4.2 Strategic Complementarities
4.2.1 Collective Moral Hazard
Los actores sociales recorren a lo largo de sus vidas un continuo de
experiencias que van trazando itinerarios (trayectorias) –a veces más
previsibles, a veces más aleatorios (Bourdieu, 1988)—que se construyen simultánea y pluralmente en múltiples dimensiones: familiar, social, laboral, política, religiosa y cultural.
La estrategia actual se explica a partir de lo sucedido en el pasado y de las perspectivas sobre el futuro. Toda trayectoria tiene los siguientes elementos que la identifican: lugar, origen, las estrategias abandonadas, percepciones sobre el entorno como por ejemplo los riesgos, amenazas, la falta de información, las dificultades para ajustar la estructura productiva, las perturbaciones, las características del productor y su grupo familiar, la disponibilidad de los diferentes tipos de capital, como así también visión de un
64 Figura N° 6: Elementos que identifican una trayectoria.
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A continuación se presentan los diferentes casos entrevistados:
i. Colono tradicional
Las estrategias pasivas las adoptan los productores por diversos motivos entre los cuales se puede mencionar la existencia de ciertas perturbaciones en el pasado que han disminuido su capacidad productiva o afectado anímicamente, los riesgos de mercado y climáticos, la escasez de capital económico, la edad de los productores o la escasa expectativa de continuidad en la chacra por parte de sus hijos. Además se caracterizan por no identificar oportunidades en el contexto donde están insertos y destacan como posibilidad cierta, en la mayoría de los casos, abandonar el negocio agropecuario. Se presentan a continuación 4 casos:
Caso Nº 1: Martín, profesional
“Con los años aprendí que el menor gasto es mejor que una alta producción”,
Origen y trayectoria
Martin es un profesional de origen local urbano que desarrolla una estrategia conservadora producto de experiencias poco agradables vividas en el pasado y también que por su edad prefiere ser más prudente a pesar de haber intentado varias actividades a partir de su radicación en el año 1972. Sembró su chacra con pastura y también hacía fardos y semilla de alfalfa. Con una primera cosecha de alfalfa compró los primeros 60 novillos. A partir de ahí la actividad fue un altibajo. Luego, con un mediero cultivó tomate para industria y cuando cerró la procesadora, empezó con la cebolla. Una crisis de precios en el cultivo de la cebolla registrada a mitad de la década del noventa lo dejó fuertemente endeudado y al borde del quebranto, por lo que adopta una actitud
más pasiva. Recuerda “salimos un poco del negocio, vendimos las pocas
vacas que no había quedado, mi padre vendió su campo en 9 de julio (Provincia de Buenos Aires) que tenía con los hermanos y con ese dinero canceló las deudas”.
Estado actual del sistema de producción
Tiene 150 vacunos y realiza ciclo completo (cría, recría y engorde) aunque considera que no es la propuesta técnica ideal pero si lo más seguro. Además dispone de otra parcela más chica de 20 ha que no utiliza y tiene intenciones de alquilarla para realizar horticultura. Trata de minimizar los gastos y cumple algunas pautas mínimas como el pastoreo rotativo y los tratamientos sanitarios.
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Estado actual de los capitales
Su principal capital era el cultural institucionalizado (ingeniero agrónomo) y en menor medida económica ya que se hizo cargo de una chacra que le había adjudico a su padre en el año 1972. Destaca que siempre tuvo un ingreso extra predial como empleado público y actualmente es funcionario en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Provincia de Rio Negro.
Sostiene que este ingreso es muy importante ya que “me permite estabilizar
el sistema”.
Su padre conocía de fruticultura aunque le gustaba más la ganadería; reconoce que cuando llegó al valle no tenía la más mínima idea de cómo se
producía, al respecto dice “uno aprende a los golpes, aprendí a regar,
rápido, arriba del tractor, nos fuimos haciendo”.
Su experiencia sobre si el capital social influye al momento de tomar de decisiones queda reflejada en las siguientes frases:
“nosotros éramos alrededor de 10 chacareros en una misma área, era un buen momento para engordar ganado con suplementación, lideré una idea para comprar un equipo para todos, finalmente compramos 6 equipos, casi uno para cada uno, nos peleábamos para moler primero, esto terminó con el grupo y el negocio”,
“en otro momento, el IDEVI nos invitó a comprar un galpón para embalar el tomate, otro productor y yo fuimos los únicos que llevamos producción a embalar; así no se puede funcionar…”.
