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The Water Problem: c 1920-

3. Colonial Development in Uganda and Sudan 1929-

Durante los dos siglos (de 933 a 721 a. de C.) que representaron el apogeo y la decadencia de Israel, el reino de Judá representa un papel insignificante en la historia. Después de la rebelión triunfante del reino del norte, en el año de 933 a. de C., el profeta Semeyas aconsejó a Roboam, hijo de Salomón, que aceptara las consecuencias de su propia insensatez y se dedicara al gobierno de su disminuido territorio. El único acontecimiento importante

durante este reinado fue un ataque egipcio hecho bajo el mando del faraón Sesac; el templo y el palacio fueron saqueados y no es nada improbable que el Arca fuera destrozada o transportada a otro lugar.

El nieto de Roboam, Asa, impidió el culto cananeo dentro del palacio; pero el hijo de Asa, Josafat, fue el verdadero responsable de la introducción del culto tirio en Judá, debido al casamiento de su hijo Joram con Atalía, hija

de Jezabel, unión que fue casi tan desastrosa para el reino del sur como había sido la de Ajab para el norte. Durante este reinado hubo estrecha colaboración entre Israel y Judá.

Ajaz, que subió al trono hacia el año 735 a. de C., mezcló a Judá en las

empresas políticas del mundo de entonces, privando de esta manera al

pequeño reino montañoso no sólo de su independencia política, sino aún de su libertad religiosa. Fue poco después de la muerte de Ajaz y de la elevación al trono de su hijo Ezequías cuando Samaria fue sitiada y tomada por Sargón II y cuando la mayoría de los israelitas fueron deportados a territorio asirio.

En la primera parte de su reinado, Ezequías, probablemente influido por las enseñanzas del profeta Isaías, parece haber intentado una reforma religiosa. Ordenó la destrucción de una serpiente de bronce que estaba en el templo. Varios santuarios del país fueron suprimidos y varios emblemas idolátricos echados fuera del recinto del Templo. A la muerte de Ezequías hubo un cambio total y desastroso en su política religiosa. Su hijo Manases era vasallo de Asiria, y en una gran

asamblea en el año 677 rindió homenaje al nuevo rey Esarhadón, adoptando con entusiasmo el culto de los dioses asirios. No solamente introdujo el culto

del sol, de la luna y de las estrellas, el sacrificio de niños y la adivinación, sino que persiguió severamente a los que continuaron fieles a Yavé.

Su nieto Josías inició una fuerte reforma religiosa, aprovechando

la declinación del poder asirio(alrededor del 621 a. de C.), e hizo destruir todos

los objetos relacionados con su culto. Se dieron mayores detalles para la

celebración de las tres grandes festividades: Pascua, Pentecostés y la fiesta de los Tabernáculos.

La reforma que comenzó con tantas esperanzas Josías nunca llegó a

penetrar más que superficialmente. Antes de terminar aquel siglo, Judá fue arrastrada en la corriente de los acontecimientos que siguieron a la caída del reino asirio. Cuando Nabopolasar, rey de Babilonia, sitió y tomó Nínive en el año

612 a. de C., todos los vasallos de aquel reino tuvieron la esperanza de recobrar su independencia; Judá cayó primero bajo el yugo egipcio (608 a. de C.) y

luego bajo elpoder babilonio (605 a. de C.). Los estados se declararon en

rebeldía, pero fueron derrotados porNabucodonosor, quién llegó a Jerusalén en 596; el rey, la reina madre, los príncipes, los sacerdotes, los nobles y lo mejor de la Nación de Judá fueron deportados a Babilonia.

El nuevo rey, Sedecías, organizó una nueva rebelión general con la ayuda de Egipto, en el año 586 Jerusalén fue tomada, el Templo y la ciudad destruidos y la mayoría de los habitantes deportados al otro lado del Eufrates.

