá separada mediante tubos, conductos o divisorias constituidas por materiales incombustibles de adecuada resistencia mecánica siempre que sea posible.
— Canalizaciones de agua, gas, etc.: 25 cm.
— Canalizaciones de gas de alta presión (más de 4 bar): 100 cm. Cruces:
La separación mínima requerida será la siguiente:
— Líneas de alta o baja tensión: 25 cm. Cuando no pueda respetarse esta distancia, la conducción que se establezca en último lugar se dispondrá separada mediante tubos, conductos o divisorias constituidas por materiales incombustibles de adecuada resistencia mecánica. La distancia del punto de cruce a empalmes será superior a 1m.
Con cables de telecomunicación: 25 cm. En el caso de no poder respetar esta distancia, la canalización que se tienda en último lugar, se separará mediante tubos, conductos o divisorias constituidas por materiales incombustibles y de adecuada resistencia mecánica. La distancia del punto de cruce a empalmes será superior a 1m.
— Canalizaciones de agua, gas, etc.: 25 cm. Se evitará el cruce por la vertical de las juntas de las canalizaciones de agua o gas, o los empalmes de la canalización eléctrica, situando unas y otras a una distancia superior a 1 m del punto de cruce.
— Conducciones de alcantarillado: Se procurará pasar las canalizaciones de los cables por encima de las alcantarillas. No se admitirá incidir en su interior. Si no es posible se pasará por debajo, disponiendo los cables con una protección de una adecuada resistencia mecánica.
— Depósitos de carburante: Los cables se dispondrán dentro de tubos o conductos de suficiente resistencia y distarán como mínimo 1,20 m del depósito. Los extremos de los tubos rebasarán al depósito en 2 m por cada extremo.
En los cruces con otras canalizaciones, los tubos serán de PVC-U liso, tipo de presión PN-6, según Norma UNE-EN 1452, de 110 mm de diámetro y 2,7 mm de espesor, rodeado de una capa de hormigón HM-20 de consistencia blanda, tamaño máximo del árido de 40 mm en terreno de exposición, clase normal, subclase húmeda alta, de resistencia característica 15,5 N/mm2 de 10 cm de espesor.
DIMENSIONES DE LA ZANJA
Serán las que aparecen en los planos. En los casos de interferencias con otros servicios y obstáculos podrán variarse manteniendo criterios semejantes de dimensionamiento.
TRAZADO DE LA ZANJA
El emplazamiento de la canalización y de las arquetas deberá ajustarse en principio, a lo indicado en los planos de la obra.
Se señalará sobre el terreno, mediante algún procedimiento adecuado y previamente a cualquier excavación, el trazado de la zanja y la ubicación de las arquetas, con objeto de evitar excavaciones y roturas de pavimento erróneas.
— Como norma general, se procurará que sea recto el trazado de cada sección de canalización, dejando, por tanto, que los cambios de dirección se tomen en las arquetas. Caso de no poderse hacer así, las curvas deberán realizarse con el mayor radio de curvatura posible y siempre con R > 15 m, excepto en las entradas a centros de transformación desde los túneles.
En caso de variaciones en el trazado, se estudiarán cuidadosamente y se resolverán únicamente por el personal capacitado para ello, teniendo en cuenta los condicionantes existentes. En el caso de que dichas variaciones supongan una redefinición técnica del proyecto, el estudio de las mismas será de la exclusiva competencia del Contratista.
PENDIENTE DE LA ZANJA
El fondo de la zanja se procurará que vierta hacia las arquetas. Se respetará la distancia establecida entre la cara superior del prisma y la superficie vista del pavimento o terreno.
EXCAVACION
Los trabajos de rotura de pavimentos en el caso de viales existentes se efectuarán de acuerdo con las disposiciones expresas de organismos oficiales, incluso en lo referente a extensión de la zona demolida, nivel de ruidos, etc.
Sólo se levantará la superficie de pavimento estrictamente necesaria y los bordes deben presentar un perfil uniforme.
Los adoquines, bordillos, piezas de hormigón o cualquier otro elemento, del pavimento o no, que por su valor deba conservarse, haya o no de reinstalarse, se levantará de la forma más cuidadosa posible para evitar su deterioro. Estos elementos se apilarán ordenadamente dentro del área limitada por las vallas de balizamiento, hasta el momento de su empleo o traslado.
La rotura de los pavimentos se realizará por medios mecánicos o manuales que produzcan un corte lo más limpio posible y adaptándose a las medidas que implica la obra a realizar.
Las tierras aprovechables para relleno se dejarán, si ello es posible, en la propia obra; en caso contrario, se llevarán a una zona de acopios lo más próxima posible, desde la que, en su momento, se traerán a la obra para su utilización.
ENTIBACIONES, SOSTENIMIENTOS Y CONSOLIDACIONES
Siempre que la seguridad de los trabajos o la tecnología a emplear lo aconsejen, se aplicarán medios de sostenimiento adecuados y suficientemente sancionados por la experiencia. En general, se procurará que la zona donde se haya de ubicar el prisma de conductos o la obra a realizar quede exenta de entibaciones o elementos fijos que obligarán a aumentar la anchura de las excavaciones.