Estado actual de los capitales
Capital Estado actual Estrategia de reproducción Económico Medio, con ingresos extra prediales Planteo conservador, no arriesga Cultural Alto Capacitación constante y consultas
técnicas
Social Bajo Participa en reuniones de
ganaderos
Factores que condicionan el sistema de producción
Sobre el rol del Estado señala que el IDEVI nunca fue una organización que lograra liderar el desarrollo de la región; un error sustancial que tuvo al principio fue la división de las parcelas ya que trajo una puja sectorial inútil que en algún momento favorecía a los productores más chicos y luego a los más grandes. En cambio, en cuestiones técnicas felicita el trabajo realizado por los técnicos especializados en producción de forrajes de la EEAVIRN.
Recuerda como sumamente útil un fondo fiduciario articulado por el gobierno provincial destinado a pequeños y medianos productores que le
permitió cancelar pasivos ya que había quedado “atrapado” con deudas en los
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Considera que las innovaciones son permanentes tanto en el cultivo de la cebolla como en los frutos secos y en la ganadería. No obstante si se analiza un grupo grande de productores hasta aquellos que trabajaban de punta la van
descartando. Sostiene que “te pones a trabajar en tecnología de punta pero
los costos son muy altos”. Una innovación inducida por el alto costo de la
mano de obra es la cosecha mecánica de la cebolla.
Las edades de los productores conspira para realizar nuevas actividades ya que estima que la mayoría tiene 60 años y en el campo de secano cerca de
70 años. Luego reflexiona “a mí me gusta la chacra pero perdí la capacidad
de innovación. Sólo hago lo básico. El Estado debe apoyar a los más necesitados, una de las crisis fue si “sos” grande o si “sos” chico, se perdió la vida en esto. Nos peleábamos por pavadas, es una costumbre rionegrina”.
Una de las estrategias adoptadas en el pasado fue la práctica de la horticultura pero una serie de dificultades, además de la ya mencionada con los precios, relacionadas con la contratación de trabajadores lo hacen desistir como por ejemplo la cantidad de trámites necesarios para formalizar la relación laboral, la dificultad para traer personas de otras provincias y la escasa condición para la práctica de la horticultura de la mano de obra local.
Una de las ventajas que tienen los migrantes del norte del país y de la
República de Bolivia es que trabajan con un grupo familiar. Opina que “las
familias bolivianas no se denuncian, yo los aplaudo”. En otro momento
tuvo que enfrentar una moratoria por problemas legales e impositivos con los
obreros rurales, actualmente “poner una persona en una chacra aunque
venga a plantar un palo te puede provocar un conflicto”. El personal que tiene actualmente tiene cierta edad y se ocupa del manejo de la hacienda y el riego; trata de minimizar los gastos de personal.
Otra restricción del sistema se relaciona con su ingreso extra predial ya que su condición de funcionario público le impide comprar hacienda en las ferias y de esta manera no puede optimizar el manejo de su hacienda.
Considera que el vínculo entre el secano y el riego es fundamental y que lo volvería a practicar si pudiera; sin embargo a la gente del secano no les interesa bajo ningún concepto y solo se acercan cuando hay sequía.
Visión del actor sobre trayectoria futura
Por la edad que tiene (60 años) sostiene que es necesario agudizar el ingenio y ser muy prudente, es preferible ganar poco y arriesgar menos. Por otro lado, descarta adoptar una actitud más activa porque sus hijos se dedican a otras actividades en otros lugares del país y del exterior. Sobre sus
perspectivas en el mediano plazo sugiere “el futuro nuestro, no inmediato,
es salir del negocio, para que este negocio cierre es necesario más hectáreas; está entrando a la región una serie de inversores con mayor capacidad”.
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“No quisiera que le pase a mis hijos un quebranto con la chacra; tengo el concepto de que la tierra es una prenda de paz pero he visto tanta gente desunida por la tierra; no me gustaría que esto pasara con mis hijos”. Su mensaje para los hijos es que cuando él no pueda o falte tienen que vender todo, porque si la chacra no se riega, se desvaloriza rápidamente.
En el 2001, luego de la devaluación, las posibilidades de los valles se
visualizaron de nuevo; comenta que “la fuerza de las empresas privadas
tiene proyecto enormes en los valles”.
Al respecto piensa que en el futuro existirán más inversores ya que son los que están en condiciones de realizar estas inversiones y trabajar superficies más grandes. El asentamiento de inversores va a cambiar la cara del valle ya que el productor chico se podría convertir en proveedor de forrajes, de granos,
etc. “uno crece al lado de un grande”, afirma.
Está decidido a alquilar la chacra más chica (propiedad de su madre).
“nosotros éramos un montón de muchachos jóvenes, ahora somos todos abuelos, no veo gente joven que siga, veo inversores. Aunque reconoce que nada es definitivo, el mundo es muy cambiante” Considera que se viene un cambio en la frontera agropecuaria y todas estas parcelas van a quedar en manos de estos inversores; hay que pensar que las máquinas que
utilizan valen más que una chacra. “yo tengo un tractor, herramientas
mínimas, pero pensar en un salto tecnológico, me cuesta una chacra”.