Después del año 586 a. de C. no hubo ya ningún Estado judío organizado; la monarquía había llegado a su fin y la vida nacional parecía condenada a extinguirse. De allí en adelante los judíos no estuvieron confinados en Palestina, sino representados por tres grupos o colonias de los cuales el más extenso era el que se hallaba en Babilonia. Otro grupo se asentó en Egipto, y los judíos más pobres, fueron aquellos campesinos que habían quedado en Judá.

EL CAUTIVERIO

En el año 586 a. de C., la vida nacional de los hebreos fue arrancada de raíz y transplantada a suelo extranjero. En Babilonia se encontraron los judíos en

parte importante. En algún momento, algunos judíos intentaron una rebelión pero en general prefirieron mantenerse en paz.

Algunos adoptaron la religión de los conquistadores, otros se sentían seguros de que Yavéseguía siendo fiel al pacto con su pueblo, podían

reunirse para el culto y, de hecho, el culto en la sinagoga tiene sus raíces en estas reuniones.

Moral, intelectual y espiritualmente, los judíos de Babilonia eran lo mejor de la nación, no sólo esto, sino que los judíos de Jerusalén dependían de los que, por voluntad propia, permanecieron en Babilonia o incluso en Persia. Desde el siglo VI en adelante, los judíos de Judá constituían solamente una pequeña parte del judaísmo, y los que continuaron viviendo fuera de Palestina y fueron

posteriormente conocidos como la Diáspora, tuvieron una parte mucho mayor en el desarrollo religioso de la nación, aunque Jerusalén continuara siendo, hasta el año 70 a. de C., la morada espiritual de todo judío.

EL REGRESO

En el año 539 a. de C., Ciro, rey de Persia, después de una notable serie de campañas por medio de las cuales estableció el Imperio medo-persa y se adueñó del Asia Menor, aniquiló las fuerzas babilónicas mandadas

por Belsasar. Cuando Ciro entró en Babilonia fue recibido con gran entusiasmo por los ciudadanos. En 538 se publicó un edicto que daba permiso a todos los extranjeros para regresar a sus países nativos, llevándose las imágenes de sus dioses. Por lo que se refiere al período comprendido entre los años 536 y 400 a. de C. dependemos desgraciadamente de la historia tal como la interpreta el cronista en los libros de Esdras y Nehemías.

Los judíos estuvieron sujetos al gobierno persa desde 538 hasta 331 a. de C., cuando la derrota deDarío III por Alejandro el Grande implicó el cambio de dueños. Los persas trataron bien a los judíos y con tal que éstos pagaran sus impuestos, disfrutaban de libertad civil y religiosa. Algunos, sin embargo se rebelaron y fueron transportados a las costas del Mar Caspio en 353 a. de C. Durante este período el hebreo pasó a ser una lengua muerta y el arameo –lengua hermana de la hebrea usada para el comercio y la diplomacia en Siria- desplazó a hebreo en Palestina y llegó a ser la lengua popular.[10]Los judíos que regresaron a Judá, sea en 536 o

en 520, tuvieron que hacer frente a numerosas dificultades. Los pueblos del desierto se habían apoderado del territorio meridional del reino de Judá y los samaritanos, pueblo mestizo que descendía de los israelitas y de los colonos introducidos por los asirios, habían adquirido tierras del norte.

Hacia el año 516 a. de C. el templo fue reconstruido, no era tan magnífico como el templo de Salomón y no se permitió a los samaritanos participar en su

construcción[11]. Algunos judíos determinaron reconstruir las murallas de Jerusalén, los samaritanos, recelosos de los judíos, informaron de esto a los Persas, quienes demolieron dicha construcción. En el año 445 a. de C.. Nehemías, que había llegado al cargo de Artajerjes I, consiguió del rey la autorización para reconstruir la muralla y el nombramiento de Gobernador de Jerusalén, aunque sólo por un período señalado, que parece haber durado 12 años.

DESDE ALEJANDRO EL GRANDE