DRENAJES
Durante la ejecución de la obra en presencia de agua, se mantendrá un control de la misma mediante achiques que, no comprometiendo la estabilidad de la excavación, posibiliten la realización de los trabajos en condiciones admisibles.
La excavación se realizará de forma que mediante el auxilio de drenes provisionales granulares o de tubería, las aguas se encaminen por si solas a los puntos de achique o evacuación, sin circular a través de las zonas a hormigonar hasta el completo fraguado de los morteros y hormigones. Cuando exista la posibilidad de dotar a la obra de un desagüe permanente, se cuidará especialmente que la disposición adoptada para el mismo no pueda producir arrastres o erosiones peligrosas para las obras.
Por esta causa no se dispondrán drenajes definitivos sin aprobación por parte del personal competente.
LIMPIEZA DE LA ZANJA
Inmediatamente antes de la construcción de la canalización deberá procederse a un cuidadoso acondicionamiento y limpieza de la zanja, con el fin de evitar que la presencia de piedras u objetos extraños pueda producir posteriormente daños a los tubos de la canalización.
Podrá, asimismo, ser necesario efectuar un "perfilado" de la zanja, para eliminar las irregularidades o pequeños defectos de trazado que hubieran podido quedar en el fondo o paredes de la zanja, en especial si se trata de excavaciones en roca. El fondo de la zanja deberá dejarse uniforme y compacto: las pequeñas aportaciones de tierra o arena que fuesen necesarias para rellenar huecos se apisonarán para compactarlas; se apisonará asimismo el fondo de aquellas zanjas o tramos de zanja que presentasen aspecto disgregado.
COLOCACION DE CONDUCTOS EN LA ZANJA
Los tubos que integran la conducción se situarán en el interior de la zanja colocando soportes separadores cada 2 m a fin de conseguir que la separación entre tubos se mantenga durante el proceso de hormigonado.
Una vez colocados los tubos en su posición la unión de tubos entre si se realizará mediante el uso de los accesorios recomendados por el fabricante de los tubos, que den a la unión la estanqueidad necesaria para impedir la entrada de lechada, tierra, etc.
Deberá evitarse pisar los tubos durante la fase de formación de conductos. No obstante, si algún tubo resultara dañado deberá ser retirado y sustituido, admitiéndose la reparación sólo si el proceso garantiza un resultado correcto a juicio del Director de Obra.
En la ubicación de los tubos en la zanja, éstos deberán disponerse perfectamente alineados y nivelados.
HORMIGONADO
Una vez formados los conductos de una sección de conducción se colocará el encofrado lateral con las dimensiones necesarias, que deberá ser estanco para evitar la pérdida de lechada, y sujetarse a las paredes de la zanja de forma que no se produzcan desplazamientos durante el hormigonado.
El vertido del hormigón deberá realizarse de manera que los tubos no sufran roturas ni deformaciones. Para ello se tomarán las debidas precauciones, y entre ellas las siguientes:
— Se evitará el vertido directo de la masa de hormigón sobre los tubos de PE a fin de no producir roturas ni desplazamientos. Para ello se utilizarán canaletas que dirijan la caída del hormigón a los espacios vacíos.
— Se extenderá el hormigón en varias capas horizontales a fin de garantizar el llenado de huecos entre el fondo de la zanja y los tubos, entre tubos, entre tubos y pared, y entre tubos y encofrado.
— La compactación del hormigón se hará de forma cuidadosa tratando de no dañar los tubos y de facilitar el rellenado de espacios libres con la masa.
El proceso de hormigonado se realizará completando el prisma en una determinada longitud, evitando la formación de juntas horizontales.
TERMINACION DE CONDUCTOS
Una vez endurecido el hormigón y antes de efectuar el relleno de la zanja se deberán llevar a cabo pruebas en cada sección de conducción (tramo entre arquetas) para verificar que los tubos se encuentran libres de obstáculos y deformaciones o roturas que impidan o dificulten el tendido del cable.
Esta comprobación ser realizará pasando testigos o mandrinos en toda la longitud de los tubos verificando la no existencia de abombamientos o depósitos solidificados que dificultarán el posterior tendido de los cables procediendo a las limpieza y/o corrección de los defectos detectados.
Todos los tubos de las canalizaciones irán provistos de un alambre de hierro galvanizado de diámetro igual o superior a 3 mm, o equivalente que no deberá tener ningún empalme en el interior de los tubos.
Se procurará en todos los casos tomar las precauciones necesarias para evitar que entren aguas fangosas en las canalizaciones ya construidas, para lo que inmediatamente después de la limpieza se procederá al taponamiento de las entradas de cada tubo con tapones de cierre adecuados suministrados como accesorios por la casa fabricante de los tubos.
Todos los conductos deben quedar en perfectas condiciones para el correcto alojamiento del cable.
Una vez finalizada la prueba deberán colocarse los tapones de obturación en los extremos libres de los tubos, sellándolos con silicona o algún adhesivo apropiado a fin de asegurar el cierre y evitar manipulaciones incontroladas, evitando de esta forma la entrada de aguas fangosas, roedores, etc.
Se colocará una cinta de señalización que advierta de la existencia de cables de alumbrado exterior, situada a una distancia mínima de 0,1 m del nivel del suelo y a 0,25 m por encima del tubo.