Justifica la actitud conservadora de algunos productores ya que “a
algunos los agarró el corralito, a otro el banco, etc.; agrega producir en Argentina no es lo más fácil”.
Caso Nº 2: Juan, Raúl y sus hermanas
“Algo está pasando mal que nosotros chacareros estemos trabajando de colectiveros, peso a todo nunca dudamos en seguir, a donde vamos a ir”
Origen y trayectoria
Llegaron en 1975, venían de Cervantes (Río Negro). Recuerda que un aluvión de lodo y piedra estropeó toda su chacra. Tuvieron la oportunidad de cambiar de zona y no dudaron ya que las tormentas eran habituales en aquella zona. Sus padres, italianos de origen, se dedicaban a la agricultura. Sus abuelos llegaron a Villa Regina en 1927 y construyeron las chacras. En el valle de Viedma al principio se dedicaron al tomate para consumo y luego ingresan al plan perita a través de la Cooperativa 20 A. También cultivaban papa y ajo. Las hortalizas las dejaron de hacer cuando cierra la procesadora de tomate y aparecieron los migrantes bolivianos ya que no podían competir y abandonan esta práctica.
Dada la falta de rentabilidad, en el año 1979, uno de los hermanos empieza a trabajar en Cooperativa de Provisión y Servicios Valle Inferior
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(COPROSERVI) si bien previamente había trabajado como tractorista para el
IDEVI. Añade “en 1982 había que juntar las monedas. Hubo pestes, no se
pudo cosechar casi nada”. En ese año, habían salido de garantía de un crédito a un vecino y como no pagó, se tuvieron que hacer cargo vendiendo su propio tractor.
Afirma que “los momentos complicados fueron en 1976 y en 1983;
no queda otra que seguir, no hay plata ni para irse ni para quedarse.
Aporta que una vez un administrador del IDEVI en el año 1982 tuvo
intenciones de quitarles la chacra por falta de pago; ese administrador “era el
malo de la película” y apuraba a los productores para que vendieran sus chacras cuando tenían problemas financieros. Las cuotas de la chacra se las devoró la inflación pero muchos productores no soportaron y vendieron sus chacras a bajos precios.
Estado actual del sistema de producciónes
Cultivan 7 ha con frutales, 3 ha con horticultura, 1 ha está abandonada, 1 ha con vid y 3 ha en descanso para la rotación.
En el año 1987 se plantaron 300 plantas de manzana con apoyo del IDEVI y algunas plantas de durazno con esfuerzo propio. Finalmente la Cámara de Productores del Valle de Viedma también entregó plantas hace
aproximadamente seis años. Afirma que “lo mejor que hay es el durazno, es
más fácil de vender, ya que no hay mucho en Viedma”.
También cultivan hortalizas con un mediero con el cual intercambian trabajo (limpia acequias y poda) por la posibilidad de utilizar la tierra. El mediero, de nacionalidad chilena, vive en la chacra y también realiza trabajos
en la mayoría de las chacras vecinas; sostiene “es uno de los mejores, poda
muy bien”.
Además tienen algo de viña, cerca de 1,5 ha de uva de mesa cuya
reproducción se hizo en conjunto con la EEAIVIRN. Reflexiona “nosotros
recibimos las plantas, hicimos el vivero y le devolvimos las plantas a la EEAIVIRN”.
En una época se dedicaron a la producción de fardos y con esa actividad
pudieron comprar un tractor; sin embargo nunca tuvieron animales ya que “o
tenes chacra o tenes animales”.
Los hermanos se dividen los trabajos; uno trabaja como chofer de un transporte de escolares y es un buen ejemplo de trabajo rural no agrícola, el otro se ocupa de la mayor parte de los trabajos culturales y las dos mujeres ayudan con el cuidado de la viña y la atención de la casa.
Luego del 2001 la actividad mejoró un poco aunque también hay mucha vagancia ya que los subsidios hacen que la gente no trabaje. También afecta la inflación e incertidumbre.
Sobre las innovaciones respondió que algunas herramientas como tractor, curadora, vehículo, cincel y los herbicidas.
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Estado actual de los capitales
El principal capital que disponen es el cultural incorporado, siendo escaso el capital económico mientras señalan algunos ejemplos de relaciones confiables como la que mantiene con un comprador de manzana para industria que entrega insumos y luego compra la producción, los vecinos y el mediero.
La vida social es menos intensa a la que había al inicio; actualmente han reflotado el Club Agrario y se reúnen una vez por semana. Se lamenta que
“ahora cada cual va haciendo lo suyo y se olvida del resto. Hay un intento de la Cámara de Productores del Valle Inferior de recrear la vida social”. Finalmente agrega que en su área hay seis chacras de las cuales la mitad están bien trabajadas mientras que el resto están abandonadas o medianamente trabajadas.
Considera que es importante participar, la gente dice que resuelven todo de arriba pero no participan.
Estado actual de los capitales
Capital Estado actual Estrategia de reproducción Económico Bajo, con ingresos extra
prediales
Diversificada, baja productividad
Cultural Medio Se capacita con la EEAIVIRN y el IDEVI Social Medio Participa en la Cámara de Productores.
Se relaciona con compradores, mediero y vecinos.
Factores que condicionan el sistema de producción
Uno de los factores que condicionan el sistema de producción es la cantidad de trámites exigidos por la AFIP, lo que genera la necesidad de
contratar un contador. Los riesgos más grandes son “los cheques
voladores”, las heladas y el granizo. Además, manifiestan que la feria tiene temporadas buenas y malas y que lo ideal sería que existiera un mercado concentrador y la posibilidad de completar la feria con una verdulería. Un problema para los productores de fruta fue que el frigorífico no trabajó correctamente la fruta y el alto costo de la energía. Actualmente piensan que va a mejorar el funcionamiento del frigorífico instalado en El Juncal ya que lo administra la Cámara de Productores del Valle Inferior. A modo de ejemplo
señala que algunos productores han solucionado su inadecuado
funcionamiento comprando un contenedor con el equipo de frío.
Otros problemas indicados por los hermanos son la presencia de malezas, las hormigas y cotorras. Las hormigas especialmente en una parte
alta de la chacra donde todavía es como si fuera monte; “cuando se riega
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Este año la explotación se enfrenta a diversos problemas con la producción frutícola ya que la manzana se heló, las peras han madurado desparejas y hay muy poca producción. En el caso de la vid, tiene una variedad sultanina de baja calidad.
Sobre el rol del Estado considera que el IDEVI ha perdido importancia y no tiene sentido su existencia ya que, si bien desarrolló la zona, actualmente no administra ni el riego ni la experimental. Agrega que el problema no es el IDEVI
sino la política de apoyo que recibe o no el sector agropecuario. Afirma “tiene
que haber rentabilidad”. El Estado ayuda un poco, pero el Estado ayuda mal, siempre poco y a destiempo”.
“Los planes del IDEVI en algo siempre sirven y la ventaja es que se pagan con plazo. El valle no ha tomado un perfil frutícola ya que sólo hay 20 chacareros frutícolas”.
En este momento y gracias a los subsidios del Estado Nacional se construye un segundo frigorífico para conservar frutas.
Sobre el lugar considera que la colonización nació en una época difícil
pero que tiene una excelente infraestructura y “con desagües”, recordando su
pasado en Villa Regina. El servicio de riego funciona y además es el más barato de la Provincia de Río Negro. El único problema es el canal principal que se presenta muy deteriorado.
Visión del actor sobre trayectoria futura
Su sensación es que “no estamos tan mal como dice la Cámara de
Productores del Valle Inferior ni tan bien como dice el IDEVI. Es un momento mejor que otros, por lo menos se produce. El valle de Viedma es el más trabajado de la Provincia”.
Opina que “no se debería trabajar afuera, tendríamos que emplear
gente nosotros, algo está pasando mal que nosotros chacareros estemos trabajando como colectiveros; yo tuve que salir, primero trabaje con los tractores del IDEVI y luego pase a los colectivos. No hay rentabilidad aunque esto no es de ahora.”
A pesar de todo, sostiene que “nunca pensamos en abandonar; que
vamos a hacer en otro lado. Siempre nos gustó ser agricultor, alguna vez nos hubiera gustado comprar un terreno en la ciudad”.
Caso Nº 3: Antonio
“Estamos acobardados, no vemos el futuro”
Origen y trayectoria
Llegó al valle de Viedma en 1975 momento en que había finalizado la primera etapa del proceso colonizador. Su origen se sitúa en una zona rural
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entre las provincia de Chaco y Formosa donde su padre había comprado un campo. Era una zona inhóspita, con cultivos de algodón y ganadería. Luego de algunos años con problemas climáticos decidió migrar hacia Rio Negro, lugar que había conocido en un viaje realizado con un mayorista de frutas y
hortalizas. Señala “me quedé enamorado cuando vi las peras y manzanas
florecidas”.
Desde el inicio se dedicó al tomate industria, tanto en su chacra como en parcelas alquiladas. Un problema era la falta de cupo en la procesadora local por lo que enviaba tomate a una planta ubicada en Pedro Luro (Buenos Aires).
“Cuando llegamos hicimos tomate varios años; era un país con otra cultura”, reflexiona Antonio. Recuerda las palabras del entonces interventor